¡LLEGÓ LA HORA DE ELEGIR!
Eligio Palacio Roldán
Llegó la hora de mover nuevamente el péndulo de la historia y verificar hacia que lado se moverá, si regresará a la tradicional tendencia de derecha en la política colombiana o si permanecerá en una creciente izquierda que luego de llegar al poder, con la presidencia de Gustavo Petro, parece desgastarse rápidamente. También, si sigue anclado en el lado de la corrupción o si se suelta hacia decisiones sanas así sean equivocadas.
Trascendentales para Colombia las elecciones regionales del próximo domingo, 29 de octubre, tras una campaña cargada de derroche, fake news, escándalos, desinformación, corrupción de los gobernantes de turno y candidatos de todo tipo, muchos de los cuales “colgaron la toalla” antes del veredicto final.
Con el pasar de los días, en una nueva campaña electoral, se han ido destapando las estrategias para llegar al poder, estrategias sin escrúpulos cada vez más públicas, más comprometedoras con sus financiadores, con más fango, mayor corrupción o por lo menos más evidente. Se diría que, ahora, hay más y mejores posibilidades para entender el truculento y tormentoso mundo de la política y de los políticos y que, en consecuencia, los ciudadanos ejercerán su deber de elegir con mayor responsabilidad y asertividad. Ojalá así sea, pero no lo creo.
Como lo he dicho a lo largo de mis columnas, de lo corrupto de la democracia colombiana somos culpables todos, electores y elegidos, los elegidos que corrompen y nosotros que nos dejamos engañar, que nos dejamos manipular, que nos dejamos corromper con dádivas directas o indirectas porque nos gustan las cosas fáciles, la comodidad y el bienestar sin importar su origen, porque somos ambiciosos, porque vivimos inmersos en la cultura del narcotráfico de donde parece imposible salir.
El mundo de la política, el proceso electoral y las formas de hacerse elegir son una verdadera industria que mueve inversiones de miles de millones de pesos, inversiones que se recuperan, vía contratación, en cada gobierno local y nacional en detrimento del erario y de todos los colombianos, en beneficio de unos cuantos corruptos. De ahí, y no de una vocación de servicio, el creciente número de candidatos y la obsesiva necesidad de la mayoría de hacerse reelegir.
Difícil elegir en medio de tanto candidato corrupto, en medio de tantas promesas, en medio de tanta propuesta ilusa, de tanto ofrecimiento de obras, dinero, cargos o contratos. Allí, frente al tarjetón, decide con la razón, desde afuera se ve quien está limpio, o al menos no tan sucio como los demás. Decida a conciencia, no piense en las dádivas del momento sino en su futuro, el de su familia y el de la nación.
Ojalá, el domingo, triunfe el voto de opinión sobre las maquinarias corruptas cosa que no creo. Más allá de si las elecciones regionales constituyan un apoyo o un rechazo al gobierno Petro, creo, triunfará como siempre la corrupción.
ANTES DEL FIN
Da cierto fresquito que terminan su mandato ciertos alcaldes como el de Medellín en mala hora electo, “no todo lo que brilla es oro”, no se deje engañar.
En medio del caos, el periodismo y los periodistas nos convertimos en instrumento para propagar las fake news. ¿Cómo hacer para no convertirnos en idiotas útiles? ¿O siempre lo hemos sido?
Independientemente de los resultados del domingo, el lunes habrá un nuevo país, creo más optimista, ojalá el gobierno nacional aproveche ese optimismo para generar buenas cosas para el país.
¿Por qué Caracol y RCN no entenderán que las repeticiones de las telenovelas dejaron de funcionar y que ya pasó la pandemia?
Eligió muy buenos días.
Para el domingo mi voto y el de mi familia, será a conciencia, pensando en un mejor futuro para nuestro país, sin corrupción, sin violencia y sin narcotráfico, es un deseo difícil de alcanzar, pero obrando y eligiendo con honestidad y no por dádivas, ni contratos, ni nada que se le parezca, solamente pensando en el bienestar y progreso de los Colombianos, estoy segura que con el apoyo del todo poderoso, la DEMOCRACIA, será la ganadora en esta contienda, porque los buenos somos más y el comunismo no tiene cabida en el país del Corazón de Jesús. 👍👍👍
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