REHENES

REHENES

Eligio Palacio Roldán

Desde las novelas de la infancia – Sandokán de Emilio Salgari – Kalimán o Arandú – siempre oí hablar de rehenes; después fueron frecuentes en las noticias de radio, prensa y televisión. Siempre creí entender su significado, pero no lo comprendí en su verdadera dimensión hasta la semana anterior cuando con una tercera parte de la población colombiana fui rehén de las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

El viernes en la madrugada viajando hacia Entrerríos, 60 kilómetros al norte de Medellín, fui alertado en la carretera sobre la quema de vehículos por parte de los criminales; como pude llegué a la finca y permanecí allí hasta el martes, en medio de la incertidumbre por la recolección de la leche, la dificultad para la consecución de los insumos, los nuevos atentados, la sensación continua de peligro y la imposibilidad de movilizarme libremente.

La palabra rehén está definida por la Real Academia de la Lengua Española como “Persona retenida por alguien como garantía para obligar a un tercero a cumplir determinadas condiciones” y eso fuimos gran parte de los colombianos, el fin de semana pasado, con la demostración de poder de los delincuentes frente al estado, a quien pretenden doblegar.

A mi memoria llega el relato de la toma de Mitú por la guerrilla de las Farc en 1998 (http://www.elespectador.com/impreso/nacional/articuloimpreso87232-mitu-fue-el-infierno) y no puedo más que sentir un déjà vu: otra vez un ejército sin capacidad de maniobra, otra vez una población desprotegida, otra vez la delincuencia en superioridad de hombres y de armas, otra vez la población de rehén. Ahora por primera vez en mi historia personal, yo también como rehén.

Y entonces uno se pregunta ¿qué pasó con el ejército que conformara Pastrana? ¿qué pasó con el de las victorias de los gobiernos de Alvaro Uribe? ¿dónde comenzó su declive y cómo hizo para retroceder tanto en la historia? ¿Fueron entonces veinte años perdidos para ese ejército y para Colombia?

También llega a mi memoria el amor del papá de una amiga por Álvaro Uribe luego de que lo liberaran del yugo de las Farc que lo había tenido secuestrado y a la que le tuvo que pagar luego para dejarlo trabajar y una alegría similar a la que sentí cuando un joven conductor de Colanta llegó hasta mi propiedad a recoger la leche inmovilizada, como consecuencia del paro armado, o cuando observé la caravana de vehículos en la vía a Medellín desafiando las amenazas.

Fue el fin de semana pasada la oportunidad para recordar la inmovilización del país por los retenes de los delincuentes de las Farc a principios de siglo y como el gobierno de Uribe y las Fuerzas Militares nos liberaron de ese yugo posteriormente; también para sentir la desesperanza del regreso al pasado y como volvemos a ser rehenes de la delincuencia, como ayer, como los hemos sido desde hace sesenta años.

Como dicen por ahí, el que desconoce la historia está condenado a repetirla: Los colombianos la olvidamos y ahí están las consecuencias.

ANTES DEL FIN

Colombia está mal de dirigentes políticos. Muy mal.

Llegaron las elecciones. Ojalá no nos dejemos llevar por el sectarismo político. Hay tiempo para pensar y analizar la historia del país y predecir el futuro a mediano y largo plazo.

Muy buena producción la telenovela Las Villamizar; a veces, la música, algunas escenas y la presentación, que ahora se hace al final, me recuerdan la serie turca EL Sultán.

“El tiempo pasa y se nos va la vida…” Corre este 2022.

SUBSIDIOS: ENTRE LA AYUDA Y LA ALCAHUETEARÍA

SUBSIDIOS: ENTRE LA AYUDA Y LA ALCAHUETEARÍA

Eligio Palacio Roldán

“En el tiempo del coronavirus hubo mucha comida para los perros, sobre todo arroz. Es que no nos gustaba lo que nos daba el gobierno y pues cocinábamos los alimentos para los animales”, escuché decir a alguien.

“… el Congreso de la República en conjunto con el Gobierno nacional elevó a $68,2 billones el Presupuesto de Inversión para el 2022, monto superior en un 16% frente al del presente año.

Así quedo contemplado en el Presupuesto General de la Nación del 2022, el cual ascenderá a $350,4 billones…

Los aumentos de los recursos de inversión se concentran en los sectores de Inclusión Social (21,1% del total incrementado), Minas y Energía (16,4%), Transporte (8,3%) y Vivienda (7,5%).

La partida para inclusión social y reconciliación fue reforzada en $1,3 billones, lo que permitirá irrigar recursos adicionales para Familias en Acción y Jóvenes en Acción, así como a los programas de Obras para la Prosperidad, Compensación del IVA, entre otros. Con estos recursos, el presupuesto de inversión del sector ascenderá a $21,3 billones lo que evidencia el compromiso con la política social.”

Mientras en Colombia la inversión social y la política de subsidios crece como espuma, la percepción de que el gobierno está de espaldas a las clases menos favorecidas hace lo propio. La idea de que el estado tiene que brindar cada vez más a los ciudadanos obedece a las exigencias propias de una sociedad más educada, con las necesidades básicas satisfechas y con una idea creada desde la formación familiar de que se merece todo a cambio de poco o ningún esfuerzo, idea reforzada por la cultura traqueta del dinero fácil que nos envuelve desde hace ya más de cuarenta años.

Hasta para las mentes más creativas de nuestros mayores sería inimaginable la cantidad de ayudas que ofrece el gobierno actual; veamos algunas: Alimentación y lucha contra la malnutrición, Recursos naturales y gobernanza de los bosques, las tierras y el agua, Innovación social y tecnológica para sistemas agroalimentarios sostenibles, Agricultura familiar y mercados inclusivos, Gestión del riesgo y rehabilitación de medios de vida; además de subsidios familiares, de vivienda, concurrente, de desempleo, Familias en Acción, Jóvenes en Acción, Ingreso solidario, devolución del IVA y Colombia Mayor. Sin embargo, ahora, como nunca, crecen las protestas y la insatisfacción de la población; toma fuerza la teoría de que el ser humano es desagradecido por naturaleza.

El desagradecimiento o las exigencias desmedidas frente a la realidad económica del estado son aprovechados por los politiqueros de turno para alimentar el resentimiento de clases y generar audiencias que les permitan llegar al poder. Ya en el poder, quienes alimentan las bajas pasiones de los colombianos la tendrán difícil para satisfacer los monstruos que han ayudado a crear; les quedará una sola opción: la represión que tanto dicen combatir. Los ejemplos son muchos, véanse Cuba o Venezuela.

Los gobiernos, los líderes, los educadores y los padres deben tener la medida hasta qué punto es subsidiar, ayudar, y hasta dónde es alcahuetear; de lo contrario los perros de toda Colombia serán alimentados con los subsidios que genera el gobierno con los impuestos que pagamos todos; labor bien compleja en la sociedad del menor esfuerzo porque, aún sin un gobierno de izquierda, nos parecemos cada vez más a la Cuba de hoy, con generaciones perdidas entre el desgano por hacer algo, el ron, la mendicidad y la prostitución.

El próximo gobierno, si es responsable, deberá limitar los subsidios y entregarlos a quienes realmente los necesiten, labor bien compleja si se tiene en cuenta su manejo amañado, con fines electoreros, de los gobiernos locales.

ANTES DEL FIN

El hombre, o al menos el colombiano, es desagradecido, negativo y criticón por naturaleza.

Hablando de desagradecimiento, el año pasado Colanta dio unos bonos a los productores de leche para contrarrestar el incremento de los insumos; los asociados nunca entendieron y siempre dijeron tener el precio del lácteo por debajo de la competencia; se les olvidó sumar.

¿Cuándo entenderán los de izquierda que cuando se habla de hombre se incluye a la mujer y a todos los demás seres humanos? Ni a la Real Academia de la Lengua le hacen caso, el lenguaje incluyente que dicen usar es más cansón que sus discursos setenteros inspirados en unos hechos y unos paradigmas que la historia ya derrotó.

EL ESPACIO QUE NOS CONTIENE

EL ESPACIO QUE NOS CONTIENE

Eligio Palacio Roldán

San José de la Montaña

El domingo pasado recorrí las calles de San José de la Montaña, un pueblo donde alguna vez estuvo, por escasas horas, quien más he amado en la vida. La imaginaba en medio del frío, la neblina y la llovizna recorriendo la plaza hacia la iglesia con una alegría melancólica. No pude evitar que la nostalgia invadiera mi espíritu y visibilizar como lo hago con frecuencia, los miles de seres que han ocupado el espacio en el que irrumpo en un momento determinado. Los veo cargados de emociones en un lapso tan corto como la misma existencia, tan corto que ni siquiera les permite percibir cómo evolucionan los sitios que los contienen, la tierra misma. Y es que como cantara Gardel “Veinte años no es nada”, la vida misma tampoco.

Normalmente son las sensaciones las que me impulsan a escribir y entonces en ese momento decidí hacerlo sobre el espacio, ese que nos abriga y sobre esos pequeños lugares que en conjunto forman la tierra, diminuto espacio contenido a su vez en la inmensidad del universo.

Ya había tocado el tema en “LAS COSAS EN EL ESPACIO Y EL TIEMPO” (https://eligiopalacio.com/2019/05/02/las-cosas-en-el-espacio-y-el-tiempo/) o en “LEVE BRISA DEL AYER” (https://eligiopalacio.com/2022/01/16/leve-brisa-del-ayer/) pero vuelvo a hacerlo porque sobre este asunto siempre habrá algo más que pensar, que sentir, que decir. Por ejemplo, que la tierra hace las veces de vientre materno para los humanos, los animales y las cosas y que nosotros, los humanos en especial, la agredimos continuamente con el uso y el abuso de sus recursos, con las basuras que la asfixia y nos asfixia.

El espacio que habitamos, que recorremos a diario, pasa desapercibido para el humano; pocas veces nos detenemos a admirarlo, sentirlo y menos quererlo. Pareciera que la única posibilidad de observación es la mirada de turista y no como herramienta de comunicación con el entorno sino como uno de los goces de la sociedad del consumismo. Dada la globalización de la economía, la apertura de fronteras y la masificación del transporte aéreo, en este siglo es más fácil ocupar diferentes espacios en la tierra y creo pronto en otros planetas. Ahora todos los espacios, todas las maravillas del planeta están a nuestro alcance ya sea física o virtualmente.

Cabe preguntarse qué de nuestro ser queda impregnado en los lugares que ocupamos a modo de memoria universal, quizás de energía, y que posibilidad de reconocerse en esos espacios existe a pesar del paso del tiempo y de la vida misma.

Dada la globalización, cada rincón de la tierra es impregnado cada vez más por las energías de miles de humanos con condiciones de razas y credos diferentes; es decir hay una homogenización en la cantidad y variedad de las energías que impactan el planeta. Una amalgama de esas energías en una sola; quizás acercándose al concepto de Dios.

ANTES DEL FIN

García Márquez definitivamente se quedó corto con la descripción de Macondo: esta semana se celebró el aniversario de las marchas que más daño le han hecho al país.

Más allá de cualquier encuesta electoral está el voz a voz en las calles, y, allí, crece como espuma Rodolfo Hernández; él podría darle la sorpresa a Fajardo y al país.

Desastrosas las carreteras en el norte de Antioquia. Las dejaron acabar.

¿Es idea mía o Anibal Gaviria sigue detenido? Desapareció el gobernador de Antioquia.

CORRUPCIÓN: DEL PERDÓN A LA EXALTACIÓN SOCIAL

CORRUPCIÓN: DEL PERDÓN A LA EXALTACIÓN SOCIAL

Eligio Palacio Roldán

La Semana Santa fue una verdadera Semana de Pasión para el candidato Gustavo Petro luego de conocerse el acercamiento de su campaña a algunos de los personajes icónicos de la corrupción en Colombia, detenidos en las cárceles de nuestro país. Las críticas se acentuaron contra el candidato de “La Colombia Humana” y todo hacía suponer que los hechos descubiertos incidirían en la intención de voto de los colombianos. No fue así.

Las más recientes encuestas reflejan un incremento en la intención de voto por el candidato de “La Colombia Humana”, mientras baja la del candidato Federico Gutiérrez que quiso aprovechar las circunstancias para lanzar su plan anticorrupción.  Y es que, a estas alturas, en Colombia, son muy pocos los que se preocupan verdaderamente por la corrupción, aunque sean muchos los que se rasgan las vestiduras frente al tema.

De una vergüenza por ser señalado como corrupto se pasó a la exaltación de esa conducta. Por ello se reeligen alcaldes, gobernadores, concejales, diputados y congresistas que “a ojos vistos” se sabe se han enriquecido a costa del erario público; es más han compartido algunas migajas del botín con familia, amigos, comunidad o con uno mismo. Ahora el problema no es la corrupción, lo criticable es que yo, mi familia o mi comunidad no sea partícipe de los dineros obtenidos ilícitamente en desmedro del país y de la misma sociedad.

Hace poco algunos amigos me decían que había que votar por un candidato porque con él mi comunidad se favorecía, “no importa que se enriquezca” decían, “va a traer progreso para la zona” y es verdad, pero a qué precio. Hace 500 años el mundo se escandalizaba por las afirmaciones de Nicolás Maquiavelo en su obra “El Príncipe”, según las cuales “El Fin Justifica los Medios”, hoy es esto lo que pide la ciudadanía. Herencia del narcotráfico, digo yo, o la prueba de que la sociedad no ha evolucionado a pesar de los avances tecnológicos. Fracaso de la religión y de las ciencias sociales y humanas.

Apostarle a la honestidad en la Colombia del siglo XXI no vende, da más réditos negociar con la delincuencia, formalizar sus fortunas, dejar pasar, dejar hacer. En ese orden de ideas, quien está en sintonía con la sociedad de hoy es el candidato Petro y por eso seguramente saldrá electo como presidente de Colombia.

ANTES DEL FIN

Es tanta la corrupción en Colombia, tan desmotivantes sus dirigentes que no vislumbro un porvenir halagador para el país. Creo que ya no me tocó ver una Colombia unida en pro del bienestar de toda la sociedad; quizás lo logren las futuras generaciones, pero ya no estaré para contarlo; creo será imposible lograrlo antes de 50 años.

Impecable producción, macabra producción, la telenovela de Caracol “Las Villamizar”, otra prueba de que los colombianos no evolucionamos; seguimos en la misma horda violenta de hace doscientos años.

Tres meses le queda al incomprendido mandato del presidente Duque, al que espero la historia le dé el lugar que merece; aunque tal vez no lo haga como no la ha hecho con Andrés Pastrana.

PETRO COPIA IDEAS DE URIBE

PETRO COPIA IDEAS DE URIBE

Eligio Palacio Roldán

Esta semana se conoció que el plan de gobierno del candidato Gustavo Petro incluye una iniciativa presentada por el expresidente y ex congresista Álvaro Uribe Vélez, ante el Senado, en el año 2020.

Propuso Uribe: “Que todo joven en Colombia para poder graduarse como bachiller tenga que haber aprobado materias de incursión al lenguaje a la programación de computadoras. Eso le puede permitir a ese joven defenderse en cualquier parte del mundo”

Ahora dice Petro: “Propongo poner como materia de pensum en los dos últimos años de la secundaria, el desarrollo de programación para computadores. Tendríamos 500.000 desarrolladores de programación al final de cada año. Si 100.000 continúan la carrera, Colombia sería potencia mundial de Software.

Como diría el gran hombre de la historia colombiana, no bien correspondido ni seguido, Álvaro Gómez Hurtado “Un Acuerdo sobre lo Fundamental” entre dos hombres catalogados como de extremas, derecha e izquierda. Pero no solo es esta propuesta. Veamos:

El 19 de agosto de 2021 escribí la columna ¡DE ACUERDO! AMNISTIA GENERAL (https://eligiopalacio.com/2021/08/19/amnistia-general/) en la que expresé: Habló el expresidente Uribe, esta semana, en un encuentro con la Comisión de la Verdad sobre una amnistía general. El comentario lo hizo en una alusión a la condena a cinco años de cárcel de la famosa Epa Colombia – Daneidy Barrera por los ataques contra una estación de Transmilenio, en Bogotá, en un proceso ajustado a la Ley, pero criticado por los medios de comunicación y la ciudadanía en general.

El expresidente comparaba la condena a la influenciadora con “el premio” a los exintegrantes de las Farc a quienes se les retribuyó, por sus crímenes, con curules en el Congreso sin pagar un solo día de cárcel, en el marco de la paz con el gobierno Santos.”

Pues bien, ahora resulta el candidato Gustavo Petro en entrevista con La W, aseguró que Iván Moreno le sugirió «ser constructor del perdón social», una expresión que ya el candidato había utilizado cuando lo criticaron por sus coqueteos políticos con el polémico exalcalde de Medellín Luis Pérez Gutiérrez.

El “Perdón Social” es solo para los corruptos, hasta ahora, pero retoma los planteamientos de Uribe de una Amnistía General.  

Pues bien, alegra que las dos corrientes políticas extremas se estén poniendo de acuerdo sobre lo fundamental o, dicho de otra manera, que Petro copie a Uribe; eso podría tener grandes implicaciones en el destino de Colombia como lo planteara en su momento el líder inmolado, ya citado, Álvaro Gómez.

Obvio, soñar no cuesta nada, y la copia de las ideas del expresidente Álvaro Uribe por parte del candidato Gustavo Petro, son solo estrategias electorales que pretenden obtener votos a como dé lugar; sería bueno recordar las citadas propuestas con miras a su ejecución por un gobierno diferente al de la “La Colombia Humana”, ante una eventual derrota del candidato de ese movimiento político.

Repito en esta columna que estoy de acuerdo con una amnistía general para todo el mundo: guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y corruptos de toda índole: borrón y cuenta nueva con verdadero arrepentimiento, reparación y contrición.

ANTES DEL FIN

Increíble la doble moral de nuestros políticos. Esta mañana el Senador Iván Cepeda criticaba la intervención en política de algunos alcaldes a favor de Federico Gutiérrez, pero pasaba de agache ante denuncias en el mismo sentido contra el Alcalde de Medellín, Daniel Quintero, por participación en política en favor del candidato Gustavo Petro.

¿Será que la Semana Santa si es tiempo der reflexión y de cambio, o será también de doble moral?  Por estos días se ve mucho arrodillado ante Dios que se mantiene atado al poder y el dinero, a cualquier precio.

Vea lo mejor de Semana Santa en https://eligiopalacio.com/tag/semana-santa/.