ERA PETRO: ENTRE EL TEMOR Y LA ESPERANZA

ERA PETRO: ENTRE EL TEMOR Y LA ESPERANZA

Eligio Palacio Roldán

Llegó la temida y ansiada era Petro, toda una vida dedicada a un proyecto que da sus frutos al llegar a la presidencia de la república de Colombia pero que comienza a transitar un duro trecho para lograr la continuidad de la izquierda en el poder. Trecho que puede ser a su vez la consolidación de una democracia madura o el paso hacia una dictadura hasta ahora desconocida en la historia del país.

Desde la presidencia de Samper, ahora aliado incondicional de Petro, no se veía un inicio de gobierno con la opinión tan dividida en relación con el mandatario de turno; por ello, el presidente electo tendrá que jugársela para lograr el apoyo de los 10.5 millones de colombianos que votaron en su contra y no decepcionar los 11.2 que lo hicieron a su favor; tarea bien difícil dada las expectativas que generó en uno u otro sector de la opinión pública.

Las primeras decisiones como presidente electo han inclinado la balanza hacia el primer propósito; sus alianzas con la clase política tradicional, a pesar de ser cuestionadas, y el nombramiento de reconocidas figuras de la dirigencia nacional en algunos ministerios generan confianza en los sectores que han dominado al país por centenares de años y desilusión en quienes confiaban en que todo iba a cambiar de la noche a la mañana y que los “nadies” iban a figurar en la escena nacional como nunca antes.

Petro, como ninguno, tendrá que ser un verdadero equilibrista y quizás por ello no tenga definidos los nombres para una gran cantidad de ministerios; las fichas que faltan por mover deben tener la capacidad de tranquilizar a unos y satisfacer los deseos de otros. Ya entre sus aliados, sin comenzar a gobernar, se escuchan voces de protesta por celos y por no seguir actuando como candidato a pesar de ser ya el presidente de todos los colombianos.

Habrá que darle tiempo al tiempo, pero creo que Petro seguirá la tendencia de los días previos a su posesión y poco a poco se irá acercando a la opinión pública tradicional e irá abandonando el lenguaje y las gentes que lo acompañaron en la oposición por más de treinta años.

Al nuevo presidente de Colombia hay que acompañarlo y apoyarlo en las iniciativas que generen bienestar y progreso económico y humano para sus gobernados; no se trata de oponerse por oponerse porque si a su gobierno le va bien nos irá bien a todos, y eso es lo importante.

ANTES DEL FIN:

Me gusta la arriesgada propuesta del presidente electo de “Paz Total”; es la misma de Álvaro Uribe en agosto del año pasado. Es una utopía, pero una utopía que sería la verdadera paz para Colombia: Perdón, olvido y un recomenzar.   Puede ver: ¡DE ACUERDO! AMNISTIA GENERAL https://eligiopalacio.com/2021/08/19/amnistia-general/.

La información sobre la posesión del presidente me lleva a evocar una manifestación, que presencié alguna vez en Argentina, a favor de la presidenta de ese país Cristina Fernández de Kirchner. Puede ver:   MARCHAS, TELENOVELAS Y “CORRIENTAZOS” https://eligiopalacio.com/2015/03/11/4724/

Bien hechos pero planos y sin mayores emociones los primeros capítulos de la novela inspirada en la historia de Vicente Fernández; su estilo evoca la miniserie sobre la vida del cantante argentino Sandro.

En el lugar equivocado los presentadores de La Voz Kids; no sé qué le ven a Laura Acuña pero como presentadora es desabrida.

Continúan las lluvias en el país. Impresiona el invierno que nos azota y las tragedias que genera.

“NADIE ES ETERNO EN EL MUNDO”

“NADIE ES ETERNO EN EL MUNDO”

Eligio Palacio Roldán

“El día en que yo me muera

¿Pa’ que tanto requisito?

Si alguno siente tristeza

Que en la caja de madera

Que haga un silencio bonito

Yo pueda dormir tranquilo”.

Las tendencias en Twitter, prefabricadas desde la mañana por las emisoras de radio, fueron reemplazadas rápidamente por las que hacían referencia a Darío Gómez. El Rey del Despecho, aquel cuyas canciones son entonadas en las madrugadas cargadas de ebriedad, dolor y nostalgia, había muerto.

“Nadie es Eterno en el Mundo”, que habla sobre la certeza de la muerte, paradójicamente inmortalizó al cantautor colombiano que sacó la música guasca de los parajes del campo colombiano para llevarla a los grandes escenarios de las principales ciudades del país.

Sobre lo que sucedería el día de su muerte, Darío Gómez, escribió y cantó:

Nadie es Eterno en el Mundo:

“Cuando ustedes me estén despidiendo

con el ultimo adiós de este mundo

no me lloren, que nadie es eterno

nadie vuelve del sueño profundo”

Adiós a la Vida:

“El día en que yo me muera

¿Pa’ que tanto requisito?

Si alguno siente tristeza

Que en la caja de madera

Que haga un silencio bonito

Yo pueda dormir tranquilo”.

A pesar de ser un ídolo, un hombre al que pueblo oía y repetía sus letras, no lo escucharon como queda demostrado con el folklore con el que se desarrolla su velación y seguramente su sepelio: lágrimas, risas, licor y desorden han sido las características de este espectáculo, espectáculo con mayor sintonía que algunos de sus conciertos. Radio, televisión, prensa y redes sociales transmiten como si su muerte fuese un evento sin precedentes en la historia del país. Nada de silencios bonitos y si mucha parafernalia con su cuerpo yerto.

Extraño lo que sucede con el tema de la muerte en nuestra sociedad: mientras las gentes se estremecen ante el fallecimiento de origen natural, un infarto, del cantante de música popular, poco parece importar la de agentes de policía en manos de criminales y de miles de inocentes en la sangrienta historia del Colombia. Bueno, aquí es donde se olvida a unos y se les venera a otros, donde se les pone música a algunos muertos en sus tumbas, como sucediera, en el Cementerio de San Pedro, con la del criminal Dandeny Muñoz Mosquera, la Quica en 1992; lo que indica que, en treinta años de historia, de la internet y las redes sociales, nada ha cambiado en nuestra cultura; tal vez sí, seguimos inmersos en la cultura traqueta esa de ostentación,  derroche,  escándalos, irrespeto y de actuaciones inimaginables frente a hechos tan cotidianos como la misma muerte.

“Nadie es Eterno en el Mundo” aplica para amistad, amor, trabajo. Ningún ciclo de la existencia es eterno.

ANTES DEL FIN      

Desfila Iván Duque por los diferentes medios de comunicación tratando de que lo escuchen en relación con las ejecutorias de su gobierno. Difícil tarea en una audiencia que solo escucha lo que quiere y ese querer no ha estado sintonizado con el presidente de Colombia de los últimos cuatro años. No escucharon a Darío Gómez al que seguían y amaban, mucho menos a Duque.

Ejemplo de coherencia dio el expresidente Pastrana, otro a quien los colombianos se han negado a escuchar, con su negativa a asistir a la posesión del elegido presidente Gustavo Petro.

Se equivocó Caracol Televisión en esta versión de La Voz Kids; lo hizo con presentadores, jurados y duración del programa. ¡Qué vaina!

DON JULIO CORREA – ACCIÓN COMUNAL DE TESORERO – ENTRERRÍOS

DON JULIO CORREA – ACCIÓN COMUNAL DE TESORERO – ENTRERRÍOS

Las Acciones Comunales, al igual que las Cooperativas, han sido determinantes para que en Colombia las comunidades logren salir de la pobreza; desafortunadamente, ese sentido comunitario desaparece simultáneamente con las condiciones de miseria. Es decir, unas y otras, parecen ser figuras para pobres y la generación de riqueza y bienestar destruye los lazos de solidaridad.

Aquí una bella historia de una Acción Comunal.

QUÉ ESPERAR DEL NUEVO CONGRESO

QUÉ ESPERAR DEL NUEVO CONGRESO

Eligio Palacio Roldán

Con poca expectativa, cada cuatro años, se renueva el Congreso de la República de Colombia con la instalación de la legislatura, en una ceremonia que resulta histórica dada la última intervención del presidente de turno ante el legislativo. Este año, 2022, la modificación del Congreso es importante: son 181 legisladores nuevos y 113 “repitentes”; es decir, más del sesenta por ciento llega por primera vez a dirigir los destinos del país en un gobierno con una tendencia de izquierda que gana la presidencia de la república rompiendo una tradición política de más de doscientos años.

Se destaca en el Congreso 2022-2026, la alta participación de las mujeres, 86 en total: 32 Senadoras y 54 Representantes a la Cámara y la presencia de 6 miembros de la comunidad LGTBIQ, Esta nueva realidad resulta esperanzadora pero poco lo son las coaliciones de partidos de diferentes tendencias que, como es tradicional en Colombia, se doblegan sin vergüenza ante el ejecutivo a cambio de burocracia y canonjías. Esa forma de actuar de los movimientos políticos los ha deslegitimado ante la opinión pública; el caso más aberrante es el del Partido Conservador que perdió su norte por estar tras “un plato de lentejas”; en esa forma de hace política le sigue con honores el otrora “Glorioso Partido Liberal” hoy en las manos de un político que ha manejado a su antojo y conveniencia los hilos del poder por más de treinta años: Cesar Gaviria. También hacen lo propio el Partido de la U y Cambio Radical.

Aunque la corrupción es una tradición colombiana, de las más dañinas, no deja de entristecer que el Congreso que se elige para trazar las líneas que permitan al convivencia entre los ciudadanos sea un ejemplo de malas prácticas para la democracia y para esa misma convivencia y que allí aflore la mayor perversidad para apoderarse de los recursos con que cuenta la nación para salir adelante; también es paradójico que el presidente de turno tenga que aliarse con los congresistas para lograr sacar adelante las iniciativas de su gobierno. Es decir, nuestra democracia, legislativo y ejecutivo, se trenzan en un contubernio difícil de romper que mancha de oprobio la democracia.

Por las razones descritas, es poco lo que se puede esperar del Congreso de la República que se acaba de instalar; salvo la presencia de las figuras nuevas que se desearía no estuviesen contaminadas pero que es sabido, gran parte de ellas, actúa en cuerpo ajeno pues representan personas cuestionadas en la historia política del país.  

Poco que esperar de un Congreso que se inaugura agrediendo verbalmente al Presidente de la República y tratando de impedir su rendición de cuentas, cual verduleras de plaza de mercado, en un espectáculo grotesco.

En Colombia solo un hombre pudo transformar el Congreso: fue Alvaro Uribe Vélez y no lo logró por rendirse ante él buscando su reelección; el otro gran líder de la historia reciente del país, Gustavo Petro, no lo podrá hacer porque no tiene el respaldo popular suficiente como lo tuvo el presidente de comienzos de siglo.

En una democracia es importante la oposición; no la oposición cerrada con que contó el presidente Duque sino una que sepa interpretar las bondades del gobierno de turno para apoyarlas y sus desaciertos para denunciarlos, difícil tarea la que le espera al Centro Democrático dado el desprestigio que tiene y su soledad en esa tarea. Claro que comienzan a vislumbrarse líderes de la oposición como el excandidato Enrique Gómez, que hace una cruzada por rescatar el conservatismo de las garras de sus dirigentes entregados al mejor postor, y el próximo expresidente Iván Duque que aún tiene mucho por escribir en la historia de Colombia.

ANTES DEL FIN

Con el paso del tiempo y la izquierda en el poder, se marchitarán la mayor parte de los medios de comunicación en Colombia que han vivido de la crítica a los gobiernos de derecha y brillarán en el escenario algunos otros; es el caso de El Colombiano que comienza a hacerlo de manera callada pero contundente; quizás en los próximos años sea lo que otrora fue El Espectador o la Revista Semana.

La guerra de hace doscientos años, la misma de hoy, enmarcada en la ambición, la corrupción y la violencia sin fin es fielmente retratada en la telenovela “Las Villamizar”, ¡qué buen relato televisivo!

SERVIDOR PÚBLICO Y NEGLIGENCIA

SERVIDOR PÚBLICO Y NEGLIGENCIA

Eligio Palacio Roldán

El lunes pasado solicité autorización para ausentarme del trabajo para reclamar mi nueva cédula digital, llegué a las 15:55 y la funcionaria encargada me informó que ya no podía atenderme por cuanto el horario era hasta las 16:00 horas. Al increparla, me indica que no era posible realizar el trámite por cuanto este tardaba algunos minutos y se pasaba de su horario habitual, le indiqué que mientras se negaba a mi solicitud había transcurrido el tiempo necesario para atenderme; de mala gana lo hizo y en cuatro minutos ya tenía en mi poder el documento; obviamente no quería prestarme el servicio por salir corriendo una vez el reloj marcara el fin de su jornada. Es decir, ni un minuto de su tiempo para el trabajo, para el ciudadano, a pesar de ser una “servidora pública”.

Indignado quedé por la negligencia de la funcionaria y entonces recordé un evento aún peor: a finales del siglo pasado hacía fila en Valorización Departamental, fila que no fluía a pesar del paso del tiempo. Desesperado me acerqué al funcionario que “prestaba el servicio” y descubrí que estaba viendo pornografía en su computador. En más de veinte años pocas cosas han cambiado, en algunas instituciones gubernamentales, en una clara demostración de que no hay conciencia de lo que significa ser “Servidor Público”.  

El lenguaje fue creado por los humanos para tratar de comunicarse y entenderse; por ello, siempre es importante conocer las acepciones de las palabras; la Real Academia de la Lengua Española define Servidor como “Persona que sirve como criado”, Público “Accesible a todos”. Es decir, un Servidor Público es un sirviente, un criado, de todos los integrantes de una sociedad, sin excepción alguna.

La RAE, también, define Negligencia como “descuido, falta de cuidado”. Entonces, la negligencia no puede corresponder al actuar de un servidor público; es una contradicción entre el ser y el hacer y debería ser una clara inhabilidad. Es decir, alguien que sea negligente como servidor público debiera ser destituido de su cargo.

No se entiende cómo algunos “servidores públicos” no dimensionan que están al servicio de la sociedad y en vez de servirle buscan que les rindan pleitesía y de alguna manera se sienten dueños de un poder y de un dominio sobre la vida de los demás, que no tienen. Ser servidor público implica una aptitud para serlo y más que ello una actitud, un deseo de servir y de atender los requerimientos de la sociedad a la que se le sirve, como un criado fiel y diligente.

A las entidades gubernamentales les falta control sobre sus funcionarios y sobre su vocación de servicio

ANTES DEL FIN

La oposición por la oposición, cerrada, sin análisis serio, con fines electoreros, casi siempre de sectores de izquierda, hizo mucho daño, más que a Duque, al país durante los últimos cuatro años. La derecha no puede hacer lo mismo al gobierno Petro: esperen un poquito, déjenlo trabajar y si las cosas no resultan critiquen, pero esa idea de que todo lo que propone es malo hace mucho daño. También hace mucho daño entregársele y decir que son petristas sectores con ideologías supuestamente contrarias, como los hermanos godos que han estado en el gobierno desde que me conozco con excepción del de Virgilio Barco. “Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbra”.

Grave la ola invernal que sacude al país, pueblos y ciudades a punto del aislamiento y ninguna reacción de autoridades locales y nacionales. Llevamos tres años de lluvias.

“El tiempo pasa y se nos va la vida”. Pronto llegarán, otra vez, los vientos de Navidad.