Archivos del autor: epalacior

ELECCIONES 2018 – Y LE SIGUEN LLOVIENDO OPORTUNIDADES AL EXPRESIDENTE URIBE

ELECCIONES 2018 – Y LE SIGUEN LLOVIENDO OPORTUNIDADES AL EXPRESIDENTE URIBE

Eligio Palacio Roldán

Es increíble e histórico el liderazgo de Alvaro Uribe en Colombia, o el rechazo a las Farc, o el miedo a una situación similar a la de Venezuela, o las tres a la vez… Lo cierto es que el expresidente ha ganado cuatro elecciones presidenciales, de las cinco que lleva Colombia, en lo corrido del siglo XXI.

Es ésta, entonces, la cuarta oportunidad de Uribe para influir en Colombia y los colombianos, desde el ejecutivo, y la segunda más importante desde el 2002, cuando ejerció la presidencia del país, por primera vez: ahora tiene en la presidencia a un joven con un liderazgo superior al de Santos, en su primer mandato, tal vez comparable al suyo, y él, a la vez, ostentará la presidencia del Congreso de la República. Una coyuntura invaluable para recuperar la credibilidad de miles de colombianos, que ahora desconfían de su actuar.

Escribía en estas páginas, el 13 de marzo de 2014, que Uribe tenía una segunda oportunidad para hacer lo que no hizo durante sus años como presidente: “Luchar por una Colombia más decente, más honesta y contra los tradicionales vicios  de nuestra clase política”. Pues bien, contradiciendo lo dicho por García Márquez en Cien Años de Soledad, el expresidente tendrá ahora una nueva ocasión para saldar la deuda que aún tiene con el país.

Puede leer UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD https://eligiopalacio.com/2014/03/13/una-segunda-oportunidad/

Y no solo Uribe, también la clase política tradicional sumergida en el fango, no mermelada, de la corrupción, en el poder durante toda la historia de Colombia y amenazada por la izquierda y el populismo de Gustavo Petro. Es hora de hacer un pare y repensar la política como servicio a la comunidad y no como medio de enriquecimiento ilícito.

Puede leer CLASE POLITICA CORRUPTA ELEGIRÍA A PETRO PRESIDENTE. ¡POBRES COLOMBIANOS! https://eligiopalacio.com/2018/06/13/clase-politica-corrupta-elegiria-a-petro-presidente-pobres-colombianos/

Es tiempo de que el expresidente Uribe corrija sus yerros del pasado y comprenda la responsabilidad que significa su nombre para el presente y el futuro de los colombianos. Si lo logra y pone su liderazgo al servicio del país, seguramente será el hombre más importante de Colombia en el siglo XXI: si no lo hace, su nombre pasará a la historia como el del ser gris y malévolo que muchos ven en él.

Será Uribe una pieza fundamental en el éxito o en el fracaso del presidente Duque que le apuesta a una Colombia unida luchando por la transformación política, económica y social del país.  De no saber encajar, de no querer encajar, en este propósito, el mejor regalo que le pudiera hacer el expresidente a Iván Duque y a Colombia sería retirarse a sus “cuarteles de invierno”.

De tener la voluntad de transformar el país, Uribe tendría éxito. No solo lo acompaña un liderazgo superior al de cualquier colombiano, sino un presidente que le apuesta, según su discurso de la victoria, a la lucha contra la corrupción y a una Colombia unida frente a ese propósito.

ANTES DEL FIN

Otro que debe hacer un alto en el camino, en la búsqueda de la unión de los colombianos, es Juan Manuel Santos. La polarización a la que sometió al país durante sus ocho años de gobierno desdice de su Nobel de paz.

Hoy 17 de junio de 2018 es un día de ilusiones, muchas ilusiones en Colombia. Ojalá sus dirigentes respondan.

Anuncios

CLASE POLITICA CORRUPTA ELEGIRÍA A PETRO PRESIDENTE. ¡POBRES COLOMBIANOS!

CLASE POLITICA CORRUPTA ELEGIRÍA A PETRO PRESIDENTE. ¡POBRES COLOMBIANOS!

Eligio Palacio Roldán

Al leer este párrafo un escalofrío me recorre el cuerpo. Tal vez es demasiado tarde y Colombia va a ser “arrasada por el viento…”.

“¡Pobres Colombianos! Se les dijo, se les recomendó, se les advirtió, a los dirigentes políticos, que no fueran corruptos, que escucharan la voz del pueblo, que no se burlaran de los ciudadanos, que no los utilizaran para enriquecerse a sus espaldas, que pensaran en ellos aunque fuera en lo mínimo, que no legislaran pensando tan solo en su propios intereses, que hicieran algo por mejorar el sistema de salud, por generar oportunidades de educación y trabajo, que no permitieran ni propiciaran el desplazamiento y el asesinato de miles de paisanos; que si no cambiaban su comportamiento Colombia correría los caminos de Venezuela y al gobierno llegaría un populista estilo Chávez o Maduro, y no quisieron hacer caso, omitieron tan democráticos consejos, se  pasaron la advertencia por la faja, ¿y qué sucederá? ¿Saben cómo queda un país cuando elige un populista como gobernante? Pues sí… Queda así, igual a Venezuela, con las gentes huyendo de la miseria y del hambre… Me acuerdo como si fuera hoy cuando generadores de opinión lo advertían sobre lo que podría pasar con la corrupción…”

Trato de utilizar las formas del lenguaje del gran Hebert Castro, el mejor humorista que he conocido, para indicar que si Petro es elegido, el próximo domingo, como presidente de Colombia, no será por sus méritos si no por las fallas de la clase política colombiana que hizo todo lo posible para que esto ocurriera. Y si, la mayor culpa será de Alvaro Uribe en quien Colombia depositó sus sueños y quien a pesar de su liderazgo no ha sabido o no ha querido hacer lo posible para que se vuelvan realidad.

Uribe, enredado en sus propias ambiciones de poder y deseos de venganza, se alió con la clase política corrupta que pudo haber derrotado, que pudo haber transformado, y perdió la oportunidad más grande que ha tenido alguien, en Colombia, para modificar la cultura política del país. Y, ahora, después de una lucha intensa contra el Castro-Chavismo, indirectamente, empuja el país hacia allí.

Puede leer, UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD https://eligiopalacio.com/2014/03/13/una-segunda-oportunidad/

Obviamente, comparte culpas con Uribe el presidente  Santos quien se sumergió en el mundo de la corrupción con el propósito de traer a la “democracia” a las Farc, un grupo delincuencial que azotó a Colombia por más de 50 años. Sin escrúpulos de ninguna clase, más sinuoso y taimado que Uribe, le vendió el alma o más bien el país al diablo,  para alcanzar sus propósitos y un Nobel.

Puede leer: EL “COMPLOT” DE SANTOS https://eligiopalacio.com/2016/05/19/el-complot-de-santos/

Y claro, también nuestros Congresistas que asistieron presurosos a atender los deseos presidenciales, enriqueciéndose a diestra y siniestra con toneladas de mermelada, de espaldas al país. Con ese ese propósito asistieron, además, los miembros del ejecutivo y lo peor para nuestra trágica historia: La Rama Judicial.

Y, hoy, al borde del abismo, cuando quizás sea demasiado tarde, todos rodean al candidato Duque. Obvio que protegen sus intereses, pero es que desafortunada o afortunadamente, hoy si,  sus intereses coinciden con los de Colombia.

Ojalá como escribió nuestro premio nobel (este si merecido), Gabriel García Márquez, la clase política colombiana tenga una segunda oportunidad, Alvaro Uribe una tercera, y la sepan aprovechar para llevar a Colombia a mejores escenarios económicos, políticos y sociales.

ANTES DEL FIN

“Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos ( o los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonio acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenian una segunda oportunidad sobre la tierra.”

Al leer este párrafo un escalofrío me recorre el cuerpo. Tal vez es demasiado tarde y Colombia va a ser “arrasada por el viento…”.

Estamos a tiempo. Hay que votar por Duque, no hay otra posibilidad para evitar la catástrofe.

RETRATO HABLADO

RETRATO HABLADO

Eligio Palacio Roldán

Cuando vio el retrato hablado, fijado en las paredes empañetadas de las casas del pueblo, le pareció conocido, no obstante representara, solo, la parte posterior del asesino. Le impactó la curvatura de las extremidades inferiores. Observándolo con detenimiento lo descubrió: eran sus propias piernas, su propio cuerpo.

Se sintió descubierto. Un vacío en el estómago le permitió comprender que era imposible borrar sus recuerdos, que estos volvían una y otra vez como entre sueños: Incompletos. Desesperado trató de reconstruirlos. Él había asesinado la mujer y aunque hizo todo lo posible por ocultar las evidencias del crimen, ese retrato lo describía perfectamente. Eso quería decir que alguien conocía su  secreto. Es más, no solo alguien, también las autoridades y si las autoridades lo sabían, en pocas horas sería detenido y, con ello, su posición social y económica, construida a pulso, se vendría abajo.

Infructuosamente trataba de ocultar su contextura física, la curvatura de sus piernas. Hizo ejercicios, frente al espejo, para caminar diferente. Cuando recorría las calles se sentía observado, se sentía perseguido y  ante los susurros de las gentes se detenía, respiraba profundo y, con angustia, esperaba un señalamiento, un dedo acusador.

Y lo que más desasosiego le generaba era su imposibilidad para reconstruir la historia: sabía del crimen pero no las circunstancias de tiempo, modo y lugar. Ni siquiera los motivos para asesinarla.

Al atardecer se le veía caminar los parajes de su historia. Con su mirada obsesiva recorría cada espacio, mientras movía la cabeza como si sus ojos pudiesen tocar y reemplazar sus manos. Trataba de encontrar el sitio donde había enterrado la mujer.

ELECCIONES, 48 AÑOS DESPUÉS… ¿SERÁN LA REVANCHA DE LOS SEGUIDORES DE ROJAS PINILLA?

ELECCIONES, 48 AÑOS DESPUÉS… ¿SERÁN LA REVANCHA DE LOS SEGUIDORES DE ROJAS PINILLA?

Eligio Palacio Roldán

Fue solo hasta 1970 cuando el General Gustavo Rojas Pinilla tuvo la oportunidad de saldar una vieja rencilla con la clase política colombiana. En ese entonces estuvo a punto de llegar a la presidencia de la república en una reñida competencia con el candidato, de la clase política tradicional, Misael Pastrana Borrero.

La historia había comenzado en 1953 cuando el General derrocó al presidente Laureano Gómez y asumió la presidencia hasta 1957. En ese entonces, tuvo que ceder el mando a una Junta Militar que daría paso al Frente Nacional, una alternancia en el poder entre liberales y conservadores que, con el tiempo, desfiguraría las dos ideologías.

El 19 de abril de 1970, Rojas Pinilla, habría ganado las elecciones cuyo escrutinio fue suspendido por el gobierno de Carlos Lleras, hasta el día siguiente, para dar como ganador al candidato Pastrana.

En 1974 nació el M19, movimiento guerrillero originado en el descontento producido por la ilegitimidad de las elecciones del 19 de abril de 1970: Lo integraron y lideraron, entre otros,  algunos dirigentes de la ANAPO, partido de Rojas Pinilla.

Fue en 1977, cuando el hoy candidato a la presidencia Gustavo Petro, se hizo unió a los insurgentes del M19. En 1984 entró en la clandestinidad y en 1985 fue torturado y llevado a la cárcel, durante dos años. Luego fue liberado y permaneció en la ilegalidad hasta que el gobierno de Virgilio Barco firmara la paz, con el movimiento insurgente, en 1990, para dar paso a la Constituyente de 1991.

Hoy, 48 años después de las elecciones que dieron origen al M19, la situación política es muy similar a la de ese año electoral. Otra vez, se enfrenta un candidato populista, que ya se puede calificar de caudillo, como el General Rojas, Gustavo Petro. Otra vez, como en el 70, toda la clase política tradicional, el mismo Frente Nacional de entonces, liberales y conservadores, se unen para tratar de detener al candidato de las mayorías silenciosas, generalmente de clase humilde, opuestas a los políticos tradicionales. Y, otra vez, los radicales de izquierda y derecha polarizan al país cargados de promesas y acusaciones mutuas.

No obstante, hay algunas diferencias entre la campaña electoral de 1970 y la de hoy. En ese entonces el presidente, Carlos Lleras Restrepo, tenía un amplio respaldo de la población y apoyaba al candidato de la clase política tradicional; el de ahora, Juan Manuel Santos, quien arrastra los índices más bajos de popularidad de la historia presidencial, desde que existen mediciones, respalda al candidato de la oposición, en lo que se podría constituir en una traición a la clase social que lo vio crecer y lo hizo presidente de Colombia.

De ganar Petro, las próximas elecciones del 17 de junio, sería la revancha de los seguidores de Rojas Pinilla que vieron frustrada su aspiración presidencial hace 48 años. De perder, podría ser el nacimiento de otro movimiento insurgente. Y si pierde Duque, ¿podría nacer una insurgencia de derecha?

Muchas cosas se juegan en las próximas elecciones: el futuro de Colombia y los colombianos. Es necesario pensar el voto en presente y en futuro. El pasado ya es historia.

ANTES DEL FIN

Todo parece indicar que los jóvenes y los intelectuales apoyan a Petro, también uno que otro viejito “mamerto” de la izquierda tradicional colombiana; ¿Será que pueden los sueños inocentes contra el pragmatismo de la sociedad colombiana, derechizada por el peso de la historia de las guerrillas y el incierto presente y futuro de Venezuela?

« Entradas Anteriores