CóMO ACABAR CON UNA EMPRESA EN POCOS MINUTOS – 6AM CARACOL RADIO

CÓMO ACABAR CON UNA EMPRESA EN POCOS MINUTOS – 6AM CARACOL RADIO

Eligio Palacio Roldán

Los empresarios en particular y los humanos en general se “quiebran” la cabeza tratando de encontrar fórmulas para alcanzar el éxito. Llegar a él siempre será complejo y requerirá de mucho esfuerzo; sostenerse, aún más. Acabar con una empresa, una organización o un programa radial es muy fácil, no se requiere ningún esfuerzo mental. Aquí algunos consejos y justificaciones:

Si usted es el dueño de la empresa, cambie los directivos. La gente que lleva mucho tiempo en sus cargos se anquilosa, no les llega a las nuevas generaciones.

Una vez lo nombren a usted de presidente de la compañía o director del noticiero, haga lo mismo, lo nombraron para dar cabida a la gente joven: cambie todo el equipo, olvídese de lo que dio resultado a sus antecesores, así hayan sido exitosos por décadas, que los nuevos no se contaminen con los vicios de los viejos. ¿Cuál transición y transmisión del conocimiento? Eso es puro cuento.

Rodéese de amigos, y si no son amigos por lo menos que no lo contradigan, que le sigan la corriente y que le tengan mucho respeto; así le dejarán cometer error tras error.

Asegúrese que sus colaboradores sean menos brillantes que usted, que no lo vayan a opacar y que las directivas no encuentren en uno de ellos su reemplazo.

Borre todo lo que hicieron sus antecesores. Para eso lo nombraron a usted. No permita que los fantasmas ronden su entorno.

Convénzase de que usted es “la última Coca cola del desierto”, que llegó a su cargo como un premio a sus grandes capacidades. En ese orden de ideas, no escuche críticas, no atienda consejos. La gente lo envidia.

Olvide a sus amigos de siempre; ahora le sobra gente que lo quiere, que lo comprende. Nunca imaginó que podría ser tan amado.

6AM CARACOL RADIO

Caracol fue la primera Cadena Radial Colombiana mientras hubo permanencia en su presidencia:  Fernando Londoño Henao, Diego Fernando Londoño, Ricardo Alarcón…

6AM HOYXHOY fue exitoso en las eras Yamid Amat y Darío Arismendi porque hubo continuidad en los equipos periodísticos a pesar de que por ellos pasaron decenas de profesionales; entraban y salían sin transiciones radicales como se dio con la llegada de Gustavo Gómez.

El nuevo director se rodeó de dos periodistas juiciosos, educados pero insulsos: Mabel Lara y Jorge Espinosa. Ellos, no tienen fuerza para preguntar y menos para contra preguntar, Gustavo Gómez tampoco y quien salvaba la situación, D’Arcy Quinn, salió en los últimos días del informativo para dar paso a otra periodista que le falta madurez en el oficio: Vanessa de La Torre. El informativo quedó en manos de presentadoras y no de periodistas. Hoy se conoció que Quinn pasó a La FM, fortaleciendo enormemente el informativo de esa emisora que dirige Luis Carlos Vélez.

Todo parece indicar que Gustavo Gómez, un buen periodista, no tuvo la capacidad para sostener el noticiero y prácticamente acabó con él. Es hora de que Caracol Radio se pellizque y lleve al espacio radial periodistas con experiencia o por lo menos un maestro que los impulse como hace Julio Sánchez Cristo, por ejemplo, en La W.

ANTES DEL FIN

En los informativos de Caracol en Medellín sucede lo mismo que con 6AM HOYXHOY.

Duele ver como se acaban las empresas por malas decisiones. Duele mucho decirle adiós a 6AM que como dicen en otra emisora de Caracol, La Voz de Colombia, “Nació y Creció contigo”.

LO QUE LA PANDEMIA SE LLEVÓ

LO QUE LA PANDEMIA SE LLEVÓ

Eligio Palacio Roldán

Cuando pienso en lo que la pandemia se llevó no lo hago trayendo a la memoria la gran película enmarcada en la guerra de secesión “Lo que el Viento se Llevó”; llega a mí la última escena de Cien Años de Soledad cuando Aureliano descifra los pergaminos de Melquiades en los mismos instantes en que Macondo es arrasado por el viento.

La pandemia del COVID-19 se llevó familias enteras a pesar de que los científicos dilucidaron con antelación lo que podría suceder. Digo familias enteras porque ante la muerte de varios miembros de un hogar, el resto queda muerto en vida. A esas familias se las llevó la peste por la lentitud en la vacunación, la falta de precaución de unos y otros agravada por la crisis económica y las marchas callejeras, o quizás por las líneas indescifrables del destino.

Pero, en Colombia, el coronavirus no solo se ha llevado la vida de miles de personas, se está llevando también la estabilidad familiar, las relaciones personales, la educación de centenares de jóvenes, las empresas y el empleo de miles de personas, los ahorros acumulados por varios años, la riqueza y hasta el mismo estado se resquebraja ante los embates de la peste. Como Macondo, no estábamos preparados para los fuertes vientos que nos azotan.

El encierro, la falta de contacto con el otro y hasta de las mismas caricias, la crisis económica y la inminencia de la muerte ha desembocado en una sociedad desesperada, que se aleja cada vez más de la razón y el entendimiento y se sumerge en las profundidades del oscurantismo donde son atrapados por cazadores de ignorantes.  Esa sociedad es la que les ha tocado dirigir a los gobernantes actuales y por ello es lógico su desprestigio; además, ellos mismos no han sabido cómo reaccionar ante el dramatismo de la situación que los desborda. De prolongarse la crisis, creo estará en peligro la misma colectividad, la democracia y la misma integridad de las personas tal como ha venido sucediendo en varias oportunidades. Para salir adelante, se requiere cabeza fría, sentido común y el autocuidado por el tiempo que falta para superar la pandemia, que según expertos será alrededor de tres años. Faltarían 18 meses.

La pandemia se llevó, además, cosas que seguro ayudarán a los colombianos a ser personas más estructuradas:  se evidenció el problema educativo del país, la crisis de las ciudades, se redescubrió la zona rural como un excelente hábitat y se le dio el valor al campo como generador de alimento para la población. En la parte humana se rompieron paradigmas impuestos por la sociedad como el trabajo en las oficinas, con cientos de trabajadores compartiendo el mismo espacio, la necesidad de estar de parranda en parranda y en especial que el ser humano también puede vivir sin los excesos de la sociedad de consumo en vestuario, perfumería, cosméticos y toda clase de artículos innecesarios.

ANTES DEL FIN

La pandemia deja atrás también la avidez por el consumo de información. Cada vez se ven y se escuchan menos los noticieros y se leen menos periódicos y revistas. Las audiencias migran hacia el entretenimiento.

Ojalá este año se pueda incrementar el turismo en Colombia. Recomiendo disfrutar de La Magia de Caño Cristales https://eligiopalacio.com/2021/02/26/la-magia-por-cano-cristales/

PERSISTENCIA – “LA PIEDAD”

PERSISTENCIA – “LA PIEDAD”

Eligio Palacio Roldán

Foto Tito

“La Piedad”, como le decían algunos despectivamente, la misma que me inspira parte de la historia  “LA CASA AZUL” (https://eligiopalacio.com/2016/08/15/la-casa-azul-video/) se me vino a la memoria, hace algunos días, cuando escribía sobre los jóvenes de hoy. Pequeña en tamaño pero grande en presencia, correteaba por la plaza de Entrerríos, vestida con una faldita amarilla de boleros y unas sandalias. Imponía su autoridad con la certeza de sus palabras, su agilidad física y mental y hasta su fuerza. Era enérgica. Incluso, a veces, hasta despertaba temor, pero era tierna y extremadamente solidaria. En medio de una familia de más de diez hijos, con bastantes dificultades económicas, Piedad supo desde niña cómo enfrentar la vida.  Ahora es una profesional destacada, creo que la única de su familia.

Plasmaba en una reciente columna mi pensamiento sobre los jóvenes de hoy y decía que “Los hay fuertes, arriesgados y triunfadores con o sin adversidades en su historia personal; derrotados sin apenas comenzar la batalla; vencidos en la guerra injusta del capitalismo o atrapados en un socialismo innato en el que pretenden que todo se los den pues se consideran merecedores de lo humano y hasta de lo divino. ¿Qué puede marcar la diferencia entre unos y otros? Sin duda la formación.”  Hoy, si tengo dudas: “La Piedad”, la doctora Piedad de hoy, es un ejemplo de ello. Tenía el mismo hogar de sus hermanos, la misma formación, tal vez de menor calidad a la de otros niños de su edad, estudió en la misma escuela y, sin embargo, ¿qué la hizo construir una historia diferente?

Las teorías del porqué del éxito de Piedad son diversas y requieren análisis más profundos que los que tengo hasta ahora; lo que sí está claro es el cómo lo logró: persistiendo. Persistir está definido como “mantenerse firme o constante en algo” y eso lo han hecho ella, siempre, y miles de jóvenes de ayer y de hoy que han logrado salir adelante.

Al contrario de las personas que traigo a cuento hoy, conozco centenares de seres humanos que han deambulado de acá para allá sin concretar ningún proyecto, en su vida. Abandonándolos tan pronto los comienzan, desilusionados por la ausencia del éxito inmediato, sin darles el tiempo suficiente para madurar.

Si en algo deben trabajar los padres de familia, los educadores, el gobierno y la sociedad es en desarrollar en niños y jóvenes la persistencia como una característica de la personalidad. Obvio que, volvemos al discurso de siempre, es una tarea difícil en los tiempos del enriquecimiento rápido y fácil, en un mundo dominado por el consumismo y que trata de evitar la frustración a toda costa; desconociendo u olvidando que en ciertas dosis ésta también es importante en el desarrollo del ser humano.

ANTES DEL FIN

 “Cada quien habla de la fiesta según le vaya en ella” le decía esta semana a alguien que criticaba la forma como se desarrollaba la vacunación en el país. A mí me pusieron las dos dosis requeridas con tan solo algunas filas de por medio, sin citas previas. ¿Será que muchos están esperando que se las lleven a su casa?

Y hablando de vacunas e ignorancia, increíble la que reina en el mundo actual. El fanatismo religioso, como en los siglos pasados, hace su aparición para embaucar ingenuos. Tenía razón Carl Marx: “La religión es el opio del pueblo”. Bueno, la política también. Para la muestra lo que ocurre hoy en Colombia.

Increíble la ignorancia del pueblo colombiano en relación con el estado y en especial con sus finanzas.