¿A QUIEN CREERLE EN COLOMBIA?

A propósito de Mockus
¿A QUIEN CREERLE EN COLOMBIA?
Eligio Palacio Roldán

No le creo al gobierno Santos porque se dedicó a repartir “mermelada” para que le crean; no le creo a Uribe por que estuvo ocho años haciendo lo mismo, que el gobierno actual; no le creo al Congreso porque no hace sino mentir para engañar al pueblo que “inocentemente”  vota por los mismos políticos, atollados en la “mermelada” o en la mierda de los padres de la patria; no le creo a la Justicia porque hace tiempo sucumbió ante el poder de unos y otros o se  atascó en medio de la “mermelada”; no le creo a los medios de comunicación, ni a mis colegas periodistas porque claudicaron ante el dominio de los poderosos  y las untadas de “mermelada”; no le creo al ejército y a la policía porque hace años se encuentran sumergidos en la “mermelada”; no le creo a las guerrillas de izquierda y a los paramilitares de derecha porque están atrapados en la “mermelada” del narcotráfico y luchan por una  participación en la “mermelada” oficial; no le creo a la iglesia porque aparte de la “mermelada” oficial se apropian de la miel de sus fieles; en fin, no le creo a nada ni a nadie, en esta Colombia de hoy.

Se perdió la credibilidad en la clase dirigente del país por el abuso de lo imaginario y lo simbólico sobre lo real y del mercadeo y la publicidad, a veces engañosa, sobre los hechos; de ahí que en la ciudadanía reine la desconfianza por las instituciones; de ahí que las acciones del gobierno se perciban como falsos positivos (Léase LOS GOBIERNOS DE LOS FALSOS POSITIVOS http://wp.me/p2LJK4-AH)

Hasta hace algunos días le creía a un hombre que, aunque político, tenía apariencia decente y hasta, a veces, me despertaba una ternura ajena a mi esencia por esos personajes; se trata del exalcalde de Bogotá y excandidato presidencial, por quien he votado, algunas veces, Antanas Mockus. Como todos los lectores saben, el Uribismo lo acusó de estar untado de la “mermelada”  y él, esta mañana, se defendió en La W hasta casi derramar,  y hacerme derramar a mí, algunas lágrimas; sin embargo, resultó tan mentiroso como todos: Mientras el Ministro de la Presidencia; Nestor Humberto Martínez afirmaba que el contrato con el gobierno, que provocó el escándalo,  había terminado el 31 de diciembre de 2014, Antanas afirmaba que aún no se habían presentado las conclusiones y, preguntado sobre la contradicción, no hacía sino contestar otras cosas al mejor estilo de Alvaro Uribe. Si el contrato terminó o no, no importa, lo claro es que Antanas Mockus, no es independiente y que su dependencia económica del gobierno Santos, la “mermelada”, le restan credibilidad para embarcarse en manifestaciones a favor de la paz, con las Farc.

Desafortunado, por decir lo menos, para Mockus, lo sucedido; pero más para mí y para los colombianos,  que cada vez nos convencemos, más, que la ética en la “nueva” clase política es puro maquillaje, para mercadearse,  y que, debajo de él, se  esconde la misma mezquindad de los políticos tradicionales.  Es hora de que el exalcalde vuelva a pedir perdón a los colombianos, como lo hizo alguna vez, en 1997, por haber abandonado la alcaldía de Bogotá, y de tener un retiro digno de las actividades con las que pretende inculcar valores. Ya se cayó la careta del profesor, para infortunio de todos.

ANTES DEL FIN

Esta semana celebramos el Día del Periodista; la historia nos depara una gran batalla o una gran oportunidad: brindarle a los colombianos la posibilidad de creer en algo o en alguien. Es hora de reaccionar.

Anuncios

3 comments

  1. !Qué lástima lo de Mockus…! estamos todos los colombianos de bien, dolidos. ese hombre, con ese temple moral ya era Patrimonio de Colombia.

    Antes del fín: no creo que el Periodismo atienda esa otra oportunidad para generar confianza.

  2. No creo en la derecha colombiana: medieval, “católica”, recalcitrante, ridículamente ortodoxa en su tesis, que no dialoga en la plaza pública, muy cercana a los excesos del franquismo.

    No creo en la izquierda colombiana: anacrónica en su discurso, también radical en sus tesis, rancia en sus planteamientos, que secunda el delito en aras de apoyar las distintas formas de lucha, que asume la oposición por la oposición.

    No les creo a los ideólogos de “centro”. No creo en el “altruismo” de los conservadores. No creo en las farsas de los liberales. Tampoco creo en los comunistas de aire acondicionado.

    Mauricio Ortiz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s