ENTRE LAGARTOS

ENTRELAGARTOS
Eligio Palacio Roldán
Una nueva oportunidad para que la lagarta de Nohemí deje sin cetro a Santos, hasta hoy, rey de los Lagartos.

Define la Real Academia de la Lengua Española lagarto como reptil, de cabeza ovalada, boca grande, agudos dientes, cuerpo prolongado y casi cilíndrico, y cola larga. Afiladas uñas. Ágil, y muy útil por la gran cantidad de insectos que devora.

En Colombia un lagarto es, además, quien adula a alguien para obtener sus favores.

Pues bien, ambas definiciones se acomodan fácilmente a la de cualquier político de nuestro país. Claro, siendo los colombianos, en la primera definición, los insectos.

Veamos tres de estos ejemplares:
noemi
Fotografías tomadas de Google

Los tres son maestros de la adulación y esclavos del poder: Por él y para él viven:

Noemí Sanín: hija de un patriarca antioqueño, se mimetizó como una verdadera lagarta en el corazón del poder político en Colombia. Se le recuerda por la censura a la radio, para que no se transmitiera la toma del Palacio de Justicia, como Ministra de Comunicaciones en el gobierno de Belisario Betancur, en la década del 80. Pasaría de ahí al gobierno de Cesar Gaviria como embajadora en Venezuela y Ministra de relaciones Exteriores. En el polémico gobierno de Ernesto Samper, por cuenta del Proceso 8.000, fue embajadora en el Reino Unido; de donde regresó para ser candidata presidencial en 1998, enfrentando a Andres Pastrana. También fue candidata presidencial en el 2002, cuando tuvo fuertes enfrentamientos con el también candidato Alvaro Uribe Vélez. En ese entonces, pudo más su vocación de lagarta que otra cosa y cambio de forma de pensar y de “colores” para ser, en ese gobierno, embajadora en España e Inglaterra, de donde regresó para aspirar, de nuevo, a la presidencia de la república. Siendo embajadora en España se le “ocurrió” la reelección presidencial, sin siquiera imaginar el daño que le estaba haciendo a la democracia colombiana. En su vida política ha estado “colaborando” con gobiernos tan disimiles como el de Belisario Betancur y el de Alvaro Uribe Vélez. Eso sí, siempre, defendiendo a sus jefes del momento. En el 2010 fue candidata presidencial, por tercera vez.

Alvaro Uribe: nacido en la provincia paisa, desde muy joven probó las mieles de la burocracia; tanto que hoy, alejado de ellas, parece enloquecer. Se inició en Empresas Públicas de Medellín, en 1977. Pasó por el Ministerio de Trabajo, en 1978 y 1979. Fue director de la Aeronáutica Civil y Alcalde de Medellín en el gobierno retardatario y corrupto de Turbay Ayala; Concejal de la misma ciudad en el gobierno de Belisario Betancur; Senador de la República en los gobiernos de Virgilio Barco y Cesar Gaviria; Gobernador de Antioquia, en el gobierno de Ernesto Samper y Presidente de Colombia entre 2002 y 2010. Con ideas y actuaciones conservadoras y retardatarias, que hicieron ver a Laureano Gómez como un hambre de avanzada, cambió sus “colores”, como el más auténtico lagarto, para hacerse elegir en el partido liberal, dueño del electorado colombiano en la segunda mitad del siglo XX.

Juan Manuel Santos: desde el niño conoció, como periodista, el caminar, el mirar y el hablar de tantos lagartos; que terminó siendo el más parecido, de los tres, física e intelectualmente, al reptil. Ingresó a la política en el Partido Liberal; fue ministro de Comercio Exterior en el Gobierno de Cesar Gaviria, lagarteó a la Farc y a los Paramilitares un complot para “tumbar” al ex presidente Samper. Posteriormente estuvo en el gobierno de Andrés Pastrana, apoyándolo en las conversaciones con las Farc, en el Caguán. Más tarde dejó a un lado su respaldo a las políticas de paz, del anterior gobierno, para ingresar al gobierno de Alvaro Uribe Vélez, al que criticaba fehacientemente. Como Ministro de Defensa combatió a las Farc, logró la confianza de Uribe para que lo señalara como su sucesor; y ahora, para completar su historia, lagartea nuevamente a las Farc para hacerse reelegir como presidente de Colombia.

Destaco estos tres lagartos, de la infinita lista de especímenes de la dirigencia colombiana, porque me asalta una incógnita, que quizás nunca tenga respuesta: ¿Cómo serían las relaciones, hoy, entre Alvaro Uribe y Nohemí Sanín si éste hubiese cedido a sus encantos, por encima de los de Santos, y fuese la presidenta de Colombia?. Digo que esta incógnita tal vez nunca se resuelva… Pero que tal que el Uribismo, dada la pobreza de sus precandidatos, apoyara a Nohemí, en una cuarta candidatura presidencial, enfrentando a Santos. Sería interesante ver de nuevo este duelo, en circunstancias y con apoyos trocados. Además sería una nueva oportunidad para que la lagarta de Nohemí deje sin cetro a Santos, hasta hoy, rey de los Lagartos.

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4 comments

  1. y la politica es tan cambiante que Nohemy podrá engrosar el ramillete de candidatos………….cosas que nos toca ver y tragar entero…..

  2. Exceptúo de ese ramillete al doctor Alvaro Uribe Velez, un colombiano comprometido con su País y con sus conciudadanos. Pocos lo entendemos pero muchos lo necesitamos.

    1. le falto Roy barreras. piedad zucardy. jose obdulio gaviria, fernando londoño, todos los senadores y ministros del gabinete.. poncho renteria, “yo jose gabriel” etc etc.. … pero us acerto en los tres que dijo por que estos estan en los top ten de todos los tiempos.

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