CEPEDA: SI GANA, MALO; SI PIERDE, TAMBIÉN
Eligio Palacio Roldán
En las elecciones del próximo domingo, en primera vuelta, podría ganar el candidato del presidente Petro, Iván Cepeda, dada la división de la derecha entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. De no ser así, sería una sorpresa que no pasara a la segunda vuelta, en la que tendría amplias posibilidades de ser elegido.
De ser Cepeda el próximo presidente de Colombia, es innegable que el país seguirá la ruta de Venezuela: una ruta de desinstitucionalización y de dictadura, así los adeptos a Petro y su candidato lo nieguen; unos por mera conveniencia y otros por pura ignorancia. Ignorancia inquietante dado el grado de escolaridad al que ha llegado la población en nuestro país, la cual solo puede endilgarse a la irresponsabilidad del magisterio cobijado por Fecode.
Pero si es grave la ignorancia, es peor aún el grado de pugnacidad y agresividad al que han llegado los militantes de la izquierda colombiana. De fracasar Petro y Cepeda en su lucha por permanecer en el poder, se espera un cuatrienio de protestas, de desmanes y de «Primera Línea»; una guerra por parte de la delincuencia contra Colombia y los colombianos.
Para el presidente de turno, sea Valencia o de la Espriella, será complicado hacer frente a una izquierda que se negará a aceptar su derrota y que combina «todas las formas de lucha», máxime cuando el mandatario tendrá bajo su mando una derecha con vertientes cada vez más distantes, dadas las heridas causadas entre sí que se profundizan cada día.
Quisiera estar equivocado, pero el presente gobierno ha sido nefasto para la economía colombiana, así se saquen a relucir cifras aparentemente positivas. Para el primer trimestre de este año se habla de un crecimiento del 2.2 %, que se reduce al 1.2 % si se excluye el gasto público, sin hablar de la obsesión del Ejecutivo por limitar la minería, en especial la petrolera. Capítulo aparte merece el incremento del gasto público, el endeudamiento externo y el problema del sistema de salud, que inexorablemente se perfila como uno similar al de Cuba, donde hay excelentes médicos sin posibilidades de ejercer.
Pero si en la economía Colombia va mal, en control a la delincuencia y al narcotráfico va peor; una verdad que no solo la ofrecen las cifras sino el día a día de la población urbana y rural de nuestro país.
De ganar la izquierda se dará paso, en Colombia, a generaciones marcadas por el hambre para ser fácilmente manipuladas, al estilo de nuestros vecinos de Cuba, Venezuela o Nicaragua. También a la configuración de una derecha militante en la oposición.
Cualquiera que sea el nuevo presidente de Colombia, esta etapa dejará por fuera de cualquier aspiración al candidato Sergio Fajardo, mantendrá a una clase política corrupta en el poder haciendo de las suyas para enriquecerse mientras distrae al pueblo con infinitas rencillas y, probablemente, provocará la intervención de Estados Unidos en nuestro país para poder controlar el tráfico ilegal de drogas.
Es muy posible, también, como lo expresa el gran estadista Mauricio Gaona, que estas sean las últimas elecciones libres para un gran número de colombianos ya mayores.
ANTES DEL FIN
Una decisión marca el futuro propio y ajeno. La del próximo domingo se debe tomar a conciencia.
¿Ha tenido usted alguna vez un dilema ético? ¿O la ética no hace parte de sus decisiones? ¿O no sabe qué es eso de la ética?
Qué cómica es la novela de Caracol, Vecinos. Una buena forma de distraerse antes de dormir.
Muy buena la película colombiana Lactar. Impecables actuaciones, en especial la de María Helena Doering.
¿Qué de especial tendrá la transmisión de las elecciones en Caracol Radio para que Julio Sánchez Cristo se autopromocione de la manera en que lo está haciendo? Tanto ego suena mal.
(Puede leer CUANDO DUELE TENER LA RAZÓN https://eligiopalacio.com/2025/12/12/cuando-duele-tener-la-razon/)
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