caño cristales – los colores del rio de colores

CAÑO CRISTALES – LOS COLORES DEL RIO DE COLORES

Caño Cristales es un lugar mágico. Los colores del Río de Colores impactan la visión y el espíritu. Uno de los lugares más hermosos del mundo. Está en el municipio de La Macarena, en el Departamento del Meta, en Colombia.

ENCANTOS DE LA HABANA -CUBA

ENCANTOS DE LA HABANA – CUBA

Eligio Palacio Roldán

Cuba es y será un referente de la humanidad. Aquí un registro visual de una visita a La Habana en septiembre de 2019, en medio de la crisis económica generada por el sistema de gobierno y el embargo de Cuba, en especial en la era Trump, presidente de Estados Unidos.

El embargo comercial hacia Cuba es el más prolongado que se conoce en la historia moderna. Ha sido condenado 23 veces por las Naciones Unidas, porque argumentan que es un lastre para la economía cubana. El 28 de octubre de 2015, el embargo contó con la abrumadora cantidad de 191 votos en contra y sólo dos a favor –Estados Unidos e Israel–, el máximo órgano de debate de Naciones Unidas reafirmó, entre otros principios, la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y no injerencia en asuntos internos, y la libertad de comercio y navegación internacionales.

El 17 de diciembre de 2014, los presidentes de Estados Unidos y Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, acordaron mejorar las relaciones políticas, sociales y económicas entre ambos países, lo que dio lugar a que muchos supusieran que este sería el final del embargo económico, comercial y financiero hacia la Isla. Tras la llegada al poder el 20 de enero del 2017 el expresidente de los Estados Unidos6​, Donald Trump revirtió muchas de las medidas tomadas por la antigua administración, ocasionado consigo el enfriamiento nuevamente de las relaciones diplomáticas de ambos países.

LAS NUEVAS GUERRAS POR EL PODER

LAS NUEVAS GUERRAS POR EL PODER

Eligio Palacio Roldán

Guerra y poder van de la mano. La primera es el sendero que conduce al segundo. Por alcanzar el poder la historia de la humanidad está plagada de muerte, la muerte de los más débiles.

El origen de la guerra está descrito en la mítica historia de Caín y Abel, en la que el primero mata al segundo por la envidia que le produce ganar en el afecto de Dios. Un privilegio. ¿Y qué es un privilegio? Una ventaja especial que te hace superior al otro. En síntesis, eso es el poder: un privilegio que no tienen los demás. Ser superior. Parecería que los humanos fueran incluso peor que la mayoría de los animales pues ellos, en muchos casos, no tienen esas luchas, por la dominación, entre miembros de la misma especie. Es más, algunos como las hormigas son ejemplo de solidaridad.

Las guerras han evolucionado enormemente desde el cuerpo a cuerpo de Caín y Abel hasta  las con armas mortales, sustancias químicas, bombas atómicas y las más sofisticadas estrategias de dominación sicológicas. Antes, la exterminación de unos cuantos enemigos generaba el temor en los demás que conducía a su dominación. Hoy, esa dominación es más sutil y aunque tiene los mismos efectos que la anterior genera menos víctimas mortales, aunque mayor alienación. Se podría decir que estamos llegando a la era de la esclavitud mental, generada por mensajes manipuladores en medio del desarrollo inimaginable de las tecnologías de la información.

El ejemplo más claro de guerra sicológica, en la búsqueda del poder, es la que se libra en Estados Unidos, en la era Trump: las Fake News, el desconocimiento de las reglas, el creerse poseedor de la verdad y la manipulación velada de la realidad son ejemplos claros de los peligros que se ciernen sobre la humanidad, en la primera mitad del siglo XXI.  Hoy fue elegido Joe Biden como presidente de ese país pero, como en Colombia, la guerra no termina y seguro le será muy difícil gobernar al nuevo mandatario en la era de la desinformación, así como le ha ocurrido a Duque en Colombia.

En nuestro país, la guerra por el poder se agrava cada día. Se miente por todo lado, se manipula y los movimientos políticos se convierten en sectas más peligrosas que las satánicas, que tanto temor despertaron en el pasado. La tolerancia se perdió y el contrincante es el enemigo. No se quiere ni ver, ni comprender y menos concluir dentro de la sana discusión, dentro de la lógica. Solo hay una realidad, la del líder que manipula a sus seguidores, también por medio de informaciones falsas que no se cuestionan y se asumen como ciertas, en la era de las redes sociales y con unos medios de comunicación cada vez más perdidos en el espectáculo de las noticias.

ANTES DEL FIN

Noviembre era el mes dedicado a la memoria de los seres que ya murieron, el mes de las ánimas. Noviembre ahora solo parece durar tres o cuatro días aplastado por la cada vez más extensa Navidad.

Puede ver historias y reflexiones sobre la muerte en https://eligiopalacio.com/tag/muerte/.

A propósito de la Navidad, como será la que nos espera. ¿En aislamiento? ¿Y el comercio y los tradicionales alumbrados y celebraciones navideñas? Todo un desafío para las autoridades. Todo un desafío para la cultura occidental que celebra está tradición.

¡CRECE, CRECE EL RESENTIMIENTO!

¡CRECE, CRECE EL RESENTIMIENTO!

Eligio Palacio Roldán

El resentimiento es definido por la Real Academia de la Lengua Española como “Acción y efecto de resentirse” y resentirse como “empezar a flaquear, tener sentimiento, pesar o enojo por algo, o sentir dolor o molestia en alguna parte del cuerpo, a causa de alguna enfermedad o dolencia pasada”. Entre los sinónimos de resentimiento que da el Word se tienen: tirria, animosidad, rencor, ojeriza, animadversión, antipatía, odio, inquina. Si sumamos todas estas palabras, podríamos decir que el resentimiento es un sentimiento negativo que surge como respuesta a un estímulo externo, estímulo negativo se diría.

Pero, ¿Qué es un estímulo negativo? Difícil saberlo. Por estos días he estado sembrando nuevos pastos en un terreno (kikuyo). A cierto tiempo de sembrado es recomendable que las vacas se lo coman, esparzan los restos y lo pisoteen: la hierba crece mucho más bonita; obvio, el pasto también requiere agua y nutrientes para salir adelante. Algo similar sucede con algunos humanos. En diversas oportunidades, grandes hombres han surgido de un estímulo negativo:   falta de amor, opresión, humillaciones, etc. Otros, se sumergen en el resentimiento del cual no logran salir. Es como si una “dolencia pasada” les generase un continuo dolor. Todo depende de cómo el humano asuma la falta de respuestas a sus demandas.

Desde la conquista por parte de España, o quizás desde antes, los colombianos han ido transmitiendo de generación en generación un resentimiento que no les permite evolucionar como seres humanos ni como sociedad, con algunas excepciones. Cargamos con esa “dolencia pasada”, que en vez de superar, transmitimos a nuestros hijos. Resulta increíble, como para la añeja revista Ripley, ¡Aunque usted no lo crea!, que más de quinientos años después, se esté tomando venganza contra los conquistadores, representados en unas estatuas inermes, de quienes descendemos la mayoría de pobladores del país. Pero no es solo ésta, son cientos, miles de venganzas: grandes o pequeñas, propias o ajenas que se tratan de cobrar cada día. Unas con algún asidero a una realidad presente o lejana, otras construidas desde el imaginario de la desgracia  ocasionada por el otro y no asumida como una responsabilidad individual frente a la vida.

En algún momento, Colombia, debiera hacer un pare para sanar. Valdría la pena invertir en tratamientos sicológicos masivos para superar  ese resentimiento, tener más sicólogos que otros tipo de profesionales, formar más desde el ser que desde el hacer, “echarle agua y nutrientes” a los colombianos. Pero pasa todo lo contrario: unas plagas, potencian ese odio para apoderarse del terreno.

Cuando un ser humano vive en función del resentimiento no ve nada positivo en su entorno, todo le parece malo y tiene una imagen del mundo que inconscientemente alimenta su dolor: si llueve está mal; si hace sol, también; se protesta continuamente, reclamando un amor que tampoco se está en capacidad de recibir. Si lo llevamos al mundo de la política, todo gobernante es absolutamente malo, no tiene nada de positivo, y cualquier acción será criticada por bien intencionada que sea.

¡Crece, crece el resentimiento! de un pueblo “En Tiempos del Coronavirus”, difícil afrontarlo en medio de la crisis económica y el encierro. Las pasiones se acentúan, cunde el desespero y las soluciones a los problemas se limitan. Se requiere una sociedad sana para afrontar las dificultades y ésta no existe. Estamos graves, pero quizás sea la oportunidad para volver a empezar.

Pasan los días, pasan los meses y quizás pasarán los años en medio de la pandemia. Los gobernantes tratan de hacer su mejor papel, pero en realidad les tocaron los tiempos de las vacas flacas. ¡Qué reto!

ANTES DEL FIN

En Tiempos del Coronavirus vivir en el campo recupera el encanto de años atrás… La ciudad pierde parte de su brillo.

Vanessa de la Torre llega a Caracol Radio para tratar de salvarla. ¿Lo logrará? Plausible que la nueva administración esté trabajando en corregir los yerros pasados.