EL BUEN ARRANQUE DEL GOBIERNO DE ABELARDO
Eligio Palacio Roldán
Desde el pasado 21 de junio, cuando se conoció el triunfo del candidato Abelardo de la Espriella, comenzó el gobierno de “Colombia, Patria Milagro” con un primer milagro: despertar el optimismo en una gran parte de los colombianos en cada rincón del país —en pueblos, campos y ciudades—, después de casi cuatro años inmersos en el pesimismo al ver cómo nuestra historia se asemejaba a la trágica realidad de Venezuela.
Digamos que este optimismo resulta normal dadas las expectativas que siempre genera un nuevo gobierno. Recuerdo palabras similares en el inicio del mandato de Petro, que luego se convirtieron en un cruel silencio, en expresiones demoledoras o en una absurda defensa más cercana al fanatismo que a la razón.
A diferencia de entonces, hoy cada día se produce una buena noticia. La primera es el hecho de que, aun sin comenzar formalmente a laborar, él y su equipo de empalme han trabajado intensamente, con ganas y con un optimismo que se ha contagiado a gran parte de la población. Se puede afirmar, sin temor a dudas, que el nuevo gobierno comenzó ese 21 de junio y que el de Gustavo Petro terminó hace años (o quizás nunca existió), dadas sus salidas en falso, sus descabelladas propuestas y el escándalo de corrupción diario que lo marchitó antes de tiempo.
En una clara estrategia de comunicaciones, el presidente De la Espriella va generando anuncios escalonados sobre la conformación de un gabinete ministerial excepcional, dadas las calidades profesionales de cada colaborador. Esto comenzando con las del vicepresidente, José Manuel Restrepo Abondano, a quien por primera vez en la historia de Colombia se le ve un papel claro dentro del Ejecutivo y quien produce noticias afortunadas día a día.
Desentona en este grupo de ministros Juliana Gutiérrez Zuluaga, cuyo único mérito parece ser el de ser hermana del actual alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien apoyó al nuevo mandatario. Este nombramiento es, quizás, el pago de De la Espriella por la inmensa votación obtenida en Antioquia, la cual en realidad nada tiene que ver con el burgomaestre y su equipo: esa fuerza electoral se debe, indiscutiblemente, al liderazgo de Álvaro Uribe Vélez y a un voto de opinión de derecha, coherente con la defensa de la libertad económica y la idiosincrasia paisa.
Generan optimismo, también, las buenas relaciones exteriores del nuevo gobierno; en especial la sinergia construida con el Gobierno y el Congreso de los Estados Unidos. Ellos tendrán que hacer esfuerzos para que el mandato de Abelardo de la Espriella sea exitoso, dados los intereses de esa nación en Colombia, la lucha contra el narcotráfico y el fantasma del comunismo en el país y en el continente.
Contrastan las buenas noticias del nuevo gobierno con la sinrazón de Petro, Cepeda y sus seguidores, quienes están mostrando su verdadero talante y su real deseo de acabar con la democracia en Colombia para instalar el castrochavismo. El tiempo y los hechos terminaron dándole la razón al expresidente Álvaro Uribe Vélez. Es dramático el comportamiento de la izquierda colombiana, cuya única razón de ser parece ser la protesta y el imponer su voluntad a como dé lugar, sin respetar la opinión del otro y mucho menos la democracia.
ANTES DEL FIN
Se posesiona el nuevo Congreso de Colombia. No hay mucho optimismo por ello, salvo por la llegada de algunas nuevas figuras como Daniel Briceño, el excelente exconcejal de Bogotá. Ojalá den sorpresas positivas.
Desde ahora, en los previos a su instalación, se ve cómo los corruptos de siempre, en el Congreso, se deslizan sigilosamente hacia el nuevo gobierno.
Termina el Mundial de Fútbol con un muy buen desempeño de la Selección Colombia, a pesar de las opiniones adversas de muchos hinchas ilusos que creían que se podía lograr más. También nos deja claras enseñanzas de lo que es luchar por un objetivo, de la mano de la selección de Argentina.
Se renueva la programación de la televisión colombiana a partir de este 21 de julio. Ojalá la oferta salve a los canales nacionales y la sintonía regrese.
Llega el nuevo gobierno, la Feria de las Flores y otra Navidad. “El tiempo pasa y se nos va la vida”.
Deja un comentario