Archivos por Etiqueta: Alvaro Uribe

¿POR QUIEN VOTAR?

¿POR QUIEN VOTAR?

Eligio Palacio Roldán

Nunca he sido uribista y creo nunca lo seré. Incluso no lo era cuando las gentes parecían desmayar ante su presencia, cuando los periodistas por convicción u oportunismo lo adulaban, cuando tenía el mundo a sus pies. Tampoco lo seré ahora y creo que jamás. La única forma sería que, Alvaro Uribe, cambiara su forma de estar en la política y emprendiera una verdadera cruzada en la lucha contra la corrupción, en Colombia, lucha que jamás dará porque nació, creció y ha vivido en sus entrañas, como casi todos los políticos colombianos.

En los años de su presidencia, cuando no soportaba la soberbia y la doble moral con que manejaba su gobierno, no desaprovechaba oportunidad para criticarlo. Un fin de semana, fui invitado por una amiga donde su familia, a uno de nuestros pueblos olvidados. El padre hablaba conmovido sobre los secuestros, en los que fue víctima de las Farc, de cómo había tenido que ceder a los violentos hasta que había llegado Uribe para salvarlo a él, su familia y a los habitantes de la zona, al país. Esa noche no tuve más remedio que escuchar y guardar mis opiniones.

El cuento viene a colación porque creo, hoy más que nunca, en el dicho popular “Cada uno habla de la fiesta según le vaya” (obvio, en la fiesta hay que tener principios). Y así como la familia de mi amiga tiene mucho que agradecerle a Uribe, algunos otros que conozco les sucede lo mismo con Petro e incluso con algún candidato de las Farc.

Si actuamos a conciencia, con sentido de Patria, seguramente encontraremos quien satisfaga nuestras expectativas. Pero más importante, es aceptar la diferencia en la percepción de los ciudadanos sobre los candidatos y las decisiones sobre votar por uno u otro. Nadie está obligado a pensar y sentir como uno y Colombia se enfrenta a un problema que parecía superado: la polarización política, el odio entre contrarios y hacia líderes de los diferentes partidos. La violencia política.

Para el Senado, hace mucho tiempo, descubrí un candidato que no me ha defraudado. Es Jorge Enrique Robledo del Polo Democrático que, aunque suele caer en las exageraciones típicas de la izquierda, ha hecho un trabajo digno, concienzudo y documentado, en la oposición. También lo ha hecho Uribe, durante estos cuatro años, por eso ambos son importantes en el Congreso. Por Robledo jamás votaría como candidato a la presidencia. Para la Cámara, aún, busco a quien ayudar a elegir el próximo domingo.

En las consultas internas de los partidos políticos votaré por Marta Lucía Ramírez. Es inteligente, decente, eficiente, honesta. Es hora de que Colombia tenga una mujer en el primer cargo de la nación. (Ver ¿MARTA LUCÍA A LA SEGUNDA VUELTA? https://eligiopalacio.com/2017/11/30/10227/)

ANTES DEL FIN

La situación electoral es complicada y la abstención parece romperá récord el próximo domingo. Me contaban amigos proselitistas que, en esta campaña, han tenido que soportar cientos de improperios. La situación es grave no solo para Petro, Uribe o las Farc. La gente no soporta a la clase política. Quienes resulten elegidos tendrán que dar un giro en la forma de conducir al país. De lo contrario, la democracia en Colombia correrá un grave peligro.

Es hora de votar a conciencia y no por un tamal o $50.000.

Ver MI PATRIA CORRUPTA https://eligiopalacio.com/2013/10/08/mi-patria-corrupta/

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EL PERSONAJE DEL AÑO: LA CORRUPCIÓN

EL PERSONAJE DEL AÑO: LA CORRUPCIÓN

Eligio Palacio Roldán

Pero, el recuerdo, el gran recuerdo del año que termina, el personaje del año, para nuestro país, será la desgracia de la corrupción y la corrupción también incluye el negociado del gobierno Santos con las Farc.

“No hay muerto malo” es una expresión popular utilizada para indicar que lo que queda, normalmente, de un ser que se marcha, para siempre, es el recuerdo de las buenas acciones desarrolladas durante su existencia.

Y digo normalmente porque no siempre es así, Pablo Escobar, por ejemplo, tuvo una que otra acción que lo hace ser recordado con cariño, pero en la sociedad en general predominan los malos recuerdos. Lo mismo sucederá para Colombia y los colombianos con el año 2017 que está muriendo por estos días.

Del 2017 quedarán recuerdos gratos como el de Rigoberto Urán triunfante en el Tour de Francia, subcampeón, y en la Clásica Milán Turín, campeón; la clasificación al mundial de fútbol, Rusia 2018, de la selección Colombia y los triunfos de otros cuantos deportistas más. También, los logros de nuestros artistas en el mundo: Los premios Grammy de Shakira, Juanes, Jorge Celedón, Alex Campos, entre otros y la proyección internacional de Vives, J. Balvin, Maluma y varios más. Sin duda, la música es lo mejor de Colombia, a nivel mundial, en lo corrido del siglo.

Pero, el recuerdo, el gran recuerdo del año que termina, el personaje del año, para nuestro país, será la desgracia de la corrupción y la corrupción también incluye el negociado del gobierno Santos con las Farc, porque una paz como la pactada, con impunidad, donde los criminales son tratados como ídolos no es otra cosa que corrupción. Negociado que poco a poco va mostrando su esencia y los miles de millones que se repartieron para comprar conciencias, en el Congreso y en los medios de comunicación, para tratar de construir una verdad que se diluye ante la realidad.

Pero, además, fue el año de Reficar, del fiscal anticorrupción Gustavo Moreno, del robo de las regalías en Córdoba y la Guajira, de Odebrecht, de los Carteles de la Toga y de cientos de casos que destaparon las autoridades y la prensa.

El escándalo de Odebrecht, no suficientemente aclarado, involucró las campañas presidenciales del excandidato Oscar Iván Zuluaga y del hoy presidente Santos de tal manera que evidenció que Colombia no ha podido superar el legado del expresidente Samper: La financiación de la campaña presidencial, de 1994, por la mafia del narcotráfico del Cartel de Cali.

Afirman algunos analistas que no son comparables los casos de corrupción en las campañas Samper, Zuluaga y Santos pues la primera tuvo la marca del narcotráfico y las segundas no, que fue más grave lo primero. Digamos que fue más grave lo de Samper por marcar un sendero nefasto para Colombia, pero horrible lo segundo porque comprometió los recursos del presupuesto nacional, dineros del esfuerzo de todos los colombianos que se pagan con los impuestos. Dineros que fueron “robados” a la salud, a la educación, a los ancianos, a  todos y cada uno de nosotros: Los ciudadanos.

Se diría que el 2017 es un año para olvidar como se pretenden borrar de la memoria los malos tiempos de la propia existencia: pero no debe ser así. El 2017 debe ser el año en que por fin Colombia “toque fondo” en materia de corrupción y a partir de ahí, de ese reconocimiento, comience a construir una nueva historia, una historia con valores éticos y ciudadanos que nos permitan tener un mejor país para todos.

ANTES DEL FIN

No soy uribista como se puede evidenciar en mis columnas sobre Alvaro Uribe, pero los mejores candidatos a la presidencia de Colombia están bajo su liderazgo: Martha Lucía Ramírez e Iván Duque. El apoyo de Uribe será su mayor fortaleza, pero también su mayor debilidad.

FELIZ NAVIDAD. No se pierdan lo mejor de esta época del año en https://eligiopalacio.com/navidad-2/

EL REFUGIO DE LOS ATORMENTADOS

EL REFUGIO DE LOS ATORMENTADOS

Eligio Palacio Roldán

Dice la historia que Saulo de Tarso era un enemigo declarado de Jesús de Nazareth, y de sus seguidores, hasta que tuvo una visión donde cree verlo y escucharlo. A partir de esa visión se transforma en Pablo y comienza a luchar por él. Sin embargo, sus tradiciones paganas se mezclan con sus nuevas creencias y, de alguna manera. tergiversa las enseñanzas originales de Jesús, que no recibió directamente.

Ver http://www.theologe.de/pablo.htm.

Yo no sé si algunos de mis amigos han tenido visiones similares a las de Saulo pero lo que si se es que han tergiversado las enseñanzas de Jesús, al estilo del santo, y utilizan la religión, como escudo,  para juzgar a los demás, para discriminar a los demás, para maltratar a los demás.

Observando su historia y su proceder, se llega a una conclusión rápida: son seres atormentados, que no encuentran solución a sus conflictos internos, y como un refugio a su amargura y una especie de doping acuden a la religión y la esgrimen como arma de protección y ataque.

Pero no son solo mis amigos, observo comportamientos similares en líderes  religiosos y en sus seguidores que rayan en el fanatismo. También, obvio, en políticos. En estos últimos, no sé si es un comportamiento genuino o una estrategia para ganar adeptos.

Uno de los casos más representativos es el del expresidente Alvaro Uribe. Es bien conocida su cercanía con todo tipo de iglesias, su “lucha” por la moral y las buenas costumbres y su consagración a Dios, mientras acoge en su movimiento político todo tipo de delincuentes, a quienes defiende con ahínco. También es conocida su inclinación al uso de la violencia como fundamento de la solución de conflictos: Estoy muy berraco con usted y ojalá me graben esta llamada. Y si lo veo le voy a dar en la cara, marica”,  y su sarcasmo ante el dolor ajeno, como sucedió con las madres de las víctimas de Soacha: “esos jóvenes no propiamente estaban recogiendo café”.

Otro caso aberrante es el de el exprocurador Alejandro Ordoñez, quien se cree el dueño de la moral de los colombianos mientras se hace reelegir, al estilo Uribe, acudiendo a prácticas muy alejadas de la transparencia que predicó Jesús. Son ampliamente conocidos su fanatismo religioso y sus tácticas para perseguir y buscar las culpas en los demás. Claro está, cuando son sus adversarios políticos. Hay que recordarle que uno de los diez mandamientos dice “no mentir”.

Y el tema del momento: el del promotor del referendo contra la adopción de menores, por parte de familias no tradicionales, Carlos Alonso Lucio. Lucio, guerrillero del M19, Senador de la República, acusado de estafa, condenado por corrupción,  prófugo de la justicia, defensor de  Samper en el Proceso 8.000 y amigo de los Rodríguez Orejuela, del cartel de Cali, se cree hoy, junto a su esposa Viviane Morales, el líder espiritual de los colombianos. Obvio, después de ingresar a una secta cristiana, seguramente tratando de expiar sus pecados, o al menos contenerlos.

Ver DISCUTIENDO MARICADAS https://eligiopalacio.com/2017/05/03/discutiendo-maricadas/

Imagino a estos personajes, en las noches, de rodillas, arrepentidos, orando a Dios por la salvación de sus almas y por las de los colombianos que pretenden alejar del mal.

Alguna vez, una jefe que maltrataba todo el día a subalternos y gentes del común, al caer la tarde, me llamaba a orar. “Lo veo muy alejado de Dios”, decía. Yo la veía, a ella, a años luz.

ANTES DEL FIN

Lograron los promotores del referendo contra la adopción de menores distraer la atención de los colombianos, de los problemas de corrupción que afectan al país. ¿Qué tal promovieran con igual entusiasmo una lucha real contra este flagelo?

Mejoró, mucho, el noticiero de Caracol Radio en Medellín con Luis Alberto Mogollón. Después de muchos años volvió a tener director.

LOS CIENTOS DE ODEBRECHT(ITOS) DE COLOMBIA

LOS CIENTOS DE ODEBRECHT(ITOS) DE COLOMBIA

Eligio Palacio Roldán

DON CARLOS 047

Informó, ayer, la Agencia Efe de noticias, desde Rio de Janeiro que Uno de los ejecutivos de Odebrecht que aceptó colaborar con la Justicia confesó que la mayor contratista de Brasil invirtió 700.000 reales (unos 225.800 dólares) en unas obras en una casa de campo que era usada por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La constructora realizó mejorías en la residencia, construyó una casa para los guardaespaldas de la Presidencia, un depósito, una cava y una sauna, y concluyó obras en la piscina, la cancha de fútbol y un lago de la casa cuya escritura de propiedad está a nombre de los empresarios Jonas Suassuna y Fernando Bittar, amigos del ahora exjefe de Estado, a los que la Fiscalía considera como testaferros de Lula…”

Esta misma historia, con diferentes protagonistas, la he escuchado cientos de veces en los últimos treinta años. Los otros protagonistas, nuestros alcaldes de grandes ciudades y pequeños pueblos, concejales, diputados, congresistas y contratistas, muchos de ellos formados bajo los principios de trabajo y rectitud.

Es tan común esta historia que es “natural” que las campañas políticas sean financiadas por los contratistas, quienes invierten en todas las candidaturas con opción de ganar.  Y es tan común, que los contratistas son los mismos desde hace muchos años y conforman una especie de mafia a la que es difícil ingresar. Incluso, conozco varias casas fincas, en Colombia, construídas al estilo de la de Lula

En consecuencia, nuestra democracia es una colección de pequeños y medianos Odebrecht(Itos).

Lo extraordinario del caso Odebrecht no es la cuantía de la corrupción, ni la calidad ni la cantidad de involucrados; lo extraordinario del caso, es que mientras los medios de comunicación y los generadores de opinión se muestran escandalizados, al común de los ciudadanos les parece algo normal y los corruptos sienten un fresquito y creen que su pecado es nimio en comparación con el escándalo del momento. De una u otra manera se sienten con patente de corso para continuar con sus fechorías.

También les parece normal a nuestros dirigentes, no en vano han hecho lo mismo durante toda la historia de Colombia y seguramente lo seguirán haciendo. Por eso se explica que ni a Alvaro Uribe ni a Juan Manuel Santos se les vea una verdadera voluntad para esclarecer la muy posible presencia de dineros de la multinacional brasileña en las campañas presidenciales de sus movimientos políticos.

Ni que decir de los órganos de control de nuestro estado. Si no es por la presión de las autoridades de Brasil y Estados Unidos, en Colombia, nadie se hubiese enterado. Salta a la vista que la corrupción cubre al país y que las autoridades es muy poco lo que logran hacer para combatirla.

Es claro, también, que la corrupción ha permeado todos los estamentos de nuestra sociedad, en el ámbito nacional e internacional. En Colombia se ha convertido en un modo de subsistencia en un nivel de organización y penetración similar al del narcotráfico. Ver LA DEMOCRATIZACIÓN DE LA CORRUPCIÓN https://eligiopalacio.com/2013/09/24/la-democratizacion-de-la-corrupcion/

ANTES DEL FIN

Acaba de concluir la Semana Santa y vi mucho corrupto rezando. ¿Será que apropiarse de dineros ajenos no es pecado? O, ¿Será que por fin están arrepentidos?

El presidente Maduro, de Venezuela, amenaza con revelar los secretos de los acuerdos de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las Farc.  ¡Qué bueno que hablara!. Tienen que haber muchos secretos que involucran al presidente Santos, no de otra manera se explica su silencio cómplice en relación con los abusos del gobierno del país vecino.

¡Que talento musical hay en Colombia! El programa de Caracol Televisión, Yo me llamo, lo demuestra.

PABLO ESCOBAR, FARC: GUERRAS PERDIDAS

PABLO ESCOBAR, FARC: GUERRAS PERDIDAS

Eligio Palacio Roldán

Recorriendo la Hacienda Nápoles, tres mil hectáreas de tierra exuberante, en el ardiente Magdalena Medio  Antioqueño, donde construyó su reino; observando los restos de lujo y ostentación presentes en los animales exóticos, que el narcotraficante trajo al país desde diferentes rincones del mundo, en los lujosos vehículos ahora destrozados por las armas y el tiempo, en la pista aérea desde donde se despacharon miles de toneladas de drogas ilícitas y donde arribó lo más granado de nuestra sociedad, la plaza de toros testigo de faenas y fiestas de fantasía y las caballerizas donde una exposición fotográfica, de las atrocidades cometidas por el delincuente, hace que se agolpen cientos de turistas de Colombia y el mundo, tratando de descubrir y palpar una realidad quizás mágica, no hay más que concluir que Pablo Escobar logró su cometido: se hizo inmortal, casi un Dios.

Y es que Pablo Escobar es una leyenda en Colombia y el mundo; solo así se entiende la fiebre por el personaje: series de televisión, películas, disfraces para el día de los niños y hasta muñecos recuerdan al personaje (Ver http://www.revistaarcadia.com/noticias/articulo/el-exito-economico-de-netflix-y-narcos/57119, http://www.semana.com/vida-moderna/galeria/netflix-lanza-un-pablo-escobar-de-juguete/495623  y http://www.semana.com/cultura/articulo/javier-bardem-y-penelope-cruz-haran-una-pelicula-de-pablo-escobar-en-colombia/495808).

¿Qué sentirían, qué pensarían Guillermo Cano, Rodrigo Lara Bonilla, Luis Carlos Galán, y los cientos de seres inocentes inmolados por Pablo Escobar si estuvieran de regreso a la vida y descubrieran que ese ser, que consideraron la personificación de la maldad, con el tiempo, se convertiría en un mito?

Desilusión, dolor, amargura e impotencia al saber que los esfuerzos fueron vanos, que la partida se perdió: La batalla y la guerra. Que triunfó el mal sobre el bien, que sus muertes fueron inútiles. Presenciarían una Colombia más corrupta, con una cultura traqueta predominante, con el narcotráfico expandido como ni siquiera el mismo Escobar lo soñó. Y, ¿Qué sentiría Escobar? Felicidad inmensa, creo yo.

En fin. La guerra la ganó Pablo Escobar, la ganó el narcotráfico. Se la ganó a Colombia, a los colombianos de bien, a los Estados Unidos y al mundo. (Ver https://eligiopalacio.com/tag/pablo-escobar/).

Pues bien, lo mismo que sucedió con Pablo Escobar está sucediendo con las Farc. Incluso, hasta el Comité Noruego tuvo entre sus candidatos para el Premio Nobel de Paz a Timochenko, el líder de la organización criminal. Ya se construye, también, el parque temático para que miles de turistas rindan culto a la guerrilla de las Farc, haciéndole contrapeso al de Escobar. (Ver http://elperiodico.com.do/internacionales/09/23/colombia-farc-construyen-parque-inician-turismo-guerrillero/)

¿Qué sentirían, qué pensarían   los muertos de Bojayá, los muertos del Club el Nogal, los diputados del Valle del Cauca, lo militares asesinados  y los cientos de seres inocentes inmolados por las Farc si estuvieran de regreso a la vida y descubrieran que esa organización que consideraron la personificación de la maldad, con el tiempo, se convertiría en un mito? Desilusión, dolor, amargura e impotencia al saber que los esfuerzos fueron vanos, que la partida se perdió: La batalla y la guerra. Que triunfó el mal sobre el bien, que sus muertes fueron inútiles.  Y, ¿Qué sentirán las Farc? Felicidad inmensa, creo yo.

¿Qué sentirá, qué pensará el expresidente Alvaro Uribe Vélez y los militares que han dedicado su vida a luchar contra la narco guerrilla?

A las Farc y a Pablo Escobar los une el mismo principio económico: el narcotráfico como fuente de enriquecimiento. El dominio del estado y la sociedad colombiana. El ánimo de vencer la oposición del gobierno norteamericano al comercio de drogas ilícitas.

Y triunfaron. Doblegaron a Colombia, a los colombianos y al mundo. Quizás para el país, ante las Farc, lo mejor sea hacer lo que se debió hacer con Pablo Escobar, lo que hace tiempo hicieron las autoridades de Medellín  frente a la delincuencia, lo mismo que pretende hacer el presidente Santos: Claudicar.

Entendiendo que no hay nada que hacer para derrotar a los delincuentes es mejor dejarlos que manejen las rutas del narcotráfico y del microtráfico y la “seguridad” de las regiones y mientras tanto invertir en la comunidad y en especial en las nuevas generaciones, como  lo han hecho los alcaldes de Medellín, para ver si algún día, lejano, la guerra termine.

ANTES DEL FIN

De mostrar, de disfrutar y de poner como ejemplo los desarrollos de los parques acuáticos de la Hacienda Nápoles. Una excelente posibilidad de entretenimiento y diversión.

¿Para qué los administradores de la Hacienda Nápoles piden a los empleados que no generen ruido alrededor de la historia de Pablo Escobar? No sean ingenuos. No se hagan los tontos. Todos los turistas van tras la historia del narcotráfico, por bonita que tengan la hacienda y por atractivos que resulten sus parques recreativos.

LECCIONES DE LAS ELECCIONES

LECCIONES DE LAS ELECCIONES
Eligio Palacio Roldán
  1. La derrota de Uribe no significa un triunfo del gobierno frente a los diálogos de paz

No lo significa porque este tema tan importante para el gobierno no hizo parte de la agenda local. Grave: los colombianos parecen pensar que la paz es un problema de Santos y no un problema de cada uno de los habitantes del país.

  1. El carisma de Uribe pierde frente a la maquinaria de Vargas.

Alvaro Uribe Vélez es el hombre más carismático entre los colombianos, he visto hombres y mujeres temblar, suspirar y desmayarse ante su presencia. No obstante poco puede hacer sin la mermelada y la burocracia que ofrece un sistema presidencialista como el nuestro. Ni siquiera en Antioquia, donde se le idolatra, pudo frente al gobierno Santos, encarnado en Germán Vargas Lleras.

  1. A pesar de la derrota, Uribe tiene mucho que darle a Colombia

La ascendencia del expresidente sobre miles de colombianos y el conocimiento de los intríngulis del poder pueden hacer mucho por la moralización de las costumbres políticas del país. (Ver UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD http://wp.me/p2LJK4-H4)

  1. Los votos no se endosan.

Una cosa es seguir al lider, otra bien distinta es seguir a quien el líder señala. Son pruebas Uribe con Vélez Uribe y Fajardo con Federico Restrepo.

  1. Medellín y Bogotá votan con independencia

En Bogotá no importaron las presiones de Petro, ni las de su burocracia para conservar sus cargos públicos; En Medellín, ni el candidato del alcalde, ni el de Uribe, ni el del gobernador ganaron.

  1. A mayor independencia económica mayor independencia política

Las ciudades o los municipios donde la economía es algo más que la burocracia votan con mayor independencia. Por esa razón es más fácil lograr este objetivo democrático en las grandes ciudades que en nuestros míseros pueblos.

  1. Medellín se independiza de Antioquia

En la elección del gobernador la capital paisa también mostró su independencia, la independencia de quien tiene como valerse por sí mismo. Luis Pérez supo jugar y logro sembrar esperanzas entre los restantes 124 municipios, que dependen de la ayuda del gobernador, para salir adelante. La mayoría de los movimientos políticos municipales estaban con el seguro ganador, según las encuestas.

  1. Las ideologías cedieron ante los intereses electoreros.

Es difícil determinar la ideología de un candidato. No se defienden ideas, se logran adhesiones cambiando el discurso para complacer a las audiencias. Ver LAS CONTRADICCIONES DEL CANDIDATO LUIS PÉREZ http://wp.me/p2LJK4-1mZ

  1. El fin justifica los medios

Los integrantes de los partidos políticos juegan a lo que sea con tal de continuar en el poder. Ver EL CONSERVADOR: UN PARTIDO CON VOCACIÓN DE PODER http://wp.me/p2LJK4-1j5

  1. Muchas encuestas no consultan la opinión, manipulan la opinión

Quedó claro que hay tantas encuestas como intereses en manipular la opinión. Se pierda credibilidad como se perdió en el estado hace mucho tiempo, por mentiroso.

  1. Colombia es un país político

Durante el clímax electoral nadie recordó el problema en la frontera colombovenezolana, los diálogos de paz o la crisis económica del país.

 12. Es mejor ganar que perder

El domingo en la noche y esta semana se han visto unas caras muy alegres y otras muy tristes. Para unas y otras la vida sigue igual.

  1. No sabemos perder, tampoco ganar.

Estar feliz o triste frente a los resultados electorales es normal. No es normal emprenderla contra el otro y acrecentar los odios entre los colombianos.

ANTES DEL FIN

Vox populi, vox Dei – La voz del pueblo es la voz de Dios. Dios se ha pronunciado, entonces en los comicios electorales. Nuestro deber apoyar esa decisión y colaborar a los gobernantes con nuestra acción en pro de las buenas obras y nuestra oposición ante los hechos de corrupción y desgreño. Ese es el deber ser de cada colombiano.

EL CONSERVADOR: UN PARTIDO CON VOCACIÓN DE PODER

EL CONSERVADOR: UN PARTIDO CON VOCACIÓN DE PODER
Eligio Palacio Roldán
“Caro y Ospina escribieron
La justicia contra la opresión
Igualdad sin privilegios
Como principio y razón.”

Desde los primeros días de la semana anterior los teléfonos de los dirigentes y exdirigentes conservadores, muchos de ellos olvidados, volvieron a sonar cual campana de iglesia llamando a los feligreses. Era el anuncio de la Convención Conservadora, del viernes 29 de mayo, en donde se “elegiría” el candidato de la colectividad a la gobernación de Antioquia.

Las gentes, alejadas de las intrigas de la política, pensaban que la disputa sería entre Carlos Mario Montoya, heredero de los viejos caciques del Partido Conservador, y César Eugenio Martínez, impulsado por Jenaro Pérez y su gente del norte del departamento. Del triunfador se esperaba que se uniera al Nuevo Centro Democrático, de Alvaro Uribe, quien es el colombiano que, según ellos, ha representado con mayor nitidez los principios del grupo político.

Sin embargo, para las gentes que se mueven como peces en el agua turbia de la política, era claro que había una orden desde la Presidencia de la República: el candidato elegido debía garantizar una alianza con Luis Pérez, el candidato con más opciones para derrotar al Uribismo.

Y se habló tanto. Y se pronunciaron tantos y tan interminables discursos recordando viejas glorias, muchas de ellas fosilizadas, sin querer morir.  Se repitieron tantas palabras huecas, tantas alusiones a la ética y a la moral y a los valores perdidos. Y…, mientras tanto, se negociaron tantos contratos, tanta burocracia,  tanto dinero.

Y, claro: Ganó quien estaba en el poder.

El Partido Conservador tiene vocación de poder y lo defiende como sea. Incluso mientras canta, a  grito herido, un himno  que no escucha, un himno donde se habla de Igualdad sin privilegios”. Privilegios que “conserva” para unos cuantos, así les toque arrastrarse.

Y, bueno, ahora con la alianza entre los grupos de Bello e Itagüí, de la mano de Eva Inés Sánchez (¿Quién será esa señora?), seguramente el gobernador de Antioquia será Luis Pérez y Santos derrotará a Uribe. O quizás pueda más Uribe y ponga su gobernadora. Y todo seguirá igual. Hasta octubre, en el día de las elecciones, pelearemos, discutiremos. Unos quedarán felices, otros tristes. Y, nada…

Nada porque que gane Santos o que gane Uribe es lo mismo. Es lo mismo porque representan la misma clase social, la de los ricos. Lo mismo porque aplican las mismas políticas: juntos dijeron haber derrotado a las Farc, juntos eludieron los macabros falsos positivos, juntos entregaron la riqueza de nuestro suelo a las multinacionales extranjeras, con la confianza inversionista, juntos firmaron tratados de libre comercio y dejaron la industria y el agro a la deriva, juntos dijeron rechazar el gobierno y la economía venezolana y juntos venezolanizaron la nuestra. (LA VENEZOLANIZACIÓN DE LA ECONOMIA COLOMBIANA http://wp.me/p2LJK4-1iK)

Ahora, Santos dice estar en “el polo” opuesto al de Uribe pero hace lo mismo que él: Engolosinarse con el poder, creerse irremplazable, reelegirse y ser víctima de sus mejores amigos, amigos que los acompañan mientras está en el poder, como los godos, integrantes del glorioso partido conservador,  Partido con verdadera vocación de poder.

ANTES DEL FIN

La FIFA y el mundo del fútbol se estremecen ante la corrupción y todos juzgamos: Todos son corruptos menos nosotros, todos los hechos de corrupción son censurables menos los nuestros. ¿No será corrupción renunciar a los principios, a los ideales, por “conservar” los privilegios. Estamos mal, demasiado mal. Mire MI PATRIA CORRUPTA http://wp.me/p2LJK4-y5.

Farándula: Excelente la nueva serie del Canal Caracol: La Tusa-Los Hombres También Lloran. Refrescante. Ideal para olvidarnos un poco de nuestra violencia, de nuestra narcocultura y de nuestra Patria Corrupta.

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