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FICO Y LUPE

FICO Y LUPE

Eligio Palacio Roldán

Fico y Lupe podría ser una historia romántica, al estilo Romeo y Julieta, no por el deseo de estar juntos de los protagonistas sino por la truculencia que se maneja en la historia; podría ser la de Efraín y María, no por el amor imposible, frustrado por la muerte y la oposición familiar, sino por la lástima que despiertan, entre sus seguidores; podría ser la de Batman y Robin, por lo empeliculados que viven sus personajes, pero no lo es por la falta de resultados en su lucha contra el crimen; podría ser  la de Tom y Jerry por la rivalidad que manejan, pero no lo es porque no generan risa sino indignación. Se acercan más a una combinación del Chapulín Colorado y Kiko, personajes de las series del inolvidable Roberto Gómez Bolaños, por la estupidez de las comedias en que participan.

En fin, Fico y Lupe, Federico Gutiérrez Zuluaga y Luis Pérez Gutiérrez,  son tal vez, como pareja, los peores gobernantes que han tenido Medellín y Antioquia en su historia. Para los ciudadanos, un capítulo muy triste de la vida democrática de la ciudad y el departamento. Nunca antes se habían visto tantos desaciertos juntos y tanta publicidad tratando de ocultar lo evidente, incluso más que en las administraciones de Sergio Fajardo, hasta ahora campeón en la utilización de la publicidad como estrategia para ocultar los errores.

Ambos llegaron con el espejo retrovisor como estrategia de gobierno: el alcalde, poniendo en duda las bondades de Parques del Río; el gobernador cuestionando el Tunel del Toyo. Y esas dos obras, las exhiben ahora y harán gala de ellas, al terminar ambos gobiernos, porque “mostrar” parece ser mejor estrategia que “hacer”, en la era de los youtubers y las redes sociales.

Y a “parecer” se dedicaron, ambos mandatarios: Fico haciéndose pasar por un superhéroe al estilo del Chapulín Colorado, persiguiendo delincuentes, sin aciertos, mientras los bandidos hacen de las suyas porque ellos sí contaron con la falta de astucia del mandatario; Lupe armando bochinches por donde pasa, tratando de llamar la atención y luego haciéndose la víctima, cual niño maltratado, buscando protección en su “Doña Florinda” simbólica.

Y las tonterías se suceden una a otra, dejando solo sinsabores a su paso: Además del Túnel del Toyo y Parques del Río, la disputa por Belén de Bajirá, la lucha insulsa por borrar a Pablo Escobar de nuestra historia, con la demolición del Edificio Mónaco, el daño que le ha hecho el gobernador a Hidroituango y la impotencia para controlar la contaminación que literalmente nos asfixia, por citar solo algunas.

Los problemas de Medellín y Antioquia son muchos y se necesitarían gobernantes más audaces, que emprendan empresas de mayor envergadura; menos figurines. Pero como éstos son los de la generación de la imagen y no del contenido, ya hay más de un candidato identificándose  con los mandatarios de turno, como estrategia electoral. Y seguramente ganarán las próximas elecciones, para seguir en lo mismo o quizás mucho peor.

ANTES DEL FIN

Fico y Lupe, también, podrían hacer parte de la comedia de la televisión colombiana, de la década del setenta, Las Señoritas Gutiérrez (1976), porque parodiando otra comedia “Los Gutiérrez Somos Así”.

Para hacerle frente a la crisis ambiental y de seguridad que enfrenta Medellín y el Valle de Aburrá es necesario que los particulares tomen el liderazgo. A las autoridades el tema se les salió de las manos.

Puede ver:

MEDELLIN SITIADA https://eligiopalacio.com/2019/02/21/medellin-sitiada/
PELEAR, PELEAR Y PELEAR, LA ESTRATEGIA ELECTORAL DE LUIS PEREZ https://eligiopalacio.com/2018/10/04/pelear-pelear-y-pelear-la-estrategia-electoral-de-luis-perez/
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MEDELLIN SITIADA

MEDELLIN SITIADA

Eligio Palacio Roldán

En el año 2014 escribí una columna sobre como Medellín era líder en la venta y el consumo de drogas ilícitas (Ver MEDELLIN ILEGAL  https://eligiopalacio.com/2014/07/01/medellin-ilegal/). El reporte de drogas Colombia 2017 indica que Antioquia tiene consumos de drogas superiores al promedio del país (Ver https://www.elmundo.com/noticia/Medellin-y-Eje-Cafetero-tienen-consumos-de-drogas-superiores-al-pais/363840). Y como si esto fuese poco, un informe de julio de 2018 revela que “La capital antioqueña es la ciudad colombiana que lidera la cantidad de niños que inician a temprana edad el consumo de drogas” (Ver La capital antioqueña es la ciudad colombiana que lidera la cantidad de niños que inician a temprana edad el consumo de drogas).

Para un simple observador de las calles que camina, los sitios que visita o los barrios que habita, en Medellín y el Valle de Aburrá, es evidente el incremento en el consumo de drogas y de su mano el de la delincuencia organizada en la ciudad. Bueno, pensándolo bien, es al contrario: El consumo de drogas crece a pasos acelerados en la medida en que las bandas delincuenciales se toman la ciudad de Medellín, el departamento de Antioquia y Colombia entera.

Las cifras de homicidios en Medellín durante el 2018 superaron los 600, una cifra que no se veía desde el 2014 (Ver Medellín superó la cifra de 600 homicidios en 2018 https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/medellin-supero-la-cifra-de-600-homicidios-en-2018-308368) y en los primeros días de este año los datos indicaban un incremento de los asesinatos con respecto al 2018 (Medellín superó la cifra de 600 homicidios en 2018 https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/medellin-supero-la-cifra-de-600-homicidios-en-2018-308368).

El nueve de febrero, luego de la celebración del día del periodista, un taxista nos abordó para contarnos su triste situación: En los “acopios estaban cobrando “vacunas” para poder prestar el servicio; en los barrios que dominan las bandas criminales, por el ingreso del vehículo. Eran cada vez más barrios, dijo. Las gentes tienen que pagar “vacuna” por parquear el carro, por tener una tienda o una peluquería. Por trabajar.

Mientras la ciudad permanece “tomada” por la delincuencia, el alcalde y el gobernador youtuber (Federico Gutierrez y Luis Pérez) se dedican a una posible campaña presidencial o, como premio de consolación, una reelección o una rotación entre alcaldía y gobernación.

Ni Pablo Escobar, ni los movimientos guerrilleros lograron lo que han logrado las bandas delincuenciales: Sitiar a Medellín. Y ante esta grave situación, sin precedentes, el alcalde se le ocurre, en una medida desesperada para mejorar su alicaída imagen: demoler el Edificio Mónaco, como si con ello borrara la larga historia delincuencial que se ha incrustado en el inconsciente de nuestra ciudad.

No es borrando el pasado de violencia y muerte como evoluciona el hombre y la sociedad. Es viéndolo con mirada fría, toando distancia, comprendiéndolo y concluyendo que no es el camino que enaltece la raza humana. Para ello, es necesario volver a decirlo: el único camino es la educación. De lo contrario, la historia se repetirá una y otra vez hasta la eternidad.

ANTES DEL FIN

Meritoria la campaña que lidera el Presidente Duque para socorrer al pueblo venezolano. ¿Cuándo lo hará con el pueblo colombiano? El sistema de salud, por ejemplo, requiere una intervención inmediata.

Vea:

DERRUMBAR LOS SÍMBOLOS DEL NARCOTRAFICO https://eligiopalacio.com/2018/04/12/derrumbar-los-simbolos-del-narcotrafico/
PRETENDIENDO “MATAR” A PABLO ESCOBAR https://eligiopalacio.com/2017/06/16/pretendiendo-matar-a-pablo-escobar/

LA PAZ QUE NO LLEGA, LA BARBARIE QUE CONTINÚA

LA PAZ QUE NO LLEGA, LA BARBARIE QUE CONTINÚA

Eligio Palacio Roldán

“Los guerrilleros siguen cobrándonos la vacuna. Salen de la Zona de Reincorporación, nos cobran y se regresan. Uno ya los conoce.” – Campesino antioqueño.

El pasado lunes el diario El Espectador editorializaba sobre el fracaso del Estado en el proceso de paz y el rearme de los exdesmovilizados y responsabilizaba del hecho  a la sociedad colombiana, incluido el gobierno actual. Citaba cifras de un reportaje de The New York Times según las cuales el 40%  de los miembros de las Farc, 2.800 hombres, habrían regresado a las armas en varias disidencias.

Hace tres años, exactamente, publicaba una columna en este blog en la que expresaba mi opinión sobre la inutilidad de los acuerdos de paz, dadas las características de sus protagonistas: Terminado el proceso de paz con las Farc seguramente tendremos un anciano Nobel de Paz, Santos; un presidente septenario, Humberto de la Calle;  unos exguerrilleros, ancianitos, congresistas, disfrutando de las mieles del poder (contratos, medios de comunicación, dinero, tranquilidad), por las que lucharon siempre;  y centenares de jóvenes desplazados de la guerrilla a la delincuencia común; o sea, moviéndose de un lado a otro para quedar en el mismo lugar, dejando que el tiempo pase mientras se trata de subsistir como sea y de olvidar las frustraciones, inmersos en el mundo de las drogas.”

Puede leer LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/

No tengo poderes de adivino, no acerté con la presidencia de Humberto de la Calle, pero las otras consideraciones eran obvias. Obvias porque el acuerdo solo buscaba un premio Nobel para Santos y condiciones de seguridad y bienestar para los ancianos integrantes de las Farc. El resto de implicados, los otros militantes de la guerrilla no importaron a la hora del acuerdo y mucho menos al momento de ponerlo en marcha, fueron solo un instrumento de negociación, una cifra importante, nada más. Cada uno obtuvo lo que quería. ¿Y Colombia? Bueno, Colombia igual o peor: la delincuencia haciendo de las suyas, el narcotráfico dueño de ciudades, pueblos y veredas y una supuesta calma hasta que el ejército despierte por voluntad  propia o por presión del gobierno norteamericano, en una guerra quizás más violenta de la que hemos vivido hasta ahora.

Puede ver LA GUERRA EN COLOMBIA (VIDEO) https://eligiopalacio.com/2013/10/25/guerra-video/

Indicar que el nuevo gobierno de Iván Duque tiene que ver con el fracaso del proceso de Paz Farc-Santos es desproporcionado e inexacto.  La responsabilidad es de quienes lo hicieron para favorecer a unos cuantos, vendiendo la idea de que era para todos los insurgentes, para todos los colombianos. El gobierno anterior no cumplió con lo pactado, no le interesaba, ya tenía los suyo. La ambición de Juan Manuel Santos estaba saciada. Tampoco lo hicieron los guerrilleros más jóvenes, lo prometido era realmente muy poco comparado con la riqueza que ofrece el mundo de la extorsión y de la producción y comercialización de las drogas ilícitas. Incluso continuaron delinquiendo desde las zonas de reincorporación como lo manifestó, a este servidor, un asustado comerciante de unos de los pueblos donde se ubican las Zonas de Reincorporación.

Ahora bien, el presidente en particular y el Estado y los ciudadanos de Colombia si debiéramos hacer algo por lograr la paz de Colombia: Un acuerdo sobre lo Fundamental como decía Alvaro Gómez Hurtado. Un acuerdo al que debe convocar  Duque y debieran apoyar decididamente Alvaro Uribe Vélez y la izquierda colombiana, incluida la que encabezan los ancianos integrantes del nuevo partido de las Farc…  Soñar y nada más, con mundos de ilusión, soñar y nada más…

ANTES DEL FIN

Preocupante, denigrante la pelea entre Luis Pérez y Federico Gutierrez, Gobernador de Antioquia y Alcalde de Medellín respectivamente, a raíz de la crisis de Hidroituango. No son los gobernantes para momentos de crisis. Solo saben actuar tras la vanidad y la gloria efímera que da el poder.

Caracol Televisión se convirtió en el único canal de televisión en Colombia, dados sus niveles de sintonía con respecto a la competencia. Hecho similar ocurre con Caracol Radio. Interesante y controversial posicionamiento de marca.

LA “CITY” DE MEDELLIN

LA “CITY” DE MEDELLIN

Eligio Palacio Roldán

En marzo de 2017 me encontré, en Medellín, con Coony K-Lisch  (https://www.facebook.com/conny.klisch/friends_mutual) una alemana que decidió dejar su trabajo, vender sus pertenencias y recorrer el mundo, hasta que se gastara el último dólar de sus ahorros, de diez años de trabajo. En el inicio de su viaje, en noviembre de 2015, la había conocido en la ruta que de Adelaida conduce a Melbourne, en un delicioso recorrido por la costa  del océano Antártico, al sur de Australia,  para conocer las maravillas de “Los Doce Apóstoles”.

Ver DOCE APOSTOLES – AUSTRALIA https://eligiopalacio.com/2015/11/28/doce-apostoles-australia/

Ya en Medellín hablaba mucho mejor el español, había hecho un curso de algo más de un mes en Cartagena. Se sentía fascinada con la belleza de Guatapé y recorría cada uno de los rincones de la ciudad, en un accionar temerario para mí.  Me interrogaba pues no comprendía, muy bien, cuál era la “City” de la ciudad.

La “City”, inicialmente hace referencia a una pequeña extensión de Londres, una milla, donde se concentra el gobierno. Es decir, el centro de la ciudad. La expresión se volvió común para designar el centro de las demás ciudades del mundo y es, más o menos, un sinónimo de lo más importante para conocer de una ciudad, debido a la concentración del comercio, la arquitectura y la cultura.

La “City” de Medellín tiene grandes atractivos signados por el maestro Fernando Botero: el Museo de Antioquia y sus esculturas al aire libre. También, la arquitectura de las iglesias de los parques Berrío y Bolivar, Hotel Nutibara,  Centro Comercial Palacio Nacional y Palacio de la Cultura Rafael Uribe, entre otros, y mucho comercio, en su mayoría informal y/o anodino. Los grandes almacenes, las grandes marcas, aquellas que fueron el orgullo paisa, se fueron a los centros comerciales. Igual sucede con las marcas internacionales que, en tiempos de internacionalización de la economía, nunca llegaron al centro de la ciudad.

Pero el abandono no fue solo de los comerciantes, también de los grandes centros de negocios, la banca y las gentes de posición económica importante. Se diría que la “City” de Medellín es habitada por los estratos uno, dos y tres. Obviamente hay excepciones como los salones Versalles y El Astor, por ejemplo.

Hace unos días hablaba con el administrador de una cadena de almacenes y le preguntaba el porqué del cierre de un tradicional punto de venta, en el centro de la ciudad: “Nos dimos cuenta que el futuro estaba en los centros comerciales”, “no sé qué sería primero,  si la inseguridad que se apoderó de las calles del Centro o nuestra decisión de cerrar. Creo fueron como simultáneas y paralelas a la decisión de las gentes de trasladar su vivienda a otras zonas, como el Poblado”.

La Alcaldía, en manos de Federico Gutierrez, hace admirables esfuerzos por recuperar la “City” de Medellín. Destacable la recuperación de la Avenida Oriental y en especial la de la Carrera Bolivar, en el sector del icónico Bar Málaga. Esfuerzos bienvenidos que deben estar acompañados de mayor presencia de la policía y el control de los venteros ambulantes, a quienes se les diseñan atractivos kioscos que pueden terminar como los de la carrera Carabobo que se transformó hace diez años para llegar nuevamente a un desorden que la afea.

Pero más allá de los esfuerzos de las autoridades debiera haber un deseo de los antioqueños de recuperar el centro de la ciudad y para ello, lo primero, es volverla  a habitar y hacer lo que se hace en otras ciudades del mundo: repotenciar  los edificios, de ser posible, o de lo contrario transformarlos conservando sus fachadas. Hay edificios en el centro de la ciudad que incluso son centro de operación de la delincuencia.

Mucho se habla de la similitud entre Medellín y Barcelona. Se podría soñar con que la carrera Bolivar, en remodelación, fuera una especie de Las Ramblas, de la ciudad ibérica, Sería formidable pero difícil lograrlo. Difícil no solo por la destrucción de gran parte de la arquitectura de la ciudad sino por la incultura de la misma. Habría que comenzar por educar a los mismos ocupantes de los puestos de ventas para que no ocurra lo de los de Carabobo que los han convertido en tugurios. Carabobo, mismo, podrían ser desde hace años unas pequeñas ramblas.

ANTES DEL FIN

¿Cuantos y cuales hombres de la dirigencia antioqueña tienen su residencia en el Centro de Medellín?

Un recorrido desprevenido por la ciudad nos muestra la economía del rebusque, la misma que se apoderó del centro. Lo que somos. Difícil ver otra cosa. Como en anteriores columnas, pienso que en Medellín hay solo un camino: la transformación cultural a través de la educación.

Barcelona y Medellín son hermosas. Orden en las ventas callejeras, mejor seguridad y el regreso del gran comercio harían de la “City” de Medellín un entorno para mostrar al mundo.

BARCELONA

 

 

LOS DIAS GRISES DE MEDELLIN Y ANTIOQUIA

LOS DIAS GRISES DE MEDELLIN Y ANTIOQUIA

Eligio Palacio Roldán

Pareciera que la pujanza paisa es cosa del pasado y que ahora solo nos caracteriza el gris del cielo, de sus dirigentes, sus empresas y de cada uno de sus habitantes.

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Hubo un tiempo, en los años 60 y 70 del siglo pasado, donde Medellín tenía un clima fresco y saludable que la hizo merecedora del remoquete de “Ciudad de la Eterna Primavera”. También una calidad de vida que generaba orgullo y unos valores de trabajo y honradez donde la palabra empeñada tenía valor.

El cielo comenzó a oscurecerse hasta tomar un color grisáceo del que, a pesar de los esfuerzos de las autoridades y los antioqueños de bien, no logramos salir y la capital del departamento de Antioquia se puede nombrar ahora como “La Ciudad del Eterno Gris”.

“Todo empezó a ir mal…” cuando sus habitantes se dieron cuenta de que el narcotráfico era la manera más efectiva para escalar económica y socialmente. Bueno, comenzó mucho antes, con aquella lapidaria frase de nuestros ancestros “Consiga plata honradamente mijo, y si no puede, consiga plata mijo”.

La llegada de tanta riqueza, originada en el narcotráfico, nos cambió la vida y la forma de ser y de estar en Medellín. Se abandonaron los espacios tradicionales de la ciudad, el centro por ejemplo, buscando lugares para habitar más ostentosos. También, se multiplicaron los vehículos y “tener carro” se convirtió en parte del status.

Y claro, estas circunstancias dieron origen a dos de nuestros problemas más complejos: La violencia y la contaminación, que mirándolos bien son la misma cosa: un aire que no nos deja respirar y una violencia que tampoco lo permite.

Con la victoria del estado, en la guerra contra Pablo Escobar, en la década del 90 del siglo pasado, se creyó que el problema del narcotráfico estaba resuelto, pero no fue así: la semilla del delito germinaba, literalmente, en cada rincón del departamento y, obvio, Medellín se convertía en el centro de distribución por excelencia. Continuó entonces la violencia que las autoridades trataron de aminorar, pero cuyos esfuerzos parecen inútiles.

Hace algunos meses, revivió el conflicto armado en la Comuna 13, un conflicto que también se creyó superado. La extorsión y las famosas “vacunas” que se creían propias de las zonas más deprimidas de la ciudad lo van cubriendo todo, así como el microtráfico. Los homicidios han crecido en un treinta por ciento, en lo corrido del año.

La polución ambiental es de tal magnitud que constantemente se presentan crisis que impiden la vida normal de los ciudadanos y el azul de nuestro cielo se convirtió en un gris que nos traslada  a situaciones similares a las de Ciudad de México o a las de algunas ciudades de China e India, consideradas las más contaminadas del mundo.

Y como si hubiese una confabulación contra el orgullo paisa, ahora, otro de sus emblemas afronta serias dificultades: Se trata del Metro. No hay semana en que sus pasajeros habituales no se vean afectados por algún hecho incontrolable, que genera retrasos y/o la utilización de medios diferentes de transporte público, afectando la ciudad productiva, educativa y social.

Para completar el oscuro panorama, a Empresas Públicas de Medellín, la insignia de la fuerza paisa, de los últimos 50 años,  le llegan también los días grises de la mano de Hidroituango. El retraso de la hidroeléctrica, que se estima en tres años, si todo sale bien, y las pérdidas millonarias por la crisis que enfrenta, necesariamente disminuirá la inversión  de los gobiernos en la ciudad y el departamento.

A los problemas descritos se le unen unos gobernantes: Luis Pérez Gutierrez, en la Gobernación, y Federico Gutierrez, en la alcaldía, dedicados a la vanidad y la farándula, jugando a demostrar, a cualquier precio, cuál de los dos recibe más aplausos.

Pareciera que la pujanza paisa es cosa del pasado y que ahora solo nos caracteriza el gris del cielo, de sus dirigentes, sus empresas y de cada uno de sus habitantes.

ANTES DEL FIN

Las noches de Caracol Televisión se convirtieron en las noches del narcotráfico. Más contaminación para nuestro pueblo.

¿Tendrá algo que ver el apellido Gutierrez en los malos gobiernos de Medellín y Antioquia?

Se está desgastando, sin comenzar oficialmente su gobierno, el elegido presidente Iván Duque. ¡Qué vaina!

¡CONCHUDO!

¡CONCHUDO!

Eligio Palacio Roldán

Conozco a alguien que no “voltea a ver” a su abuela pero si utiliza su casa, deja las luces encendidas por si “alguien” las apaga, deja sus ropas esparcidas por el piso por si alguien las recoge,  y deja los baños sucios por si otro alguien, o el mismo, los suelta. Y vuelve una y otra vez a hacer lo mismo como si nada pasara, como si no le importara. Este es el caso “ejemplar” de un conchudo, del común. En la cotidianidad de nuestra Colombia hay casos igual de repetitivos y dramáticos.

En una de sus acepciones, la Real Academia de la Lengua Española define conchudo como indolente (que no se afecta o conmueve) y, obviamente, son indolentes porque nadie los frena, nadie los “pone en su sitio”. Veamos algunos casos:

  • Los cabecillas de las Farc: Han sido narcotraficantes, asesinos, secuestradores, violadores, reclutadores de menores, En fin, lo más violento y sanguinario de nuestra sociedad y, ahora, se pavonean por el país como si nada les importara, como si les saliéramos a deber. ¡CONCHUDOS!
  • El presidente Santos: Sacrificó ocho años de gobierno por un Nobel de Paz y va terminando su segundo mandato con un país dividido, polarizado, pesimista, inmerso en la corrupción, inundado de cultivos ilícitos y microtráfico de drogas; en medio de una crisis económica en la que no se vislumbran salidas y con una desaprobación histórica. Mientras tanto, se pavonea por el país y el mundo como si fuera un gran gobernante y adoptando gestos y ademanes de la Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, el Papa Francisco o el Padre Marianito. ¡CONCHUDO!
  • Alvaro Uribe: Sacrificó ocho años de gobierno tratando de derrotar a las Farc, entregándole el país a los corruptos y hoy posa de líder en la lucha contra ese flagelo. Como expresidente critica decisiones, del actual presidente, similares a las que tomó en su gobierno. ¡CONCHUDO!
  • Ernesto Samper: Permitió el ingreso de dineros del narcotráfico a su campaña presidencial, siendo una vergüenza para Colombia y luego posar de hombre de bien y líder latinoamericano. ¡CONCHUDO!
  • Congresistas: Se hacen elegir y reelegir por un pueblo al que engañan. Corruptos y desleales como ningunos, se venden al presidente de turno a cambio de “mermelada” y olvidan su supuesta ideología y las razones por las que se hicieron elegir. Deambulan por campos y ciudades y por el mundo sin percatarse que son otra gran vergüenza para el país. ¡CONCHUDOS!
  • Luis Pérez – Gobernador: Una mezcla entre “El Emperadorcito” de Nelson y sus Estrellas y Luis XV por su querer sentirse Rey de Antioquia y no por aquello del famoso porcentaje corrupto, o quizás también por ello. A pesar de toda su veleidad se cree un ser ecuánime y buen gobernante. ¡CONCHUDO!
  • Federico Gutierrez – Alcalde de Medellín: Se cree un modelo de alcalde y no ha hecho nada para lograrlo, aparte de modelar como gobernante de la ciudad de Medellín. Se disputa este “honor” con Fajardo y Luis Pérez en sus respectivas alcaldías: Gobierna para las cámaras y el aplauso. ¡CONCHUDO!
  • Germán Vargas Lleras. Si Juan Manuel Santos resultó un traidor al camuflarse como Uribista, éste le dio cátedra en sus narices. Líder de un partido famoso por los casos de corrupción, ahora piensa transformar a Colombia. Este si es el ejemplo de un ser sin vergüenza. ¡CONCHUDO!

Y los personajes conchudos son tantos y tantos que incluirlos en estas líneas es imposible.

Uno quisiera creer que en el conchudo hay alguna dosis de inocencia y puede que así sea; pero hace parte de la doble moral del ser humano. Doble moral que es difícil de dilucidar y erradicar si no se tienen principios éticos claros.

ANTES DEL FIN

También son CONCHUDOS algunos periodistas que vociferan contra la corrupción y, al mismo tiempo, se ponen al servicio de los gobernantes a cambio de “mermelada”.

Comenzaron las campañas políticas con una gran cantidad de CONCHUDOS disputándose el poder en Colombia. ¿Seguiremos siendo sus idiotas útiles o despertaremos y les diremos ¡YA NO MÁS!?

PRETENDIENDO “MATAR” A PABLO ESCOBAR

PRETENDIENDO “MATAR” A PABLO ESCOBAR

Eligio Palacio Roldán

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Dice el editorial de El Espectador del pasado domingo que “no vamos a permitir que se olvide el dolor por el que hemos pasado, ni que los victimarios se conviertan en leyendas”, haciendo referencia a la estrategia del alcalde de Medellín para menoscabar la imagen de Escobar, para “matarlo” como el ídolo en que se ha convertido en todo el mundo.

Se hace referencia en la publicación a la propuesta del mandatario de demoler el mítico edificio Mónaco, residencia de Escobar en la ciudad. Algo similar se hizo ya en la Hacienda Nápoles, en el Magdalena Medio, donde destruyeron la averiada casa de Escobar. Malas decisiones si se tiene en cuenta el potencial turístico de las edificaciones. En vez de destruirlas se deben utilizar para explicar el porqué de Escobar y de sus fechorías.

Todos los principios  de autoayuda, sicológicos y religiosos dicen que para superar las dificultades lo primero es reconocerlas, entenderlas y luego si tratar de modificarlas. En este caso la pretensión es absolutamente opuesta, se quiere enterrar cualquier vestigio de Escobar como si esto resolviera el problema.

Obvio que Escobar fue un nefasto personaje, claro que de él heredamos comportamientos reprochables como el dinero fácil, la corrupción como medio para conseguir los propósitos y el estilo narco de una gran franja de nuestra sociedad. Sin embargo, también es cierto que se convirtió en un ícono para gran parte de Colombia, Latinoamérica y el mundo; algo así como el símbolo de la reivindicación de los pobres de la tierra ante el poder y la indolencia de países ricos, en especial de Estados Unidos. Escobar es en el imaginario una especie de El Che Guevara de finales del siglo XX.

Las autoridades pretenden borrar a Escobar destruyendo los lugares que habitó, criticando a los artistas que le rinden homenaje, tratando de ocultarlo como se ocultan los pecados de los antepasados, y no dan la guerra que hay que dar, la guerra contra la falta de oportunidades, contra la pobreza. No es sino recorrer el noreste antioqueño o el sur del país, para entender que el cultivo de coca es la única fuente de subsistencia para miles de personas. Nuestros mandatarios repiten los mismos errores de Estados Unidos, en su lucha contra el narcotráfico, no reconocen el origen del problema o lo maquillan para que el negocio siga como está; no en vano es una fuente de riqueza y poder para muchos.

Escobar es y será, para bien o para mal, el referente de Colombia ante el mundo, por mucho tiempo. Para cualquier viajero de nuestro país es la pregunta obligada y más cuando se es de Medellín. Entonces, ¿para qué rasgarse las vestiduras? Harían mejor nuestros gobiernos legalizando el turismo alrededor del capo y contando la verdadera tragedia, con personal capacitado para ello. No hacerlo distorsiona su historia y lo mitifica aún más.

Los mitos se destruyen con realidades y esas realidades están en educación, inversión social, control a la corrupción, generación de empleo lícito y ejemplo. Las transformaciones se dan. Una muestra de ello es lo que ocurre en la Comuna 13 de Medellín.

ANTES DEL FIN

Creería que la iniciativa del alcalde Federico Gutierrez de derrumbar el edificio Mónaco es “otra” idea para disimular su pobre gestión.

Pobre gestión, también, a pesar de su habladera, la el Gobernador Luis Pérez.

Y ni hablar de la gestión del presidente Santos. Se le fueron dos gobiernos detrás del espejito de las Farc, como a Uribe.

¡Estamos graves!

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