LA TIERNA RESPUESTA DE LA SEÑORITA YOLANDA
Mi querido Eligio, leer la carta de ese alumno de primer grado me alegró el corazón. Sin duda, los recuerdos de la infancia tienen más valor en tanto nos acercamos al ocaso de la vida… ese mensaje a la Señorita Yolanda, me hizo revivir momentos que guardo con especial cariño de ese entonces en Entrerríos.
Han pasado muchos años, y sí, por supuesto que las maestras marcamos la vida de nuestros estudiantes pero también hay niños que con sus virtudes y sobre todo la nobleza de sus comportamientos nos dejan recuerdos para toda la vida.
Gracias por esas palabras, leo muchos sentimientos en ellas, lástima mi enojo de hace tantos años atrás, quizás queriendo defender la disciplina y la constancia como valores inquebrantables para cosechar logros, seguro no hubo otra razón.
Me alegra enormemente haber sembrado el interés en aprender, ojalá se mantenga, porque así la vida se disfruta más.
Un abrazo fuerte,
La Señorita Yolanda.
Quedé sin palabras; gracias mi niño de ojos azules.