LOS MALOS HIJOS… DE COLANTA.

LOS MALOS HIJOS… DE COLANTA

Eligio Palacio Roldán

Érase una vez una familia muy pobre y feliz, en ella reinaba la solidaridad. Entre todos se ayudaban. Para ello, daban una módica cuota que entregaban a la mamá y ella la administraba ayudándole a los más pobres con algo de mercado, educación y préstamos, a bajas tasas de interés, para que adelantaran modestos proyectos. Todo era armonía en el hogar y poco a poco  cumplían sus pequeños grandes sueños, hasta que llegó el diablo, y “el diablo es puerco”, a hacer de la suyas.  

El diablo, comenzó a sembrar cizaña entre los hermanos más prósperos diciéndoles que dejaran de ser bobos, que los hermanos con dificultades económicas las tenían por su poco talento y pereza y que la mamá les estaba alcahueteando, que si dejaban de ayudar a la familia  serían mucho más ricos. Dice la historia que, los hijos, de a poco,  se fueron marchando de la casa, llevándose hasta sus más ínfimas pertenencias  y dejando a la mamá abandonada, sin dinero, pasando muchas necesidades, hasta que fue recluida en un asilo. Allí murió sola y triste. Afirman que su mayor dolor se debía a que la solidaridad, que había infundido en su hogar, había terminado cuando dejaron de ser pobres, como si la riqueza fuese una maldición.

Algunos habitantes de la región recuerdan a la anciana madre, tras las cortinas, disimular las lágrimas cuando veía a sus hijos, ostentando riqueza y poder,  montando briosos caballos que parecían estrellar contra la ventana de su modesto cuarto.

Esta historia simple, cotidiana y dramática es la misma de miles de familias en Colombia y quizás en el mundo. Para corroborarlo solo se precisa escuchar a los ancianos de cualquier asilo u observar los hechos que nos rodean. La madre de la que hablamos podría tener cualquier nombre de mujer; incluso, el de un hombre. El nombre es lo de menos, lo importante es saber que más que solidarios o tal vez amorosos somos avaros e ingratos y para hablar de ingratitud la protagonista no tendrá un nombre humano, se llamará: Colanta.

Colanta, como lo he dicho varias veces, transformó la economía y la forma de ser y de estar, en la tierra, de los campesinos del norte de Antioquia y de gran parte de Colombia, tal como lo cuento en https://eligiopalacio.com/2015/02/04/colanta-jenaro-perez/. De su mano crecieron económica y socialmente varias generaciones, en un lapso de ya casi sesenta años,  a tal punto que muchos olvidaron el origen de su riqueza: la solidaridad.

Pues bien, desde hace algunos años llegaron nuevos apostadores del mercado de la leche a la región y algunos de los asociados con mayor trayectoria y producción se retiraron de Colanta, deslumbrados por algunas promesas y por la posibilidad de hacer efectivo el capital que tenían invertido, como socios de la cooperativa. Olvidaron la esencia de la cooperativa, la solidaridad, y que sus aportes eran la semilla para la proyección del futuro de la empresa y para ayudas al campesino que van desde la asistencia técnica y el suministro de insumos agrícolas, créditos a bajas tasas de interés en AyC Colanta, hasta el “fiar” el mercado en los minimercados merColanta a quienes no tienen suficiente flujo de efectivo.

Obvio, la historia de Colanta no tiene el dramatismo del final de la mamá de esta historia porque a ella llegan diariamente cientos de nuevos “hijos”, dispuestos a recorrer el camino de sus predecesores en la búsqueda de lograr sus sueños.

No obstante, queda el sinsabor de la ingratitud y de saber que la solidaridad infundida diez, veinte, treinta o más años, durante la permanencia del asociado en Colanta, quede en el olvido por ir tras unas monedas o quizás tan solo deslumbrados por fuegos fatuos. Solo cabría decir que el humano sigue estando muy lejos de  pensar y sentir por su semejante, tal vez mucho más que el resto de los animales, entre ellos, las vacas que los lecheros dicen conocer.

ANTES DEL FIN

El coronavirus nos amenaza, se acerca, nos rodea. Cada vez parece más difícil escapar.

10 comentarios

  1. Interesante artículo. Debemos fortalecer el modelo de economía solidaria como una alternativa al modelo de economía neoliberal que conduce a extremos: concentración de riqueza y poder en unas cuantas manos y aumento de personas en menores condiciones, en otras palabras, unos pocos más ricos y muchos más empobrecidos…

    Me gusta

  2. Muy buenos días… muy nostálgico saber que es una historia de la vida cotidiana… la avaricia rompe el saco y definitivamente acaba con la esencia… ser personas solidarias… muchas gracias!

    Me gusta

  3. Qué vaina Eligio…la ingratitud aparece en cada historia del ser humano. Y yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos, somos humanos, y por tanto, portadores de ese bichito de la ingratitud.

    Me gusta

  4. Gracias a todos los que fortalecieron a través del tiempo está excelente Cooperativa, para darnos la oportunidad de hacer parte de ella, Gracias a los que le continúan poniendo el hombro para que sigamos soñando.

    Me gusta

  5. Colanta: universidad de la economía solidaria, en Colombia. Que nuestra solidaridad no concluya cuando dejemos de ser pobres. Excelente artículo con sentido pedagico de educación financiera colectiva solidaria.

    Me gusta

    1. colanta Universidad de técnicas en el procesó de elaboración de muy buenos productos lácteos . cárnicos .y producto para el agro .

      Me gusta

  6. Me encantó esta historia por que de una u otra forma es una triste realidad, la ambición, el egoísmo y el orgullo nos lleva a la infidelidad y a seguir “supuestamente al mejor postor”… Me criaron con los productos de colanta y sigo con Colanta, me gusta lo tradicional. COLANTA TE AMO… RECUERDO HACE ALGUNOS AÑOS LOS MADRUGO ES DE LOS CAMPESINOS, CUANDO EL CAMIÓN DE COLANTA LES RECOGÍA LA LECHE DE SUS FINCAS.

    Me gusta

  7. Señor periodista esta historia me tocó en lo más profundo de mi Ser, nuestras madres siempre piensan en todos y cada uno de sus hijos, que dirían, pensarán y sobretodo sentirían al ver que sus hijos no se ayudan no piensan en el otro, triste realidad ya no pensamos en el otro solo en nuestro progreso bienestar

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s