DARIO CARDONA ALVAREZ – 82 AÑOS DESPUÉS

DARIO CARDONA ALVAREZ – 82 AÑOS DESPUÉS

  • Hago ejercicio todos los días, desde antes de las 5 de la mañana
  • Me dedico a vivir de balde
  • He tenido negocios de trago y comercio, toda la vida
  • Soy de Ituango, pueblo guerrillero
  • No soy de izquierda. Yo no soy del lado de Petro, sino Uribista
  • Tuve bares de 120 mujeres, cuando a los hombres le gustaban las mujeres
  • Todos los negocios a la hora de la verdad son mentiras
  • Dos hijos se hicieron matar. Eran necios
  • En este momento no me duele nada
  • A mí no me gusta ser viejo, no vivo contento viejo… porque el viejo no sirve pa nada…
  • El tipo que se amañe viejo es que es guebón
  • Que hagan ejercicio. El ejercicio es muy bueno
  • No hay que molestar a nadie, pa no tener problemas

AÑO NUEVO, VIDA…

AÑO NUEVO, VIDA…

Eligio Palacio Roldán

Lo simbólico se constituye en elemento lógico presente en el ser humano para comunicarse con el otro y tratar de comprenderse a sí mismo.

Más que la concreción del “espíritu navideño”, los regalos del Niño Dios, o de Papá Noel son el símbolo de que lo imposible se hace posible y el comienzo de año hace lo propio al tenerse como emblema de renovación individual y colectiva. Sin embargo, al igual que los “traídos”, muy poca, o quizás ninguna verosimilitud tiene la sensación de cambio por el inicio de año.

Estos son algunos ejemplos de la poca o ninguna novedad, en los primeros días del año 2019, en diferentes sectores de la sociedad del siglo XXI, que nos tocó integrar, y de los hechos que genera:

  • El narcotráfico que inunda, de dinero y muerte, campos y ciudades.
  • Los delincuentes sanguinarios disfrazados de izquierda o derecha defendiendo sus feudos, asesinando y sometiendo a los humildes.
  • Los guerrilleros de las Farc deslizándose a otras organizaciones subversivas cual políticos de turno, que transitan de partido en partido.
  • Los políticos engañando a un pueblo, que aspira a una vida mejor, sabiendo que no podrán cumplir con sus promesas una vez sean elegidos. Sin ningún atisbo de ideología coherente.
  • Los defensores de paz que, solo, la amparan si está alineada con sus perversos intereses políticos y/o económicos.
  • El presidente Duque, en cuerpo ajeno, una mezcla decadente de Santos, Uribe, Pastrana, Samper, Gaviria y todos sus predecesores. Similar a ellos en ineptitud y en la búsqueda del aplauso.
  • La reforma tributaria estructural que se “hizo trizas”, como siempre, por la imposición del interés particular sobre el general.
  • Las multinacionales que dominan gobiernos y fronteras en un retorno al sistema feudal: los tributos para los pobres.
  • La corrupción que desangra las arcas del estado y las de cada uno de los habitantes de Colombia en una disputa por demostrar cual es el más hábil, a la hora de robar al otro.
  • Las alzas en los precios, de cada comienzo de año, de los bienes y servicios de subsistencia.
  • La crisis de la salud que nunca explota debido a la resignación del pueblo colombiano.
  • La economía del rebusque que se dispersa por puertas, calles y barrios alejando a los ricos hacia las afueras de las grandes ciudades.
  • La Venezuela hambrienta en una diáspora que recuerda pasajes de la historia universal, que no se superan.
  • El periodismo como títere de los poderes que se reparten el país, a cambio de un plato de “lentejas”.
  • La televisión sosa inmersa en la narrativa del narcotráfico y el chiste fácil.
  • La radio que parece resignarse morir en manos de las nuevas tecnologías.
  • Y yo que, luego de muchas incertidumbres y una dificultad inmensa para volver a escribir, regreso con mi “cantaleta” semanal.

ANTES DEL FIN

Pensando en la violencia que no cesa en nuestra Colombia, me encuentro con el Himno Nacional. Aquí algunas de sus frases:

  • “¡En surcos de dolores el bien germina ya!” Y nada que germina.
  • “¡Cesó la horrible noche!” Y nada que cesa
  • “La libertad sublime”. ¿Cuál?
  • “Se baña en sangre de héroes, la a tierra de Colón.” De héroes y ciudadanos del común.
  • “Del Orinoco el cauce, Se colma de despojos; De sangre y llanto y un río. Se mira allí correr.” Ojalá fuese solo ese río, también el Magdalena, el cauca y cuanto riachuelo y arrollo recorre algún metro de tierra.
  • “A orillas del Caribe hambriento un pueblo lucha…”. También del pacífico y de todo el interior del país.

Y yo que no creía en adivinos descubro en el expresidente Rafael Nuñez un verdadero profeta.

LA FECHA DE VENCIMIENTO DE SANTOS

LA FECHA DE VENCIMIENTO DE SANTOS

Eligio Palacio Roldán

La fecha de vencimiento es el plazo máximo en que se puede consumir un producto sin riesgos para la salud humana o el tiempo estipulado para realizar un pago o presentar un documento o cumplir con una misión. En fin, es el límite después del cual ya no es posible actuar.

El vencimiento del gobierno Santos es el 6 de agosto de 2018, teóricamente, y el 27 de mayo del mismo año realmente, cuando Colombia elija el presidente para el período 2018-2022, del que se espera no le dé por reelegirse. Lo más probable es que Juan Manuel Santos termine su mandato con índices de popularidad muy bajos que demuestran el rechazo de la mayoría de los colombianos a su gobierno.

Santos dejará una guerrilla desmovilizada o al menos dividida, unos ancianos delincuentes convertidos en hombres de bien, pasando los últimos años de su vida cómodos, tranquilos y disfrutando de sus fortunas mal habidas, unas ciudades y unos campos tomados por las bandas criminales y una Colombia sembrada de coca que genera ingresos para medio sostener una economía que, de la mano de la situación política, se encamina a repetir la historia de Venezuela.

Sobre el tema
LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/
LA VENEZOLANIZACIÓN DE LA ECONOMIA COLOMBIANA https://eligiopalacio.com/2015/05/27/la-venezolizacion-de-colombia/

A punto de vencerse el gobierno de Santos, sus ocho años al frente de la presidencia se parecen mucho a los de Uribe. Sus agendas fueron manejadas por las Farc  mientras le entregaban el país a los corruptos en aras de una supuesta paz. Fue a Uribe al que no le importaron los medios para reelegirse y vencer a las Farc. Fue a Santos al que no le importaron los medios para reelegirse y firmar la paz con las Farc. Fueron ambos los que descuidaron la economía, desperdiciaron los altos ingresos que generaron los altos precios de los commodities  y no los encausaron hacia el desarrollo sostenible de la nación y, fueron ambos, los que llevaron la salud  a la crisis más grave de su historia reciente.

Mientras Uribe generó un gran liderazgo que le permite tener una segunda oportunidad para reivindicarse con el país, Santos no encontró un lugar en el corazón de los colombianos y por ello su tiempo terminará para siempre. Solo le queda continuar adoptando modales de monja de clausura para que alguien le crea su Nobel de Paz y unos días, muy pocos días, para que demuestre que es capaz  de intentar transformar la clase política y el país. Son menos de ocho meses para que se sacuda de las Farc, deje el proyecto de paz en manos del Congreso a su libre albedrío, abandone la “mermelada” y cualquier forma de presión para que le aprueben sus proyectos y para tratar de mejorar su imagen y para  proyectarse como el presidente que pudo ser y no fue.

Sobre el tema
UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD https://eligiopalacio.com/2014/03/13/una-segunda-oportunidad/
CORRUPCIÓN… ¿QUE FALTA? ¿QUÉ SIGUE? https://eligiopalacio.com/2017/08/25/corrupcion-que-falta-que-sigue/

Ojalá el presidente Santos, un hombre que como político ya no tiene nada que perder, aproveche sus días, antes de la fecha de vencimiento de su mandato, para recuperar sus posiciones de periodista y demuestre que en el país si se puede comenzar una historia diferente. Ojalá haga algo para derrotar la corrupción, aunque difícil salir del fango donde se encuentra inmerso. Ojalá hiciera un acto de contrición y le describiera a Colombia la podredumbre en que se movieron  los círculos de poder, durante sus gobiernos. Ojalá Uribe hiciera lo mismo. ¿Y que tal que las guerrillas de izquierda, los paramilitares y los demás políticos también lo hicieran? Ese sería el principio de una nueva Colombia, esa sí en paz.

ANTES DEL FIN

Un dicho popular afirma que nadie sabe ni el día ni la hora del final y que por eso hay que vivir cada momento como si fuera el último. Eso no es posible porque siempre asustan las vicisitudes de los tiempos por venir, pero hay estadios de la vida cuyo final es predecible, como el caso de la presidencia de Santos. El final de esos estadios, cuando ya no hay nada que perder, hay que aprovecharlos para dejar un mensaje de vida de cómo se percibió la estadía en ese espacio y en ese tiempo y en construir para el futuro de las nuevas generaciones.

PARO CAMIONERO – LA SUMISIÓN DE UN PUEBLO

PARO CAMIONERO – LA SUMISIÓN DE UN PUEBLO

Eligio Palacio Roldán

¿Qué queda? Nada. Bueno. La resignación, la apatía y el egoísmo. Las características más importantes de Colombia y de los colombianos.

De niño, en la casa y en la escuela, me enseñaron que Colombia era un país de héroes. Me hablaron de Bolivar, de Santander, de Policarpa y José Antonio Galán, entre otros. Llegar a izar la bandera era un orgullo. Se inflaba el pecho y el alma.

De joven, oí hablar de la guerrilla. Eran los herederos de los líderes de antaño que luchaban por un mejor estar, en una patria llena de injusticias. ¡Qué paradoja!, esos guerrilleros se convirtieron en delincuentes, en narcotraficantes. Torturaron y chantajearon a su propio pueblo. A ese que decían defender.

Conocí y creí en políticos que hablaban con bellas palabras y de un país soñado, bastante lejano para mí. Después descubrí que esos hombres que quería imitar en realidad vivían en un país distinto, un país al que jamás tendría acceso, primero por mis posibilidades económicas  y segundo, y fundamentalmente, porque era un país de mentiras, de corrupción y de mafia. Un país de abusos hacia los más débiles.

Algún día quise ser estudiante revolucionario pero los estudiantes que encabezaban las protestas eran malos estudiantes, malos ciudadanos.

Otro día, ya trabajando, desee ser sindicalista. Tampoco pude estar allí. En los sindicatos se arrincona lo más retrógrado de Colombia y de los colombianos, los más perezosos y muchos de los más corruptos.

Cansado de buscar un espacio que correspondiera a mis ideales llegué a la convicción que nuestra historia está llena de mitos y que esos héroes de la infancia no eran más que una construcción del imaginario colombiano y que, seguramente, tenían unos pies tan fangosos como los de los líderes actuales. Fue, entonces, cuando llegué al cooperativismo: allí “todos trabajaban por la comunidad”. Mentira, las cooperativas eran pequeños reinos llenos de reyezuelos y súbditos tras mendrugos de pan. Una secta más como las distintas religiones, de las que me desilusioné muy pronto en la vida.

¿Qué queda? Nada. Bueno. La resignación, la apatía y el egoísmo. Las características más importantes de Colombia y de los colombianos.

Siempre se ha dicho que Colombia es una de las democracias más antiguas y más maduras de Latinoamérica y también nos enorgullecemos de eso.  Qué orgullo tan pendejo, qué orgullo tan triste. La nuestra es una democracia que se sostiene por las características descritas. Somos tan resignados, tan apáticos y tan egoístas que ni siquiera pueblos tan humildes como el boliviano o el ecuatoriano resisten tanto abuso, tanto maltrato. Aquí solo importo yo, los demás que se jodan.

Ya son 45 días de paro camionero con millonarias pérdidas, con alzas de alimentos desmedidos, con escasez de insumos. En estos momentos no hay con que alimentar miles de animales en el sector lechero y la leche, otra vez, tiene que ser botada, también el resto de producción campesina,  y todos, en especial el gobierno, tan tranquilos. Tan resignados. (Ver PARO CAMIONERO https://eligiopalacio.com/2016/07/17/paro-camionero/).

Y resignados seguiremos siendo. Nuestra próxima y dolorosa resignación será tener a los delincuentes de las Farc, a esos que tanto sufrimiento nos han provocado, dirigiendo los destinos de Colombia. Aunque quizás, tampoco haya mucha diferencia con quienes lo han hecho hasta hoy, como el presidente actual Juan Manuel Santos, o esos líderes de la niñez: Bolivar y Santander.

ANTES DEL FIN

Hay una frase, bastante manida, atribuida por algunos a Berthold Brecht, que describe perfectamente a los colombianos:

“Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío

Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista

Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante

Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada.”

Bueno por nosotros vinieron hace muchos años, quizás siglos. Tal vez fueron los mismos españoles, de quienes dicen nos liberamos un 20 de julio o un 7 de agosto, los que se llevaron nuestro espíritu de lucha.

Otra  desilusión: Los medios de comunicación. ¿Qué informan, qué cuentan? Nada.

LA DEUDA CON ANDRES PASTRANA

Plan Colombia

LA DEUDA CON ANDRES PASTRANA

Eligio Palacio Roldán

Celebran algunos, se rasgan las vestiduras otros, y todos los medios de comunicación se ocupan por estos días de la conmemoración de los 15 años del Plan Colombia; “un acuerdo bilateral constituido entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos. Se concibió en  1999 durante las administraciones del presidente colombiano Andrés Pastrana Arango y el estadounidense Bill Clinton con los objetivos específicos de generar una revitalización social y económica, terminar el  conflicto armado en Colombia y crear una estrategia antinarcótica”.

Si bien la estrategia antinarcótica no ha tenido los resultados esperados pues la producción y el comercio ilegal de drogas con su poder corruptor se ha mimetizado en la sociedad colombiana y latinoamericana (Ver PABLO ESCOBAR,  ÍCONO DE LA TRANSFORMACIÓN LATINOAMERICANA. http://wp.me/p2LJK4-U5), y  la revitalización social y económica se ha dado a medias por la misma corrupción, la terminación del conflicto armado o, al menos, el fin de las guerrillas de “izquierda” parece ser un éxito indiscutible del Plan Colombia.

Parece ser un éxito indiscutible porque las guerrillas, en especial las Farc, fueron derrotadas militarmente en los gobiernos de Alvaro Uribe Vélez, derrota originada indiscutiblemente en el Plan Colombia, propiciado por el gobierno de Andrés Pastrana. Para los que no lo saben, o lo quieren olvidar, el expresidente encontró una guerrilla fortalecida militar y políticamente, una Colombia desprestigiada en el ámbito internacional y un ejército desarmado económica, militar y sicológicamente (Vea http://www.elespectador.com/impreso/nacional/articuloimpreso87232-mitu-fue-el-infierno) .

Y digo al menos, porque el conflicto armado no terminará con el acuerdo de paz con las Farc (Vea LA PAZ DE LOS VIEJITOS http://wp.me/p2LJK4-1qF) y no terminará por que lo alimenta el narcotráfico y la corrupción y éstos están muy lejos de dejar de chuparle la sangre a nuestra Colombia agónica.

Volviendo al tema es claro que El Plan Colombia fue la estrategia que permitió derrotar a las guerrillas en Colombia, con el fortalecimiento de un ejército que bajo la dirección de Alvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos dio los golpes a la guerrilla que hoy las obliga a estar en un acuerdo de paz sin reversa posible, por parte de la organización armada.

Entonces, esa derrota de la guerrilla, que la obliga a firmar la paz (Con bastantes concesiones del gobierno Santos, por cierto), se origina en el Plan Colombia y para bien o para mal cambiará nuestra historia y este hecho se le debe obviamente a Andrés Pastrana, quizás el presidente más decente en la historia reciente de nuestro país; un expresidente que sus enemigos, léase el samperismo, agazapados en los medios de comunicación, se han encargado de desprestigiar. (Vea MATONEO CONTRA ANDRES PASTRANA http://wp.me/p2LJK4-mE).

Pero como el tiempo termina dando a cada quien lo suyo y haciendo justicia, a pesar de las adversidades, llegó el momento de que Colombia y los colombianos paguemos la deuda de gratitud que tenemos con Andrés Pastrana, que reconozcamos el valor de su paso por la presidencia del país y borremos, para siempre, esa mala imagen que han querido sembrar sus enemigos.

Hoy, si quienes dirigen los medios de comunicación, hacen un ejercicio de objetividad tendrán que reconocer el papel de Andrés Pastrana en nuestra historia. Estaré pendiente.

ANTES DEL FIN

Mi anterior columna (http://wp.me/p2LJK4-1zs) hace una reflexión sobre lo que es la realidad. ¿Será que alguna vez, los colombianos sabremos cuál ha sido y cuál es la realidad de nuestro conflicto armado?  Aunque pensándolo bien, no es tan difícil: es la ambición del ser humano, su olvido de una realidad que todos repiten, con algunos tragos, en forma de canción: “Nadie es eterno en el mundo”.