DEL “RESCATE ECONÓMICO” A LA RUINA TOTAL DE LOS PEQUEÑOS LECHEROS
Por: Eligio Palacio Roldán
Quienes han tenido o se han dado la oportunidad de leerme o escucharme saben de la admiración que profeso por el doctor Jenaro Pérez -q.e.p.d.- que de la mano de Colanta transformó el norte antioqueño y detuvo las llamadas migraciones del hambre, de los años sesenta, hacia Medellín, en una gran revolución que debiese ser copiada en el resto de Colombia y del mundo.
Esa revolución, social y económica, que convirtió la región en una colcha de retazos, de tonos de verde, en granjas de pequeños campesinos, podría llegar a su fin si se aprueba el proyecto de ley 477-26 – Rescate Económico que proyecta el actual gobierno. La leche sería uno de los pocos productos que continuaría exenta del IVA, un supuesto privilegio para los productores que realmente será una pesadilla al incrementar el impuesto sobre las ventas de los concentrados para los animales del cinco al diecinueve por ciento y pasar de exentos a gravados los abonos y fertilizantes.
A modo de ejemplo, planteo mi situación particular, durante los primeros ocho meses de 2026: Mis cifras indican una utilidad sobre ingresos del 19.29%, que, al restarle gastos financieros y cuotas de pago de deuda, se reduce a tan solo el 5.70%, sin incluir depreciaciones, amortizaciones, imprevistos, Tasa Especial de Seguridad e impuestos predial y sobre la renta.
Hechos los cálculos del incremento del IVA, según la ley de Rescate Fiscal, este sería del 496.30% al pasar de $13.410.000 a $79.965.000 que serían objeto de devolución, a la vuelta de más de un año, si todo sale bien y la DIAN no le pone trabas al procedimiento, como suele hacerlo.
Ese incremento en el IVA equivale a un 11.76% de los ingresos obtenidos que con un 5.70% de utilidad teórica es imposible cubrir. Es decir, es inminente un mayor endeudamiento que solo se podría cubrir con la devolución del IVA que tardaría más de un año, de acuerdo con la normatividad vigente. En ese orden de ideas, sería mejor gravar la leche de una vez y trasladar ese 19% al consumidor final; obviamente con la consecuente reducción en el consumo.
El análisis se hace aún más preocupante con el incremento en la seguridad social para los independientes y en el impuesto sobre la renta, que no contempla ninguna reducción para las personas naturales, pequeños empresarios.
Transfórmese en sociedad, dirían los teóricos, tarea bien difícil para un pequeño productor del campo dados los gastos inherentes a las sociedades.
Súmele a todo esto el incremento desbordado del impuesto predial. Ante esta situación tan alarmante, creo que la gran revolución de Colanta, para frenar las migraciones del hambre, llegará a su fin y los colores verdes de la región volverán al café de los helechos de hace sesenta años, la tierra perderá su valor, como consecuencia los municipios también irán a la quiebra y la población se sumirá en la pobreza. Paradójicamente, un gobierno de derecha le permitirá cumplir los deseos a la izquierda empobrecedora de Latinoamérica.
Lo que debe enfatizar la reforma:
En vez de incumplir su promesa de no incrementar los impuestos, tal como lo han hecho todos los gobiernos, el de Abelardo de La Espriella debiera enfocar sus esfuerzos en modernizar la DIAN, hacer auditorías en tiempo real e incrementar y coordinar, con la rama judicial, la imposición de sanciones penales a la compra venta de facturas a proveedores ficticios, tal como lo narré en una columna anterior “CÁRCEL PARA QUIENES COMPRAN Y VENDEN FACTURAS (https://eligiopalacio.com/2026/09/25/carcel-para-quienes-compran-y-venden-facturas/)”.
La evasión sigue siendo mucha y hay forma de controlarla si a la DIAN se le brindan las herramientas necesarias y hay voluntad política para hacerlo. En 1990 entré a laborar a la DIAN y durante 35 años estuve trabajando en pro de formalizar el comercio y la industria, sin lograrlo en un ciento por ciento. En ese orden de ideas, plausible la opción de devolver un porcentaje del IVA; es la manera de formalizar la economía, tal como ocurre con la devolución de dicho impuesto para los productores de bienes exentos, que los obliga a exigir facturas. Eso sí, debe ser para todos los ciudadanos y la implementación para hacerlo resulta compleja para no declarantes de renta, pues para los responsables de este impuesto se puede hacer a la hora de presentar la respectiva declaración.
ANTES DEL FIN
El expresidente Petro pasará a la historia como un ser extraviado por el poder. ¡Qué triste! Ojalá la historia no se repita.
¿Cómo conjugar la alegría de las luces de Navidad con el ahorro de energía, obligatorio, por el fenómeno de El Niño?
La existencia es muy frágil. Así que hay que aprovechar cada instante para disfrutarla. Feliz Navidad.
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