INSEGURIDAD A LO LARGO Y ANCHO DE COLOMBIA

INSEGURIDAD A LO LARGO Y ANCHO DE COLOMBIA

Eligio Palacio Roldán

En el 2008, cuando fui precursor de las investigaciones en contra de los carteles de ventas de facturas ficticias, en la entidad para la que laboraba, recibí una amenaza de muerte. Sentí, literalmente, como si todo se derrumbara a mis pies. Creía no poder ponerme en pie y mucho menos lograr el movimiento de los miembros inferiores de mi cuerpo. Mi jefe de ese entonces, con una ingenuidad cercana a la estupidez, que le acompañaría hasta pensionarse, ofreció hacerme acompañar con un agente de la policía, en la misión de cuidar a mi madre, en las noches de los fines de semana.

En esos días creía que en cualquier momento dispararían sobre mí. Miraba a mis alrededores y algún movimiento me parecía sospechoso, un mínimo ruido era el preámbulo del final.

En un estado físico y emocional similar, al descrito, han vivido gran parte de los colombianos por muchas décadas. En la actualidad, ese estado, se extiende a pasos agigantados por valles y montañas, campos y ciudades, a lo largo y ancho del país.

Si algo define el gobierno Petro, es la palabra inseguridad. Inseguridad económica, financiera, en salud y educación. Inseguridad en la preservación de la integridad física.

Para ser precisos tomemos los sinónimos de la palabra inseguridad que da la Real Academia de la Lengua Española: incertidumbre, indecisión, vacilación, instabilidad, titubeo, oscilación, perplejidad, desequilibrio, inconsistencia, duda. Todo ello se reúne en cada habitante de Colombia que observa con perplejidad, desconsuelo y pesimismo como la delincuencia se apodera de la tranquilidad y los bienes materiales de las gentes del común, que aguantan con estoicismo que pase la tempestad.

Habito en el municipio de Entrerríos, 60 km al norte de Medellín, un lugar que ha vivido en paz por más de un siglo, allí, esta semana, al mismo tiempo, fueron asaltadas cerca de una decena de casas de campesinos dedicados a las actividades del agro, también se presentó un secuestro. De no lograr un control efectivo por parte de las autoridades, en esta región y en los demás campos de Colombia, se presentará una diáspora de dimensiones inimaginables, hacia las ciudades.

En Medellín se vienen presentando atracos de todo tipo. Una de sus modalidades es el asalto a mano armada de las residencias. Cuando estas están solas, las puertas son derribadas sin que nadie se percate del evento, sin que nadie haga nada. Reina el temor, el miedo, el silencio, la inseguridad.

ANTES DEL FIN

A qué se debe el bajo recaudo de impuestos: ¿ineficiencia de la Dian, pobre desempeño de la economía o decisión de los colombianos de no apoyar el gobierno? Cualquiera sea la respuesta, la situación es muy grave.

Dónde realizarán las mediciones de la inflación en Colombia. El incremento en los precios no se compadece con las cifras que revela el Dane.

Qué falta hace el noticiero CM&. La calidad periodística, la capacidad de innovar y el horario lo hacían el medio ideal para informarse. Deja un gran vacío.

Ante la ausencia de buena televisión, ver videos musicales en YouTube es una alternativa.

Está buena la novela “Escupiré sobre sus Tumbas”. Se equivocaron en el planteamiento inicial.

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