CHENGDU, SHANGHÁI MÁS CHINA, MÁS DESARROLLO, MÁS POR APRENDER
Eligio Palacio Roldán
Con el pasar de los días, tus ojos se habitúa, la sorpresa disminuye y el entorno se vuelve paisaje, dicen. Sucede a diario con nuestro entorno que desechamos con indiferencia en vez de disfrutarlo con nuestra mirada, con el aire que respiramos, con la vida misma. Eso ocurre también en los viajes.
CHENGDU




Después de Beijín, Xi’an, y Lhasa en el Tibet el viaje nos lleva a Chengdu, otra ciudad gigante que combina edificios de gran tamaño con el verde de su vegetación cuidada, las flores de los jardines, alta dosis de gris por la contaminación y por la ausencia del sol la mayor parte del año, por lo enclavado del valle. Según los guías el sol lo contienen las montañas que circundan la ciudad, desde el aire se observa un amplio valle lleno de verde, ríos y lagos.
Chengdu vive de y para el oso panda que para ellos ni siquiera es panda, sino oso-gato. Saben de la fortuna que representa su existencia y por ello lo cuidan como un gran tesoro, sin embargo, está en peligro de extinción, a tal punto que se les hacen un minucioso seguimiento para mantener su especie sobre la tierra. Dos dificultades afrontan, una la distancia entre el macho y la hembra en etapas de celo ya que son muy individualistas en su forma de vida, cuando el macho presiente el calor de la hembra emprende un largo camino que en ocasiones a su arribo ya ha pasado su período de celo y dos el macho es demasiado perezoso para fecundar a la hembra, el deseo sexual de los osos panda es muy bajo.
Además de lo osos panda, Chengdu ofrece toda la modernidad y belleza de las demás ciudades chinas sin perder su historia, haciendo gala de los tradicionales bonsái y de algo muy simpático y es la esquina de cita a ciegas donde los padres publican la hoja de vida de sus hijos para buscarle novio o novia, una de las tradiciones más enquistadas en la sociedad China, donde el matrimonio es muy importante y se constituye en un verdadero proyecto económico, al que hay que invertirle tiempo y estrategia.
SHANGHÁI




Shanghái es otro cuento chino, frase que entro a revaluar porque lo de China no es cuento sino una realidad apabullante, una verdadera potencia económica mundial y digo económica porque eso fue lo que vi. Shanghái es una gran metrópoli con toda la exuberancia, belleza, dinero y avance en obras, avenidas, trenes, túneles de las grandes ciudades del mundo, con la ventaja de que es una ciudad muy joven en su crecimiento y desarrollo. Las ciudades y la economía chinas crecen bien, con planeación y ejecución salta a la vista.
Su centro financiero es un descreste con el segundo edificio más alto de Asia y la imponencia de sus estructuras, su belleza en las horas de la noche y la conjunción perfecta entre capital privado interno y externo y un gobierno productivo, inversionista y retador.
Sus inmensos centros de comercio ofrecen desde la más rica tradición hasta lo más moderno en vestuario y tecnología con la que ha conquistado el mundo entero, el arte también hace gala con su presencia.
En sus amplias avenidas, al igual que en las otras ciudades chinas visitadas, se destacan los protectores para mitigar el ruido en las avenidas, el respeto por el peatón, la ausencia de pitos y estridencias y la ausencia de motocicletas, todo esto enmarcado en claras restricciones del gobierno que se hacen respetar vía multas originadas en el control ejercido con la más moderna tecnología en cámaras.
En las afueras de la gran ciudad, la bucólica y comercial Zhujiajiao, una Venecia China, pero limpia, cómoda y sin los malos olores de la italiana.
ANTES DEL FIN
Mi guía por estos días, Francisco, me habla de su esposa y su hija, su esposa ha sido la única mujer en su vida. Los principios de fidelidad están muy arraigados en la cultura China y el control con cámaras continuo por parte del estado y los chinos mismos, hacen casi imposibles “los cuernos”. Para su matrimonio, obviamente, tuvo que existir la aprobación de sus padres como dice la tradición milenaria de su cultura.
Lo del oso me llamo mucho la atencion…deberia llamarse oso perezoso..jeje…En fin otra historia de viaje fantastica
Me gustaMe gusta