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“CONSTRUYENDO PAIS”

“CONSTRUYENDO PAIS”

Eligio Palacio Roldán

Cuántos países habitan a Colombia. El de esos dos días, de CONSTRUYENDO PAÍS, era mucho mejor que el que describen las encuestas de popularidad del presidente y relatan los medios de comunicación.

Cuando me propusieron estar como delegado en el taller CONSTRUYENDO PAIS, evento organizado por la Presidencia de la República, no lo dudé dos veces. Quería conocer la mecánica de la organización de una reunión de tal magnitud y, además, satisfacer un interés morboso: saber cuánto de montaje tenía el programa.

Acostumbrado a las informaciones que hablan de la mala imagen del gobierno nacional y de las dificultades para ofrecer soluciones, a las problemáticas de la ciudadanía, me preparé para dos días de una avalancha de críticas a las que seguramente yo también tendría que tratar de responder.

La cita fue el pasado viernes, 30 de agosto, a las 7:30 de la mañana, en la institución educativa – CEFA, de Medellín,  en la Mesa de Ciudadanos. Una extensa fila, de más de una cuadra, me recibió. Luego un ingreso ordenado donde se realizaba la inscripción en una de las 19 mesas dispuestas, cada una para tratar una problemática específica como seguridad, educación, adulto mayor, etnias, infraestructura, tecnología e innovación, entre otras.

Participé como delegado de la DIAN Medellín, mi papel era estar al servicio de la ciudadanía en su relación con la entidad que representaba y no como generador de propuestas. Y esa fue la primera sorpresa: La generación de propuestas estaba en manos de la comunidad.

Cada mesa fue un ejemplo de lo que debe ser una democracia perfecta: La intervención ordenada de cada uno de los integrantes y la prohibición a los funcionarios públicos y a los candidatos, en las próximas elecciones, a actuar como voceros. Necesidades, reclamos y conclusiones claras y mesuradas, fueron planteadas durante el ejercicio.

El balance de esa mañana fue muy satisfactorio: la metodología empleada, la libertad para opinar y cuestionar y la posibilidad de presentar posibles soluciones me descrestaron. Pero lo hizo aún más la capacidad de los participantes de debatir y proponer con un espíritu constructivo, con fe en el gobierno y en el país. Igual sucedió en la tarde con la Rueda Sectorial, con una metodología similar, y el sábado en el evento central, extenso, pero organizado y muy productivo como construcción de país.

Ese día se respiraba optimismo por todo lado: En el presidente Duque,  los representantes del gobierno, el personal de logística, los elegidos para exponer, en estrictos dos minutos, las inquietudes de cada mesa de trabajo, recogidas el día anterior, y en los espectadores del común.

¿Qué allí solo había una reunión de gentes con intereses personales? Es lo más posible. No obstante, los resultados reúnen el sentir de ese grupo de intereses que pudiesen ser más y mejores si las gentes en vez de criticar y criticar se decidieran a participar. Para hacerlo, solo basta con inscribirse previamente en la línea nacional 018000913666. El número de esta línea lo conseguí indagando en las diferentes filas para el ingreso, lo que confirma aún más lo democrático de la participación de los ciudadanos.

Obviamente que Construyendo País es, también, una estrategia publicitaria del gobierno; pero el resultado en generación de soluciones y de optimismo bien valen la pena.

El sábado, después de las siete de la noche, camino a casa me preguntaba cuántos países habitan a Colombia. El de esos dos días, de CONSTRUYENDO PAÍS, era mucho mejor que el que describen las encuestas de popularidad del presidente y relatan los medios de comunicación.

Obvio, otra vez, me puse a cuestionar el papel de los periodistas, mis colegas, en nuestra sociedad: Me sentí defraudado.

Puede leer: LOS PERIODISTAS, OTROS ÍDOLOS VUELTOS TRIZAS https://eligiopalacio.com/2019/08/15/los-periodistas-otros-idolos-vueltos-trizas/

ANTES DEL FIN

“Desde septiembre se siente que llegó diciembre”, anuncian las emisoras de música tropical. El tiempo corre, los días y los años pasan y Colombia sigue en el mismo discurso conflictivo típico de las “viejas chismosas que pelean en los barrios”. ¿No será hora de hacer un alto en el camino y construir el país que queremos?

¿No será hora de que todos hagamos parte de un gran taller llamado “CONSTRUYENDO PAÍS”?.

Bueno, por lo menos, lo periodistas y generadores de opinión debieran participar en uno de ellos.

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EL CANDIDATO…  EL CANDIDATO… EL CANDIDATO… EL IGNORANTE…

EL CANDIDATO…  EL CANDIDATO… EL CANDIDATO… EL IGNORANTE…

Eligio Palacio Roldán

De las escenas mágicas de ayer, ausentes hoy de la vida diaria de nuestras ciudades, una de las más especiales era el despertar escuchando a los voceadores. En los barrios de Medellín se oía una voz varonil y estruendosa que gritaba: “El Colombiano, El Colombiano, El Colombiano” y luego el sonido del papel arrastrado por debajo de la puerta. Y al levantarse, el olor a tinta y el sabor de las noticias de la mañana.

El recuerdo viene a cuento porque hoy no son los anuncios de la llegada del periódico los que nos despiertan si no los cientos de mensajes que ofrecen los candidatos a diferentes posiciones, en especial a las alcaldías, en las próximas elecciones regionales, en los medios de comunicación tradicionales y en las redes sociales.

Pero en estos candidatos a las alcaldías no hay aún un reconocimiento de marca como en los periódicos de ayer y por eso acuden a todo tipo de estrategias para hacerse en el lugar de privilegio, entre los electores. La más manida, identificarse con un personaje con algún liderazgo: por muchos años Alvaro Uribe. Ahora, seres más grises como un alcalde con algún reconocimiento. Las otras estrategias van dirigidas a mostrarse humildes y cercanos a los anhelos del pueblo. Se les ven amables con las gentes. Incluso, se van a las calles a saludar a los transeúntes y con gestos inéditos hasta entonces, para ellos, copiando el estilo original de Antanas Mockus.

Y así, con poses de seres cercanos, humildes, honestos, trabajadores aunque sea evidente que son y serán todo lo contrario, llegan a las alcaldías, porque para ser un alcalde solo basta con parecer. El Ser, no importa.

En una sociedad competitiva y falta de oportunidades como la del siglo XXI, en Colombia, son cada vez mayores la exigencias para acceder a un empleo. A los aspirantes, a un determinado cargo, se les somete a una serie de pruebas de conocimientos y sicológicas. Incluso la controvertida prueba del polígrafo se convirtió en una de las decisorias, a pesar de los casos evidentes de que no ofrece garantías en materia de lucha contra la corrupción.

Ver POLIGRAFO -LA MAQUINA DE LA VERDAD https://eligiopalacio.com/2015/04/15/la-maquina-de-la-verdad/

Para ser alcalde, en cambio, los requisitos son pocos: Ninguna prueba de conocimientos, ninguna de aptitud para el cargo y exigencias mínimas en formación, experiencia y liderazgo para administrar los recursos de los municipios. En esta materia, es como si nos hubiésemos quedado en las décadas primeras de la segunda mitad del siglo XX,  en los días en que los voceadores anunciaban la llegada de los periódicos.

Una búsqueda en internet indica como requisitos para ser alcalde son los contemplados en la Ley 136 de 1994: “para ser elegido alcalde se requiere ser ciudadano colombiano en ejercicio y haber nacido o ser residente del respectivo municipio o de la correspondiente área metropolitana durante un año anterior a la fecha de inscripción o durante un período mínimo de tres años consecutivos en cualquier época”.

Parece increíble: son mayores los requisitos para ser aseador que para ser alcalde de un municipio.  Aunque la educación no es una garantía de honradez, conocimiento, aptitud y actitud de una persona para acceder a un cargo, no tener unas condiciones mínimas si es una debilidad evidente en la elección de nuestros alcaldes.

Arrancaron las elecciones locales y a pesar de la evolución de la sociedad, los colombianos siguen atados a la politiquería y las nuevas generaciones aprenden lo peor de la historia de nuestro país, en la materia.

Puede ver CARTA DE UN ALCALDE CORRUPTO https://eligiopalacio.com/2017/11/16/carta-de-un-alcalde-corrupto/

ANTES DEL FIN.

Cuando se entenderá que si la Corte o el Congreso define algo que no comparte el ejecutivo o viceversa no hay una derrota de nadie. Solo es la consecuencia de la independencia de poderes en la que está estructurada nuestra democracia. Una situación como estas se debería celebrar.

Puede ver ¿DUQUE UN PRESIDENTE DISTINTO? https://eligiopalacio.com/2019/04/03/duque-un-presidente-distinto/

Informar no es opinar. ¿Cuándo será que los medios de comunicación aplican esa diferencia en sus contenidos?

No fue tan exitoso el paso de Gustavo Gómez en La Luciérnaga, ¿Cómo le irá al frente del legendario programa 6AM de Caracol radio?

¿DUQUE UN PRESIDENTE DISTINTO?

¿DUQUE UN PRESIDENTE DISTINTO?

Eligio Palacio Roldán

El presidente de Colombia, Iván Duque, se parece a los expresidentes Cesar Gaviria (1990–1994) por su juventud e inexperiencia, a Ernesto Samper (1994-1998) por no tener “luna de miel” con el electorado y por la oposición fortalecida a sus gobiernos, a Andrés Pastrana (1998-2002) en el rechazo injustificado de la prensa y en la falta de química con las gentes de menores recursos, a Uribe en algunas posiciones cavernícolas y en un gobierno diseñado para favorecer a los empresarios, a Santos en su falta de votos y una deuda con el mismo mentor: Uribe.

Tiene mucho de todos y una gran diferencia: “La mermelada”, que tiene y esparce con discreción, no ha sido suficiente para saciar la voracidad de una clase política, que no se satisface fácilmente como consecuencia de las concesiones que hicieron los dos anteriores mandatarios para mantenerse en el poder, por un segundo período consecutivo. Se suma a este panorama la crisis venezolana y una izquierda tan fortalecida y con métodos de lucha tan retrógrados como la de los años setenta, del siglo pasado.

Como resultado de las anteriores situaciones, realmente, por primera vez, desde el surgimiento del  Frente Nacional, a mediados del siglo pasado, se tiene en Colombia un Congreso que no le marcha a las iniciativas del ejecutivo, como respuesta a la “mermelada” y lo que para muchos es una catástrofe, podría ser el escenario perfecto para que se desarrollara por fin nuestra democracia y, en consecuencia, una bendición  para el país.

Y lo puede ser, porque nuestra Carta Política está cimentada teóricamente en la división de los poderes. División que no funcionaba porque se absorbían entre si, haciendo un bloque que propiciaba y generaba corrupción.

El mejor ejemplo de cómo debe funcionar una democracia es la forma como se desarrolla la objeción del presidente a seis artículos de la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la PAZ (JEP), objeción que el mandatario estaba en todo su derecho a hacer, si a bien lo consideraba, pues así lo indica nuestro ordenamiento jurídico; objeciones que el Congreso debe considerar y apoyar o no, si a bien lo considera y, si las apoya, la Corte Constitucional tendrá a bien declarar o no la constitucionalidad de lo aprobado en el Congreso, si a bien lo considera.

La situación es clara y es una oportunidad para enaltecer nuestra democracia si las tres ramas del poder público, a bien lo tienen.  Y ahí está el secreto: Tenerlo a bien. Es decir, que en sus actuaciones prime el análisis y las mejores intenciones por el futuro del país. Quien gane o quien pierda es secundario. Lo importante es que gane Colombia y eso se logra más fácil si hay independencia de poderes. Una independencia que alarma a una sociedad que no sabe que es eso, que se ha acostumbrado a la unanimidad, sin importar que haya sido conseguida corrompiendo las tres ramas del poder público. Y si al presidente Duque le niegan las objeciones o cualquier proyecto que presente al Congreso, no deberá sentirse derrotado sino con un presidente que defiende la democracia.

Obviamente se está pensando en que las decisiones de uno u otro órgano del poder público actúe pensando y luchando por el bienestar del país y eso, claro, pude ser utópico. Pero, creo, Duque está marcando la pauta correcta.

Ser vencido en franca lid no es una derrota.

ANTES DEL FIN

Una de las críticas más frecuentes al presidente Duque es su apoyo a la oposición al gobierno venezolano. Pareciera que sus opositores, en esta materia, no vivieran la realidad de hoy en Colombia: no hay ciudad ni poblado, por pequeño que sea, al que no hayan llegado venezolanos en búsqueda de trabajo. La diáspora venezolana arrasa con el empleo y la calidad del mismo para los colombianos. No sé por qué el Dane no registra aun lo que esto significa para el país, en cifras.

Los venezolanos están desplazando a los colombianos hasta en los buses, de nuestras ciudades, como cantantes.

MEDELLIN SITIADA

MEDELLIN SITIADA

Eligio Palacio Roldán

En el año 2014 escribí una columna sobre como Medellín era líder en la venta y el consumo de drogas ilícitas (Ver MEDELLIN ILEGAL  https://eligiopalacio.com/2014/07/01/medellin-ilegal/). El reporte de drogas Colombia 2017 indica que Antioquia tiene consumos de drogas superiores al promedio del país (Ver https://www.elmundo.com/noticia/Medellin-y-Eje-Cafetero-tienen-consumos-de-drogas-superiores-al-pais/363840). Y como si esto fuese poco, un informe de julio de 2018 revela que “La capital antioqueña es la ciudad colombiana que lidera la cantidad de niños que inician a temprana edad el consumo de drogas” (Ver La capital antioqueña es la ciudad colombiana que lidera la cantidad de niños que inician a temprana edad el consumo de drogas).

Para un simple observador de las calles que camina, los sitios que visita o los barrios que habita, en Medellín y el Valle de Aburrá, es evidente el incremento en el consumo de drogas y de su mano el de la delincuencia organizada en la ciudad. Bueno, pensándolo bien, es al contrario: El consumo de drogas crece a pasos acelerados en la medida en que las bandas delincuenciales se toman la ciudad de Medellín, el departamento de Antioquia y Colombia entera.

Las cifras de homicidios en Medellín durante el 2018 superaron los 600, una cifra que no se veía desde el 2014 (Ver Medellín superó la cifra de 600 homicidios en 2018 https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/medellin-supero-la-cifra-de-600-homicidios-en-2018-308368) y en los primeros días de este año los datos indicaban un incremento de los asesinatos con respecto al 2018 (Medellín superó la cifra de 600 homicidios en 2018 https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/medellin-supero-la-cifra-de-600-homicidios-en-2018-308368).

El nueve de febrero, luego de la celebración del día del periodista, un taxista nos abordó para contarnos su triste situación: En los “acopios estaban cobrando “vacunas” para poder prestar el servicio; en los barrios que dominan las bandas criminales, por el ingreso del vehículo. Eran cada vez más barrios, dijo. Las gentes tienen que pagar “vacuna” por parquear el carro, por tener una tienda o una peluquería. Por trabajar.

Mientras la ciudad permanece “tomada” por la delincuencia, el alcalde y el gobernador youtuber (Federico Gutierrez y Luis Pérez) se dedican a una posible campaña presidencial o, como premio de consolación, una reelección o una rotación entre alcaldía y gobernación.

Ni Pablo Escobar, ni los movimientos guerrilleros lograron lo que han logrado las bandas delincuenciales: Sitiar a Medellín. Y ante esta grave situación, sin precedentes, el alcalde se le ocurre, en una medida desesperada para mejorar su alicaída imagen: demoler el Edificio Mónaco, como si con ello borrara la larga historia delincuencial que se ha incrustado en el inconsciente de nuestra ciudad.

No es borrando el pasado de violencia y muerte como evoluciona el hombre y la sociedad. Es viéndolo con mirada fría, toando distancia, comprendiéndolo y concluyendo que no es el camino que enaltece la raza humana. Para ello, es necesario volver a decirlo: el único camino es la educación. De lo contrario, la historia se repetirá una y otra vez hasta la eternidad.

ANTES DEL FIN

Meritoria la campaña que lidera el Presidente Duque para socorrer al pueblo venezolano. ¿Cuándo lo hará con el pueblo colombiano? El sistema de salud, por ejemplo, requiere una intervención inmediata.

Vea:

DERRUMBAR LOS SÍMBOLOS DEL NARCOTRAFICO https://eligiopalacio.com/2018/04/12/derrumbar-los-simbolos-del-narcotrafico/

PRETENDIENDO “MATAR” A PABLO ESCOBAR https://eligiopalacio.com/2017/06/16/pretendiendo-matar-a-pablo-escobar/

AÑO NUEVO, VIDA…

AÑO NUEVO, VIDA…

Eligio Palacio Roldán

Lo simbólico se constituye en elemento lógico presente en el ser humano para comunicarse con el otro y tratar de comprenderse a sí mismo.

Más que la concreción del “espíritu navideño”, los regalos del Niño Dios, o de Papá Noel son el símbolo de que lo imposible se hace posible y el comienzo de año hace lo propio al tenerse como emblema de renovación individual y colectiva. Sin embargo, al igual que los “traídos”, muy poca, o quizás ninguna verosimilitud tiene la sensación de cambio por el inicio de año.

Estos son algunos ejemplos de la poca o ninguna novedad, en los primeros días del año 2019, en diferentes sectores de la sociedad del siglo XXI, que nos tocó integrar, y de los hechos que genera:

  • El narcotráfico que inunda, de dinero y muerte, campos y ciudades.
  • Los delincuentes sanguinarios disfrazados de izquierda o derecha defendiendo sus feudos, asesinando y sometiendo a los humildes.
  • Los guerrilleros de las Farc deslizándose a otras organizaciones subversivas cual políticos de turno, que transitan de partido en partido.
  • Los políticos engañando a un pueblo, que aspira a una vida mejor, sabiendo que no podrán cumplir con sus promesas una vez sean elegidos. Sin ningún atisbo de ideología coherente.
  • Los defensores de paz que, solo, la amparan si está alineada con sus perversos intereses políticos y/o económicos.
  • El presidente Duque, en cuerpo ajeno, una mezcla decadente de Santos, Uribe, Pastrana, Samper, Gaviria y todos sus predecesores. Similar a ellos en ineptitud y en la búsqueda del aplauso.
  • La reforma tributaria estructural que se “hizo trizas”, como siempre, por la imposición del interés particular sobre el general.
  • Las multinacionales que dominan gobiernos y fronteras en un retorno al sistema feudal: los tributos para los pobres.
  • La corrupción que desangra las arcas del estado y las de cada uno de los habitantes de Colombia en una disputa por demostrar cual es el más hábil, a la hora de robar al otro.
  • Las alzas en los precios, de cada comienzo de año, de los bienes y servicios de subsistencia.
  • La crisis de la salud que nunca explota debido a la resignación del pueblo colombiano.
  • La economía del rebusque que se dispersa por puertas, calles y barrios alejando a los ricos hacia las afueras de las grandes ciudades.
  • La Venezuela hambrienta en una diáspora que recuerda pasajes de la historia universal, que no se superan.
  • El periodismo como títere de los poderes que se reparten el país, a cambio de un plato de “lentejas”.
  • La televisión sosa inmersa en la narrativa del narcotráfico y el chiste fácil.
  • La radio que parece resignarse morir en manos de las nuevas tecnologías.
  • Y yo que, luego de muchas incertidumbres y una dificultad inmensa para volver a escribir, regreso con mi “cantaleta” semanal.

ANTES DEL FIN

Pensando en la violencia que no cesa en nuestra Colombia, me encuentro con el Himno Nacional. Aquí algunas de sus frases:

  • “¡En surcos de dolores el bien germina ya!” Y nada que germina.
  • “¡Cesó la horrible noche!” Y nada que cesa
  • “La libertad sublime”. ¿Cuál?
  • “Se baña en sangre de héroes, la a tierra de Colón.” De héroes y ciudadanos del común.
  • “Del Orinoco el cauce, Se colma de despojos; De sangre y llanto y un río. Se mira allí correr.” Ojalá fuese solo ese río, también el Magdalena, el cauca y cuanto riachuelo y arrollo recorre algún metro de tierra.
  • “A orillas del Caribe hambriento un pueblo lucha…”. También del pacífico y de todo el interior del país.

Y yo que no creía en adivinos descubro en el expresidente Rafael Nuñez un verdadero profeta.

LAS PARADOJAS DE LA VIDA PUBLICA

LAS PARADOJAS DE LA VIDA PUBLICA

Eligio Palacio Roldán

Se dice que el secreto de la felicidad, en esta vida, está en ser coherente entre lo que se piensa, se dice y se hace. Observando las posiciones de los personajes públicos, en especial de los políticos, se podría pensar que, entonces, son seres desgraciados y que su vida debe ser un infierno. O, bueno, que cambian constantemente de manera de pensar, al estilo Juan Manuel Santos, para no ser imbéciles.

Aquí varios ejemplos:

  • Nestor Humberto Martínez, el hijo del inolvidable maestro del humor y la crítica política Humberto Martinez Salcedo, ha tenido que enfrentar la difícil situación de juzgar hechos en los que participó directa o indirectamente, como es el caso de Odebrecht. Por ello, muchos sectores de la opinión pública piden su renuncia pues creen tiene responsabilidad en uno de los mayores escándalos de la corrupción nuestra de cada día. No se debió arrimar a la candela, desde luego, pero esos son los riesgos del poder.
  • Gustavo Petro quien dice combatir la corrupción, fue ampliamente cuestionado por esta misma razón cuando ejerció la alcaldía de Bogotá y ahora se conoce que recibió dineros en circunstancias poco claras.
  • Darío Arismendi y otros destacados periodistas, también, critican la corrupción y pasan de agache con sus inversiones en paraísos fiscales.
  • El presidente Duque que se opuso al IVA a las gaseosas, en la anterior reforma tributaria, ahora trata de gravar la canasta familiar y presenta al Congreso un proyecto donde extiende el IVA a toda la cadena de distribución de las bebidas azucaradas.
  • El expresidente Uribe Vélez que desmejoró las condiciones laborales de la clase trabajadora, intenta “remediar” la difícil situación de los empleados con una prima adicional.
  • El expresidente Pastrana que negoció con las Farc, se dedicó luego a criticar el proceso de paz del gobierno Santos.
  • El expresidente Santos que se hizo de Uribista durante ocho años.
  • Los congresistas que se acomodan a la ideología del presidente de turno, sin vergüenza alguna. Bueno, más bien, muy sinvergüenzas.

Como se dice coloquialmente “no se puede patear la lonchera” y podrían ser entendibles estas paradojas y que se juegue en diferentes roles por necesidades económicas y/o de reconocimiento social, necesidades que son mayores entre los seres con menor autoestima  e inmadurez y que por supuesto tienen, también, mayores sufrimientos; pero siendo personaje público se debiera guardar discreción, en la medida de lo posible, y no hablar demasiado cuando se tiene rabo de paja porque es bien sabido que “Quien tiene rabo de paja no debe acercarse a la candela”.

ANTES DEL FIN

Llega otra navidad, la primera del gobierno Duque, un gobierno que parece naufragar en sus cuatro primeros meses. Ojalá para el próximo año tome un nuevo aire.

Es tan dramática la situación de la corrupción en Colombia que en esta navidad el villancico “Los Peces en el Río”, sonará así: “Roban, roban y vuelven a robar”.

No se pierda todo sobre la Navidad en NAVIDAD https://eligiopalacio.com/navidad-2/

DUQUE: PROMETER, PROMETER, PROMETER… Y NO CUMPLIR

DUQUE: PROMETER, PROMETER, PROMETER… Y NO CUMPLIR

Eligio Palacio Roldan

Haciendo alusión a la física, la teoría política se apoya en la Ley del Péndulo para describir el movimiento de las tendencias de izquierda y derecha en la voluntad de los pueblos, ya sea para elegir o hacerse elegir. En Colombia esta Ley no ha funcionado por más de medio siglo, por la identificación de la izquierda con una sanguinaria guerrilla a la que se le teme y, por ello,  los colombianos han escogido entre candidatos que representan la misma línea de gobierno.

Son muchos los ejemplos sobre la Ley del Péndulo. El más reciente, el de Brasil donde ganó la presidencia el ultraderechista Jair Bolsonaro tratando de pasar la página oscura de su historia con los gobiernos de izquierda de Lula da Silva y Dilma Rousseff. Se espera lo mismo suceda, un día, en Venezuela y Nicaragua cuando se logren derrotar las dictaduras de turno. Lo mismo ocurre, con cierta continuidad y sin mayores dificultades, en Chile.

Volviendo al caso colombiano, la guerrilla sirvió como patente de corso para que los gobiernos de turno engañaran y abusaran de los ciudadanos, nada pasara y se perpetuara en el poder una misma clase política, pero los tiempos cambian y no parece que los colombianos fuesen a aguantar más. La indignación crece ante el cambio de posición del presidente Duque en cuanto a gravar con el IVA la canasta familiar. Muy diferente fue su discurso como parlamentario y candidato  al de ahora como presidente de la república, frente al tema tributario.

Repite Duque las promesas incumplidas  de sus antecesores de no subir impuestos (…puedo firmarlo en mármol https://youtu.be/jX2J89UFRlE  – Santos) pero esta vez la indignación crece, ¡Crece, crece la audiencia!, como diría el maestro Jorge Zalamea.

Puede ver EL SUEÑO DE LAS ESCALINATAS (https://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=2138&t=El+sue%F1o+de+las+escalinatas&p=Jorge+Zalamea&o=Jorge+Zalamea)

La memoria de los colombianos ha sido corta, un escándalo sucede al otro para sepultarlo, los medios de comunicación tradicionales hacen el juego, pero las redes sociales están ahí para recordar para dejar en evidencia a quién promete y no cumple (https://twitter.com/ivanduque/status/795987226198843392?s=21 …). Y de seguir así, el presidente Duque hará lo que no pudo hacer Santos: Entregarle el país a la izquierda que,  conocidos sus antecedentes, podría generar tiempos aciagos en la historia colombiana.

Difícil la situación del gobierno: Financiarse sin empobrecer a los colombianos. Situación que parece no tener salida y que va en detrimento de la numerosa clase media que no tendrá la capacidad económica de los ricos ni los auxilios de los pobres y eso significará el empobrecimiento de la mayoría de los colombianos. Entonces ¿Qué hacer? Encontrar una salida es el reto del gobierno y de la derecha que representa.

ANTES DEL FIN

Ha bajado la intensidad con que el Alcalde de Medellín aparece en los medios de comunicación, ojalá esté dedicado a gobernar.

El Gobernador de Antioquia, Luis Pérez, sigue en campaña… Para la presidencia.

Se refuerza la nómina de Caracol Radio en Bogotá con el Exministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry. Ya lo había hecho con Juan Lozano. Ojalá la cadena recupere el brillo de otros días.

Alentador y gratificante ver en Noticias Caracol las crónicas del gran periodista Mauricio Gómez.