DE FIESTAS Y CAMBIO DE APELATIVO EN ENTRERRÍOS

DE FIESTAS Y CAMBIO DE APELATIVO EN ENTRERRÍOS

Eligio Palacio Roldán

Aunque las fiestas normalmente son sinónimo de alegría y diversión, tras escena hay todo un drama para organizarlas. Todo es complejo. Desde el presupuesto, la definición de cada detalle, la organización y sobre todo el número y los invitados a seleccionar se convierten en un dolor de cabeza, la inasistencia de algunos, con confirmación de presencia previa, es una verdadera decepción y un alto costo que se va a la basura. Es de mínima responsabilidad asistir, si se ha adquirido el compromiso. En todas las fiestas quedan resquemores y por ello hay que pensar bastante antes de definir los alcances de la celebración.

En los 190 años de Entrerríos, por ejemplo, rindieron tributo a algunas empresas del municipio y a otras no, sin conocerse la motivación, un concurso de fotografía prefirió descalificar en vez de clasificar por edad e invitaron a algunos a escribir una carta al municipio mientras muchas otras personas, que querían hacerlo, no se enteraron. Estos errores son comprensibles dada la magnitud del evento, pero no dejan de generar sinsabores que se pudieron evitar invirtiendo un poco más de tiempo en la planeación.

CAMBIO DE APELATIVO

Desde hace muchos años y con un origen que desconozco, Entrerríos, tuvo el apelativo de “La Suiza Colombiana”, una frase que marca cierto provincianismo al compararse con el país europeo pero que se convirtió en una marca ganadora, que hacía la diferencia y generaba curiosidad y deseo de visitar el municipio, dado lo que representa Suiza en el imaginario colectivo. Algo parecido sucede con Bariloche, en Argentina, que es denominado la Suiza de América y cuyos paisajes también tienen alguna similitud con los de la patria chica.

Pues bien, ese apelativo fue cambiado recientemente por “Entrerríos Corazón de Antioquia” quizás más bonito que el anterior y con dos acepciones validas: que está en el centro geográfico de Antioquia, como efectivamente sucede, o que el departamento lo quiera mucho que no deja de ser un deseo poco probable.

La Real Academia de la Lengua Española define apelativo como “que apellida o califica” y “dicho de una expresión lingüística, de un texto.: Que pretenden influir en el receptor.” Y he ahí el quid del asunto como diría mi exjefe Javier Lisardo: ¿qué influencia puede tener en el receptor que estemos en el centro de Antioquia, qué interés despierta para hacerse notorio?: ninguno.

Al parecer en el cambio de apelativo de Entrerríos pudo más el corazón que la razón, haciendo gala de la manida frase.

ANTES DEL FIN

Felicitaciones a Entrerríos en su cumpleaños 190 y en sus Fiestas del Paisaje. A propósito, ¿por qué no un apelativo que haga énfasis en los increíbles paisajes del municipio?

El tiempo pasa, comienza el último mes del primer semestre de 2025, falta poco y mucho para que termine el gobierno Petro, un funesto gobierno para el país.

El cambio climático es una realidad que no podemos eludir y que poco a poco viene cambiando la realidad de la vida en el planeta para los seres vivos.

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