Archivos mensuales: febrero 2018

PARQUE RANUA – DIVERSIONES GRISIS

PARQUE RANUA – DIVERSIONES GRISIS

Eligio Palacio Roldán

El ídolo del zoológico de niño se rompió cuando ya grande visité, de nuevo, el Zoológico Santafé en Medellín. El sitio era sucio, olía mal y como si fuera poco tenía cientos de animales privados de la libertad. Decía una compañera de viaje que en el mundo se están terminando los zoológicos y pone como ejemplo a su país, Uruguay, donde ya no existen.

La mañana comenzó con una gran ventisca para el disfrute de este habitante del trópico. En medio de ella ingresamos al Parque Ranua, un parque zoológico bastante diferente a los demás. Digo diferente porque no olía mal y no lo hacía porque casi no podemos ver los animales que dice contener. Pensé que iba a suceder lo mismo que con la Aurora Boreal: Ni rastros.

Puede ser también culpa del clima, pensamos, pero poco a poco fueron apareciendo. No muchos, pero si muy llamativos y hermosos como se puede apreciar en el video. La “estrella” del sitio es el Oso Polar (Dos ejemplares). Pero más allá de los animales el plus del parque es su belleza natural y sus senderos que de alguna forma recuerdan el ya mítico parque nuestro, Arvi.

Y si por acá explotan los tonos grises de la naturaleza hay que explotar más y mejor los verdes variados de nuestros campos y los azules, naranja, amarillo y rojo de los cielos colombianos.

En la tarde retornamos y degustamos la también gris y en eterna navidad ciudad de Rovaniemi.

 

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IGLU – BALTICO – CASTILLO DE NIEVE

IGLU – BALTICO – CASTILLO DE NIEVE

Eligio Palacio Roldán

Continuando el viaje tras la Aurora Boreal, que parece no encontraremos. En la mañana abandonamos el hospedaje de los iglús con la nieve tocándonos el cuerpo y el corazón. Tras unas dos horas de carretera cubierta de blanco y con miles de árboles de navidad como paisaje, llegamos a la ciudad de Kemi, para luego arribar al puerto.

Tras la imponencia de la embarcación y la curiosidad satisfecha de quien no conoce ni el navío ni cómo puede funcionar, en medio de rocas de hielo, se da paso a la diversión: nadar en medio de témpanos y caminar sobre el mar son sensaciones inenarrables, por lo fuera de lo común para un habitante del trópico.

Impresionan los molinos de viento como generadores de energía limpia, tecnología de uso común en Europa.

En la noche la sorpresa y el frío son mayúsculos al compartir de la cena en un Castillo de Nieve con las mesas, sillas y todo a su interior construido en hielo, Se puede imaginar, el amable lector, la temperatura ambiente para que el mobiliario no se derrita al igual que la misma edificación. Obviamente los visitantes usan ropas térmicas, pero, además, ofrecen mantas y las sillas están cubiertas de pieles.

En el castillo hay letreros alusivos a todos los países del mundo.

Esta noche tampoco apareció la Aurora Boreal, pero la mañana comenzó hermosamente cargada de nieve.