GANAR Y PERDER EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES 2022

GANAR Y PERDER EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES 2022

Eligio Palacio Roldán

Terminó una de las elecciones más trascendentales del presente siglo; la más importante de nuestra historia dijo el presidente electo, Gustavo Petro, en la celebración de su victoria. En esta oportunidad, como siempre, se gana y se pierde. Veamos:

Gustavo Petro: Triunfó después de varios intentos y lo hace de manera transparente y con un gran respaldo popular. Su discurso logró convencer una sociedad esquiva a los discursos de izquierda. Su historia apenas comienza y tendrá que ser un buen gobernante por obligación, su oposición a los gobiernos democráticos del país desde 1.970 le implica un gran reto. Ahora está del otro lado y es de esperarse que sepa tolerar la oposición que seguramente será implacable con sus acciones y con su pasado.

La izquierda: Ganó por primera vez en la historia del país. Ese triunfo al igual que el de sus líderes, Petro y Francia Márquez, son la retribución a un esfuerzo de muchos años y un compromiso que marcará el futuro de la tendencia política. Al igual que Petro estará del otro lado y tendrá la oportunidad de demostrar que sus teorías son las acertadas para el bienestar de los colombianos. Gana la izquierda latinoamericana e internacional, especialmente el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

La derecha o el antipetrismo: Ganó con más de diez millones de votos a su favor. Esa cifra permite pensar que con estrategias coordinadas pueden volver al poder fácilmente. Obvio, con una figura unificadora que hasta el momento no se perfila en el horizonte porque la edad de Rodolfo Hernández no le ayuda. Perdió el poder, lo dejó ir de las manos por no saber administrarlo, por usarlo y abusarlo, por la corrupción. En la oposición tendrán la oportunidad de reinventarse y reivindicarse aunque seguramente se mimetizarán en el gobierno para hacer de las suyas de nuevo. No en vano, el presidente electo tendrá que «conquistarlos».

Campañas políticas: Pedieron el rumbo, se extraviaron en la forma de hacer política, en la bajeza de sus acciones.

Los marginados: Triunfan indígenas, negritudes, población Lgtbiq, las víctimas de los “falsos positivos” y la población de la Colombia alejada del centro del país. Su representación en el ejecutivo crecerá aún más, porque ya la tiene.

Julián Bedoya, Roy Barreras, Piedad Córdoba, Iván Cepeda, Ramiro Suárez, detenidos de La Picota, entre otros: A pesar de ser cuestionados por la opinión pública, su apoyo no opacó el triunfo de Gustavo Petro y ahora están en el poder. Seguramente continuarán en él y serán los directos beneficiarios del gobierno Petro.

Fecode: La Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, el poderoso sindicato de los profesores, que poco ha hecho por la educación en Colombia, ganó. Su discurso continuado, de muchos años, en contra del estado dio sus frutos. Sería deseable que ahora si trabajen ya que no tendrán que dedicarse a la oposición política.

Redes sociales: Ganaron como herramienta de propaganda política y estrategia electoral a pesar de las falsedades que difundieron y la mezquindad de los manipuladores de la opinión pública que las utilizaron.

Jóvenes: Impusieron su visión de país, cargada de mucho optimismo, en ocasiones ilusoria y con el desconocimiento generalizado de la historia de Colombia. Los mayores de cuarenta años perdimos y nuestra visión ya es retrógrada.

La democracia: La gran triunfadora de la jornada.  Se le demostró a Colombia y al mundo que se puede elegir libremente y en paz y que la izquierda ha tenido y tuvo todas las garantías para llegar al poder. Se desploma la falacia de que el poder era solo para las élites.

La Registraduría: A pesar de los cuestionamientos previos a las elecciones, demostró que tenía la capacidad de respuesta al compromiso con Colombia y el mundo.

El gobierno Duque: Perdió porque entregó el poder a la izquierda por primera vez en la historia de Colombia; ganó por lo mismo: demostró que tan democrático fue. Pasada la presión de la oposición, con el pasar de los días, ganará el reconocimiento nacional e internacional.

Álvaro Uribe: Estas elecciones, su edad, desgaste y el rechazo por parte de una juventud mal informada hace que realmente su retiro sea el camino más seguro para el exmandatario. Ganó porque la presión sobre él disminuirá un poco. Su audiencia, ahora en la oposición, crecerá.

Alcaldes de Bogotá, Cali y Medellín: Otros triunfadores de la jornada electoral. La coincidencia de su tendencia política con el nuevo mandatario facilitará el desarrollo de sus iniciativas.

El periodismo: Su parcialización, ya conocida, lo dejó al desnudo. Se desmoronan figuras como Daniel Coronell, aunque su candidato llegue al poder, ahora se le pierde el filón con el que ha vivido los últimos veinte años: el Uribismo. Bueno, ya está encontrando otro: Jaime Gilinski. Igual suerte core María Jimena Duzán.

Medios de comunicación: Ganó el periodismo amarillista de las revistas Semana y Cambio, desafortunadamente. Perdió la radio que se quedó por debajo de las redes sociales; ganó la televisión, específicamente Caracol. La prensa quedó al margen.

Las Farc: Ganaron al igual que la izquierda. Bueno, siguen ganado desde el comienzo de las negociaciones del proceso de paz.

La corrupción: Quedó demostrado que los colombianos están “mamaos” de la corrupción y que hay una decisión de combatirla; claro, a la de la clase política solamente. Aunque hay muchos corruptos celebrando la llegada de Petro al poder, creo que no les será fácil reincidir.

La economía: Una incógnita. Por ahora pierde el sector minero energético por las decisiones del nuevo presidente sobre el sector.

Medio ambiente: Gana por la posición del presidente electo sobre el tema. No solo gana en Colombia sino el mundo entero.

Expresidentes: Ganan Samper y Santos -SANSAM-, pierden los demás.

Partidos políticos: Fueron borrados del mapa de Colombia. Tendrán que hacer un gran esfuerzo para resurgir.

Sergio Fajardo:  Ahí, como siempre, con su tibieza esperando una oportunidad dentro de cuatro años cuando llegue su cumpleaños número setenta.

Colombia: Al igual que Fajardo, ahí, aunque ganó con la limpieza de la jornada electoral; perdió por la radicalización de las tendencias políticas y la división del país.

Yo: Igual. A la expectativa por las promesas del presidente electo para el campo y de que no me expropien. Madrugando a las tres y treinta de la mañana a ordeñar las vaquitas.

ANTES DEL FIN

La mejor de las suertes para Colombia y los colombianos en esta nueva era, la era de la izquierda, la era Petro.

FARC, SANTOS, URIBE. ¿A QUIEN CREERLE?

FARC, SANTOS, URIBE. ¿A QUIEN CREERLE?

Eligio Palacio Roldán

FARC:

Es una guerrilla de origen campesino, fundada en el sur del país hace 52 años como respuesta a la persecución del ejército y el acoso de los bandoleros. Su tendencia era marxista leninista; es decir pretendían la creación de un estado con el control total de la economía. Fueron protagonistas, en Colombia, de la Guerra Fría entre Estados Unidos y de la Unión Soviética. En sus inicios se financiaron con aportes del Partido Comunista y de sus simpatizantes; luego de las extorsiones y el secuestro y desde comienzos de la década del 80 se vincularon indirectamente al tráfico de drogas, marihuana y coca. Hoy el narcotráfico es su principal fuente de ingresos. Aunque no reconocen sus delitos, éstos resultan evidentes y los colombianos hemos sido testigos mudos, por el miedo y la apatía, de ellos.

SANTOS:

Un hombre obsesionado con el poder, o con pasar a la historia como el hombre de la paz con las guerrillas, o con ambas cosas. Para lograrlo ha conspirado contra el gobierno de Ernesto Samper; participado en el gobierno Pastrana, célebre por los fallidos diálogos de Paz en el Caguán; También fue aguerrido Ministro de Defensa de Uribe, a quién engañó magistralmente; y presidente de la paz con una ingenuidad, que no es posible atribuirle a ninguno de sus antecesores. Ni siquiera a Belisario Betancur. (Ver EL «COMPLOT» DE SANTOS https://eligiopalacio.com/2016/05/19/el-complot-de-santos/)

URIBE

El hombre con mayor liderazgo en la historia de Colombia, Presidente que desde su campaña electoral tuvo como bandera la lucha contra la insurgencia y ha sido consistente con esa ideología. Ha querido la paz negociada pero siempre ha recalcado su negativa a la paz con impunidad. Logró una cuestionada paz con los dirigentes de las guerrillas de derecha (paramilitares), muchos de los cuales fueron extraditados a Estados Unidos. Gran parte de los miembros de esas guerrillas hoy conforman las llamadas Bacrim o Los Urabeños u otras bandas u otras guerrillas de izquierda: FARC, ELN; EPL. Muchos de sus colaboradores inmediatos son prófugos de la justicia colombiana. Tiene una deuda con los colombianos: pudo haber transformado las costumbres políticas del país y no lo hizo. Hoy lucha por lograrlo desde la aposición. (Ver ALVARO URIBE VÉLEZ https://eligiopalacio.com/2016/04/06/alvaro-uribe-velez/ y  UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD https://eligiopalacio.com/2014/03/13/una-segunda-oportunidad/)

¿A QUIÉN CREERLE?

Se avecina un plebiscito para sellar los diálogos de paz con las Farc, al que se opone Uribe. En él se enfrentan la alianza por la paz FARC-SANTOS contra la visión de paz de Uribe. ¿A quién creerle?, ¿Cuál miente menos?, ¿Cual es más consistente?, ¿Cuál visión le conviene más a Colombia? ¿Nos haremos los colombianos estas preguntas a la hora de decidir votar o no votar? ¿Y, de votar, al decidir por el sí o por el no?

Cesar Gaviria fue elegido presidente de Colombia por la emoción ante el asesinato de Galán; indirectamente lo eligió el narcotráfico. A Samper lo eligió directamente el narcotráfico. A Pastrana lo eligieron las Farc ante la expectativa de paz. A Uribe lo eligieron, en dos veces, las Farc ante el miedo que despertaron entre los colombianos. A Santos lo eligió Uribe aprovechando el temor de Colombia a las Farc y en su segundo mandato Santos fue elegido nuevamente por las Farc, como a Pastrana, como una esperanza de paz. ¿Quién definirá el plebiscito Uribe, las Farc, Santos o el otro elemento omnipresente en nuestra realidad violenta: el narcotráfico?

ANTES DEL FIN

Dice la Revista Semana, en su más reciente edición, que “Uribe cuestionó a Barreras por las críticas hacia sus dos gobiernos (2002-2010). Le dijo que “no se quejara tanto”. Y añadió: “Usted me hizo pensar que mi gobierno era muy bueno, siempre vivía apoyándolo, y se hizo su campaña con una valla, que agitaba por todo el país, que decía ‘Siempre con el Presidente’, pero veo que le ha servido para muchas campañas”. Qué lecciones da la vida, que lecciones le está dando a Uribe. Aunque dicen que nadie experimenta en cabeza ajena, que bueno que la lección de vida que recibe Uribe se trasladara a los gobernantes actuales, a los dirigentes actuales. A su alrededor hay “lagartos”, demasiados “lagartos”.