¡CRECE, CRECE EL RESENTIMIENTO!

¡CRECE, CRECE EL RESENTIMIENTO!

Eligio Palacio Roldán

El resentimiento es definido por la Real Academia de la Lengua Española como “Acción y efecto de resentirse” y resentirse como “empezar a flaquear, tener sentimiento, pesar o enojo por algo, o sentir dolor o molestia en alguna parte del cuerpo, a causa de alguna enfermedad o dolencia pasada”. Entre los sinónimos de resentimiento que da el Word se tienen: tirria, animosidad, rencor, ojeriza, animadversión, antipatía, odio, inquina. Si sumamos todas estas palabras, podríamos decir que el resentimiento es un sentimiento negativo que surge como respuesta a un estímulo externo, estímulo negativo se diría.

Pero, ¿Qué es un estímulo negativo? Difícil saberlo. Por estos días he estado sembrando nuevos pastos en un terreno (kikuyo). A cierto tiempo de sembrado es recomendable que las vacas se lo coman, esparzan los restos y lo pisoteen: la hierba crece mucho más bonita; obvio, el pasto también requiere agua y nutrientes para salir adelante. Algo similar sucede con algunos humanos. En diversas oportunidades, grandes hombres han surgido de un estímulo negativo:   falta de amor, opresión, humillaciones, etc. Otros, se sumergen en el resentimiento del cual no logran salir. Es como si una “dolencia pasada” les generase un continuo dolor. Todo depende de cómo el humano asuma la falta de respuestas a sus demandas.

Desde la conquista por parte de España, o quizás desde antes, los colombianos han ido transmitiendo de generación en generación un resentimiento que no les permite evolucionar como seres humanos ni como sociedad, con algunas excepciones. Cargamos con esa “dolencia pasada”, que en vez de superar, transmitimos a nuestros hijos. Resulta increíble, como para la añeja revista Ripley, ¡Aunque usted no lo crea!, que más de quinientos años después, se esté tomando venganza contra los conquistadores, representados en unas estatuas inermes, de quienes descendemos la mayoría de pobladores del país. Pero no es solo ésta, son cientos, miles de venganzas: grandes o pequeñas, propias o ajenas que se tratan de cobrar cada día. Unas con algún asidero a una realidad presente o lejana, otras construidas desde el imaginario de la desgracia  ocasionada por el otro y no asumida como una responsabilidad individual frente a la vida.

En algún momento, Colombia, debiera hacer un pare para sanar. Valdría la pena invertir en tratamientos sicológicos masivos para superar  ese resentimiento, tener más sicólogos que otros tipo de profesionales, formar más desde el ser que desde el hacer, “echarle agua y nutrientes” a los colombianos. Pero pasa todo lo contrario: unas plagas, potencian ese odio para apoderarse del terreno.

Cuando un ser humano vive en función del resentimiento no ve nada positivo en su entorno, todo le parece malo y tiene una imagen del mundo que inconscientemente alimenta su dolor: si llueve está mal; si hace sol, también; se protesta continuamente, reclamando un amor que tampoco se está en capacidad de recibir. Si lo llevamos al mundo de la política, todo gobernante es absolutamente malo, no tiene nada de positivo, y cualquier acción será criticada por bien intencionada que sea.

¡Crece, crece el resentimiento! de un pueblo “En Tiempos del Coronavirus”, difícil afrontarlo en medio de la crisis económica y el encierro. Las pasiones se acentúan, cunde el desespero y las soluciones a los problemas se limitan. Se requiere una sociedad sana para afrontar las dificultades y ésta no existe. Estamos graves, pero quizás sea la oportunidad para volver a empezar.

Pasan los días, pasan los meses y quizás pasarán los años en medio de la pandemia. Los gobernantes tratan de hacer su mejor papel, pero en realidad les tocaron los tiempos de las vacas flacas. ¡Qué reto!

ANTES DEL FIN

En Tiempos del Coronavirus vivir en el campo recupera el encanto de años atrás… La ciudad pierde parte de su brillo.

Vanessa de la Torre llega a Caracol Radio para tratar de salvarla. ¿Lo logrará? Plausible que la nueva administración esté trabajando en corregir los yerros pasados.

PA’TOTHOM – TEATRO DEL OPRIMIDO

PA’TOTHOM – TEATRO DEL OPRIMIDO

Eligio Palacio Roldán

“Luchar es levantarse por la mañana y mirar cómo voy a pasar el día de la manera más digna posible.”
“La vida es pasar por encima de los problemas no evitarlos”
Monserrat Forcadas
“El teatro lo hacemos desde que nacemos”
“Estamos oprimidos pero no deprimidos”
Jordi Forcadas

 Desde abril 05 de 2017, algo menos de un año, cuando  escribí JORGE FORCADAS FELIU – EL DOCTOR “CORCHADAS” https://eligiopalacio.com/2017/04/05/jorge-forcadas-feliu-el-doctor-corchadas/, tuve la inquietud de conocer el presente de sus hijos, radicados en Barcelona – España.

Meses más tarde, mi sobrina sicóloga, Susana Agudelo, me habló de una corriente de teatro  en España que trataba temas sociales.

En un viaje al país ibérico, en el mes de febrero de este año, coincidieron los dos ejes temáticos. En la “Carrer de la Lluna”  fue el encuentro con Jordi y Monserrat Forcadas y con Pa’tothom – Teatro del Oprimido, entidad que lideran especializada en Teatro del Oprimido (A. Boal) con el que implementa proyectos por la defensa de los Derechos Humanos, la erradicación de prácticas que generan exclusión social y en búsqueda de modelos sociales alternativos. También ha desarrollado su escuela con líneas pedagógicas propias”. (Ver http://patothom.org/index.html).

En dos entrevistas, los Forcadas, hablan para www.eligiopalacio.com sobre su padre y sobre el impactante, estremecedor, singular y magnifico proyecto Pa’tothom – Teatro del Oprimido, al que han dedicado los últimos 18 años de su vida.

Los Forcadas heredan, de su padre, la vocación humanista, ética y forma de vivir. El creador de la Ingeniería Industrial en Colombia,  pensó durante toda su vida en una unión de humanismo e ingeniería para el bienestar del trabajador,

En Barcelona crean Pa’tothom- “horno de teatro para todo el mundo” en una construcción dedicada en la antigüedad a la cocción del pan, en un horno de servicio público. El objetivo es mediante el teatro abrir un espíritu crítico.

El Teatro del Oprimido nace en Brasil, de la mano de Augusto Boal como una técnica para enfrentar a los opresores. Una manera contemporánea de hacer teatro rompiendo la cuarta pared, con el público subiendo al escenario.

Son dos salas de teatro en donde se habla y se analizan las problemáticas de diferentes comunidades  para tratar de transformar las estructuras sociales injustas a través del diálogo y la concordia.

Trabajan en varias direcciones; entre ellas: lograr que las grandes empresas multinacionales paguen impuestos,  la reducción del racismo y en general de los prejuicios y en pro de los derechos humanos. También las relaciones obrero patronales y otras de opresión como la de los reclusos.

Para ello apoyan economías alternativas, en especial en el sector financiero y trabajan por la responsabilidad de la prensa, entre muchos otros tópicos.

Pa’tothom  pretende la movilización de la sociedad y que las personas evolucionen  como seres humanos. Para ello se trabaja con grupos diversos, partiendo de una pedagogía crítica  que lleve a las personas a no tragar entero.

El teatro del oprimido no trabaja solamente en la transformación del individuo sino que pretende que el ser humano se percate que hace parte de un colectivo que necesita transformarse.

En Medellín se hacen intentos para hacer Teatro del Oprimido y los Forcadas muestran su disposición para colaborar en su desarrollo, aunque manifiestan cierta inquietud por la situación particular de la ciudad.

ANTES DEL FIN

Hoy me preguntaba mi jefe sobre el impacto de mi reciente viaje. Además de la belleza de los sitios visitados, creo, Pa’tothom fue, es y será una gran experiencia de vida, Por ello hace parte de mis “Historias Debidas”.

Aquí la entrevista.

Ver HIJOS DEL DOCTOR FORCADAS,CREADOR INGENIERIA INDUSTRIAL, RECUERDAN A SU PADRE https://eligiopalacio.com/2018/02/28/hijos-del-doctor-forcadas-recuerdan-a-su-padre/