Etiqueta: Jorge Forcadas Feliú

PA’TOTHOM – TEATRO DEL OPRIMIDO

PA’TOTHOM – TEATRO DEL OPRIMIDO

Eligio Palacio Roldán

“Luchar es levantarse por la mañana y mirar cómo voy a pasar el día de la manera más digna posible.”
“La vida es pasar por encima de los problemas no evitarlos”
Monserrat Forcadas
“El teatro lo hacemos desde que nacemos”
“Estamos oprimidos pero no deprimidos”
Jordi Forcadas

 Desde abril 05 de 2017, algo menos de un año, cuando  escribí JORGE FORCADAS FELIU – EL DOCTOR “CORCHADAS” https://eligiopalacio.com/2017/04/05/jorge-forcadas-feliu-el-doctor-corchadas/, tuve la inquietud de conocer el presente de sus hijos, radicados en Barcelona – España.

Meses más tarde, mi sobrina sicóloga, Susana Agudelo, me habló de una corriente de teatro  en España que trataba temas sociales.

En un viaje al país ibérico, en el mes de febrero de este año, coincidieron los dos ejes temáticos. En la “Carrer de la Lluna”  fue el encuentro con Jordi y Monserrat Forcadas y con Pa’tothom – Teatro del Oprimido, entidad que lideran especializada en Teatro del Oprimido (A. Boal) con el que implementa proyectos por la defensa de los Derechos Humanos, la erradicación de prácticas que generan exclusión social y en búsqueda de modelos sociales alternativos. También ha desarrollado su escuela con líneas pedagógicas propias”. (Ver http://patothom.org/index.html).

En dos entrevistas, los Forcadas, hablan para www.eligiopalacio.com sobre su padre y sobre el impactante, estremecedor, singular y magnifico proyecto Pa’tothom – Teatro del Oprimido, al que han dedicado los últimos 18 años de su vida.

Los Forcadas heredan, de su padre, la vocación humanista, ética y forma de vivir. El creador de la Ingeniería Industrial en Colombia,  pensó durante toda su vida en una unión de humanismo e ingeniería para el bienestar del trabajador,

En Barcelona crean Pa’tothom- “horno de teatro para todo el mundo” en una construcción dedicada en la antigüedad a la cocción del pan, en un horno de servicio público. El objetivo es mediante el teatro abrir un espíritu crítico.

El Teatro del Oprimido nace en Brasil, de la mano de Augusto Boal como una técnica para enfrentar a los opresores. Una manera contemporánea de hacer teatro rompiendo la cuarta pared, con el público subiendo al escenario.

Son dos salas de teatro en donde se habla y se analizan las problemáticas de diferentes comunidades  para tratar de transformar las estructuras sociales injustas a través del diálogo y la concordia.

Trabajan en varias direcciones; entre ellas: lograr que las grandes empresas multinacionales paguen impuestos,  la reducción del racismo y en general de los prejuicios y en pro de los derechos humanos. También las relaciones obrero patronales y otras de opresión como la de los reclusos.

Para ello apoyan economías alternativas, en especial en el sector financiero y trabajan por la responsabilidad de la prensa, entre muchos otros tópicos.

Pa’tothom  pretende la movilización de la sociedad y que las personas evolucionen  como seres humanos. Para ello se trabaja con grupos diversos, partiendo de una pedagogía crítica  que lleve a las personas a no tragar entero.

El teatro del oprimido no trabaja solamente en la transformación del individuo sino que pretende que el ser humano se percate que hace parte de un colectivo que necesita transformarse.

En Medellín se hacen intentos para hacer Teatro del Oprimido y los Forcadas muestran su disposición para colaborar en su desarrollo, aunque manifiestan cierta inquietud por la situación particular de la ciudad.

ANTES DEL FIN

Hoy me preguntaba mi jefe sobre el impacto de mi reciente viaje. Además de la belleza de los sitios visitados, creo, Pa’tothom fue, es y será una gran experiencia de vida, Por ello hace parte de mis “Historias Debidas”.

Aquí la entrevista.

Ver HIJOS DEL DOCTOR FORCADAS,CREADOR INGENIERIA INDUSTRIAL, RECUERDAN A SU PADRE https://eligiopalacio.com/2018/02/28/hijos-del-doctor-forcadas-recuerdan-a-su-padre/
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HIJOS DEL DOCTOR FORCADAS,CREADOR INGENIERIA INDUSTRIAL, RECUERDAN A SU PADRE

HIJOS DEL DOCTOR FORCADAS, CREADOR INGENIERÍA INDUSTRIAL, RECUERDAN A SU PADRE

Eligio Palacio Roldán

En Barcelona – España encontramos a Jordi y Monserrat Forcadas, quienes lideran, a través del teatro, la transformación social de la comunidad. En esta entrevista hablan de su padre, el fundador de la Ingeniería Industrial en Colombia.

Afirman estar dispuestos a ceder las memorias intelectuales de su padre a una Universidad, preferiblemente la Facultad de Minas de la Nacional.

 

Ver JORGE FORCADAS FELIU – EL DOCTOR “CORCHADAS” https://eligiopalacio.com/2017/04/05/jorge-forcadas-feliu-el-doctor-corchadas/

LA ESCUELA DE MINAS – UNO VUELVE SIEMPRE IV

LA ESCUELA DE MINAS – UNO VUELVE SIEMPRE IV

Eligio Palacio Roldán

Alguna vez, desde Medellín, en 6AM – 9AM de Caracol, programa ícono de la radio colombiana, Yamit Amat, dijo que la Escuela de Minas de Medellín era la Harvard Colombiana.

 

Llegar a la Escuela de Minas, un día lluvioso de octubre, después de treinta años es sentir “que es un soplo la vida”. Y sentirse embargado por  una inmensa nostalgia y seguir cantando “donde estarán aquellos amigos de ayer… cuanto gané cuanto perdí”.

Estar en el Bloque M3, el de mayor tiempo y espacio en la formación de este Ingeniero, que llega a la celebración de los 50 años de Ingeniería Industrial, es encontrarse de frente con el pasado y, obvio, con los espacios que habitaron lo seres de ayer: los mismos amplios salones, las estrechas escaleras internas testigo de alegrías, esperanzas y desilusiones. El infinito y oscuro pasillo y la anhelada puerta al final que se abría a un horizonte halagador: la cancha de tenis, la piscina, la calle, el futuro. El futuro que es hoy y pronto será pasado.

Un futuro que nos muestra las huellas de los años y unos años que envejecieron a los de ayer: alguno con alzhéimer, otro con problemas de azúcar, otro del que “no se volvió a saber nada” y otros más, muy importantes, que se fueron para siempre.

De repente te llaman, volteas a mirar y no reconoces a nadie. A ti sí. Haces parte de los recuerdos de alguien y ese alguien rememora en medio de sonrisas que “le diste mucha brega al doctor Forcadas y, obviamente, llegan entre las brumas de la noche los recuerdos de las bocanadas de humo, de la pipa, y del caminar lento del hombre experto en corchar a sus alumnos (Ver EL DOCTOR “CORCHADAS” https://eligiopalacio.com/2017/04/05/jorge-forcadas-feliu-el-doctor-corchadas/).

Que habrá de Jaime Puerta, de William Alvarez, Isaac Dyner que escasamente dejaba aire para que respiraran sus admiradoras enamoradas. Jairo Cuenca fue asesinado por robarle la argolla de matrimonio, en un bus…

Que habrá de Jaime… Bueno, el profesor malo de la película, el de investigación de Operaciones

Al encuentro Diego Germán Arango, el profesor de Mercadeo de Medellín y sus alrededores, quien formó a los profesionales en el área, de los siglos XX y XXI, en Colombia, y su exigencia por la puntualidad. Alguna mañana de lluvia a las 6:05, como de costumbre, cerró la puerta a quienes llegamos tarde, sin parecer importarle el esfuerzo. Eran otros tiempos.

Y Javier Ignacio Sánchez – JISA,  su risa contagiosa, su tomadura de pelo y las difíciles evaluaciones de estadística. Ahora parece tierno.

En algún listado un compañero es profesor ahora.

Subes las escalas, como miles de veces en seis años de universidad, y sientes que el tiempo pasó. Pero allí, como siempre está altiva y hermosa el Aula Máxima Maestro Pedro Nel Gómez.

Regresas al M3, ya es hora de partir. Un bus llega con los estudiantes de la sede de la Nacional, en el Cerro El Volador. Se bajan alegres y entusiastas. Para ellos la vida apenas comienza. Al frente está la cancha de tenis, ya no hay piscina pero si una calle más grande y luminosa que los espera. Posiblemente un mejor futuro, también.

Cuantos recuerdos guardan esas paredes, cuantas energías quedaron atrapadas allí. Caminar por la Escuela de Minas es como recorrer el Palacio de Versalles en Francia o una de las grandes obras, testigo de la evolución de la humanidad. Que orgullo haberla habitado un día.

ANTES DEL FIN

La Escuela de Minas, la Facultad de Agronomía e la Universidad Nacional y la Universidad de Antioquia debieran abrirse al turismo. Son obras maestras de arquitectura y ejemplo de un pueblo que evoluciona en la cultura del conocimiento.

GERENCIA DEL TALENTO HUMANO

GERENCIA DEL TALENTO HUMANO

Eligio Palacio Roldán

La Real Academia de la Lengua define talento como Inteligencia – capacidad de entender y como aptitud – capacidad para el desempeño de algo. Humano como lo dicho de un ser, que tiene la naturaleza del hombre, del ser racional.

¿Cómo gestionar la capacidad de entender, la capacidad para el desempeño de los humanos para obtener los mejores resultados, en el ámbito laboral? La respuesta pareciera difícil en estos tiempos del menor esfuerzo, de búsqueda de dinero fácil, de corrupción. Sin embargo, es bastante simple: se reduce a la aplicación de un refrán popular: “El ojo del amo engorda el Caballo”.

Cuando llego a esta simple conclusión muchos estarán pensando que estoy diciendo lo obvio. Que dadas las características del ser humano inmerso en la cultura facilista de hoy no queda sino una opción: vigilar, vigilar y vigilar. Pero de eso no se trata. Es más, este método inhibe o crea bandos al interior de los grupos e induce a la deslealtad y la trampa. Además es muy poco lo que puedes hacer para controlar, un empleado del siglo XXI, dadas las posibilidades informáticas que facilitan el escapismo del puesto de trabajo. También, claro, la posibilidad de que te roben información.

Más de ocho años liderando grupos de trabajo, de entre 25 y 30 personas y por algunas temporadas de cerca de un centenar de seres humanos, me permiten concluir que el sentido del refrán está en estar ahí: en cada proceso, en el día a día, tratando de generar entusiasmo por lo que se hace. Participando de las pequeñas grandes victorias, de las inmensas mínimas derrotas. Haciéndolas propias, sufriendo por ellas. Inyectando entusiasmo a pesar de la adversidad. Estando presente en cada proceso.

Al interior de los grupos de trabajo se debe, se tiene que, generar confianza. Confianza para ser honestos, para ser sinceros, para suministrar la información, para cuidar la información, para “hacer las cosas bien desde el principio”. Para no mentir. Para tener mente clara  y estrategias firmes a la hora de afrontar las dificultades.

Me decía uno de mis jefes, en una oportunidad, que yo era un jefe tropelero. El término me sonó como a regaño pero cuando él me lo aclaró estuve completamente de acuerdo. “A usted le gusta estar con su tropa, en el campo de batalla”, dijo. Eso es verdad. Solo así se logra conocer el personal a cargo, descubrir fortalezas, debilidades, amenazas  y  a partir de allí generar oportunidades de crecimiento personal que confluyen, a su vez, en crecimiento profesional, lealtad y productividad y, obvio, en el cumplimiento de las metas empresariales.

Nunca he visto resultados en una actitud vigilante per se. Tampoco, en ir sacando “las manzanas podridas”. Siempre las habrá y de ellas también hay que sacar lo mejor, así sea poco. En muchas ocasiones, esos elementos han sido generadores de grandes transformaciones en los grupos de trabajo que he dirigido.

Al interior de los grupos, también, es necesario tener elementos disidentes. Personas que te cuestionen, que te contradigan, que te permitan tener otra mirada para de alguna manera tratar de ser objetivo.

Hay que saber escuchar, saber digerir y saber hacer con cada uno de los elementos al interior de una organización.

ANTES DEL FIN

Alguna vez, hace muchos años, inquieto sobre mi desconocimiento sobre la teoría de la Calidad Total, indagué  al fundador de la Ingeniería Industrial en Colombia, Dr Jorge Forcadas Feliú, profesor de Calidad. “La Calidad Total, es otra teoría más, el secreto está en hacer las cosas bien desde el principio. No hay otro”. Dijo el inolvidable Maestro, en medio de bocanadas de humo y el olor característico del tabaco fumado en pipa.