Etiqueta: JJ RENDON

SEDUCCIONES ELECTORALES

SEDUCCIONES ELECTORALES

Eligio Palacio Roldán

Y luego, después del idílico final, con el triunfo y la celebración de la victoria, un spin-off donde termina la seducción y el elegido abandona al conquistado a su suerte…

Para la Real Academia de la Lengua Española, seducir significa “persuadir a alguien con argucias o halagos para algo, frecuentemente malo, atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual, o embargar o cautivar a alguien”.

Las tres acepciones de seducir reflejan lo que hacen por estos días Ivan Duque, Gustavo Petro, Sergio Fajardo, Germán Vargas y Humberto de La Calle para ganarse “la joya  de la corona”, la presidencia de la república. Las argucias son muchas, desde las más nobles para una conquista, como la sonrisa o la palabra amable, el acercarse a las comunidades, el hablar su mismo lenguaje; hasta las más ruines, como el cambiar los principios y el discurso para lograr la sugestión y el afecto; o el atacar a los rivales buscando su descrédito, tanto que todos los candidatos parecen haber recurrido a las estrategias del famoso líder de la propaganda negra: J.J. Rendón. Capítulo aparte merece la utilización, irresponsable y/o sin escrúpulos, de las redes sociales generando y retrasmitiendo todo tipo de contenidos falsos e insidiosos.

Persuaden para lograr, como sea, el placer del poder, el dinero, o la supuesta “inmortalidad” que da pertenecer al listado de los presidentes de un país tercermundista como Colombia, las lisonjas pasajeras de cuatro u ocho años en el primer cargo de la nación. También tratan de seducir a los electores hasta la cesión total de la voluntad, en una sublimación de la relación sexual, y a fe que lo logran con la entrega sin razón, ni conciencia, de los seguidores que caen cautivos ante sus acechos. Encantos, dirán algunos.

Y aunque se trata de seducir a la mayor cantidad de los treinta y seis millones de ciudadanos aptos para votar, según la Registraduría Nacional del Estado Civil, la tradición colombiana indica que solo serán conquistados algo más del cuarenta por ciento de sufragantes; es decir, unos 15 millones de ciudadanos. Cifra que, los más optimistas, elevan a 18 millones, dada la intensidad de la campaña y la fortaleza de los candidatos. La lucha, entonces, es por obtener las dos mayores votaciones que les permita llegar a una segunda vuelta. Imposible, parece ser, lograr el triunfo el próximo 27 de mayo dado el número y el posicionamiento de los candidatos y la dispersión de los electores. Es decir, ninguno logrará seducir, para sí, a la mitad más uno de los votos válidos.

Pero no solo tratan de seducir los candidatos, también lo hacen los partidos, los políticos y burócratas de turno, detrás de mantener o mejorar su posición; los contratistas y los corruptos buscando conservar o lograr su “tajada”; los informados o los ignorantes ,bien intencionados, luchando por un mejor porvenir para la Nación; y los fanáticos, ya presos, de la seducción, a los que no les importa sino sacar pecho, luego de las elecciones, para decir que ganaron, así en su vida cotidiana pierdan durante los próximos cuatro años.

Y luego, después del idílico final, con el triunfo y la celebración de la victoria, un spin-off donde termina la seducción y el elegido abandona al conquistado a su suerte y éste, luego del desengaño, comienza a repetir la historia para un nuevo “triunfo”, dentro de cuatro años. Y así sucesivamente, hasta la muerte o hasta que  por decisión o decepción entre al grueso grupo de abstencionistas.

ANTES DEL FIN

A pesar de las controversias y gracias a mi formación en estadística, creo en el trabajo serio y profesional de las firmas encuestadoras. Aquí un cruce de opiniones en twitter.

@namesasoyucned1
@cifrasyconcepto busca dónde esconderse el 27/05/2018. Su @German_Vargas no despegó para clasificar a una segunda vuelta. @maestroperez @Epalacior
En respuesta a @namesasoyucned1 @cifrasyconcepto y a 2 más
Hombre @NormanMesa2 @cifrasyconcepto no tiene por qué esconderse. Las tendencias de sus encuestas siempre han tenido un comportamiento similar al de las demás con @German_Vargas de cuarto. En su análisis serio y ponderado que contempla las maquinarias políticas aparece de segundo.
En respuesta a @namesasoyucned1 @cifrasyconcepto y a 2 más
Si @German_Vargas no queda de segundo seria la rebelión de los colombianos contra las maquinarias. Un fenómeno similar al de @AndresPastrana_ contra @HoracioSerpa . Ojalá así sea. Pero lo de @cifrasyconcepto es un análisis muy serio y profesional
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DEL CHISME A LA POSVERDAD

DEL CHISME A LA POSVERDAD

Eligio Palacio Roldán

Las dos primeras décadas de mi existencia las pasé en un pueblo, al que sigo atado de corazón. Vivir en un pueblo pequeño es una experiencia extraordinaria pues toda la comunidad se convierte en familia, no obstante se generan dificultades. Una de las más clásicas es la propagación de chismes: unos ciertos y otros fruto de la imaginación. Por ello hay un dicho popular que resulta siendo axioma “Pueblo chico, infierno grande”, dicho que ha servido de nombre y argumento a cuentos, películas y telenovelas.

El chisme es definido por la Real Academia de la Lengua Española como “Noticia verdadera o falsa, o comentario con que generalmente se pretende indisponer a unas personas con otras o se murmura de alguna”.

El sociólogo canadiense Marshall Mcluhan, acuñó en el año 1968 la expresión “Aldea Global” para describir lo que sería el mundo  en la era de la interconexión que generarían los medios electrónicos de comunicación. Es decir, el mundo se convertiría en una aldea, En un pueblo como el de los primeros años de mi existencia.

Y si, el mundo es ahora un pequeño gran pueblo, donde todo se sabe, donde todo se difunde y donde se generan más y más grandes chismes.

Wikipedia define de manera precisa la posverdad como la idea en “el que algo aparente ser verdad es más importante que la propia verdad”; es decir un chisme. ¿Quién, en un  pueblo, se toma el trabajo de determinar si un comentario es verdad o no?, ¿A quién le interesa desvirtuarlo además del afectado y sus seres cercanos? El comentario se convierte en verdad en sí mismo.

El chisme siempre fue un arma política: recuerdo que en mi pueblo (Entrerríos), a finales del siglo pasado, ante la inminente victoria de un exparlamentario, Representante a la Cámara,  se generó el rumor, chisme o posverdad que le hacían falta algunos meses de trabajo para completar la edad de jubilación y que, al jubilarse siendo alcalde,  la pensión sería pagada por los habitantes del municipio. No hubo razón o explicación, por lógica que fuera, para convencer a las gentes que ese rumor era falso.

Obvio que el chisme o la posverdad siempre fueron armas de guerra política, pero quien le dio mayor fuerza, en Colombia,  fue el estratega político venezolano J.J. Rendón contratado por Santos y Uribe para fortalecer una candidatura deslucida del primero y que dio sus frutos: ocho años de gobierno.

El éxito de estrategias de chisme malintencionado o posverdad, para ganar elecciones de políticos como Santos, Uribe  o Trump, se puede volver en su contra como un bumerán. No en vano, Santos es quizás el presidente con menor credibilidad en la historia de Colombia; o ¿quién le cree al presidente? Y Uribe, el hombre más carismático en llegar a la presidencia está cada vez más solo; lento pero seguro se va a ir convirtiendo en lo mismo que Santos: en los chismosos del pueblo, aquellos seres  que generan prevención y a quienes se les saca el cuerpo, en cada esquina, para no caer en sus redes o para que los demás no vayan a creer que uno es un chismoso como ellos.

Y claro, la estrategia para derrotar a los generadores de chismes, de la posverdad, es ignorarlos, no prestarles atención, no creerles. “Vamos en la dirección correcta” con estos dos personajes.

ANTES DEL FIN:

¿Le quedó grande la implementación de los Acuerdos de Paz al presidente Santos?, ¿La paz era otra estrategia de posverdad?, ¿Santos también engañó a las Farc como a Uribe?

Nostálgico, tierno, hermoso el jingle de Caracol para Navidad. Estremecedor el de Todelar en momentos cercanos al final del “Circuito del Pueblo Colombiano”. Escúchelos en NAVIDAD https://eligiopalacio.com/navidad-2/

DESCONFIANZA

DESCONFIANZA
Eligio Palacio Roldány

“Songo le dio a borondongo
borondongo le dio a bernabé
bernabé le pegó a muchilanga le echó a burundanga
les hinchan los pies”

 Siempre he pensado que Pablo Escobar cambió, para mal, la forma de ser y de estar en el mundo de los colombianos; nos impregnó de la cultura traqueta a las generaciones de fines del siglo pasado y comienzos del siglo XXI; ahora, con esa misma convicción, pienso que el presidente Santos y su asesor, J.J. Rendón transformaron, de nuevo, estas condiciones, del pueblo colombiano, también para mal y para siempre.

El daño, está hecho,  el psicólogo y publicista político, venezolano, calificado como el Rey del rumor y la guerra sucia hizo su oficio: en dos oportunidades sacó avante la candidatura a la presidencia de Juan Manuel Santos, a punta de rumores y estrategias non sanctas  y tuvo grandes aprendices como el, hoy célebre, hacker Andrés Sepúlveda y su esposa Lina Luna; pero, ¿a costa de qué? De sembrar desconfianza entre todos los colombianos:   Ahora unos espían a los otros, pero resulta que los otros eran los maestros del espionaje y la guerra sucia y también espiaban a los unos; y,  entonces, unos se infiltraban entre los otros y los otros entre los unos y los informes de los infiltrados servían para atizar la guerra sucia. Y, ¿cuál es la conclusión? Que todos, incluidas las autoridades y los medios de comunicación se convirtieron en pequeños grandes JJ Rendones, reyes del rumor y la guerra sucia, al servicio de intereses oscuros.

En el futuro puede que se compruebe que el Uribismo es culpable, pero como quien lo juzga hace parte de la guerra sucia, los uribistas, que son muchos, no van a creer y van a decir que las condenas son fruto de esa misma guerra sucia; o puede que el Uribismo sea declarado inocente y los antiuribistas, que son muchos, no van a creer y dirán que intereses oscuros interfirieron en el fallo y, entonces, se polarizará más el país y crecerá, aún más, la desconfianza…

Desconfianza generada por la falta de escrúpulos de sus dirigentes, en la guerra por alcanzar el poder; desconfianza que generó hace muchos años Santos con su alianza con las Farc para derrocar el gobierno Samper, con las chuzadas y la compra de conciencias del gobierno Uribe para obtener una reelección y por la graduación, con honores, de la guerra sucia, como estrategia política, de la mano de J.J. Rendón y sus discípulos.

Define el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra desconfianza, como falta de confianza y confianza  como esperanza firme que se tiene de alguien o algo; y, entonces, Colombia se sumirá en una desconfianza, peor de la que vive ahora, provocada por sus mismos gobernantes, (léase LOS GOBIERNOS DE LOS FALSOS POSITIVOS http://wp.me/p2LJK4-AH) y seguramente crecerá la abstención y nuestra democracia se debilitará aún más, e inexorablemente, en Colombia se abrirá el camino para un gobierno populista liderado por un falso profeta y llegaremos de su mano a un país similar a la Venezuela de hoy.

La política en la Colombia de este siglo es desprestigie, desprestigie, desprestigie a los demás, sin saber que, como canta el maestro Alberto Cortez: “Y olvidamos que somos, los demás de los demás”.

ANTES DEL FIN

Me decía un comerciante de Medellín, por estos días, que ya no soportaba el chantaje de los delincuentes para que pagara dinero para poder abrir, al público, su establecimiento de comercio (vacuna) y por el silencio que tiene que guardar ante la venta de drogas ilícitas en los alrededores de su negocio; le advertí que su obligación era denunciar los hechos ante las autoridades, una sonrisa doliente fue su respuesta más inmediata, luego dijo:

  • Denunciar, es sentenciar la propia muerte; no ve que las autoridades están infiltradas, ellas mismas lo denuncian a uno ante la delincuencia y, ellos, ajustan cuentas…
  • En este país, no hay en quien confiar, agregó.