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LA PAZ QUE NO LLEGA, LA BARBARIE QUE CONTINÚA

LA PAZ QUE NO LLEGA, LA BARBARIE QUE CONTINÚA

Eligio Palacio Roldán

“Los guerrilleros siguen cobrándonos la vacuna. Salen de la Zona de Reincorporación, nos cobran y se regresan. Uno ya los conoce.” – Campesino antioqueño.

El pasado lunes el diario El Espectador editorializaba sobre el fracaso del Estado en el proceso de paz y el rearme de los exdesmovilizados y responsabilizaba del hecho  a la sociedad colombiana, incluido el gobierno actual. Citaba cifras de un reportaje de The New York Times según las cuales el 40%  de los miembros de las Farc, 2.800 hombres, habrían regresado a las armas en varias disidencias.

Hace tres años, exactamente, publicaba una columna en este blog en la que expresaba mi opinión sobre la inutilidad de los acuerdos de paz, dadas las características de sus protagonistas: Terminado el proceso de paz con las Farc seguramente tendremos un anciano Nobel de Paz, Santos; un presidente septenario, Humberto de la Calle;  unos exguerrilleros, ancianitos, congresistas, disfrutando de las mieles del poder (contratos, medios de comunicación, dinero, tranquilidad), por las que lucharon siempre;  y centenares de jóvenes desplazados de la guerrilla a la delincuencia común; o sea, moviéndose de un lado a otro para quedar en el mismo lugar, dejando que el tiempo pase mientras se trata de subsistir como sea y de olvidar las frustraciones, inmersos en el mundo de las drogas.”

Puede leer LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/

No tengo poderes de adivino, no acerté con la presidencia de Humberto de la Calle, pero las otras consideraciones eran obvias. Obvias porque el acuerdo solo buscaba un premio Nobel para Santos y condiciones de seguridad y bienestar para los ancianos integrantes de las Farc. El resto de implicados, los otros militantes de la guerrilla no importaron a la hora del acuerdo y mucho menos al momento de ponerlo en marcha, fueron solo un instrumento de negociación, una cifra importante, nada más. Cada uno obtuvo lo que quería. ¿Y Colombia? Bueno, Colombia igual o peor: la delincuencia haciendo de las suyas, el narcotráfico dueño de ciudades, pueblos y veredas y una supuesta calma hasta que el ejército despierte por voluntad  propia o por presión del gobierno norteamericano, en una guerra quizás más violenta de la que hemos vivido hasta ahora.

Puede ver LA GUERRA EN COLOMBIA (VIDEO) https://eligiopalacio.com/2013/10/25/guerra-video/

Indicar que el nuevo gobierno de Iván Duque tiene que ver con el fracaso del proceso de Paz Farc-Santos es desproporcionado e inexacto.  La responsabilidad es de quienes lo hicieron para favorecer a unos cuantos, vendiendo la idea de que era para todos los insurgentes, para todos los colombianos. El gobierno anterior no cumplió con lo pactado, no le interesaba, ya tenía los suyo. La ambición de Juan Manuel Santos estaba saciada. Tampoco lo hicieron los guerrilleros más jóvenes, lo prometido era realmente muy poco comparado con la riqueza que ofrece el mundo de la extorsión y de la producción y comercialización de las drogas ilícitas. Incluso continuaron delinquiendo desde las zonas de reincorporación como lo manifestó, a este servidor, un asustado comerciante de unos de los pueblos donde se ubican las Zonas de Reincorporación.

Ahora bien, el presidente en particular y el Estado y los ciudadanos de Colombia si debiéramos hacer algo por lograr la paz de Colombia: Un acuerdo sobre lo Fundamental como decía Alvaro Gómez Hurtado. Un acuerdo al que debe convocar  Duque y debieran apoyar decididamente Alvaro Uribe Vélez y la izquierda colombiana, incluida la que encabezan los ancianos integrantes del nuevo partido de las Farc…  Soñar y nada más, con mundos de ilusión, soñar y nada más…

ANTES DEL FIN

Preocupante, denigrante la pelea entre Luis Pérez y Federico Gutierrez, Gobernador de Antioquia y Alcalde de Medellín respectivamente, a raíz de la crisis de Hidroituango. No son los gobernantes para momentos de crisis. Solo saben actuar tras la vanidad y la gloria efímera que da el poder.

Caracol Televisión se convirtió en el único canal de televisión en Colombia, dados sus niveles de sintonía con respecto a la competencia. Hecho similar ocurre con Caracol Radio. Interesante y controversial posicionamiento de marca.

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27M – RAZONES PARA LA DECISIÓN, A LA HORA DE ELEGIR

27M – RAZONES PARA LA DECISIÓN A LA HORA DE ELEGIR

Eligio Palacio Roldan

Llegó el momento de decidir en la contienda electoral más importante,  en lo corrido del siglo. No en vano ha despertado un interés sin precedentes Por primera vez, en unas elecciones presidenciales, hay cinco candidatos con cualidades suficientes para ocupar el primer cargo de la nación y con defectos tan grandes que atemorizan a más de un elector.

Decidir es enfrentarse al riesgo, la inquietud y el sinsabor de no saber que habría sucedido si se tomara un camino diferente al seleccionado y aunque se trate de utilizar la razón, a la hora de escoger, ésta siempre estará permeada por los sentidos y por las propias barreras intelectuales y mentales.

Analizando los candidatos, siempre habrá razones para votar o no hacerlo por uno u otro. Aquí algunas de las que llegan a mi percepción, subjetiva desde luego, razones alejadas de las promesas y los programas pues, como lo he dicho, cada uno está en plan de conquista y sus planteamientos son acomodados a las aspiraciones de sus seguidores y por lo tanto poco creíbles.

Puede leer SEDUCCIONES ELECTORALES https://eligiopalacio.com/2018/05/18/seducciones-electorales/

IVÁN DUQUE.

NO

  • Porque es el candidato del expresidente Uribe, un hombre a quien no le importan los medios para lograr sus fines, un hombre que pudo transformar el país y se lo entregó a los corruptos por lograr su reelección, un hombre que derrochó la bonanza de los commodities, de comienzo de siglo, que hubiese permitido llevar a Colombia hacia el desarrollo.
  • Por tener entre las coaliciones, que lo apoyan, personajes de mentalidades tan retrógradas como la del exprocurador Alejandro Ordoñez, Viviane Morales y María Fernanda Cabal, entre otros, tan perversos como José Obdulio y siniestros como Popeye.
  • Por sus posiciones arcaicas con respecto a la familia y las libertades individuales
  • Por representar la ultraderecha colombiana e internacional y el neoliberalismo.

SI

  • Por representar el futuro, un nuevo liderazgo, y la posibilidad de dejar el pasado atrás
  • Por la forma como enfrenta las críticas. Su empatía, juventud, decencia y sus ganas de unir al país.
  • Porque, creo, superará a Uribe en la política nacional y el expresidente pasará a ser solo un recuerdo.
  • Por ser el candidato de Uribe, el hombre que en su gobierno le devolvió la confianza al país, derrotó a la guerrilla de las Farc y es el líder con mayor número de seguidores en Colombia
  • Por tener una excelente candidata a la vicepresidencia: Marta Lucía Ramírez: Ética, comprometida, inteligente, decente
  • Por su lucha contra la impunidad de los delitos de las Farc
  • Por sus ideas de reconciliación y no polarización
  • Porque me asecha el fantasma del “castrochavismo”
  • Por ser el candidato con mejores ideas para acompañar la Colombia rural, a la que pertenezco

 GUSTAVO PETRO.

NO

  • Porque es el candidato de una izquierda recalcitrante, vengativa, acomplejada. De la que, estoy convencido, hacen parte las Farc.
  • Por su cercanía con los gobiernos de Chávez y Maduro que han llevado al vecino país de Venezuela a la peor crisis de su historia.
  • Por las críticas de sus compañeros de militancia; entre ellos, la del ser humano que mayor admiración me ha despertado en la vida: Carlos Gaviria Díaz. Y otros como Jorge Robledo y Navarro Wolf.
  • Por tener entre las coaliciones, que lo apoyan, personajes perversos como Iván Cepeda, entre otros.
  • Por los malos resultados de su gestión como alcalde de Bogotá.
  • Por su pasado tenebroso como dirigente del M19
  • Por sus ataques a la prensa y los periodistas
  • Por su populismo
  • Porque me asecha el fantasma del “castrochavismo”
  • Porque hace tiempo me pasó la edad de las utopías socialistas

SI

  • Por su inteligencia e ideas innovadoras
  • Por darle una oportunidad a la izquierda colombiana, marginada del poder en mis 50 años de vida.
  • Por su origen modesto
  • Por su labor como congresista, cuando demostró su capacidad para denunciar la corrupción

GERMÁN VARGAS LLERAS

NO

  • Porque es el candidato, por excelencia, de la clase política corrupta de nuestro país
  • Por haber hecho parte del Gobierno Santos
  • Por su arrogancia, antipatía, mal genio y falta de caridad humana
  • Por hacer parte de la rancia oligarquía colombiana.
  • Por sus desplantes a la prensa y a los periodistas

SI

  • Por su preparación para asumir la presidencia de Colombia
  • Por sus ejecutorias para el desarrollo de la infraestructura del país, como vicepresidente de la república
  • Por tener a Jorge Enrique Vélez en su equipo de trabajo
  • Por su lucha contra la impunidad de los delitos de las Farc
  • Porque me asecha el fantasma del castrochavismo”

SERGIO FAJARDO

NO

  • Por su falta de preparación para asumir al candidatura a la presidencia. Evidente su ignorancia en varios temas, como el económico
  • Por creerse el único capaz de luchar contra la corrupción
  • Por sus fracasos en obras públicas, en Medellín, como la Biblioteca España y las Pirámides de la Avenida Oriental
  • Por sus poses de niño lindo e inteligente. Ya está grandecito

SI

  • Por su interés por la educación de los colombianos. Ese es el camino
  • Por su pulcritud en el manejo de lo público. Lo creo honesto a pesar de los cuestionamientos por algunas de sus obras como gobernante local
  • Por su apertura mental para entender al humano que gobierna
  • Por sus ideas de reconciliación y no polarización
  • Por ser el candidato, por excelencia, de los intelectuales

HUMBERTO DE LA CALLE

NO

  • Porque sería perder el voto. No le veo posibilidades de triunfo
  • Por su cercanía con las Farc, pareciera que su convivencia en La Habana, lo dejó sufriendo del Síndrome de Estocolmo

SI

  • Por ser el único verdadero hombre de estado, entre los candidatos. El mejor preparado
  • Por su probada inteligencia. Le he seguido su trabajo y sus ideas, desde hace muchos años
  • Por su apertura mental para entender al humano que gobierna
  • Por sus ideas de reconciliación y no polarización

Tratando de hacer un balance entre los NO y los SI, mi voto será por Iván Duque.

SEDUCCIONES ELECTORALES

SEDUCCIONES ELECTORALES

Eligio Palacio Roldán

Y luego, después del idílico final, con el triunfo y la celebración de la victoria, un spin-off donde termina la seducción y el elegido abandona al conquistado a su suerte…

Para la Real Academia de la Lengua Española, seducir significa “persuadir a alguien con argucias o halagos para algo, frecuentemente malo, atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual, o embargar o cautivar a alguien”.

Las tres acepciones de seducir reflejan lo que hacen por estos días Ivan Duque, Gustavo Petro, Sergio Fajardo, Germán Vargas y Humberto de La Calle para ganarse “la joya  de la corona”, la presidencia de la república. Las argucias son muchas, desde las más nobles para una conquista, como la sonrisa o la palabra amable, el acercarse a las comunidades, el hablar su mismo lenguaje; hasta las más ruines, como el cambiar los principios y el discurso para lograr la sugestión y el afecto; o el atacar a los rivales buscando su descrédito, tanto que todos los candidatos parecen haber recurrido a las estrategias del famoso líder de la propaganda negra: J.J. Rendón. Capítulo aparte merece la utilización, irresponsable y/o sin escrúpulos, de las redes sociales generando y retrasmitiendo todo tipo de contenidos falsos e insidiosos.

Persuaden para lograr, como sea, el placer del poder, el dinero, o la supuesta “inmortalidad” que da pertenecer al listado de los presidentes de un país tercermundista como Colombia, las lisonjas pasajeras de cuatro u ocho años en el primer cargo de la nación. También tratan de seducir a los electores hasta la cesión total de la voluntad, en una sublimación de la relación sexual, y a fe que lo logran con la entrega sin razón, ni conciencia, de los seguidores que caen cautivos ante sus acechos. Encantos, dirán algunos.

Y aunque se trata de seducir a la mayor cantidad de los treinta y seis millones de ciudadanos aptos para votar, según la Registraduría Nacional del Estado Civil, la tradición colombiana indica que solo serán conquistados algo más del cuarenta por ciento de sufragantes; es decir, unos 15 millones de ciudadanos. Cifra que, los más optimistas, elevan a 18 millones, dada la intensidad de la campaña y la fortaleza de los candidatos. La lucha, entonces, es por obtener las dos mayores votaciones que les permita llegar a una segunda vuelta. Imposible, parece ser, lograr el triunfo el próximo 27 de mayo dado el número y el posicionamiento de los candidatos y la dispersión de los electores. Es decir, ninguno logrará seducir, para sí, a la mitad más uno de los votos válidos.

Pero no solo tratan de seducir los candidatos, también lo hacen los partidos, los políticos y burócratas de turno, detrás de mantener o mejorar su posición; los contratistas y los corruptos buscando conservar o lograr su “tajada”; los informados o los ignorantes ,bien intencionados, luchando por un mejor porvenir para la Nación; y los fanáticos, ya presos, de la seducción, a los que no les importa sino sacar pecho, luego de las elecciones, para decir que ganaron, así en su vida cotidiana pierdan durante los próximos cuatro años.

Y luego, después del idílico final, con el triunfo y la celebración de la victoria, un spin-off donde termina la seducción y el elegido abandona al conquistado a su suerte y éste, luego del desengaño, comienza a repetir la historia para un nuevo “triunfo”, dentro de cuatro años. Y así sucesivamente, hasta la muerte o hasta que  por decisión o decepción entre al grueso grupo de abstencionistas.

ANTES DEL FIN

A pesar de las controversias y gracias a mi formación en estadística, creo en el trabajo serio y profesional de las firmas encuestadoras. Aquí un cruce de opiniones en twitter.

@namesasoyucned1
@cifrasyconcepto busca dónde esconderse el 27/05/2018. Su @German_Vargas no despegó para clasificar a una segunda vuelta. @maestroperez @Epalacior
En respuesta a @namesasoyucned1 @cifrasyconcepto y a 2 más
Hombre @NormanMesa2 @cifrasyconcepto no tiene por qué esconderse. Las tendencias de sus encuestas siempre han tenido un comportamiento similar al de las demás con @German_Vargas de cuarto. En su análisis serio y ponderado que contempla las maquinarias políticas aparece de segundo.
En respuesta a @namesasoyucned1 @cifrasyconcepto y a 2 más
Si @German_Vargas no queda de segundo seria la rebelión de los colombianos contra las maquinarias. Un fenómeno similar al de @AndresPastrana_ contra @HoracioSerpa . Ojalá así sea. Pero lo de @cifrasyconcepto es un análisis muy serio y profesional

LAS MALAS COMPAÑÍAS

LAS MALAS COMPAÑÍAS

Eligio Palacio Roldán

“Que pereza andar al lado de un tipo tan vanidoso y vacío como Sergio Fajardo”

Son incontables los recuerdos de la mamá. Uno de los más comunes es: “Mijo, ojo con las malas compañías”. Una mala compañía es aquel amigo que tiene alguna actuación non sancta que escandaliza, va contra las normas éticas y/o morales y que, como también dicen las mamás, “lo pueden llevar por el mal camino”.

Es tan común la recomendación que obviamente influye en el propio comportamiento y por eso hay prevención cuando algún conocido resulta siendo, por ejemplo, drogadicto, corrupto, “ladroncito”, paramilitar o guerrillero. Y al paso que vamos: político, magistrado, ingeniero…

En la política pareciera que no importan las malas compañías. Sin embargo, a la hora de votar, es fundamental el análisis para poder predecir el futuro del país tras la elección de uno u otro candidato. Veamos algunas malas compañías conocidas.

Los paramilitares que llenaron de sangre y terror los campos colombianos. ¡Qué miedo!

Las Farc que llenaron de sangre y terror los campos colombianos y desencadenaron el fenómeno del paramilitarismo. ¡Qué miedo!

Los parapolíticos que apoyaron a los paramilitares. ¡Qué miedo!

Gustavo Petro por su mala alcaldía de Bogotá y sus tendencias chavistas. ¡Qué miedo!

Piedad Córdoba por sus innegables relaciones con la guerrilla. Bueno, aunque eso ahora está in.  ¡Qué miedo!

Iván Cepeda por su oscuro izquierdismo. ¡Qué miedo!

El Exprocurador Alejandro Ordoñez por su oscurantismo político y religioso. ¡Qué miedo!

Viviane Morales por pretender poner el estado al servicio de la religión. ¡Qué miedo!

Germán Vargas Lleras, por haber hecho parte del desgobierno Santos y haber permanecido callado. Le puede la ambición de poder sobre cualquier cosa. Además qué arrogante. ¡Qué miedo!

José Obdulio Gaviria, la perversidad al servicio de la política. ¡Qué miedo!

Fernando Londoño Hoyos, el dueño de la verdad sectaria y discriminatoria.

Ernesto Samper, punto de no retorno en la escalada de corrupción en Colombia.

Cesar Gaviria, símbolo del “manzanillismo” del siglo pasado.

Alvaro Uribe Vélez por sus “malas compañías”, por haber impulsado la corrupción en la búsqueda de la reelección, por sus ansias de poder enfermizas. Por su odio. ¡Qué miedo!

Juan Manuel Santos por haber hecho un mal arreglo con las Farc, por su arribismo internacional, por los ríos de mermelada con que “aceitó” la corrupción en el país.  ¡Qué miedo!

Hernán Andrade, Musa Besaile, Luis Gustavo Moreno, Alejandro Lyons, Leonidas Bustos, etc, etc, etc y los cientos de corruptos que se tomaron el poder en Colombia. ¡Qué miedo!.

Marta Lucía Ramírez, Ivan Duque, Humberto de la Calle y Sergio Fajardo parecen ser “buenas compañías” pero, ¿que resultan siendo los buenos que siempre andan con los malos, a su lado? Yo daría la misma recomendación de las mamás: Cuídense de ellos.

ANTES DEL FIN

Puede ser una buena compañía, a pesar de los líos de la biblioteca de Santo Domingo Savio, las pirámides de Medellín y los Parques Biblioteca, pero que pereza andar al lado de un tipo tan vanidoso y vacío como Sergio Fajardo.

Dirá la historia que entre los parapolíticos hubo gente decente que pagó cárcel. También dirá que los políticos auxiliadores de la guerrilla permanecieron en la impunidad como los asesinos que apoyaron.

Increíble ver un asesino de las Farc de candidato a la presidencia. (Vea  LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/)

¿MARTA LUCÍA A LA SEGUNDA VUELTA?

¿MARTA LUCÍA A LA SEGUNDA VUELTA?

Eligio Palacio Roldán

Llegó otra Navidad. Ésta  cargada de conjeturas sobre el año político que se avecina. Conjeturas iguales a las de años previos a las contiendas electorales: las encuestas, el comercio de apoyos, la “vocación de poder” de los godos y de militantes de otros partidos que se desplazan hacia el candidato de mayor opción, dejando “tirado” al presidente de turno;  los precandidatos de Uribe, Germán Vargas Lleras, Marta Lucía Ramírez, y la nefasta influencia de las Farc en la contienda electoral…

Decía en agosto pasado, en mi columna CORRUPCIÓN… ¿QUE FALTA? ¿QUÉ SIGUE? https://eligiopalacio.com/2017/08/25/corrupcion-que-falta-que-sigue/ que “Tal vez sea hora de darle la oportunidad a una mujer para que tome las riendas de nuestro país. Es sabido que los niveles de corrupción entre ellas  son inferiores a los de los hombres. Por ahora, aparecen cuatro que pueden dar la pelea: Marta Lucía Ramírez, Clara López, Claudia López y Viviane Morales, ¿será una de ellas la primera en ocupar la  presidencia de Colombia?”

Pues bien, tal parece que Marta Lucía Ramírez sería la mujer con mayores posibilidades de llegar a la segunda vuelta en las elecciones presidenciales de 2018, según análisis de Roberto Pombo, director del diario El Tiempo, publicado por la revista Semana (http://www.semana.com/nacion/multimedia/martha-lucia-ramirez-y-vargas-lleras-se-disputaran-la-presidencia-roberto-pombo/548059). La apreciación se basa en que será la candidata de Uribe dada su trayectoria con respecto a los demás precandidatos de la alianza Uribe-Pastrana. Destaca su paso por los ministerios de Defensa en el gobierno del primero y de Comercio Exterior en el del segundo, su seriedad y los votos que ha tenido en anteriores elecciones. Estas razones son más que suficientes para creer en que esta hipótesis es acertada; sin embargo, la mayor fortaleza de la precandidata, que es el apoyo de Uribe, es también su mayor debilidad. Debilidad que, creo, sabrá sortear con éxito dadas sus características de personalidad, de mujer de carácter.

Dice el periodista Roberto Pombo que Marta Lucía iría a disputarse la presidencia con Germán Vargas lleras.

Y, ¿por qué llegaría Marta Lucía Ramírez a la segunda vuelta y no los demás?, Veamos:

Humberto de la Calle es un excelente candidato: serio, trabajador, se diría que honesto, pero con un INRI que lo acompañará por muchos años, hasta que las Farc demuestren sus verdaderos arrepentimiento y voluntad de paz: El haber cedido demasiado a favor de los insurgentes a cambio de muy poco para las víctimas y para los colombianos. Con un año de evolución de los acuerdos de paz hay una sensación de pérdida, de impotencia, de entrega y de derrota difícil de revertir.

El trío conformado por Jorge Robledo, Claudia López y Sergio Fajardo se ha ido desdibujando entre los gritos y las pataletas de Claudia López y las poses de galán otoñal de Sergio Fajardo. Hasta el destacado exsenador  Jorge Robledo se ha ido perdiendo en medio de tanta farándula.

Gustavo Petro tiene uno seguidores sectarios, un populismo tan marcado y unos antecedentes de corrupción tan complicados  que hacen temer para Colombia los peores días de un chavismo local.

Clara López se resignó a ser “actriz” secundaria.

Si Marta Lucía llega a la segunda vuelta podría ser la primera mujer presidente de Colombia dado el desgaste del candidato Vargas Lleras en el gobierno Santos y los problemas de corrupción de su partido: Cambio Radical.

ANTES DEL FIN

Llegó la navidad. Las promociones radiales de esta época son un ícono para los colombianos. La de Caracol es la más popular; sin embargo la de Todelar llega al alma. Véalas en NAVIDAD https://eligiopalacio.com/navidad-2/

LAS SECTAS POLITICAS

LAS SECTAS POLITICAS

Eligio Palacio Roldán

Cuando descubrí que la política existía me sentí clasificado con otra particularidad adicional a ser blanco, mono, buen estudiante, campesino. Era conservador. ¿Por qué? Pues porque esa era una característica familiar como las demás. Algo genético pareciera.

Después milité en ese partido político, era la “Reserva moral del país”, decían.  Si, era una reserva de las grandes y pequeñas castas que dominaron a Colombia en toda su historia, la reserva más añeja de la oligarquía colombiana. En una escena, la esposa de un religioso Senador de la República hacía ostentación de sus joyas y de su reciente viaje a Europa, en medio de unos campesinos ansiosos por obtener alguna ayuda, para calmar el hambre de sus hijos. Y bueno, eran poderosos, siempre cercanos a la iglesia y de una clase que se creía superior al resto de los humanos. Una secta que usaba a los pobres, con los que no se revolvía, para permanecer en el poder. Una secta que se creía elegida por Dios, que se sentía dueña de la verdad y de la moral pública. Para ellos la maldad y la corrupción estaban en el partido liberal.

Consciente de que el Partido Conservador era una secta, una “Comunidad cerrada, que  aparentaba promover fines de carácter espiritual, en la que maestros ejercían un poder absoluto sobre los adeptos” me alejé de esa organización.

Después me acerqué, sin militar jamás en él, al partido liberal. Y a pesar de decir ser el partido del pueblo, era una secta igual a la del otro partido. También la reserva moral del país, también dueños de la verdad y también, para ellos, la maldad y la corrupción estaban en el partido contrario.

Con la religión católica, que tenía las mismas características de los partidos políticos, eran  tres sectas las que giraban en torno a mi existencia. Hoy a cada una de ellas le han surgido múltiples competencias: sectas más pequeñas, más cerradas y con unos seguidores mucho más fanáticos, intolerantes y peligrosos que los anteriores.

La próxima contienda electoral tendrá muy poco elector libre, dado el desprestigio de la clase política,  y una guerra a muerte entre varias sectas, entre las cuales se elegirá el  presidente  de  Colombia. Entonces, las sectas “tradicionales”, partidos Conservador y Liberal, se sienten asustadas.

Los “libre pensadores” le temen a candidaturas respaldadas por sectas como las de la fanática religiosa  Viviane Morales, construida sobre la iglesia Casa sobre la Roca, del controvertido experiodista Darío Silva, recordado por su “lagartería” en el noticiero Noticolor, en el siglo pasado; la del ultra conservador y no menos fanático religioso, exprocurador Alejandro Ordoñez; la “del que diga Uribe”, una candidatura señalada por un hombre que se ve así mismo y que muchos otros ven como un Dios y algunos más como un demonio y que generó, a su alrededor, las dos sectas más grandes de Colombia, en este momento: la de los que lo aman y la de los que lo odian.

No miran con los mismos ojos otras candidaturas, respaldadas por otras sectas, igual de nefastas para el país que las anteriores, como la de Humberto de la Calle, criatura concebida en Cuba en el matrimonio Farc-Santos; la “made in” Venezuela de Piedad Córdoba, la de los dueños de la moral de los colombianos Claudia López, Sergio Fajardo y Jorge Robledo, la prefabricada, a punta de contratos, de Germán Vargas Lleras o la de más alto nivel de sectarismo: la de Petro, representante de los huérfanos de poder y canalizadora del resentimiento de siglos.

Lo que se viene es una guerra de sectas, muchas más que en tiempos pasados, por el poder concentrado en la Presidencia de la República, varias de las cuales, como es costumbre, desaparecerán para unirse al ganador a cambio de un “plato de lentejas”. Más que temerle a esas sectas hay que aceptarlas, cuestionarlas y, desafortunadamente elegir la más tolerante e incluyente. La menos descompuesta.

ANTES DEL FIN

La reelección presidencial fue la idea más nefasta para la democracia colombiana, en lo corrido del siglo XXI; lo fue la elección popular de alcaldes, en el pasado. Como se advirtió en su debida oportunidad, tener un presidente en campaña permanente, con todos los bienes del estado a su disposición, generaría corrupción. Ahí está: las tres ramas del poder público pagándose favores y manipulándose mutuamente, en una masa amorfa que hiede.

LA PAZ DE LOS VIEJITOS

LA PAZ DE LOS VIEJITOS
Eligio Palacio Roldán
Si estás evitando… la estupidez.
es que está andando… la treintañez.
ANA Y JAIME

A la guerrilla colombiana le pasó la treintañez y continuó con la estupidez, tuvo que llegar la sesentañez para decidirse a negociar un acuerdo de paz con el gobierno y, desde luego, al gobierno le sucede lo mismo. La paz, ahora, es cosa de viejitos prostáticos.

Negociadores de las Farc
Iván Marquez (1955) 60 años
Jesús Santrich (1967) 48 años
Simón Trinidad (1950) 65 años
Rodrigo Granda (1950) 65 años
Marco León Calarca (1957) 58 años
Andrés París (1955) 60 años
Mauricio Jaramillo El Médico (1952) 63 años
Pastor Alape (1959) 56 años
Joaquín Gómez (1947) 68 años
Carlos Antonio Lozada (1960) 55 años
Pablo Catatumbo (1953) 62 años
Bernardo salcedo (1945) 70 años  Estimado
Rubén Zamora (1963) 52 años
Hermes Aguilar Sin datos
Miguel Angel Pascuas (1940) 75 años
Promedio 61.21 años
Negociadores del Gobierno
Humberto de la Calle Lombana(1947) 68 años
General (r) Óscar Naranjo (1956) 59 años
General (r) Jorge Enrique Mora (1945) 70 años
Sergio Jaramillo (1966) 49 años
Frank Pearl (1962) 53 años
Luis Carlos Villegas (1957) 58 años
Promedio 59.5 años
Juan Manuel Santos (1951) 64 años

Me decía un amigo que los que tenemos más de 50 años de edad estamos de salida y que tras de nosotros vienen varias generaciones que piensan distinto, que sienten distinto, que eligen distinto. Generaciones que ya no se identifican con los partidos políticos tradicionales, que, es más, no quieren saber nada de ellos. Yo le agrego que en su mayoría ya no saben de la guerrilla, ni de sus fechorías. Son generaciones urbanas que en estos tiempos de vértigo no recuerdan lo que sucedía a comienzos de siglo y cuya mayoría se formó en los ocho años del gobierno Uribe y los cinco de Santos, generaciones que ven a la guerrilla como lo que son: unos viejitos con la “lápida pegada del culo”, que con los años hacen lo que todos los mayores: buscar un refugio de paz para pasar sus últimos días.

Y mientras que los viejitos del gobierno entregan “el oro y el moro” a los viejitos de las Farc, en las barriadas de las principales ciudades del país, los jóvenes tratan de subsistir en medio de la adversidad, en la prostitución y entre las bocanadas de humo que deja el mundo de la droga. (Ver MEDELL IN  IN SOSTENIBLE  http://wp.me/p2LJK4-ME y MEDELLIN ILEGAL http://wp.me/p2LJK4-UU). Y en esta realidad, tan cruda, tan violenta, tan triste, que importancia puede tener un acuerdo de paz diferente a de las bandas que controlan las comunas. Bueno, quizás un desempleado más, un guerrillero venido a engrosar la miseria de las ciudades, las bandas de delincuencia. Y entonces, ese entorno tan bien narrado en la televisión colombiana (LA VENDEDORA DE FRUSTRANTES NOSTALGIAS, DE UN PAÍS DEL TERCER  MUNDO http://wp.me/p2LJK4-1lf), será más universal, más propio, más real, más cercano a cada uno de los seres menores de 50 años, que no tienen nada que ver en el proceso de Paz con las Farc.

Terminado el proceso de paz con las Farc seguramente tendremos un anciano Nobel de Paz, Santos; un presidente septenario, Humberto de la Calle;  unos exguerrilleros, ancianitos, congresistas, disfrutando de las mieles del poder (contratos, medios de comunicación, dinero, tranquilidad), por las que lucharon siempre;  y centenares de jóvenes desplazados de la guerrilla a la delincuencia común; o sea, moviéndose de un lado a otro para quedar en el mismo lugar, dejando que el tiempo pase mientras se trata de subsistir como sea y de olvidar las frustraciones, inmersos en el mundo de las drogas.

Como antes, con el Frente Nacional, se negocia entre los poderosos y se olvidan los colombianos de a pie. Correrán ríos de tinta en los impresos, se escucharán extras en radio y televisión, las redes sociales hablarán de una nueva era y, al final, todo seguirá igual, o peor, porque la historia de Colombia es una sola, una historia de guerra. (Ver LA GUERRA EN COLOMBIA (VIDEO) http://wp.me/p2LJK4-zE)

ANTES DEL FIN

“Las Ciudades Invisibles”, de Ítalo Calvino,  es mi libro de cabecera. En una de sus historias se cuenta: “…En todas estas cosas pensaba el hombre cuando deseaba una ciudad. Isidora es, pues, la ciudad de sus sueños; con una diferencia. La ciudad soñada lo contenía joven; a Isidora llega a edad avanzada. En la plaza hay un murete desde donde los viejos miran pasar a la juventud: el hombre está sentado en fila con ellos. Los deseos ya son recuerdos.”. El tiempo todo lo cura, dicen. El tiempo todo lo cobra. A los cabecillas de las Farc, el tiempo les cobró. Ahora son unos viejitos con miedo a morir en su ley, en la guerra. Ya ni siquiera recuerdan sus ideales de ayer.

El presidente Santos sueña con que Colombia colaborará con 5.000 hombres en las misiones de paz de la ONU. La inocencia de los viejitos…