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IZQUIERDA, IZQUIERDA, IZQUIERDA

IZQUIERDA, IZQUIERDA, IZQUIERDA

Eligio Palacio Roldán

Una gran amiga aprendió a conducir cuando ya sobrepasaba los 50 años. Fue un tanto complejo porque tenía problemas de ubicación entre izquierda y derecha. Un atardecer, tratando de estacionar su vehículo, casi atropella al encargado del parqueadero quien le insistía que lo dirigiera a la izquierda:

  • Izquierda, izquierda, izquierda. Gritaba el hombre

Y ella lo dirigía a la derecha, haciendo caso omiso, hasta que tuvo que frenar alarmada.

La historia viene a cuento porque lo mismo sucede en Colombia: El país se divide entre unos dirigentes empeñados en seguir conduciendo a la derecha y unas voces que, a gritos, piden un giro a la izquierda. Pareciera que estar en el centro es un imposible.

A finales del siglo XX y comienzos del XXI, aterrorizados por una guerrilla cada vez más armada, violenta y delincuente, los legitimadores de opinión pidieron un giro del país hacia la derecha política. La mano fuerte y el orden eran el anhelo de los colombianos. No se admitieron matices  y Alvaro Uribe fue el símbolo de esa era. En ese entonces, las voces que pedían prudencia y mirar hacia la Colombia marginada fueron acalladas.

Las cosas han cambiado radicalmente. Ahora está de moda ser de izquierda, pensar que los problemas del país se originan en los ricos, que las protestas y los paros son la solución para lograr reivindicaciones sociales y/o económicas. Los columnistas que defienden esta política son los preferidos por los lectores  sin importar que tan tendenciosos sean. Es una especie de retorno al romanticismo de los años sesenta, acentuado por gobiernos débiles y sin liderazgo, como los de Juan Manuel Santos e Iván Duque.

Este cambio radical, no de Germán Vargas Lleras sino del país, de derecha a izquierda que podría generar un colapso de la economía y de las libertades personales al estilo Venezuela, Cuba o Nicaragua, de la mano de personajes tan controvertidos como Gustavo Petro, se debe a la miopía de los dirigentes de derecha, de Alvaro Uribe y sus seguidores, de Duque, que creen que favoreciendo al gran capital y castigando a la clase media, el país tendrá futuro. Igual sucede con el manejo del tema de la corrupción frente al que todos los gobiernos aplican, al pie de la letra, los estribillos de una famosa canción de Shakira, pues han sido brutos, ciegos, sordomudos, torpes y testarudos. Y esa corrupción, en la dirigencia colombiana, hace que muchos crean que no hay mayores diferencias, en el manejo del problema,  entre los gobiernos de Maduro en Venezuela y el de Duque en Colombia.

Y es lo que no parecen entender los dirigentes políticos y económicos, los generadores de opinión y todos los colombianos es que los extremos no conducen a ninguna parte, que los más importantes planteamientos están en el centro. Un centro político que no parece tener un líder visible.

ANTES DEL FIN

Preocupación despiertan los bajos índices de favorabilidad del presidente Duque. Se le veían disposición e inteligencia, virtudes que se fueron al traste por su falta de liderazgo.

La navidad es sinónimo de felicidad; sin embargo, esto no siempre es cierto. Un abrazo para quienes no tendrán una FELIZ NAVIDAD.

Ver NAVIDAD https://eligiopalacio.com/navidad-2/
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VISIONES DE LAS ELECCIONES

VISIONES DE LAS ELECCIONES

Eligio Palacio Roldán

Como lo he dicho, en varias oportunidades, la objetividad no existe. Con esta claridad, expongo mi visión sobre los resultados electorales.

  • Las elecciones del próximo 17 de junio serán, otra vez, para determinar quiénes son mayoría: los amigos o los enemigos del expresidente Uribe.
  • Alvaro Uribe Vélez, hasta hoy, sigue siendo el rey. Su única derrota, la reelección de Santos. A pesar de sumar enemigos, son mucho más sus seguidores. Es la figura política más importante de Colombia, en lo corrido del siglo XXI.
  • Santos fue derrotado, como siempre, en la historia de su vida política. Solo a punta de mermelada pudo reelegirse hace cuatro años. Su primera elección se la debe a Uribe. Colombia no lo sigue y no le cree.
  • A pesar de ser el elegido de Uribe, Duque muestra su fortaleza y se perfila como el sucesor natural de su mentor.
  • Gustavo Petro se convierte en el “Alvaro Uribe” de la izquierda: Amado y odiado. Sin escrúpulos. “El fin justifica los medios”. Si no fuera por su afinidad con el régimen venezolano sería fácilmente elegido presidente de Colombia. Al igual que Uribe, tendrá, fanáticos, seguidores y detractores por el resto de sus días.
  • Sergio Fajardo representa, esta vez, a los inconformes. Antes lo hicieron Noemí Sanín y Antanas Mockus. Si se mueve con inteligencia, su movimiento podría tener buenos resultados en el largo plazo. De lo contrario,  correrá la misma suerte de sus antecesores.
  • Germás Vargas se equivocó desde que se sacrificó por Santos. Pudo ser el presidente hace cuatro años. Colombia cobró, en su nombre, el malestar con el gobierno actual. Será el Alvaro Gómez o el Horacio Serpa de principios de siglo.
  • Humberto de la Calle, se equivocó de tiempo. Era el único estadista, entre los candidatos, pero las recientes negociaciones de paz con las Farc, en las que pocos creen, arruinaron sus aspiraciones.
  • Otra vez fueron derrotadas las maquinarias. Si, otra vez. Ya habían sido vencidas en 1998, cuando Pastrana le ganó a Serpa, en el 82 cuando Belisario derrotó a López y en el 70 cuando Rojas Pinilla habría triunfado sobre Misael Pastrana. Aunque me cuentan que las maquinarias no fueron derrotadas, solamente que no fueron “aceitadas”. No hubo plata.
  • En la segunda vuelta se enfrentan las clases emergentes (Duque), con las clases populares (Petro). La “alta alcurnia” y la “Gran Prensa” serán simples espectadores en la contienda electoral.
  • La prensa que fue una de las causas de la debacle en el gobierno Samper, no pudo contener la del gobierno Santos. Fue derrotada, una vez más, por Alvaro Uribe Vélez. (Puede leer 20 AÑOS: LA MISMA CORRUPCIÓN, OTRA SOCIEDAD https://eligiopalacio.com/2018/05/11/20-anos-la-misma-corrupcion-otra-sociedad/)
  • No es tan claro que Duque sea el presidente. Los enemigos de Uribe son muchos y podrían ocasionar su derrota. La situación en Venezuela jugará un papel importante, en su posible victoria.
  • No es tan lejana la venezolanización de Colombia si Petro llega a la presidencia de la república, son conocidas sus afinidades con el gobierno del vecino país. (Ver LA VENEZOLANIZACIÓN DE LA ECONOMIA COLOMBIANA https://eligiopalacio.com/2015/05/27/la-venezolizacion-de-colombia/)
  • La situación en el Congreso no será fácil para el próximo presidente de Colombia. Si gana Petro tendrá a Duque y Uribe de contradictores constantes. Si gana Duque, tendrá a Petro en las mismas condiciones. ¿Y el resto? Bueno. el resto estará “pegado” al gobernante de turno, sumergido en la “mermelada”, como siempre.
  • Desde el próximo 7 de agosto una mujer en la vicepresidencia de la república. Buena noticia. Va siendo hora de que gobiernen el país. Ojala el presidente elegido permita su actuar en misiones importantes.
  • Llegarán cuatro años de confrontación continua que entorpecerán la ejecución de los proyectos del gobierno de turno. Ojalá la clase política madure y ejerza la sana crítica.
  • Duque, si resulta ganador, como creo, tendrá un gran reto para detener el avance de la izquierda colombiana, de la mano de Petro. Si Petro es el ganador, tendrá que hacer ingentes esfuerzos para no perder el poder. ¡Qué miedo! Si, otra vez Venezuela.

ANTES DEL FIN

Tres semanas complejas nos esperan en nuestra historia democrática. Mesura es lo que uno pediría y veracidad y ética en lo que se dice a través de las redes sociales y en los  medios de comunicación. Que gane el que Colombia decida.

27M – RAZONES PARA LA DECISIÓN, A LA HORA DE ELEGIR

27M – RAZONES PARA LA DECISIÓN A LA HORA DE ELEGIR

Eligio Palacio Roldan

Llegó el momento de decidir en la contienda electoral más importante,  en lo corrido del siglo. No en vano ha despertado un interés sin precedentes Por primera vez, en unas elecciones presidenciales, hay cinco candidatos con cualidades suficientes para ocupar el primer cargo de la nación y con defectos tan grandes que atemorizan a más de un elector.

Decidir es enfrentarse al riesgo, la inquietud y el sinsabor de no saber que habría sucedido si se tomara un camino diferente al seleccionado y aunque se trate de utilizar la razón, a la hora de escoger, ésta siempre estará permeada por los sentidos y por las propias barreras intelectuales y mentales.

Analizando los candidatos, siempre habrá razones para votar o no hacerlo por uno u otro. Aquí algunas de las que llegan a mi percepción, subjetiva desde luego, razones alejadas de las promesas y los programas pues, como lo he dicho, cada uno está en plan de conquista y sus planteamientos son acomodados a las aspiraciones de sus seguidores y por lo tanto poco creíbles.

Puede leer SEDUCCIONES ELECTORALES https://eligiopalacio.com/2018/05/18/seducciones-electorales/

IVÁN DUQUE.

NO

  • Porque es el candidato del expresidente Uribe, un hombre a quien no le importan los medios para lograr sus fines, un hombre que pudo transformar el país y se lo entregó a los corruptos por lograr su reelección, un hombre que derrochó la bonanza de los commodities, de comienzo de siglo, que hubiese permitido llevar a Colombia hacia el desarrollo.
  • Por tener entre las coaliciones, que lo apoyan, personajes de mentalidades tan retrógradas como la del exprocurador Alejandro Ordoñez, Viviane Morales y María Fernanda Cabal, entre otros, tan perversos como José Obdulio y siniestros como Popeye.
  • Por sus posiciones arcaicas con respecto a la familia y las libertades individuales
  • Por representar la ultraderecha colombiana e internacional y el neoliberalismo.

SI

  • Por representar el futuro, un nuevo liderazgo, y la posibilidad de dejar el pasado atrás
  • Por la forma como enfrenta las críticas. Su empatía, juventud, decencia y sus ganas de unir al país.
  • Porque, creo, superará a Uribe en la política nacional y el expresidente pasará a ser solo un recuerdo.
  • Por ser el candidato de Uribe, el hombre que en su gobierno le devolvió la confianza al país, derrotó a la guerrilla de las Farc y es el líder con mayor número de seguidores en Colombia
  • Por tener una excelente candidata a la vicepresidencia: Marta Lucía Ramírez: Ética, comprometida, inteligente, decente
  • Por su lucha contra la impunidad de los delitos de las Farc
  • Por sus ideas de reconciliación y no polarización
  • Porque me asecha el fantasma del “castrochavismo”
  • Por ser el candidato con mejores ideas para acompañar la Colombia rural, a la que pertenezco

 GUSTAVO PETRO.

NO

  • Porque es el candidato de una izquierda recalcitrante, vengativa, acomplejada. De la que, estoy convencido, hacen parte las Farc.
  • Por su cercanía con los gobiernos de Chávez y Maduro que han llevado al vecino país de Venezuela a la peor crisis de su historia.
  • Por las críticas de sus compañeros de militancia; entre ellos, la del ser humano que mayor admiración me ha despertado en la vida: Carlos Gaviria Díaz. Y otros como Jorge Robledo y Navarro Wolf.
  • Por tener entre las coaliciones, que lo apoyan, personajes perversos como Iván Cepeda, entre otros.
  • Por los malos resultados de su gestión como alcalde de Bogotá.
  • Por su pasado tenebroso como dirigente del M19
  • Por sus ataques a la prensa y los periodistas
  • Por su populismo
  • Porque me asecha el fantasma del “castrochavismo”
  • Porque hace tiempo me pasó la edad de las utopías socialistas

SI

  • Por su inteligencia e ideas innovadoras
  • Por darle una oportunidad a la izquierda colombiana, marginada del poder en mis 50 años de vida.
  • Por su origen modesto
  • Por su labor como congresista, cuando demostró su capacidad para denunciar la corrupción

GERMÁN VARGAS LLERAS

NO

  • Porque es el candidato, por excelencia, de la clase política corrupta de nuestro país
  • Por haber hecho parte del Gobierno Santos
  • Por su arrogancia, antipatía, mal genio y falta de caridad humana
  • Por hacer parte de la rancia oligarquía colombiana.
  • Por sus desplantes a la prensa y a los periodistas

SI

  • Por su preparación para asumir la presidencia de Colombia
  • Por sus ejecutorias para el desarrollo de la infraestructura del país, como vicepresidente de la república
  • Por tener a Jorge Enrique Vélez en su equipo de trabajo
  • Por su lucha contra la impunidad de los delitos de las Farc
  • Porque me asecha el fantasma del castrochavismo”

SERGIO FAJARDO

NO

  • Por su falta de preparación para asumir al candidatura a la presidencia. Evidente su ignorancia en varios temas, como el económico
  • Por creerse el único capaz de luchar contra la corrupción
  • Por sus fracasos en obras públicas, en Medellín, como la Biblioteca España y las Pirámides de la Avenida Oriental
  • Por sus poses de niño lindo e inteligente. Ya está grandecito

SI

  • Por su interés por la educación de los colombianos. Ese es el camino
  • Por su pulcritud en el manejo de lo público. Lo creo honesto a pesar de los cuestionamientos por algunas de sus obras como gobernante local
  • Por su apertura mental para entender al humano que gobierna
  • Por sus ideas de reconciliación y no polarización
  • Por ser el candidato, por excelencia, de los intelectuales

HUMBERTO DE LA CALLE

NO

  • Porque sería perder el voto. No le veo posibilidades de triunfo
  • Por su cercanía con las Farc, pareciera que su convivencia en La Habana, lo dejó sufriendo del Síndrome de Estocolmo

SI

  • Por ser el único verdadero hombre de estado, entre los candidatos. El mejor preparado
  • Por su probada inteligencia. Le he seguido su trabajo y sus ideas, desde hace muchos años
  • Por su apertura mental para entender al humano que gobierna
  • Por sus ideas de reconciliación y no polarización

Tratando de hacer un balance entre los NO y los SI, mi voto será por Iván Duque.

SEDUCCIONES ELECTORALES

SEDUCCIONES ELECTORALES

Eligio Palacio Roldán

Y luego, después del idílico final, con el triunfo y la celebración de la victoria, un spin-off donde termina la seducción y el elegido abandona al conquistado a su suerte…

Para la Real Academia de la Lengua Española, seducir significa “persuadir a alguien con argucias o halagos para algo, frecuentemente malo, atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual, o embargar o cautivar a alguien”.

Las tres acepciones de seducir reflejan lo que hacen por estos días Ivan Duque, Gustavo Petro, Sergio Fajardo, Germán Vargas y Humberto de La Calle para ganarse “la joya  de la corona”, la presidencia de la república. Las argucias son muchas, desde las más nobles para una conquista, como la sonrisa o la palabra amable, el acercarse a las comunidades, el hablar su mismo lenguaje; hasta las más ruines, como el cambiar los principios y el discurso para lograr la sugestión y el afecto; o el atacar a los rivales buscando su descrédito, tanto que todos los candidatos parecen haber recurrido a las estrategias del famoso líder de la propaganda negra: J.J. Rendón. Capítulo aparte merece la utilización, irresponsable y/o sin escrúpulos, de las redes sociales generando y retrasmitiendo todo tipo de contenidos falsos e insidiosos.

Persuaden para lograr, como sea, el placer del poder, el dinero, o la supuesta “inmortalidad” que da pertenecer al listado de los presidentes de un país tercermundista como Colombia, las lisonjas pasajeras de cuatro u ocho años en el primer cargo de la nación. También tratan de seducir a los electores hasta la cesión total de la voluntad, en una sublimación de la relación sexual, y a fe que lo logran con la entrega sin razón, ni conciencia, de los seguidores que caen cautivos ante sus acechos. Encantos, dirán algunos.

Y aunque se trata de seducir a la mayor cantidad de los treinta y seis millones de ciudadanos aptos para votar, según la Registraduría Nacional del Estado Civil, la tradición colombiana indica que solo serán conquistados algo más del cuarenta por ciento de sufragantes; es decir, unos 15 millones de ciudadanos. Cifra que, los más optimistas, elevan a 18 millones, dada la intensidad de la campaña y la fortaleza de los candidatos. La lucha, entonces, es por obtener las dos mayores votaciones que les permita llegar a una segunda vuelta. Imposible, parece ser, lograr el triunfo el próximo 27 de mayo dado el número y el posicionamiento de los candidatos y la dispersión de los electores. Es decir, ninguno logrará seducir, para sí, a la mitad más uno de los votos válidos.

Pero no solo tratan de seducir los candidatos, también lo hacen los partidos, los políticos y burócratas de turno, detrás de mantener o mejorar su posición; los contratistas y los corruptos buscando conservar o lograr su “tajada”; los informados o los ignorantes ,bien intencionados, luchando por un mejor porvenir para la Nación; y los fanáticos, ya presos, de la seducción, a los que no les importa sino sacar pecho, luego de las elecciones, para decir que ganaron, así en su vida cotidiana pierdan durante los próximos cuatro años.

Y luego, después del idílico final, con el triunfo y la celebración de la victoria, un spin-off donde termina la seducción y el elegido abandona al conquistado a su suerte y éste, luego del desengaño, comienza a repetir la historia para un nuevo “triunfo”, dentro de cuatro años. Y así sucesivamente, hasta la muerte o hasta que  por decisión o decepción entre al grueso grupo de abstencionistas.

ANTES DEL FIN

A pesar de las controversias y gracias a mi formación en estadística, creo en el trabajo serio y profesional de las firmas encuestadoras. Aquí un cruce de opiniones en twitter.

@namesasoyucned1
@cifrasyconcepto busca dónde esconderse el 27/05/2018. Su @German_Vargas no despegó para clasificar a una segunda vuelta. @maestroperez @Epalacior
En respuesta a @namesasoyucned1 @cifrasyconcepto y a 2 más
Hombre @NormanMesa2 @cifrasyconcepto no tiene por qué esconderse. Las tendencias de sus encuestas siempre han tenido un comportamiento similar al de las demás con @German_Vargas de cuarto. En su análisis serio y ponderado que contempla las maquinarias políticas aparece de segundo.
En respuesta a @namesasoyucned1 @cifrasyconcepto y a 2 más
Si @German_Vargas no queda de segundo seria la rebelión de los colombianos contra las maquinarias. Un fenómeno similar al de @AndresPastrana_ contra @HoracioSerpa . Ojalá así sea. Pero lo de @cifrasyconcepto es un análisis muy serio y profesional

20 AÑOS: LA MISMA CORRUPCIÓN, OTRA SOCIEDAD

20 AÑOS: LA MISMA CORRUPCIÓN, OTRA SOCIEDAD

Eligio Palacio Roldán

El candidato del gobierno, de ese entonces,  era Horacio Serpa, Germán Vargas Lleras es el del hoy.

Hace 20 años, 1998, cubría periodísticamente las campañas políticas a la presidencia de la república, para Caracol Radio, en Medellín. En esos días los colombianos asistíamos  indignados a las últimas elecciones del siglo pasado. La indignación tenía su origen en la financiación de la campaña de Ernesto Samper, el presidente de la época, por parte del cartel de Cali.

Sobre el tema informó la agencia de noticias Reuter el 21 de julio de ese año: “El presidente de Colombia, Ernesto Samper, admitió públicamente el lunes que su campaña electoral en 1994 fue financiada en parte por el narcotráfico.

Pero no obstante ese asentimiento, Samper insistió en que, al momento de la recepción de esos fondos, no tuvo conocimiento directo del tema.

La admisión fue una de las más públicas hechas hasta la fecha por Samper, sobre el llamado narcoescándalo que sacudió a su gobierno desde poco después de tomar posesión y que, en su punto más difícil, amenazó con sacarlo del poder”.

El 14 de agosto de 2013, la Revista Semana hizo eco de las declaraciones del hijo de Miguel Rodríguez Orejuela, así: “Según William Rodríguez Abadía, hijo de Miguel Rodríguez, la mafia le pagó al Congreso para eximir al expresidente.

Según su testimonio, la mafia compró a los congresistas para lograr la absolución del expresidente Ernesto Samper Pizano en el juicio que se le hacía en el Parlamento por posibles ingresos de la mafia a su campaña electoral. ¿Por qué? “Porque teníamos que evitar que el presidente Samper se cayera. Si esto hubiera ocurrido, nos habrían extraditado administrativamente. Samper no se podía caer”. “

El diario El Espectador informó el pasado 14 de marzo: “El presidente Juan Manuel Santos se pronunció este martes, por primera vez, sobre las revelaciones que señalan que hubo “recursos no registrados” en su campaña a la Presidencia en 2010. 

Santos pidió excusas por un hecho que calificó de “bochornoso”. Agregó que “nunca debió suceder” y que fue algo sobre lo que se acababa de enterar.”

Hace dos días la Revista semana publicó: “Por estas mismas fechas, hace cuatro años, Roberto Prieto era el líder de la campaña presidencial que estaba a punto de ganar las elecciones. Ahora vive una situación totalmente opuesta a esos días de éxito. El próximo martes, el gerente de Santos Presidente 2014 podría ser enviado a prisión. Este lunes, la Fiscalía le imputó 5 delitos porque, al parecer, recibió sobornos para hacer lobby a favor de privados, entre esos Odebrecht. 

Pero el ente no solo señala a Prieto de esos presuntos actos de corrupción. Además le endilgó el delito de falso testimonio pues, asegura, dijo que no conocía de la entrada de dineros de la multinacional brasileña a la campaña presidencial de Juan Manuel Santos, una versión que habría quedado desmentida en una llamada, en poder de la Fiscalía, que sostuvo con Zambrano.”

Esta misma semana, el periódico El Tiempo informa: “Mediante dos cartas, una dirigida al magistrado Emiliano Rivera y otra a la magistrada Ángela Hernández, la Procuraduría les solicitó “celeridad” en los procesos contra las campañas de Juan Manuel Santos en 2010 y 2014 y su supuesta relación con Odebrecht.”

La repetición de los hechos parece confirmar aquella frase del tango de Gardel, Volver: “20 años no es nada”. La misma financiación de las campañas de los presidentes de la república por parte de los delincuentes, igual absolución. En nuestra historia solo se ha producido un cambio, un cambio que califico de fatal: la pérdida de valores o la generalización del todo vale o la traquetización de la sociedad. Por eso el hecho de que la campaña del presidente Santos haya sido financiada por los corruptos de Odebrecht no lo cuestiona nadie, ni siquiera quienes le otorgaron el Premio Nobel de Paz.

Es más, se diría que hay una complacencia o al menos un silencio cómplice de los medios de comunicación a diferencia con lo sucedido con Samper cuando, comparativamente, solo habían algunos periodistas “enmermelados”, como Darío Arismendi. Ahora muy pocos cuestionan, muy pocos investigan. Todo es silencio.

Tampoco se cuestionan las campañas de los candidatos actuales. Seguramente, en unos años, estaremos narrando la misma historia que hoy no se hace visible para los electores porque, entre otras cosas, a los colombianos no parece interesarnos el tema de la corrupción, a lo sumo como escándalo mediático y chisme de corrillo. Nada más.

El candidato del gobierno, de ese entonces,  era Horacio Serpa, Germán Vargas Lleras es el del hoy.

ANTES DEL FIN

Que pasa con el periodismo antioqueño: no fue capaz de propiciar un buen debate entre los candidatos presidenciales.

Se desdibujó completamente el candidato Fajardo. Pareciera no se preparó para ser candidato presidencial

COHERENCIA: poesía barata

COHERENCIA: poesía barata

Norman Mesa Lopera

Ahora mismo, y siempre, en épocas preelectorales todo mundo: yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos estamos pidiendo de los demás, coherencia.

Quitémonos esa máscara de moralidad ruin. Coherente no es el candidato, ni el grupo político que lo avala… Coherentes no somos quienes votamos, o nos abstenemos, o quienes alguna vez lo hemos hecho en blanco.

Coherentes no somos los que reclamamos respeto del que simpatiza con un candidato, y a renglón seguido dejamos escapar  odio en redes sociales con un grado más de irrespeto.

Coherentes no somos los que militamos en partidos políticos que a nivel nacional no disque son compatibles ideológicamente, pero con los que a nivel parroquial hacemos alianzas.

Coherentes no somos los que nos juntamos hasta con el diablo para destruir aspiraciones políticas que no son del agrado.

Coherentes no somos los que esperamos el guiño del lider, para determinar nuestro voto.

Coherentes no pueden ser los que se hacen elegir a la sombra de un lider o un amigo para luego traicionarlo.

Coherentes no son columnistas y medios que enfilan sistemáticamente su artillería contra un líder y su grupo político, pero que no mencionan nada de gobiernos en los que participaron o de los que se beneficiaron y fueron tan, o más grotescos que el que critican.

Coherente no es Viviane Morales apoyando a Iván Duque, y tampoco La U apoyando a Vargas Lleras, ni lo fue Sergio Fajardo buscando alianzas con el partido Liberal, siendo esa colectividad, junto con la conservadora, blanco de ataques solapados de su parte.

Parodiando una célebre frase de Juan Manuel Santos, cuando minimizó un tal paro agrario, hay qué decir de verdad: “la tal coherencia no existe…” Nunca existió y nunca existirá, por lo menos en el campo político.

Hace rato vengo diciendo que la única constante en quienes (y no me saco del costal) hacemos política es la deslealtad, la ingratitud y la traición, pero hay otro apellido -a propósito del tema de moda-  y es el de la incoherencia.

Ñapa: Incoherente es quien escribe sobre incoherencia sin pedirle a google su significado…incoherencia: cosa que contradice a otra, o no guarda con ella una relación lógica.

LAS MALAS COMPAÑÍAS

LAS MALAS COMPAÑÍAS

Eligio Palacio Roldán

“Que pereza andar al lado de un tipo tan vanidoso y vacío como Sergio Fajardo”

Son incontables los recuerdos de la mamá. Uno de los más comunes es: “Mijo, ojo con las malas compañías”. Una mala compañía es aquel amigo que tiene alguna actuación non sancta que escandaliza, va contra las normas éticas y/o morales y que, como también dicen las mamás, “lo pueden llevar por el mal camino”.

Es tan común la recomendación que obviamente influye en el propio comportamiento y por eso hay prevención cuando algún conocido resulta siendo, por ejemplo, drogadicto, corrupto, “ladroncito”, paramilitar o guerrillero. Y al paso que vamos: político, magistrado, ingeniero…

En la política pareciera que no importan las malas compañías. Sin embargo, a la hora de votar, es fundamental el análisis para poder predecir el futuro del país tras la elección de uno u otro candidato. Veamos algunas malas compañías conocidas.

Los paramilitares que llenaron de sangre y terror los campos colombianos. ¡Qué miedo!

Las Farc que llenaron de sangre y terror los campos colombianos y desencadenaron el fenómeno del paramilitarismo. ¡Qué miedo!

Los parapolíticos que apoyaron a los paramilitares. ¡Qué miedo!

Gustavo Petro por su mala alcaldía de Bogotá y sus tendencias chavistas. ¡Qué miedo!

Piedad Córdoba por sus innegables relaciones con la guerrilla. Bueno, aunque eso ahora está in.  ¡Qué miedo!

Iván Cepeda por su oscuro izquierdismo. ¡Qué miedo!

El Exprocurador Alejandro Ordoñez por su oscurantismo político y religioso. ¡Qué miedo!

Viviane Morales por pretender poner el estado al servicio de la religión. ¡Qué miedo!

Germán Vargas Lleras, por haber hecho parte del desgobierno Santos y haber permanecido callado. Le puede la ambición de poder sobre cualquier cosa. Además qué arrogante. ¡Qué miedo!

José Obdulio Gaviria, la perversidad al servicio de la política. ¡Qué miedo!

Fernando Londoño Hoyos, el dueño de la verdad sectaria y discriminatoria.

Ernesto Samper, punto de no retorno en la escalada de corrupción en Colombia.

Cesar Gaviria, símbolo del “manzanillismo” del siglo pasado.

Alvaro Uribe Vélez por sus “malas compañías”, por haber impulsado la corrupción en la búsqueda de la reelección, por sus ansias de poder enfermizas. Por su odio. ¡Qué miedo!

Juan Manuel Santos por haber hecho un mal arreglo con las Farc, por su arribismo internacional, por los ríos de mermelada con que “aceitó” la corrupción en el país.  ¡Qué miedo!

Hernán Andrade, Musa Besaile, Luis Gustavo Moreno, Alejandro Lyons, Leonidas Bustos, etc, etc, etc y los cientos de corruptos que se tomaron el poder en Colombia. ¡Qué miedo!.

Marta Lucía Ramírez, Ivan Duque, Humberto de la Calle y Sergio Fajardo parecen ser “buenas compañías” pero, ¿que resultan siendo los buenos que siempre andan con los malos, a su lado? Yo daría la misma recomendación de las mamás: Cuídense de ellos.

ANTES DEL FIN

Puede ser una buena compañía, a pesar de los líos de la biblioteca de Santo Domingo Savio, las pirámides de Medellín y los Parques Biblioteca, pero que pereza andar al lado de un tipo tan vanidoso y vacío como Sergio Fajardo.

Dirá la historia que entre los parapolíticos hubo gente decente que pagó cárcel. También dirá que los políticos auxiliadores de la guerrilla permanecieron en la impunidad como los asesinos que apoyaron.

Increíble ver un asesino de las Farc de candidato a la presidencia. (Vea  LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/)

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