FARC- DE FEROCES LOBOS A DULCES ABUELITOS

FARC- DE FEROCES LOBOS A DULCES ABUELITOS

Eligio Palacio Roldán

En los años 1600 un hombre llamado Charles Perrault (1628/01/12 – 1703/05/16) escribió varios de los cuentos infantiles más tradicionales de la historia de la humanidad. Entre ellos, Caperucita Roja.

En el cuento, Caperucita Roja es engañada por el lobo que devora a su abuelita  y pretende hacer lo mismo con ella, quien es rescatada por un leñador. (http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/1630/Charles%20Perrault).

Cuando nos contaban el cuento, en esos primeros años de infancia, nos poníamos tristes y/o temerosos. Los adultos nos decían que eso era pura fantasía, que la historia no correspondía a la realidad.

Pasados los años, no estoy tan seguro.

Los colombianos llevamos más de medio siglo temiendo y huyendo a un feroz lobo llamado Farc. Muchos países del mundo pensaban que ese lobo era una fantasía, como en el cuento de Perrault, pero un presidente llamado Andrés Pastrana demostró que era real. (Ver LA DEUDA CON ANDRES PASTRANA https://eligiopalacio.com/2016/02/03/la-deuda-de-colombia-con-andres-pastrana/)

Después vino el leñador ALVARO URIBE VÉLEZ (https://eligiopalacio.com/2016/04/06/alvaro-uribe-velez/) quien no tuvo la suerte del original y dejó al Lobo Farc mal herido, más no muerto, y rescató a la pobre Caperucita Colombia Roja de las garras del siniestro animal, llamado el lobo Farc.

Y como estuvo herido, se recuperó con la ayuda del otro lobo vestido de oveja: Juan Manuel Santos. Entonces sus integrantes recobraron su disfraz de viejitos indefensos. Bueno, solo el de indefensos, el de viejitos ya era parte de sus vidas. Se volvió real. Cuestiones de la edad, dicen. Ver  LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/.

Con ese disfraz de viejitos indefensos tienen engañada a gran parte de la comunidad internacional, que parece olvidar las tragedias originadas por sus sanguinarias actuaciones: los secuestros, los atentados terroristas, los ataques a poblaciones indefensas, la extorsión y sobre todo su transformación en  cartel del narcotráfico.

Siempre se dijo que el lobo Farc tenía simpatizantes en el poder. Se hablaba de Gabriel García Márquez, Enrique Santos. Serpa,  Samper, Piedad Córdoba. De muchos otros “colombianos de bien”.

Para defenderse del sanguinario lobo Farc, muchos colombianos se armaron y se igualaron a los delincuentes. Incluso los superaron en crueldad. Pero eran bien vistos, como unos protectores. Cuando Uribe Vélez fue presidente, la dirigencia colombiana se dejó engolosinar  con la “mermelada” y apoyó a los nuevos delincuentes. Luego hasta los llevaron al Congreso.

“Cambia, todo cambia”, cantaba Mercedes Sossa. Y en Colombia todo cambió: por la ambición, los enemigos del lobo feroz Farc cayeron en desgracia. La situación se hizo insostenible y tuvieron que ser extraditados a Estados Unidos. Sus colaboradores, de la dirigencia política,  fueron encarcelados.

Pero todo siguió cambiando para volver al principio: El lobo disfrazado de abuelita, sus colaboradores ocupando los principales cargos del gobierno. Personajes de moda en la sociedad colombiana.

Al paso que vamos, al lobo feroz Farc se le rendirá pleitesía en todos los pueblos de Colombia. Seguro, a su llegada, saldrán a desfilar las Bandas de Guerra, que ya serán  Bandas de Paz. Bueno, al menos mientras haya “mermelada” del gobierno, primer colaborador del lobo.

Pero cambia, todo cambia y, un día, el lobo será descubierto. Esperemos no sea demasiado tarde y no se haya devorado a la indefensa Caperucita Colombia Roja.

ANTES DEL FIN

Todo le sale mal al segundo gobierno Santos. También le salió mal al de Uribe. Queda demostrado: segundas partes no son buenas. Menos en la presidencia.

Al caos y los problemas ocasionados por el paro camionero le sigue el originado por la Ministra de Educación. Loable su deseo de construir una sociedad más incluyente, pero su realidad no puede ser impuesta sobre la mayoría de los colombianos que para bien o para mal -para mal diría yo- tienen otra concepción del mundo.  No era ella la indicada, desde su posición, para liderar la lucha por la igualdad, en los colegios, para las diferentes representaciones de diversidad sexual. Se le vio oportunista, dada su condición sexual.

Historias de homofobia:

https://eligiopalacio.com/2015/06/06/y-quien-es-ella-2/, https://eligiopalacio.com/2013/08/09/recuerdo-de-la-profesora-ii-video/ https://eligiopalacio.com/2014/11/24/el-cura-el-ahogado-y-su-mujer-2/

EL «COMPLOT» DE SANTOS

EL «COMPLOT» DE SANTOS

Eligio Palacio Roldán

El estado que viene naciendo, en las manos de Santos, no es sin éste darse cuenta. Es el resultado de casi 20 años de una estrategia concebida y delineada por él con la destreza de un jugador de póker.

Igual a la presente columna, tituló la Revista Semana el 17 de noviembre de 1997 (http://www.semana.com/nacion/articulo/el-complot-de-santos/34308-3), hace ya casi 20 años.

En el artículo se relatan los inicios en la política de Juan Manuel Santos, su meta de convertirse en presidente de Colombia, en 1998 y cómo ante la imposibilidad de lograrlo  sacó un as bajo la manga: la paz.

Indica, la revista, que entonces Santos quería “Hacer algo en grande” para apropiarse de la bandera de la paz que tenía hasta el momento Horacio Serpa. “… se había reunido en Costa Rica con el miembro del secretariado de las Farc Raúl Reyes y con su compañera Olga Marín, con quienes terminó compartiendo viandas y vinos en un restaurante de San José”, indica la publicación.

Después se contactó con los paramilitares y su cabeza visible Carlos Castaño quien manifestó estar de acuerdo con la negociación si las Farc jugaban limpio. De la mano de Alvaro Leyva, la guerrilla más antigua de Colombia, al igual que hoy, propuso como condición indispensable una Constituyente”. Y comenzó a vislumbrase un posible retiro de Samper de la presidencia, iniciativa a la que se opuso el expresidente Gaviria, quien consideraba que era inviable hacer la paz sin el gobierno.

Dice Lorenzo Madrigal, en su columna del lunes 16 de mayo de este año, en El Espectador, que La historia judicial anterior a los pactos de hoy – lo archivado y juzgado – deberá replantarse ante el nuevo Estado que viene naciendo en las manos de Juan Manuel Santos, sin éste darse cuenta. Llevado por las ideas de juventud de su hermano mayor, Enrique Santos y últimamente del abogado español, Enrique Santiago, asesor de la guerrilla y casi homónimo del anterior, así como por la extravagancias neojurídicas de quien fuera hasta hace poco fiscal de la Nación.” (http://www.elespectador.com/opinion/les-venia-diciendo)

Se equivoca el Maestro Osuna (Lorenzo Madrigal). El estado que viene naciendo, en las manos de Santos, no es sin éste darse cuenta. Es el resultado de casi 20 años de una estrategia concebida y delineada por él con la destreza de un jugador de póker, como lo indica la Revista Semana, de la mano de los mimos de ayer: Cesar Gaviria, Alvaro Leyva, Rafael Pardo, Luis Carlos Villegas y de otros que ha conquistado para su equipo, como sus antagonistas de ayer Serpa y Samper. Es el resultado de las conversaciones iniciadas dos décadas atrás con las Farc, como bien lo relata la revista.

Está claro entonces que la intención del presidente Santos de negociar con las Farc no es un proyecto nuevo. Tampoco la consecuencia del debilitamiento de la guerrilla como resultado del Plan Colombia y de los gobiernos de Uribe. Es el resultado de la persistencia de Juan Manuel Santos sin importar la situación de la organización insurgente: Trató de negociar con ella en su etapa de mayor fortaleza en el gobierno Samper y lo hizo al iniciar su gobierno, después de que el estado había logrado debilitarlas como nunca antes en la historia de Colombia.

Hay que decir, entonces, que si los tiempos de las Farc, para una paz negociada, son diferentes a los del resto de los colombianos, son mucho más disímiles los de Juan Manuel Santos. Él ha sido tan persistente en su idea negociar con esa guerrilla que, bajo este nuevo análisis, resulta explicable su paso como ministro en dos gobiernos con enfoques tan contrarios, para atacar el problema de la guerrilla, como los de Pastrana y Uribe.

Son tan diferentes los tiempos de Juan Manuel Santos, a los del resto de colombianos, que soportó ocho años, de los gobiernos de Uribe, atacando a la guerrilla de las Farc con la que siempre había querido negociar.  Bueno, parecen ser muy distintos, también, los tiempos de Germán Vargas Lleras de quien se dice no desea continuar la línea Santos frente a la guerrilla y regresar a la de Uribe y tendrá que soportar, también, dos gobiernos con los que no está de acuerdo.

ANTES DEL FIN

Hace alusión la edición de la Revista Semana, a la que nos referimos a una afirmación, en ese tiempo, de  Rafael Pardo: «Es sorprendente, porque Juan Manuel es un candidato que hace todo bien». Con esto se refiere a que el ex designado domina los temas, se luce en los foros, escribe bien, maneja los medios y manzanillea como ninguno. Trabaja siempre simultáneamente el sector de opinión y el sector político. Esto lo lleva eventualmente a zigzagueos y a ciertas incoherencias por tratar de quedar bien con ambos, de los que siempre sale bien librado”. En todo esto, el presidente colombiano, también sigue persistiendo.

¿Si el expresidente Gaviria consideraba inviable la paz sin el gobierno Samper, cómo la considera viable ahora sin la participación de Uribe Vélez, el líder de mayor influencia en la historia reciente de Colombia?

Increíble que Juan Manuel Santos haya engañado a Alvaro Uribe Vélez durante ocho largos años. ¿Donde quedó el ingenio y la viveza de los paisas?

EL PRESIDENTE DE COLOMBIA

Juan Manuel Santos
EL PRESIDENTE DE COLOMBIA
Eligio Palacio Roldán

¿Qué más decir del Presidente de Colombia? (JUAN MANUEL SANTOS, CONTRA EL TIEMPO http://wp.me/p2LJK4-Y8) que fue un buen periodista, que se formó como presidente de Colombia desde niño, que fue buen ministro de Comercio Exterior en el gobierno de Cesar Gaviria, de Hacienda en la época de Pastrana (Sudor y Lágrimas), excelente Ministro de Defensa del gobierno de Alvaro Uribe, ¿un neoliberal de tiempo completo que terminó compartiendo la ideología de los insurgentes de las Farc?

Si es incomprensible la cercanía de un neoliberal con la guerrilla de izquierda, lo es aún más la del Ministro de Defensa, con mayor éxito militar frente a la insurgencia, con esa misma insurgencia que combatió; y ni hablar de sus choques permanentes con su mentor y hoy peor enemigo, el expresidente de derecha Alvaro Uribe Vélez.

Siempre se dijo que el expresidente Virgilio Barco (1986-1990) sufría de alzheimer y que era su secretario privado, Germán Montoya, quien manejaba la presidencia en ese período. Pues bien, lo mismo se afirma del actual presidente de Colombia; algunos dicen que quien lleva las riendas del país, es realmente su hermano Enrique Santos.

De Enrique Santos, se lee en Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Santos_Calder%C3%B3n):

Al contrario a su padre, que era de derecha, Enrique Santos Calderón simpatizaba con las ideas del comunismo, lo cual le ganó la ojeriza de su tío abuelo Eduardo, que lo consideraba un comunista. Junto con otros intelectuales y periodistas que compartían su tendencia política, entre los que se encontraban Gabriel García MárquezJaime Bateman CayónAntonio CaballeroOrlando Fals Borda, entre otros, creó la Revista Alternativa, el 18 de febrero de 1974. Esta publicación se destacó por su crítica directa al régimen bipartidista establecido por el Frente Nacional, y en especial contra los gobiernos de Alfonso López Michelsen Julio César Turbay Ayala.Alternativa circuló hasta que quebró en 1980, por lo que regresaría a El Tiempo.

Se va a vivir a Paris y a su regreso a Colombia preside el Comité de Solidaridad de los Presos Políticos, cercana al comunismo y la defensa de los prisioneros guerrilleros y de personas que han sido vinculadas a grupos de izquierda armada.

En 1984 integró la Comisión de Paz del presidente Betancurt, que llevó a los acuerdos de La Uribe que permitieron la creación de la Unión Patriotica y amnistió a los guerrilleros en la cárcel…”

Yo no tengo idea si será cierto que nuestro presidente sea en realidad Enrique Santos, lo que sí es evidente es que él si tiene coherencia entre lo que ha sido su vida y lo que estamos viendo en la relación con la guerrilla; de ser Juan Manuel Santos el presidente, no tendría una posición benévola frente a Venezuela; no sería ni seria, ni creíble frente a su enfoque en el pasado; no se puede olvidar que, como Ministros de Uribe, la emprendió varias veces contra el gobierno del vecino país (Sus críticas al presidente de Venezuela Hugo Chávez le valieron varias veces regaños del presidente Álvaro Uribe. http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-5212069).

Si Juan Manuel Santos, fuera el presidente de Colombia, no tendría sentido el nombramiento de Ernesto Samper como Secretario General de UNASUR (EL NARCOTRÁFICO EN EL PODER http://wp.me/p2LJK4-Zi), después de la conspiración del hoy primer mandatario contra el expresidente cuando gobernaba el país (1994-1998), por haber sido elegido con dineros del narcotráfico; bueno,  el complot era de la mano con las Farc, quizás su único real amigo y aliado; tal vez Juan Manuel no tenga alzheimer, es muy posible que nos haya tenido engañados, durante muchos años, mientras llegaba al poder; incluso, es posible que siga mintiendo y, peor aún, que muchos le sigamos creyendo.

ANTES DEL FIN

Llegó la Navidad, la mejor época del año, disfrútela desde ya en http://wp.me/P2LJK4-7p