MIENTRAS VA LLEGANDO LA NOCHE… LA TENEBROSA NOCHE.

MIENTRAS VA LLEGANDO LA NOCHE… LA TENEBROSA NOCHE.

Eligio Palacio Roldán

Entre la melancolía y el temor, poco a poco, las sombras se van apoderando del entorno. Atrás quedó el brillo del amanecer y el esplendor del medio día. Aunque bello, el ocaso es triste per se. En el campo ya no está la frescura que deja el rocío a su paso, en las mañanas,  ni se siente la alegría de los cantos de las aves; tan solo, se escucha la estremecedora ululación de los búhos generando en el imaginario la aparición de los fantasmas.

Igual al día es la vida… Y, también, en medio de la melancolía y el temor, poco a poco, las sombras se van apoderando del entorno. Fácil, sí, muy fácil entonces, construir teorías como las de la reencarnación en donde hayan otros amaneceres y otros atardeceres. Pero mientras tanto, mientras va llegando la noche… la tenebrosa noche, el humano se tiene que desprender de las miles de adherencias que construyeron su historia, que lo construyeron a él. Hablo, desde luego, de quien tiene la capacidad de enfrentarse a su ocaso; porque quien no la tenga quizás encuentre formas más sutiles como la inconciencia, la demencia o el alzhéimer.

¿Cómo prepararse para el ocaso, para la noche que llega? ¿Acercarse a Dios? ¿Esperar un nuevo amanecer, quizás en otra dimensión? ¿Buscar un refugio como los animales domésticos? O, tal vez, nada, solo dejar que llegue y le diga adiós al día.

En los Tiempos del Coranavirus, la noche llegó antes de tiempo para miles de personas. Fue, y es todavía, como un eclipse que se precipitó sobre la humanidad. Se escuchó, antes de tiempo, “la estremecedora ululación de los búhos generando en el imaginario la aparición de los fantasmas.”  Y la noche llegó. Ojalá la experiencia sirva para transformar el ser humano del siglo XXI, transformarlo para bien de las generaciones pos Covid-19. Aunque, analizando el presente, pareciera poco probable que esto ocurra. Los humanos seguimos siendo tan egoístas como siempre; las vacunas son otra muestra de desigualdad, enriquecimiento a costa de los más pobres y corrupción, en toda la tierra.

ANTES DEL FIN

A las empresas, las organizaciones y los gobiernos también les llega la noche, incluso de manera más acelerada que a los humanos. Es entonces cuando quienes están al frente  de ellas hacen esfuerzos por dejar su nombre en alto. No sucede lo mismo con los empleados y los humanos que “se echan a morir”, con contadas excepciones, cuando su final está cerca. Qué bonito sería, poder trabajar en esos últimos días en dejar los mejores recuerdos.

El gobierno de Iván Duque entra en el ocaso, los ocasos de los gobiernos comienzan casi que antes del mediodía. Este fue el gobierno de Los Tiempos del Coronavirus. Enfrentar la pandemia fue más que suficiente. Gracias presidente.

Le invito a ver TRAS UNA LUZ (VIDEO) https://eligiopalacio.com/2015/07/11/tras-una-luz-video/

TRAS UNA LUZ

TRAS UNA LUZ

Eligio Palacio Roldán

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El viajero trata de recorrer con dificultad los restos de un camino de su infancia, camino que en esos años asimilaba a los de los mapas que sus hermanos coloreaban y por el que soñó llegar, quizás, a Europa, no obstante el miedo a llegar al fin del mundo y caer en un precipicio sin fin.

No ve muy bien. Sus ojos están cansados y, como siempre, nublados por alguna lágrima que le hace mirar como si estuviese bajo el agua del río.

Se lamenta por la falta de objetividad de todos los seres humanos. Pero es que… la objetividad no existe:

La Real academia de la Lengua define Objetividad como Cualidad de objetivo” y objetivo como “Que existe realmente, fuera del sujeto que lo conoce”.  Pero, ¿Cómo serán las cosas realmente fuera del sujeto que las conoce?; ¿Cómo serán si están se sesgan desde la posibilidad de percepción de cada ser humano?; ¿Cómo serán si significante y significado varían para cada uno de los seres que tienen la posibilidad de nombrar las cosas?; ¿Cómo serán las cosas si el hombre las nombra de una manera que ni siquiera puede explicar?.

Al Viajero llega una imagen de un niño amasando “salsola” y la pregunta entre burlesca  e intrigada sobre el significado de la palabra y la impotencia del niño para explicar lo evidente: Tierra amasada con agua. Recuerda también el significado, de la desconocida palabra, encontrado muchos años después, en internet.

El viajero continúa su camino separando con sus manos las malezas que ocultan las huellas del pasado. Un nuevo recuerdo le hace detener: Un caballo blanco atraviesa los aires, los cascos estremecen el piso de piedra y estas chispean con el contacto de los cascos. Sobre él, un padre lleva s u hijo en brazos, corre a su casa antes de que llegue la noche del medio día, pero es imposible. La noche llega…

Los animales corren extrañados, los pájaros suben a los árboles, el gallo canta desconcertado, las lechuzas salen a mirar que pasa y el sol de un amarillo cercano al rojo desparece para dar paso a las penumbras: el niño llora, el padre le asegura que pronto aparecerá el sol… Pero para este niño, la luz del sol no brillará más. Tratará de imaginársela por el calor en su piel, por lo que digan los demás, por las pocas imágenes de sus recuerdos. Siempre la buscará, pero ante su ausencia, no podrá ser nunca objetivo.