Etiqueta: Uribe Vélez

LOS PERIODISTAS, OTROS ÍDOLOS VUELTOS TRIZAS

LOS PERIODISTAS, OTROS ÍDOLOS VUELTOS TRIZAS

Eligio Palacio Roldán

Ya resultan obvias las columnas, claros los objetivos, innegables los enemigos contra los que se escribe y los amigos a quienes se protege.

RADIO MAMA

Los primeros ídolos de mi existencia y quizás los últimos fueron los periodistas. Son las consecuencias de los sonidos de la infancia campesina alrededor de un radio. Esas voces mágicas que salían de un aparato rectangular hicieron surgir los primeros sueños y fantasías que se cristalizarían con el transcurso de los años.

Puede leer GRATITUD https://eligiopalacio.com/2012/12/07/gratitud/

Siempre he dicho y escrito que la objetividad es un imposible y por eso no la tengo ni se la exijo a nadie y en ese nadie se incluyen, desde luego, mis colegas periodistas. Pero una cosa es la carencia de objetividad y otra la mala intención y el juego de intereses. Y es que, los periodistas, de “prestigio”, se han convertido en pequeños reyezuelos que pretenden decidir sobre el destino de cada uno de los habitantes de su reino y para ello, en varias ocasiones, manipulan la información.

Algunos periodistas, que se creen dueños de la verdad, no verifican la información o guardan silencio si no va con sus intereses mientras que buscan presuntas pruebas, muchas veces traídas de los cabellos, para demostrar lo que esté de acuerdo con sus intereses o de quienes les pagan. Porque para subsistir muchos tienen que vender sus principios a los mejores postores, casi siempre a los gobernantes de turno quienes tienen en su poder los pocos medios de comunicación con que cuenta el país. Es por ello que en tiempos de elecciones los ánimos se crispan y los informes se vuelven más tendenciosos: se trabaja por la reelección en el cargo de director de noticiero o gerente del canal, en la próxima administración.

Es así entonces como los periodistas y el periodismo se constituyen en punta de lanza de los políticos para lograr sus objetivos electorales, a través de la manipulación de los mismos amenazando sus intereses económicos. Situación que se hace más peligrosa cuando los periodistas no son los medios para la manipulación sino que son ellos mismos quienes manipulan por sus propios intereses, protagonizando la polarización que enfrenta al país entero. Ya resultan obvias las columnas, claros los objetivos, innegables los enemigos contra los que se escribe y los amigos a quienes se protege. Y ante este panorama no queda otra opción de huir de tanta información direccionada y refugiarse en el remolino envolvente y sin dirección de las redes sociales. .

Dos ejemplos:

  1. El matoneo del que fue objeto la Ministra de Transporte, Angela María Orozco, en el caso de la banca en el caso Odebrecht. Todos los periodistas de la mañana la condenaron sin casi dejarla hablar, sin contemplar alguna posibilidad de que tuviese razón. Los periodistas hicieron de jueces y acudieron al “Estado de Opinión”, que tanto critican, para forzar su retiro del cargo.
  2. La columna de Daniel Coronell, en la revista Semana, donde se tergiversa una conversación entre el expresidente Uribe Vélez y Sergio Araujo. Bueno, casi todas las columnas de ese periodista

ANTES DEL FIN

Enriquece y enaltece el corazón ver como se hace empresa en Colombia. Hoy quiero felicitar a CARUQUIA SAS ESP.

Llegaron las elecciones cargadas de candidatos para casi todos los gustos: ¿Democracia o ausencia de partidos fuertes? Serán pobres victorias por pocos votos y con escasos apoyos. ¿Y la gobernabilidad?

Ya llega otra navidad. Nuestras calles se visten de colores y una fiesta sucede a otra. Parece ser cierto que somos el país más feliz del mundo.

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LAS PARADOJAS DE LA VIDA PUBLICA

LAS PARADOJAS DE LA VIDA PUBLICA

Eligio Palacio Roldán

Se dice que el secreto de la felicidad, en esta vida, está en ser coherente entre lo que se piensa, se dice y se hace. Observando las posiciones de los personajes públicos, en especial de los políticos, se podría pensar que, entonces, son seres desgraciados y que su vida debe ser un infierno. O, bueno, que cambian constantemente de manera de pensar, al estilo Juan Manuel Santos, para no ser imbéciles.

Aquí varios ejemplos:

  • Nestor Humberto Martínez, el hijo del inolvidable maestro del humor y la crítica política Humberto Martinez Salcedo, ha tenido que enfrentar la difícil situación de juzgar hechos en los que participó directa o indirectamente, como es el caso de Odebrecht. Por ello, muchos sectores de la opinión pública piden su renuncia pues creen tiene responsabilidad en uno de los mayores escándalos de la corrupción nuestra de cada día. No se debió arrimar a la candela, desde luego, pero esos son los riesgos del poder.
  • Gustavo Petro quien dice combatir la corrupción, fue ampliamente cuestionado por esta misma razón cuando ejerció la alcaldía de Bogotá y ahora se conoce que recibió dineros en circunstancias poco claras.
  • Darío Arismendi y otros destacados periodistas, también, critican la corrupción y pasan de agache con sus inversiones en paraísos fiscales.
  • El presidente Duque que se opuso al IVA a las gaseosas, en la anterior reforma tributaria, ahora trata de gravar la canasta familiar y presenta al Congreso un proyecto donde extiende el IVA a toda la cadena de distribución de las bebidas azucaradas.
  • El expresidente Uribe Vélez que desmejoró las condiciones laborales de la clase trabajadora, intenta “remediar” la difícil situación de los empleados con una prima adicional.
  • El expresidente Pastrana que negoció con las Farc, se dedicó luego a criticar el proceso de paz del gobierno Santos.
  • El expresidente Santos que se hizo de Uribista durante ocho años.
  • Los congresistas que se acomodan a la ideología del presidente de turno, sin vergüenza alguna. Bueno, más bien, muy sinvergüenzas.

Como se dice coloquialmente “no se puede patear la lonchera” y podrían ser entendibles estas paradojas y que se juegue en diferentes roles por necesidades económicas y/o de reconocimiento social, necesidades que son mayores entre los seres con menor autoestima  e inmadurez y que por supuesto tienen, también, mayores sufrimientos; pero siendo personaje público se debiera guardar discreción, en la medida de lo posible, y no hablar demasiado cuando se tiene rabo de paja porque es bien sabido que “Quien tiene rabo de paja no debe acercarse a la candela”.

ANTES DEL FIN

Llega otra navidad, la primera del gobierno Duque, un gobierno que parece naufragar en sus cuatro primeros meses. Ojalá para el próximo año tome un nuevo aire.

Es tan dramática la situación de la corrupción en Colombia que en esta navidad el villancico “Los Peces en el Río”, sonará así: “Roban, roban y vuelven a robar”.

No se pierda todo sobre la Navidad en NAVIDAD https://eligiopalacio.com/navidad-2/

DE PASTRANA A SANTOS

Diálogos con las Farc
DE PASTRANA A SANTOS
Eligio Palacio Roldán
Santos dejará una guerrilla fortalecida a nivel interno y reivindicada ante el mundo y un ejército con serios problemas de credibilidad y confianza. Es decir, volveremos a los tiempos de Samper.

“Pastrana, llegó al poder con el mandato de solucionar la prolongada guerra interna y terminó siendo visto como quien llevó hasta el final unos esfuerzos vanos en el marco de un diálogo sin contrapartes.

Tanto el contexto interno como el internacional comenzaban a cambiar respecto de la narcoguerrilla. En los últimos años Pastrana logró que el mundo entendiera el entramado real del problema, la corresponsabilidad de los países consumidores y la naturaleza de la insurgencia armada y su relación con el narcotráfico, logrando que disminuyese el tácito ‘visto bueno’ que la guerrilla obtenía de numerosos dirigentes políticos europeos y latinoamericanos. Al mismo tiempo las FARC -y en menor medida el Ejército de Liberación Nacional (ELN)- aumentaban considerablemente su reclutamiento de combatientes, y también lo hacían las fuerzas regulares del Estado , equilibrando una relación que había llegado a ser favorable a los primeros.” *

En estos tiempos de desfavorabilidad del Gobierno Santos regresa el fantasma de El Caguán y la crisis del gobierno Pastrana.

Dice la revista  Semana (Las cifras que ponen en aprietos a Santos y a las FARC  http://www.semana.com/nacion/articulo/encuesta-gallup-aumenta-la-desaprobacion-de-la-gestion-de-santos/433258-3) que la desaprobación del Presidente Santos llegó al 66%, jalonada por la falta de credibilidad en el proceso de paz, que el gobierno adelanta con las Farc, en La Habana, desde hace más de dos años. El 62% de los colombianos no cree que se llegue a un acuerdo para poner fin al conflicto armado.

Hasta el momento los diálogos de paz, del gobierno Santos, dejan la intención del desminado de nuestros campos y la reorganización y fortalecimiento político y militar de una guerrilla, diezmada durante el gobierno de Alvaro Uribe Vélez y de parte del primer mandato del mismo Santos.

Es decir, con el fracaso de los diálogos de paz, entre el actual gobierno y las Farc, se está perdiendo lo logrado por el país durante los últimos 16 años (4 de Pastrana, 8 de Uribe y casi 4 de Santos).

Encabezo esta columna con un aparte del Observatorio Electoral (*http://www.observatorioelectoral.org/informes/documentos/?id=1&page=2) por la desmemoria de los colombianos y/o su tendencia a desconocer el aporte del expresidente  Pastrana al, hasta ahora, debilitamiento de la guerrilla de las Farc.

Es claro que Pastrana llegó a su mandato con el apoyo de los colombianos a la paz con las Farc, igual llegó Santos a su segundo mandato, (bueno casi igual porque el apoyo al actual presidente para ese propósito no fue tan contundente) y aunque ambos hicieron su mejor esfuerzo, Pastrana dejó ante los colombianos y el mundo unas Farc desacreditadas  y un ejército fortalecido que luego le propinaría grandes golpes a los insurgentes, en el gobierno de Alvaro Uribe. Como van las cosas, Santos dejará una guerrilla fortalecida a nivel interno y reivindicada ante el mundo y un ejército con serios problemas de credibilidad y confianza. Es decir, volveremos a los tiempos de Samper.

Los diálogos de Pastrana y las Farc dejaron de herencia, a Colombia y a los colombianos, un gobierno de derecha presidido por Alvaro Uribe. Los del gobierno Santos, con la misma guerrilla, como van las cosas, dejarán el mismo gobierno, quizás en las mismas manos de Uribe Vélez o en alguien señalado por él; no en vano, es el colombiano con mayor favorabilidad y “devotos”, no importa que la clase política no lo siga hoy como ayer por efecto de la “mermelada” que él también sabe untar estratégicamente.

ANTES DEL FIN

El gobierno Santos anunció, hace algunas semanas, que compraría los excedentes de la producción lechera. Hoy todo sigue igual y los campesinos siguen arrojando miles de litros de leche al caño (Ver RECESIÓN EN EL SECTOR LECHERO http://wp.me/p2LJK4-1hC).

¿Si se podrá llegar a la paz en un país sin industria, sin empleo, sin oportunidades?