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SEMANA SANTA, DOBLE MORAL Y MOCKUS.

SEMANA SANTA, DOBLE MORAL Y MOCKUS.

Eligio Palacio Roldán

Así de simple, Mockus violó las normas, por decir lo menos.

En los días de la infancia me llamaba mucho la atención lo que sucedía en las ceremonias de Semana Santa: las gentes estrenaban ropas y trataban de mostrar su mejor presencia y acudían a los diferentes escenarios como quien va a presentar su mejor función. Mientras hacían larguísimas filas, el Jueves Santo, para recibir la comunión, se escuchaban todo tipo de comentarios y el público aprobaba o reprobaba a los demás, en medio de críticas y comentarios sobre su vida, obra y milagros. Más que un encuentro religioso,  era un evento social. Bueno, muchos dicen que sigue siendo igual. Van al teatro, dice mi hermana.

La historia viene a cuento porque es una muestra de la doble moral que impregna todos nuestros aconteceres. Nos decimos buenos, nos creemos buenos y para cerciorarnos  señalamos al otro, criticamos al otro, condenamos al otro. Y como cantara Alberto Cortez (Q.E.P.D.), “Y olvidamos que somos, los demás de los demás”.

Impera la doble moral y doble moral es, también, pasar de largo las faltas de quienes queremos o seguimos. Es así como un uribista no acepta una falla de su líder por evidente que sea, un seguidor de Petro hace lo propio y así sucesivamente. Y ellos mismos, juzgan según sus conveniencias: Una protesta contra Maduro es buena para Uribe y mala para Petro; una contra Duque es mala Uribe y excelente y hasta propiciada por Petro. Y ni hablar de la posición del exalcalde de Bogotá frente al paramilitarismo en el vecino país de Venezuela.

Son problemas de las extremas, dirán los que se creen de centro. Pero los de centro caen en lo mismo: El caso más reciente, el de Antanas Mockus, a quien quieren declarar inocente descalificando a quienes los denunciaron.

En diferentes escenarios y con bastante frecuencia explico que no conozco la verdad, que la verdad no existe, pero que, por eso mismo, los seres humanos llegamos a acuerdos mínimos que nos permiten entendernos. El más complejo de ellos es el lenguaje y a partir de allí, cientos de pactos. Eso son las leyes: acuerdos mínimos para establecer fronteras para lo legal y si se traspasan esos límites pues se está faltando a la ley, por bien intencionado que sea.

El editorial de El Espectador, afirmaba el pasado domingo que “La Sección Quinta del Consejo de Estado “canceló” la credencial que acreditaba a Antanas Mockus como congresista. Según el tribunal, su elección está viciada de nulidad. Esto se debe a que Corporvisionarios, entidad que el excongresista fundó y del cual fue representante legal, celebró un par de contratos con el Estado a menos de seis meses de las elecciones de Congreso. Eso significa que el régimen de inhabilidades le aplica a Mockus y no podía participar como candidato”.

Así de simple, Mockus violó las normas, por decir lo menos. Lo demás es que el exalcalde es un político más, proclive a la mermelada con la que en gran medida ha sostenido su fundación Corpovisionarios.

“Pero el contrato entre Corpovisionarios y el ICBF no es el único contrato directo entre la mencionada corporación y el gobierno Santos. El contrato directo más costoso celebrado entre el gobierno Santos y Corpovisionarios fue realizado en 2016. Este contrato fue realizado entre el Ministerio de Vivienda y la Corporación de Mockus. El costo de este contrato fue de COL  $2.281.580.000”  (Ver https://es.panampost.com/panam-staff/2017/03/27/politicos-fundaciones-corporaciones-y-contratos-en-el-gobierno-santos/?cn-reloaded=1)

A todas estas, ¿la activa campaña de Mockus a favor del Plebiscito sobre los Acuerdos de Paz con las Farc, serían la causa o la consecuencia de los contratos de Corpovisionarios con el gobierno Santos?

ANTES DEL FIN

Yo también hago parte de la doble moral de los colombianos. Bueno, de los humanos. Me voy a Semana Santa a Entrerríos-Antioquia a “Ver, que veo”. Aquí una muestra de lo que se debe ver: https://eligiopalacio.com/tag/semana-santa-entrerrios-antioquia/page/2/

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¿DUQUE UN PRESIDENTE DISTINTO?

¿DUQUE UN PRESIDENTE DISTINTO?

Eligio Palacio Roldán

El presidente de Colombia, Iván Duque, se parece a los expresidentes Cesar Gaviria (1990–1994) por su juventud e inexperiencia, a Ernesto Samper (1994-1998) por no tener “luna de miel” con el electorado y por la oposición fortalecida a sus gobiernos, a Andrés Pastrana (1998-2002) en el rechazo injustificado de la prensa y en la falta de química con las gentes de menores recursos, a Uribe en algunas posiciones cavernícolas y en un gobierno diseñado para favorecer a los empresarios, a Santos en su falta de votos y una deuda con el mismo mentor: Uribe.

Tiene mucho de todos y una gran diferencia: “La mermelada”, que tiene y esparce con discreción, no ha sido suficiente para saciar la voracidad de una clase política, que no se satisface fácilmente como consecuencia de las concesiones que hicieron los dos anteriores mandatarios para mantenerse en el poder, por un segundo período consecutivo. Se suma a este panorama la crisis venezolana y una izquierda tan fortalecida y con métodos de lucha tan retrógrados como la de los años setenta, del siglo pasado.

Como resultado de las anteriores situaciones, realmente, por primera vez, desde el surgimiento del  Frente Nacional, a mediados del siglo pasado, se tiene en Colombia un Congreso que no le marcha a las iniciativas del ejecutivo, como respuesta a la “mermelada” y lo que para muchos es una catástrofe, podría ser el escenario perfecto para que se desarrollara por fin nuestra democracia y, en consecuencia, una bendición  para el país.

Y lo puede ser, porque nuestra Carta Política está cimentada teóricamente en la división de los poderes. División que no funcionaba porque se absorbían entre si, haciendo un bloque que propiciaba y generaba corrupción.

El mejor ejemplo de cómo debe funcionar una democracia es la forma como se desarrolla la objeción del presidente a seis artículos de la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la PAZ (JEP), objeción que el mandatario estaba en todo su derecho a hacer, si a bien lo consideraba, pues así lo indica nuestro ordenamiento jurídico; objeciones que el Congreso debe considerar y apoyar o no, si a bien lo considera y, si las apoya, la Corte Constitucional tendrá a bien declarar o no la constitucionalidad de lo aprobado en el Congreso, si a bien lo considera.

La situación es clara y es una oportunidad para enaltecer nuestra democracia si las tres ramas del poder público, a bien lo tienen.  Y ahí está el secreto: Tenerlo a bien. Es decir, que en sus actuaciones prime el análisis y las mejores intenciones por el futuro del país. Quien gane o quien pierda es secundario. Lo importante es que gane Colombia y eso se logra más fácil si hay independencia de poderes. Una independencia que alarma a una sociedad que no sabe que es eso, que se ha acostumbrado a la unanimidad, sin importar que haya sido conseguida corrompiendo las tres ramas del poder público. Y si al presidente Duque le niegan las objeciones o cualquier proyecto que presente al Congreso, no deberá sentirse derrotado sino con un presidente que defiende la democracia.

Obviamente se está pensando en que las decisiones de uno u otro órgano del poder público actúe pensando y luchando por el bienestar del país y eso, claro, pude ser utópico. Pero, creo, Duque está marcando la pauta correcta.

Ser vencido en franca lid no es una derrota.

ANTES DEL FIN

Una de las críticas más frecuentes al presidente Duque es su apoyo a la oposición al gobierno venezolano. Pareciera que sus opositores, en esta materia, no vivieran la realidad de hoy en Colombia: no hay ciudad ni poblado, por pequeño que sea, al que no hayan llegado venezolanos en búsqueda de trabajo. La diáspora venezolana arrasa con el empleo y la calidad del mismo para los colombianos. No sé por qué el Dane no registra aun lo que esto significa para el país, en cifras.

Los venezolanos están desplazando a los colombianos hasta en los buses, de nuestras ciudades, como cantantes.

AÑO NUEVO, VIDA…

AÑO NUEVO, VIDA…

Eligio Palacio Roldán

Lo simbólico se constituye en elemento lógico presente en el ser humano para comunicarse con el otro y tratar de comprenderse a sí mismo.

Más que la concreción del “espíritu navideño”, los regalos del Niño Dios, o de Papá Noel son el símbolo de que lo imposible se hace posible y el comienzo de año hace lo propio al tenerse como emblema de renovación individual y colectiva. Sin embargo, al igual que los “traídos”, muy poca, o quizás ninguna verosimilitud tiene la sensación de cambio por el inicio de año.

Estos son algunos ejemplos de la poca o ninguna novedad, en los primeros días del año 2019, en diferentes sectores de la sociedad del siglo XXI, que nos tocó integrar, y de los hechos que genera:

  • El narcotráfico que inunda, de dinero y muerte, campos y ciudades.
  • Los delincuentes sanguinarios disfrazados de izquierda o derecha defendiendo sus feudos, asesinando y sometiendo a los humildes.
  • Los guerrilleros de las Farc deslizándose a otras organizaciones subversivas cual políticos de turno, que transitan de partido en partido.
  • Los políticos engañando a un pueblo, que aspira a una vida mejor, sabiendo que no podrán cumplir con sus promesas una vez sean elegidos. Sin ningún atisbo de ideología coherente.
  • Los defensores de paz que, solo, la amparan si está alineada con sus perversos intereses políticos y/o económicos.
  • El presidente Duque, en cuerpo ajeno, una mezcla decadente de Santos, Uribe, Pastrana, Samper, Gaviria y todos sus predecesores. Similar a ellos en ineptitud y en la búsqueda del aplauso.
  • La reforma tributaria estructural que se “hizo trizas”, como siempre, por la imposición del interés particular sobre el general.
  • Las multinacionales que dominan gobiernos y fronteras en un retorno al sistema feudal: los tributos para los pobres.
  • La corrupción que desangra las arcas del estado y las de cada uno de los habitantes de Colombia en una disputa por demostrar cual es el más hábil, a la hora de robar al otro.
  • Las alzas en los precios, de cada comienzo de año, de los bienes y servicios de subsistencia.
  • La crisis de la salud que nunca explota debido a la resignación del pueblo colombiano.
  • La economía del rebusque que se dispersa por puertas, calles y barrios alejando a los ricos hacia las afueras de las grandes ciudades.
  • La Venezuela hambrienta en una diáspora que recuerda pasajes de la historia universal, que no se superan.
  • El periodismo como títere de los poderes que se reparten el país, a cambio de un plato de “lentejas”.
  • La televisión sosa inmersa en la narrativa del narcotráfico y el chiste fácil.
  • La radio que parece resignarse morir en manos de las nuevas tecnologías.
  • Y yo que, luego de muchas incertidumbres y una dificultad inmensa para volver a escribir, regreso con mi “cantaleta” semanal.

ANTES DEL FIN

Pensando en la violencia que no cesa en nuestra Colombia, me encuentro con el Himno Nacional. Aquí algunas de sus frases:

  • “¡En surcos de dolores el bien germina ya!” Y nada que germina.
  • “¡Cesó la horrible noche!” Y nada que cesa
  • “La libertad sublime”. ¿Cuál?
  • “Se baña en sangre de héroes, la a tierra de Colón.” De héroes y ciudadanos del común.
  • “Del Orinoco el cauce, Se colma de despojos; De sangre y llanto y un río. Se mira allí correr.” Ojalá fuese solo ese río, también el Magdalena, el cauca y cuanto riachuelo y arrollo recorre algún metro de tierra.
  • “A orillas del Caribe hambriento un pueblo lucha…”. También del pacífico y de todo el interior del país.

Y yo que no creía en adivinos descubro en el expresidente Rafael Nuñez un verdadero profeta.

DUQUE: PROMETER, PROMETER, PROMETER… Y NO CUMPLIR

DUQUE: PROMETER, PROMETER, PROMETER… Y NO CUMPLIR

Eligio Palacio Roldan

Haciendo alusión a la física, la teoría política se apoya en la Ley del Péndulo para describir el movimiento de las tendencias de izquierda y derecha en la voluntad de los pueblos, ya sea para elegir o hacerse elegir. En Colombia esta Ley no ha funcionado por más de medio siglo, por la identificación de la izquierda con una sanguinaria guerrilla a la que se le teme y, por ello,  los colombianos han escogido entre candidatos que representan la misma línea de gobierno.

Son muchos los ejemplos sobre la Ley del Péndulo. El más reciente, el de Brasil donde ganó la presidencia el ultraderechista Jair Bolsonaro tratando de pasar la página oscura de su historia con los gobiernos de izquierda de Lula da Silva y Dilma Rousseff. Se espera lo mismo suceda, un día, en Venezuela y Nicaragua cuando se logren derrotar las dictaduras de turno. Lo mismo ocurre, con cierta continuidad y sin mayores dificultades, en Chile.

Volviendo al caso colombiano, la guerrilla sirvió como patente de corso para que los gobiernos de turno engañaran y abusaran de los ciudadanos, nada pasara y se perpetuara en el poder una misma clase política, pero los tiempos cambian y no parece que los colombianos fuesen a aguantar más. La indignación crece ante el cambio de posición del presidente Duque en cuanto a gravar con el IVA la canasta familiar. Muy diferente fue su discurso como parlamentario y candidato  al de ahora como presidente de la república, frente al tema tributario.

Repite Duque las promesas incumplidas  de sus antecesores de no subir impuestos (…puedo firmarlo en mármol https://youtu.be/jX2J89UFRlE  – Santos) pero esta vez la indignación crece, ¡Crece, crece la audiencia!, como diría el maestro Jorge Zalamea.

Puede ver EL SUEÑO DE LAS ESCALINATAS (https://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz1.php&wid=2138&t=El+sue%F1o+de+las+escalinatas&p=Jorge+Zalamea&o=Jorge+Zalamea)

La memoria de los colombianos ha sido corta, un escándalo sucede al otro para sepultarlo, los medios de comunicación tradicionales hacen el juego, pero las redes sociales están ahí para recordar para dejar en evidencia a quién promete y no cumple (https://twitter.com/ivanduque/status/795987226198843392?s=21 …). Y de seguir así, el presidente Duque hará lo que no pudo hacer Santos: Entregarle el país a la izquierda que,  conocidos sus antecedentes, podría generar tiempos aciagos en la historia colombiana.

Difícil la situación del gobierno: Financiarse sin empobrecer a los colombianos. Situación que parece no tener salida y que va en detrimento de la numerosa clase media que no tendrá la capacidad económica de los ricos ni los auxilios de los pobres y eso significará el empobrecimiento de la mayoría de los colombianos. Entonces ¿Qué hacer? Encontrar una salida es el reto del gobierno y de la derecha que representa.

ANTES DEL FIN

Ha bajado la intensidad con que el Alcalde de Medellín aparece en los medios de comunicación, ojalá esté dedicado a gobernar.

El Gobernador de Antioquia, Luis Pérez, sigue en campaña… Para la presidencia.

Se refuerza la nómina de Caracol Radio en Bogotá con el Exministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry. Ya lo había hecho con Juan Lozano. Ojalá la cadena recupere el brillo de otros días.

Alentador y gratificante ver en Noticias Caracol las crónicas del gran periodista Mauricio Gómez.

PELEAR, PELEAR Y PELEAR, LA ESTRATEGIA ELECTORAL DE LUIS PEREZ

PELEAR, PELEAR Y PELEAR, LA ESTRATEGIA ELECTORAL DE LUIS PEREZ

Eligio Palacio Roldán

Su más reciente pelea, está acabando con el patrimonio de los antioqueños y de los colombianos: Empresas Públicas de Medellín, y eso nos costará demasiado económica y moralmente.

En 1990 Cesar Gaviria encontró la estrategia perfecta para llegar a la presidencia de la República en el sepelio del líder político Luis Carlos Galán. Bueno, tal vez no la encontró, tal vez la diseñó en compañía de la familia del dirigente inmolado, que se ha lucrado durante los últimos 28 años del estado, como consecuencia del luctuoso hecho.

Andrés Pastrana llegó a la presidencia de Colombia haciendo soñar a los colombianos con un acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc. La estrategia de Alvaro Uribe para llegar al poder, en dos oportunidades, y mantenerse como el líder más importante de la política colombiana, por casi 20 años, ha sido tratar de vencer a la misma guerrilla, hoy partido político, y casar decenas de peleas. Las de Santos fueron en su primera candidatura la misma de Uribe y en la segunda la misma de Pastrana. La de Duque la misma de Uribe, con un perfil más conciliador.

Desde que Antanas Mockus lograra llegar a la alcaldía de Bogotá, se ha puesto de moda como estrategia electoral la honestidad. Pareciera que éste fuera un factor excepcional y no un deber ser, de cada ciudadano. Uno de los que más se ha apropiado de esta estrategia es el excandidato Sergio Fajardo, que trata de pasar agachado ante situaciones tan tristes y preocupantes como la de la Biblioteca España, en el Barrio Santo Domingo Savio, en la Comuna Nororiental de Medellín.

“Las peleas de Luis Pérez” fue el titulo escogido por la revista Semana para un artículo publicado el 6 de abril de 2016. En él hacía un análisis de la disputa entre el Gobernador de Antioquia y el Grupo Empresarial Antioqueño, por el apoyo de este último a su contendor en la campaña a la Gobernación, y con Sergio Fajardo su predecesor en el primer cargo del Departamento.

Puede ver https://www.semana.com/nacion/articulo/antioquia-luis-perez-se-pelea-con-empresarios/476321

Pero no solo fue el comienzo de la gobernación, pelear ha sido una constante de Pérez Gutierrez en los casi tres años de gobierno, buscando la aprobación de los antioqueños en una imitación de Alvaro Uribe, pero a diferencia de él que tenía en la mira al enemigo de los colombianos, las Farc, los contrarios de Pérez son rebuscados y dejan  ver el propósito claro de mostrarse fuerte, decidido, “verraco”, en una expresión de la más burda hombría del pueblo antioqueño. Sin embargo, Pérez, no tiene ni las “gónadas”, ni la sagacidad, ni el liderazgo, ni los enemigos del expresidente. Como dirían en el popular programa de televisión “Yo me Llamo”, no se llama y más bien parece una triste caricatura.

Pelear, pelear y pelear parece ser la estrategia de Luis Pérez Gutierrez no solo para lograr la mejor calificación como gobernador en el país, de sus ingenuos seguidores, sino para proyectarse como candidato presidencial. En esa estrategia lo siguen varios periodistas y medios de comunicación que no solo viven pendientes de sus peleas sino que las aplauden y refuerzan la idea de que es el gran varón, insignia de la pujanza de la raza antioqueña.

Puede ver EL POPULISMO ORDINARIO DEL GOBERNADOR DE ANTIOQUIA https://eligiopalacio.com/2017/06/29/el-populismo-ordinario-del-gobernador-de-antioquia/

Tal vez el Gobernador, candidato, esté aplicando la máxima de Nicolás Maquiavelo según la cual “El fin justifica los medios”, el problema es que con estos medios, su más reciente pelea, está acabando con el patrimonio de los antioqueños y de los colombianos: Empresas Públicas de Medellín, y eso nos costará demasiado económica y moralmente.

ANTES DEL FIN

La educación es la única forma de derrotar la guerra que nos habita. Aunque,  ¿acaso nuestros gobernantes no tuvieron educación?

Este es el listado de algunas de las peleas del Gobernador de Antioquia:

·         01-10-2018 – EPM: Lista negra de EPM: denuncian penalmente al gobernador Luis Pérez y Luz María Múnera http://disq.us/t/36u9v1z
·         06-06-2018 – HIDROHITUANGO: Santos interviene en pelea entre y alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia por caso Hidroituango. https://www.elheraldo.co/colombia/santos-interviene-en-pelea-entre-y-alcalde-de-medellin-y-gobernador-de-antioquia-por-caso
·         31-05-2018 – INFORMACION HIDROHITUANGO: ¡VIDEO! Así fue la confrontación entre el gobernador de Antioquia, Luis Pérez y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez https://twitter.com/noticiasrcn/status/1002349547383869441?lang=es
·         27-09-2017 – PETRO: Petro ‘dejó en visto’ a gobernador de Antioquia luego de pelea por una conferencia https://www.pulzo.com/nacion/petro-pelea-con-gobernador-luis-perez-por-conferencia-antioquia/PP356179
·         27-07-2017 – CALETAS DE LAS FARC – Pelea entre el gobernador de Antioquia y Sergio Jaramillo por las caletas de las FARC – https://oiganoticias.com/2017/07/27/pelea-entre-el-gobernador-de-antioquia-y-sergio-jaramillo-por-las-caletas-de-las-farc/
·         10-06-2017 MAPA IGAC: Posición del Gobernador Luis Pérez sobre mapa del IGAC https://youtu.be/kwLtL2jnlHo
·         13-03-2017 – ZONAS VEREDALES: La pelea del gobernador de Antioquia y el comisionado de Paz por las zonas veredales – https://www.publimetro.co/co/noticias/2017/03/13/pelea-gobernador-antioquia-comisionado-paz-zonas-veredales.html
·      26-07-2016 – FAJARDO: Nueva pelea entre Pérez y Fajardo enciende la política antioqueña – https://www.semana.com/nacion/articulo/luis-perez-y-sergio-fajardo-en-pelea-politica/483458
·         04-05-2016 – METRO GRATUITO POR EMERGENCIA: Gobernador de Antioquia y Alcalde de Medellín, ¿de pelea? https://www.kienyke.com/politica/gobernador-de-antioquia-y-alcalde-de-medellin-de-pelea
·         22-02-2016 – INFRAESTRUCTURA: La pelea política tras proyectos de Antioquia – http://images.et.eltiempo.digital/colombia/medellin/la-pelea-politica-tras-proyectos-de-antioquia/16516867

LA PAZ QUE NO LLEGA, LA BARBARIE QUE CONTINÚA

LA PAZ QUE NO LLEGA, LA BARBARIE QUE CONTINÚA

Eligio Palacio Roldán

“Los guerrilleros siguen cobrándonos la vacuna. Salen de la Zona de Reincorporación, nos cobran y se regresan. Uno ya los conoce.” – Campesino antioqueño.

El pasado lunes el diario El Espectador editorializaba sobre el fracaso del Estado en el proceso de paz y el rearme de los exdesmovilizados y responsabilizaba del hecho  a la sociedad colombiana, incluido el gobierno actual. Citaba cifras de un reportaje de The New York Times según las cuales el 40%  de los miembros de las Farc, 2.800 hombres, habrían regresado a las armas en varias disidencias.

Hace tres años, exactamente, publicaba una columna en este blog en la que expresaba mi opinión sobre la inutilidad de los acuerdos de paz, dadas las características de sus protagonistas: Terminado el proceso de paz con las Farc seguramente tendremos un anciano Nobel de Paz, Santos; un presidente septenario, Humberto de la Calle;  unos exguerrilleros, ancianitos, congresistas, disfrutando de las mieles del poder (contratos, medios de comunicación, dinero, tranquilidad), por las que lucharon siempre;  y centenares de jóvenes desplazados de la guerrilla a la delincuencia común; o sea, moviéndose de un lado a otro para quedar en el mismo lugar, dejando que el tiempo pase mientras se trata de subsistir como sea y de olvidar las frustraciones, inmersos en el mundo de las drogas.”

Puede leer LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/

No tengo poderes de adivino, no acerté con la presidencia de Humberto de la Calle, pero las otras consideraciones eran obvias. Obvias porque el acuerdo solo buscaba un premio Nobel para Santos y condiciones de seguridad y bienestar para los ancianos integrantes de las Farc. El resto de implicados, los otros militantes de la guerrilla no importaron a la hora del acuerdo y mucho menos al momento de ponerlo en marcha, fueron solo un instrumento de negociación, una cifra importante, nada más. Cada uno obtuvo lo que quería. ¿Y Colombia? Bueno, Colombia igual o peor: la delincuencia haciendo de las suyas, el narcotráfico dueño de ciudades, pueblos y veredas y una supuesta calma hasta que el ejército despierte por voluntad  propia o por presión del gobierno norteamericano, en una guerra quizás más violenta de la que hemos vivido hasta ahora.

Puede ver LA GUERRA EN COLOMBIA (VIDEO) https://eligiopalacio.com/2013/10/25/guerra-video/

Indicar que el nuevo gobierno de Iván Duque tiene que ver con el fracaso del proceso de Paz Farc-Santos es desproporcionado e inexacto.  La responsabilidad es de quienes lo hicieron para favorecer a unos cuantos, vendiendo la idea de que era para todos los insurgentes, para todos los colombianos. El gobierno anterior no cumplió con lo pactado, no le interesaba, ya tenía los suyo. La ambición de Juan Manuel Santos estaba saciada. Tampoco lo hicieron los guerrilleros más jóvenes, lo prometido era realmente muy poco comparado con la riqueza que ofrece el mundo de la extorsión y de la producción y comercialización de las drogas ilícitas. Incluso continuaron delinquiendo desde las zonas de reincorporación como lo manifestó, a este servidor, un asustado comerciante de unos de los pueblos donde se ubican las Zonas de Reincorporación.

Ahora bien, el presidente en particular y el Estado y los ciudadanos de Colombia si debiéramos hacer algo por lograr la paz de Colombia: Un acuerdo sobre lo Fundamental como decía Alvaro Gómez Hurtado. Un acuerdo al que debe convocar  Duque y debieran apoyar decididamente Alvaro Uribe Vélez y la izquierda colombiana, incluida la que encabezan los ancianos integrantes del nuevo partido de las Farc…  Soñar y nada más, con mundos de ilusión, soñar y nada más…

ANTES DEL FIN

Preocupante, denigrante la pelea entre Luis Pérez y Federico Gutierrez, Gobernador de Antioquia y Alcalde de Medellín respectivamente, a raíz de la crisis de Hidroituango. No son los gobernantes para momentos de crisis. Solo saben actuar tras la vanidad y la gloria efímera que da el poder.

Caracol Televisión se convirtió en el único canal de televisión en Colombia, dados sus niveles de sintonía con respecto a la competencia. Hecho similar ocurre con Caracol Radio. Interesante y controversial posicionamiento de marca.

LOS MISMOS CON LAS MISMAS

LOS MISMOS CON LAS MISMAS

Eligio Palacio Roldán

“15 altos funcionarios de Duque vienen del gobierno Santos” tituló el portal de internet “La Silla Vacía”, el pasado 20 de agosto, mostrando como la transición entre los gobiernos entrante y saliente “no había sido tan brusca”. Y si eso sucede entre los altos funcionarios, mucho más ocurre en los mandos medios y bajos, que pasan de una a otra posición sin que casi nadie lo perciba, sin que casi nadie se pregunte por sus idearios políticos. Esta característica de los gobiernos colombianos se origina, sin duda, en El Frente Nacional.

El Frente Nacional fue una extraña fórmula de alternancia en el poder entre los partidos Liberal y Conservador para “poner fin” a la violencia de mitad del siglo XX, en Colombia. Operó entre 1958 y 1974,  y sentó las bases de la repartición de la burocracia en las ramas del poder público  y, obvio, de la corrupción que nos agobia.

Desde los inicios del Frente Nacional Colombia ha sido gobernada por una misma clase política que se “renueva”, con el pasar natural de los años, con los descendientes de unas pocas castas políticas. Por eso es normal ver como en los medios de comunicación e incluso en la plaza pública los dirigentes de los “diferentes” partidos políticos se enfrentan en intensas e interminables discusiones para luego verlos trabajando juntos, sin importar la supuesta ideología de los gobiernos de turno.

También se ve, como los presidentes al iniciar sus mandatos recortan burocracia y despiden contradictores, para sintonizarse con el querer popular, pero que poco a poco van reubicando en otras instituciones estatales, en una repartición obligada de favores. Favores que generan una especie de clase social zángana que solo se dedica a vegetar mientras logra su jubilación, en un desgreño administrativo que carcome las instituciones públicas.

Lo que fue una solución para lograr la paz entre liberales y conservadores se convirtió con el tiempo en un hecho generador de exclusiones, debilitamiento de la democracia y de muchas otras formas de violencia similares y aún peores que las que se pretendían evitar. Como consecuencia de ello surgieron las guerrillas de izquierda Farc, ELN y EPL y el movimiento paramilitar de derecha. Esta fue una lección que no se aprendió o no se tuvo en  cuenta en las negociaciones de paz entre el gobierno Santos y las Farc y cuyo desconocimiento generó nuevos fanatismos y confrontaciones que, seguramente, desembocarán, otra vez, en la muerte de centenares de colombianos, repitiendo otra historia sinfín de nuestra Colombia.

Terminado el Frente Nacional, los liberales, conservadores y alguno que otro personajillo   tecnócrata o de izquierda en el poder, no fueron capaces de dejar de depender del estado  y entonces se fueron camuflando, gobierno tras gobierno, con la manida teoría de que “La política es dinámica”

ANTES DEL FIN

Terminado el Frente Nacional, en el comienzo de la era del camuflaje entre uno u otro partido, un conocido personaje de Entrerríos – Antioquia afirmaba: Yo soy el más liberal de este pueblo, pero el pueblo solo va hasta “vuelta bonita”. En Medellín trabajaba con un gobernante conservador, partido contrario al suyo, del que denigraba constantemente.

Lo mismo que le sucedía a mi paisano, le ocurre a centenares de colombianos que viven denunciando los gobiernos por corruptos, posan de decentes, organizan marchas anticorrupción y a la vez reciben ingresos de esos mismos gobiernos, que critican, por desarrollar costosos proyectos cuyos efectos nunca se hacen tangibles.

Las embajadas del gobierno Duque, al igual que las de Santos, Uribe y todos los demás son otra prueba de que siempre son los mismos con las mismas. No importa que se dediquen a negocios particulares o las reciban como un premio por su “lealtad” con el gobierno de turno y le aporten poco o nada al país.

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