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EL PERSONAJE DEL AÑO: LA CORRUPCIÓN

EL PERSONAJE DEL AÑO: LA CORRUPCIÓN

Eligio Palacio Roldán

Pero, el recuerdo, el gran recuerdo del año que termina, el personaje del año, para nuestro país, será la desgracia de la corrupción y la corrupción también incluye el negociado del gobierno Santos con las Farc.

“No hay muerto malo” es una expresión popular utilizada para indicar que lo que queda, normalmente, de un ser que se marcha, para siempre, es el recuerdo de las buenas acciones desarrolladas durante su existencia.

Y digo normalmente porque no siempre es así, Pablo Escobar, por ejemplo, tuvo una que otra acción que lo hace ser recordado con cariño, pero en la sociedad en general predominan los malos recuerdos. Lo mismo sucederá para Colombia y los colombianos con el año 2017 que está muriendo por estos días.

Del 2017 quedarán recuerdos gratos como el de Rigoberto Urán triunfante en el Tour de Francia, subcampeón, y en la Clásica Milán Turín, campeón; la clasificación al mundial de fútbol, Rusia 2018, de la selección Colombia y los triunfos de otros cuantos deportistas más. También, los logros de nuestros artistas en el mundo: Los premios Grammy de Shakira, Juanes, Jorge Celedón, Alex Campos, entre otros y la proyección internacional de Vives, J. Balvin, Maluma y varios más. Sin duda, la música es lo mejor de Colombia, a nivel mundial, en lo corrido del siglo.

Pero, el recuerdo, el gran recuerdo del año que termina, el personaje del año, para nuestro país, será la desgracia de la corrupción y la corrupción también incluye el negociado del gobierno Santos con las Farc, porque una paz como la pactada, con impunidad, donde los criminales son tratados como ídolos no es otra cosa que corrupción. Negociado que poco a poco va mostrando su esencia y los miles de millones que se repartieron para comprar conciencias, en el Congreso y en los medios de comunicación, para tratar de construir una verdad que se diluye ante la realidad.

Pero, además, fue el año de Reficar, del fiscal anticorrupción Gustavo Moreno, del robo de las regalías en Córdoba y la Guajira, de Odebrecht, de los Carteles de la Toga y de cientos de casos que destaparon las autoridades y la prensa.

El escándalo de Odebrecht, no suficientemente aclarado, involucró las campañas presidenciales del excandidato Oscar Iván Zuluaga y del hoy presidente Santos de tal manera que evidenció que Colombia no ha podido superar el legado del expresidente Samper: La financiación de la campaña presidencial, de 1994, por la mafia del narcotráfico del Cartel de Cali.

Afirman algunos analistas que no son comparables los casos de corrupción en las campañas Samper, Zuluaga y Santos pues la primera tuvo la marca del narcotráfico y las segundas no, que fue más grave lo primero. Digamos que fue más grave lo de Samper por marcar un sendero nefasto para Colombia, pero horrible lo segundo porque comprometió los recursos del presupuesto nacional, dineros del esfuerzo de todos los colombianos que se pagan con los impuestos. Dineros que fueron “robados” a la salud, a la educación, a los ancianos, a  todos y cada uno de nosotros: Los ciudadanos.

Se diría que el 2017 es un año para olvidar como se pretenden borrar de la memoria los malos tiempos de la propia existencia: pero no debe ser así. El 2017 debe ser el año en que por fin Colombia “toque fondo” en materia de corrupción y a partir de ahí, de ese reconocimiento, comience a construir una nueva historia, una historia con valores éticos y ciudadanos que nos permitan tener un mejor país para todos.

ANTES DEL FIN

No soy uribista como se puede evidenciar en mis columnas sobre Alvaro Uribe, pero los mejores candidatos a la presidencia de Colombia están bajo su liderazgo: Martha Lucía Ramírez e Iván Duque. El apoyo de Uribe será su mayor fortaleza, pero también su mayor debilidad.

FELIZ NAVIDAD. No se pierdan lo mejor de esta época del año en https://eligiopalacio.com/navidad-2/

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¡CONCHUDO!

¡CONCHUDO!

Eligio Palacio Roldán

Conozco a alguien que no “voltea a ver” a su abuela pero si utiliza su casa, deja las luces encendidas por si “alguien” las apaga, deja sus ropas esparcidas por el piso por si alguien las recoge,  y deja los baños sucios por si otro alguien, o el mismo, los suelta. Y vuelve una y otra vez a hacer lo mismo como si nada pasara, como si no le importara. Este es el caso “ejemplar” de un conchudo, del común. En la cotidianidad de nuestra Colombia hay casos igual de repetitivos y dramáticos.

En una de sus acepciones, la Real Academia de la Lengua Española define conchudo como indolente (que no se afecta o conmueve) y, obviamente, son indolentes porque nadie los frena, nadie los “pone en su sitio”. Veamos algunos casos:

  • Los cabecillas de las Farc: Han sido narcotraficantes, asesinos, secuestradores, violadores, reclutadores de menores, En fin, lo más violento y sanguinario de nuestra sociedad y, ahora, se pavonean por el país como si nada les importara, como si les saliéramos a deber. ¡CONCHUDOS!
  • El presidente Santos: Sacrificó ocho años de gobierno por un Nobel de Paz y va terminando su segundo mandato con un país dividido, polarizado, pesimista, inmerso en la corrupción, inundado de cultivos ilícitos y microtráfico de drogas; en medio de una crisis económica en la que no se vislumbran salidas y con una desaprobación histórica. Mientras tanto, se pavonea por el país y el mundo como si fuera un gran gobernante y adoptando gestos y ademanes de la Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, el Papa Francisco o el Padre Marianito. ¡CONCHUDO!
  • Alvaro Uribe: Sacrificó ocho años de gobierno tratando de derrotar a las Farc, entregándole el país a los corruptos y hoy posa de líder en la lucha contra ese flagelo. Como expresidente critica decisiones, del actual presidente, similares a las que tomó en su gobierno. ¡CONCHUDO!
  • Ernesto Samper: Permitió el ingreso de dineros del narcotráfico a su campaña presidencial, siendo una vergüenza para Colombia y luego posar de hombre de bien y líder latinoamericano. ¡CONCHUDO!
  • Congresistas: Se hacen elegir y reelegir por un pueblo al que engañan. Corruptos y desleales como ningunos, se venden al presidente de turno a cambio de “mermelada” y olvidan su supuesta ideología y las razones por las que se hicieron elegir. Deambulan por campos y ciudades y por el mundo sin percatarse que son otra gran vergüenza para el país. ¡CONCHUDOS!
  • Luis Pérez – Gobernador: Una mezcla entre “El Emperadorcito” de Nelson y sus Estrellas y Luis XV por su querer sentirse Rey de Antioquia y no por aquello del famoso porcentaje corrupto, o quizás también por ello. A pesar de toda su veleidad se cree un ser ecuánime y buen gobernante. ¡CONCHUDO!
  • Federico Gutierrez – Alcalde de Medellín: Se cree un modelo de alcalde y no ha hecho nada para lograrlo, aparte de modelar como gobernante de la ciudad de Medellín. Se disputa este “honor” con Fajardo y Luis Pérez en sus respectivas alcaldías: Gobierna para las cámaras y el aplauso. ¡CONCHUDO!
  • Germán Vargas Lleras. Si Juan Manuel Santos resultó un traidor al camuflarse como Uribista, éste le dio cátedra en sus narices. Líder de un partido famoso por los casos de corrupción, ahora piensa transformar a Colombia. Este si es el ejemplo de un ser sin vergüenza. ¡CONCHUDO!

Y los personajes conchudos son tantos y tantos que incluirlos en estas líneas es imposible.

Uno quisiera creer que en el conchudo hay alguna dosis de inocencia y puede que así sea; pero hace parte de la doble moral del ser humano. Doble moral que es difícil de dilucidar y erradicar si no se tienen principios éticos claros.

ANTES DEL FIN

También son CONCHUDOS algunos periodistas que vociferan contra la corrupción y, al mismo tiempo, se ponen al servicio de los gobernantes a cambio de “mermelada”.

Comenzaron las campañas políticas con una gran cantidad de CONCHUDOS disputándose el poder en Colombia. ¿Seguiremos siendo sus idiotas útiles o despertaremos y les diremos ¡YA NO MÁS!?

EL REFUGIO DE LOS ATORMENTADOS

EL REFUGIO DE LOS ATORMENTADOS

Eligio Palacio Roldán

Dice la historia que Saulo de Tarso era un enemigo declarado de Jesús de Nazareth, y de sus seguidores, hasta que tuvo una visión donde cree verlo y escucharlo. A partir de esa visión se transforma en Pablo y comienza a luchar por él. Sin embargo, sus tradiciones paganas se mezclan con sus nuevas creencias y, de alguna manera. tergiversa las enseñanzas originales de Jesús, que no recibió directamente.

Ver http://www.theologe.de/pablo.htm.

Yo no sé si algunos de mis amigos han tenido visiones similares a las de Saulo pero lo que si se es que han tergiversado las enseñanzas de Jesús, al estilo del santo, y utilizan la religión, como escudo,  para juzgar a los demás, para discriminar a los demás, para maltratar a los demás.

Observando su historia y su proceder, se llega a una conclusión rápida: son seres atormentados, que no encuentran solución a sus conflictos internos, y como un refugio a su amargura y una especie de doping acuden a la religión y la esgrimen como arma de protección y ataque.

Pero no son solo mis amigos, observo comportamientos similares en líderes  religiosos y en sus seguidores que rayan en el fanatismo. También, obvio, en políticos. En estos últimos, no sé si es un comportamiento genuino o una estrategia para ganar adeptos.

Uno de los casos más representativos es el del expresidente Alvaro Uribe. Es bien conocida su cercanía con todo tipo de iglesias, su “lucha” por la moral y las buenas costumbres y su consagración a Dios, mientras acoge en su movimiento político todo tipo de delincuentes, a quienes defiende con ahínco. También es conocida su inclinación al uso de la violencia como fundamento de la solución de conflictos: Estoy muy berraco con usted y ojalá me graben esta llamada. Y si lo veo le voy a dar en la cara, marica”,  y su sarcasmo ante el dolor ajeno, como sucedió con las madres de las víctimas de Soacha: “esos jóvenes no propiamente estaban recogiendo café”.

Otro caso aberrante es el de el exprocurador Alejandro Ordoñez, quien se cree el dueño de la moral de los colombianos mientras se hace reelegir, al estilo Uribe, acudiendo a prácticas muy alejadas de la transparencia que predicó Jesús. Son ampliamente conocidos su fanatismo religioso y sus tácticas para perseguir y buscar las culpas en los demás. Claro está, cuando son sus adversarios políticos. Hay que recordarle que uno de los diez mandamientos dice “no mentir”.

Y el tema del momento: el del promotor del referendo contra la adopción de menores, por parte de familias no tradicionales, Carlos Alonso Lucio. Lucio, guerrillero del M19, Senador de la República, acusado de estafa, condenado por corrupción,  prófugo de la justicia, defensor de  Samper en el Proceso 8.000 y amigo de los Rodríguez Orejuela, del cartel de Cali, se cree hoy, junto a su esposa Viviane Morales, el líder espiritual de los colombianos. Obvio, después de ingresar a una secta cristiana, seguramente tratando de expiar sus pecados, o al menos contenerlos.

Ver DISCUTIENDO MARICADAS https://eligiopalacio.com/2017/05/03/discutiendo-maricadas/

Imagino a estos personajes, en las noches, de rodillas, arrepentidos, orando a Dios por la salvación de sus almas y por las de los colombianos que pretenden alejar del mal.

Alguna vez, una jefe que maltrataba todo el día a subalternos y gentes del común, al caer la tarde, me llamaba a orar. “Lo veo muy alejado de Dios”, decía. Yo la veía, a ella, a años luz.

ANTES DEL FIN

Lograron los promotores del referendo contra la adopción de menores distraer la atención de los colombianos, de los problemas de corrupción que afectan al país. ¿Qué tal promovieran con igual entusiasmo una lucha real contra este flagelo?

Mejoró, mucho, el noticiero de Caracol Radio en Medellín con Luis Alberto Mogollón. Después de muchos años volvió a tener director.

DISCUTIENDO MARICADAS

Adopción gay

DISCUTIENDO MARICADAS

Eligio Palacio Roldán

“Como tantas otras veces, seguramente, nuestra clase dirigente, nos estará brindando circo, discutiendo maricadas, mientras se roban lo que quede de país”.

En un país donde su líder natural, el presidente de la república,  solo cuenta con una aprobación del 26% de la población, donde dos escándalos de corrupción, Odebrecht y Reficar, se disputan el primer lugar en la cuantía de la defraudación del estado y en la “calidad” y alcurnia de sus protagonistas, donde disminuye el consumo en los hogares y la economía se desacelera, donde el Congreso legisla, vía fast track, a favor de unos terroristas que mantuvieron amenazada la población por más de medio siglo y donde no se cree en la justicia ni en la clase política, a algunos personajes les da por entablar discusiones maricas. Dos ejemplos:

La primera, digamos la menos babosa, fue la que se produjo por el ateísmo del Ministro de Salud Alejandro Gaviria. Obvio, atizada por declaraciones del arcaico exprocurador Alejandro Ordoñez. No faltó si no que lo quemaran vivo. Si algo ha mostrado Gaviria, en su trayectoria pública, es su responsabilidad con la sociedad y la ética y coherencia con que maneja los asuntos públicos, características escasas entre nuestra clase dirigente y que origina, precisamente, la crisis de liderazgo que afronta el país.

La segunda raya en la ridiculez: Le ha dado a la Senadora  Viviane Morales, recordada por su apoyo al expresidente Samper, el del elefante, por inventarse un referendo que costaría 280.000 millones de pesos, pretendiendo la aprobación de los colombianos, para prohibir a las personas solteras y/o gay la adopción de menores sin hogar.  Para ella, la única familia posible es la que incluya un hombre y una mujer como pareja y como seres idóneos para criar a los niños.

Parece no saber u olvidar, la señora Viviane,  los cientos de familias constituidas por madres cabeza de familia, en la sociedad del Ocaso del Padre. Ocaso originado en la ausencia física o mental de los hombres en el mundo de hoy y más en Colombia como consecuencia de la guerra; los miles de padres, heterosexuales, que abusan de los menores; los miles de padres que ejercen violencia física y/o afectiva contra sus hijos.

Bueno, digamos que la Senadora tiene sus propias razones originadas en sus convicciones religiosas y que lucha por sus ideales. Hasta ahí todo bien. Lo que no resulta lógico, ni ético, ni moral incluso, es que utilice la política y al Congreso para el logro de sus fines personales. En esa faceta, no hay ninguna diferencia entre la senadora Viviane Morales y los líderes del islamismo y debe existir, porque Colombia es un país laico.

Pero si la posición de la señora Viviane es reprochable, la es aún más la de otros dirigentes políticos que acuden a apoyar el costoso referendo buscando réditos políticos. Y el referendo no solo será costoso por los 280.000 millones de pesos que valdrá, si no por el tiempo que se gastará en discusiones insulsas en el Congreso y en los medios de comunicación, mientras que la economía y la estructura del estado se desploman. Quizás, como tantas otras veces, seguramente, nuestra clase dirigente, nos estará brindando circo, discutiendo maricadas, mientras se roban lo que quede de país.

Sobre el tema, ver NO A LA ADOPCIÓN https://eligiopalacio.com/2015/02/20/4661/

ANTES DEL FIN

  • Los 280.000 millones, que costaría el referendo, para limitar la adopción de menores, debieran ser utilizados en mejorar los orfanatos o en educar a los mayores para un trato digno de los niños.
  • ¿Cuándo regresarán a la televisión colombiana las novelas de autor?
  • Qué bueno es “A yo me llaman” de Sábados Felices. Si lo ves, “te va a gustar el doble”.

LO QUE VA DE SAMPER A SANTOS

LO QUE VA DE SAMPER A SANTOS

Eligio Palacio Roldán

Santos debiera recordar el pasado y aplicar sus planteamientos de esos días y renunciar. Un gran favor le haría al país y a su búsqueda de la paz.

“La guerrilla fijó como condición indispensable una Constituyente y manifiestó que la paz no era posible durante este gobierno. Según Juan Manuel Santos, ante este veto se comenzó a pensar en alternativas y quedó flotando en el aire la posibilidad de un retiro de Samper y su reemplazo por el vicepresidente Carlos Lemos”.

( Ver http://www.semana.com/nacion/articulo/el-complot-de-santos/34308-3)

Corrían los días de 1997, 20 años atrás en Colombia. Como hoy,  Juan Manuel Santos buscaba un acuerdo de paz con la guerrilla y, como hoy, el gobierno estaba inmerso en un escándalo de corrupción originado en la financiación, con dineros de origen ilegal, de la campaña presidencial.

Ocupaba el Palacio de Nariño Ernesto Samper, hoy aliado incondicional del gobierno Santos, y su llegada a la presidencia era cuestionada por el ingreso a su campaña de dineros procedentes del Cartel de Cali. Fue un tiempo en el que por dedicarse a defenderse y a sostenerse en el poder, el gobierno, descuidó sus funciones y el país se sumió en una de las crisis social, económica y política más delicadas en la historia de Colombia. Corrieron ríos de tinta en los periódicos del país y del mundo hablando del tema y se llenaron cientos de horas de radio y televisión. Se esperaba, estas circunstancias no se repitieran jamás. Sin embargo, la falta de un castigo ejemplar para el presidente de la época y los protagonistas del escándalo hizo que la corrupción se afianzara y la historia se repitiera.

En el 2017 se descubre, como colofón de investigaciones originadas en Brasil y Estados Unidos, que la multinacional de los sobornos, Odebrecht, había permeado las campañas a la presidencia de Juan Manuel Santos y de su principal opositor. Y el país vive una especie de déjà vu y se repiten las circunstancias vividas 20 años atrás. Bien dice la canción “que 20 años no es nada”.

Los seguidores de Santos (que los tiene a pesar de sus escasos puntos de favorabilidad) afirman que no se pueden comparar las circunstancias porque una cosa es violar los topes de una campaña y otra, bien distinta, recibir dineros del narcotráfico. Es verdad, pero resulta más triste y lamentable que se reciban dineros para tener como contraprestación contrataciones con fondos del estado, fondos originados en los impuestos de los colombianos, fondos que se esfuman en las manos de los corruptos.

En estas dos historias de corrupción son muchas las coincidencias, pero se destaca una gran diferencia. En la de Samper, Juan Manuel Santos estaba en la oposición y “trabajaba” para unir todas las fuerzas para llegar a un acuerdo de paz con la guerrilla  y de paso destituir a Samper. Hoy es Santos el que ocupa la presidencia, pero las circunstancias se repiten y dada la poca aceptación del mandatario para liderar un difícil proceso de paz, debiera recordar el pasado y aplicar sus planteamientos de esos días y renunciar. Un gran favor le haría al país y a su búsqueda de la paz.

Ver EL “COMPLOT” DE SANTOS https://eligiopalacio.com/2016/05/19/el-complot-de-santos/

ANTES DEL FIN

Lamentable el tratamiento que le dieron algunos medios de comunicación al Proceso 8.000, en el Gobierno Samper. En especial Caracol Radio, liderada en esos tiempos, como hoy, por Darío Arismendi. Deseable que la lección le haya servido para entender su papel en la historia. No lo creo, en este episodio seguro repetirá, también, su dosis de lagartería. A lo mejor le adjudiquen otra estación radial.

Hoy en la 54 Asamblea General de Colanta se le rendirá tributo al doctor Jenaro Pérez Gutierrez el hombre que transformó el norte de Antioquia y gran parte del país. Muy merecido.

Ver COLANTA – JENARO PEREZ https://eligiopalacio.com/2015/02/04/colanta-jenaro-perez/

COHERENCIA

COHERENCIA

El mejor ejemplo de falta de coherencia es el presidente de la república, Juan Manuel Santos, en su relación con las Farc.

Eligio Palacio Roldán

Desde hace muchos años y en especial desde que comencé a escribir en este blog me ha preocupado el tema de la objetividad, característica que me parece imposible para el ser humano dadas sus limitaciones físicas y/o sicológicas para percibir la realidad. (Ver https://eligiopalacio.com/tag/objetividad/, ¿CUÁL VERDAD? https://eligiopalacio.com/2015/06/12/5088/, ¿CUAL SERÁ LA REALIDAD? https://eligiopalacio.com/2016/01/21/cual-sera-la-realidad/, LA MAQUINA DE LA VERDAD https://eligiopalacio.com/2015/04/15/la-maquina-de-la-verdad/)

Convencido de que la objetividad es solo un ideal he tratado de trabajar, buscar y hasta exigir la coherencia. La coherencia es definida por la Real Academia de la Lengua Española como: Conexión, relación o unión de unas cosas con otras o Actitud lógica y consecuente con los principios que se profesan”.

El mejor ejemplo de falta de coherencia es el presidente de la república, Juan Manuel Santos, en su relación con las Farc: De colaborador, de compinche de la guerrilla, para tumbar al presidente Samper, pasó a ser su peor enemigo en el gobierno de Alvaro Uribe Vélez, como Ministro de Defensa, para pasar, nuevamente, a ser el mejor camarada de la organización guerrillera y lograr un acuerdo de paz para que los ancianos hombres, alzados en armas, tengan una vejez tranquila. (Ver EL “COMPLOT” DE SANTOS https://eligiopalacio.com/2016/05/19/el-complot-de-santos/ y LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/). Igual sucedió con la dictadura en Venezuela a la que criticó vehementemente, en los tiempos en que era el mejor amigo de Uribe, y ahora apoya con un silencio cómplice.

La falta de coherencia de nuestro presidente ha estado presente en toda su trayectoria política y el más reciente ejemplo está en su discurso sobre el plebiscito del que dijo los colombianos tendrían la última palabra para que “aprueben o rechacen los acuerdos de paz…” y, al ser rechazados, desconoció la voluntad popular (Ver pic.twitter.com/Qhk7jd9xz2)

Otro ejemplo clásico de incoherencia está en nuestra clase política, en especial el Partido Conservador, que pasó de alabar a Andrés Pastrana, siendo presidente, a juzgarlo para complacer  a Uribe y, ahora, hace lo mismo con Uribe para adular a Santos. Cuestiones de “mermelada” dicen, tranquilamente los ciudadanos, sin percibir el fuerte olor a podrido de nuestra “democracia”.

A los anteriores ejemplos hay que sumarle otro, que me duele bastante: Los orientadores de opinión: Los columnistas. Durante el gobierno Uribe los vi rasgarse las vestiduras, con toda la razón, por la manera como el entonces presidente acomodaba la Constitución Nacional a sus ambiciones personales para quedarse en el poder y, ahora, cuando el presidente Santos no solo viola la Carta Magna si no los resultados de un plebiscito que pretendía probar o improbar los acuerdos con la guerrilla guardan un silencio preocupante y hasta se van lanza en ristre contra Uribe por criticar las violaciones a  la Constitución. Y uno se pregunta: ¿Cuál habría sido la reacción, de la gran prensa, si el que hubiese desconocido los resultados del plebiscito fuera Uribe?

Otro gran ejemplo de incoherencia está en la iglesia católica que mientras dice transmitir el mensaje de amor de Jesús, condena a gran parte de la humanidad que no acepta su realidad, como la única posible en el universo.

La consecuencia de la falta de coherencia es la pérdida de credibilidad y eso, precisamente eso, es lo que sucede con el presidente Santos: Nadie le cree… Bueno, tal vez solo las Farc.

Preocupante la falta de coherencia, de credibilidad de nuestros líderes, de nuestras instituciones. Esa es la causa de la anarquía y, obvio, de los resultados electorales. (Ver POR QUIEN VOTAN LOS CIUDADANOS https://eligiopalacio.com/2016/11/18/por-quien-votan-los-ciudadanos/)

ANTES DEL FIN

Reprochable  la aprobación en el Congreso de los acuerdos de paz con las Farc sin ningún análisis. Bueno, que más se puede esperar de la clase política inmóvil ante el peso de la “mermelada”.

Conmovedor hasta las lágrimas el accidente aéreo de esta semana en Colombia que causó la muerte a 71 seres humanos y 6 heridos graves. Conmovedor, también, el homenaje de los antioqueños a los campeones del Chapecoense. Con los años, Medellín, será un ícono para los hinchas del equipo brasileño así como lo es hoy para los fans de Gardel. Buen ejemplo para el mundo.

FARC- DE FEROCES LOBOS A DULCES ABUELITOS

FARC- DE FEROCES LOBOS A DULCES ABUELITOS

Eligio Palacio Roldán

En los años 1600 un hombre llamado Charles Perrault (1628/01/12 – 1703/05/16) escribió varios de los cuentos infantiles más tradicionales de la historia de la humanidad. Entre ellos, Caperucita Roja.

En el cuento, Caperucita Roja es engañada por el lobo que devora a su abuelita  y pretende hacer lo mismo con ella, quien es rescatada por un leñador. (http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/1630/Charles%20Perrault).

Cuando nos contaban el cuento, en esos primeros años de infancia, nos poníamos tristes y/o temerosos. Los adultos nos decían que eso era pura fantasía, que la historia no correspondía a la realidad.

Pasados los años, no estoy tan seguro.

Los colombianos llevamos más de medio siglo temiendo y huyendo a un feroz lobo llamado Farc. Muchos países del mundo pensaban que ese lobo era una fantasía, como en el cuento de Perrault, pero un presidente llamado Andrés Pastrana demostró que era real. (Ver LA DEUDA CON ANDRES PASTRANA https://eligiopalacio.com/2016/02/03/la-deuda-de-colombia-con-andres-pastrana/)

Después vino el leñador ALVARO URIBE VÉLEZ (https://eligiopalacio.com/2016/04/06/alvaro-uribe-velez/) quien no tuvo la suerte del original y dejó al Lobo Farc mal herido, más no muerto, y rescató a la pobre Caperucita Colombia Roja de las garras del siniestro animal, llamado el lobo Farc.

Y como estuvo herido, se recuperó con la ayuda del otro lobo vestido de oveja: Juan Manuel Santos. Entonces sus integrantes recobraron su disfraz de viejitos indefensos. Bueno, solo el de indefensos, el de viejitos ya era parte de sus vidas. Se volvió real. Cuestiones de la edad, dicen. Ver  LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/.

Con ese disfraz de viejitos indefensos tienen engañada a gran parte de la comunidad internacional, que parece olvidar las tragedias originadas por sus sanguinarias actuaciones: los secuestros, los atentados terroristas, los ataques a poblaciones indefensas, la extorsión y sobre todo su transformación en  cartel del narcotráfico.

Siempre se dijo que el lobo Farc tenía simpatizantes en el poder. Se hablaba de Gabriel García Márquez, Enrique Santos. Serpa,  Samper, Piedad Córdoba. De muchos otros “colombianos de bien”.

Para defenderse del sanguinario lobo Farc, muchos colombianos se armaron y se igualaron a los delincuentes. Incluso los superaron en crueldad. Pero eran bien vistos, como unos protectores. Cuando Uribe Vélez fue presidente, la dirigencia colombiana se dejó engolosinar  con la “mermelada” y apoyó a los nuevos delincuentes. Luego hasta los llevaron al Congreso.

“Cambia, todo cambia”, cantaba Mercedes Sossa. Y en Colombia todo cambió: por la ambición, los enemigos del lobo feroz Farc cayeron en desgracia. La situación se hizo insostenible y tuvieron que ser extraditados a Estados Unidos. Sus colaboradores, de la dirigencia política,  fueron encarcelados.

Pero todo siguió cambiando para volver al principio: El lobo disfrazado de abuelita, sus colaboradores ocupando los principales cargos del gobierno. Personajes de moda en la sociedad colombiana.

Al paso que vamos, al lobo feroz Farc se le rendirá pleitesía en todos los pueblos de Colombia. Seguro, a su llegada, saldrán a desfilar las Bandas de Guerra, que ya serán  Bandas de Paz. Bueno, al menos mientras haya “mermelada” del gobierno, primer colaborador del lobo.

Pero cambia, todo cambia y, un día, el lobo será descubierto. Esperemos no sea demasiado tarde y no se haya devorado a la indefensa Caperucita Colombia Roja.

ANTES DEL FIN

Todo le sale mal al segundo gobierno Santos. También le salió mal al de Uribe. Queda demostrado: segundas partes no son buenas. Menos en la presidencia.

Al caos y los problemas ocasionados por el paro camionero le sigue el originado por la Ministra de Educación. Loable su deseo de construir una sociedad más incluyente, pero su realidad no puede ser impuesta sobre la mayoría de los colombianos que para bien o para mal -para mal diría yo- tienen otra concepción del mundo.  No era ella la indicada, desde su posición, para liderar la lucha por la igualdad, en los colegios, para las diferentes representaciones de diversidad sexual. Se le vio oportunista, dada su condición sexual.

Historias de homofobia:

https://eligiopalacio.com/2015/06/06/y-quien-es-ella-2/, https://eligiopalacio.com/2013/08/09/recuerdo-de-la-profesora-ii-video/ https://eligiopalacio.com/2014/11/24/el-cura-el-ahogado-y-su-mujer-2/

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