EL SUICIDIO: LA CUARTA EPIDEMIA.

EL SUICIDIO: LA CUARTA EPIDEMIA

Eligio Palacio Roldán

En una columna anterior, LA TERCERA EPIDEMIA ( https://eligiopalacio.com/2020/09/18/la-tercera-epidemia/) mostraba mi preocupación por las muertes que generan los accidentes de tránsito y específicamente las producidas al conducir motocicletas. Hoy hago referencia a la cuarta epidemia que sufren los colombianos: el suicidio.

Mientras la cifra de muertes por causa del coronavirus en el país se acerca a las 25.000 personas, en el año 2019 se presentaron  11.630 homicidios, 6.689 muertes por accidentes de tránsito y 2.326 suicidios, constituyéndose estos en otra gran tragedia que afrontan los colombianos.

Según el Instituto Nacional de Medicina Legal la cifra de suicidios en Colombia se incrementó en un 3.5%, entre 2018 y 2019, “siendo la causa de muerte con mayor incremento en el país durante el año pasado por encima del homicidio y los accidentes de tránsito”.

Vea: En Colombia aumentó la cifra de suicidios en 2019 – Cuarto de Hora https://cuartodehora.com/2020/01/26/en-colombia-aumento-la-cifra-de-suicidios-en-2019/

El suicidio siempre será un misterio, sus causas un motivo de especulación y morbo, muy pocas personas dejan indicios claros de su motivación; pero se intuye que es la consecuencia de trastornos mentales como angustia, depresión, falta de autoestima o temor a una “realidad” interna que en lo imaginario y en lo simbólico representa a un Otro que señala y condena. Y es precisamente ese temor a la sanción del Otro lo que empuja hacia la muerte. El Otro, en las religiones está representado en un Dios y en la sociedad en los padres de familia, los maestros, las autoridades o en los semejantes. Semejantes, que casi siempre carecen de caridad humana y tienen como práctica social el matoneo.

¿Qué diferencia la cuarta epidemia, el suicidio, de las tres primeras?  Bueno; el grado de conciencia sobre la amenaza que representa para la sociedad, es mucho menor, frente a las otras tres. Y es ese grado de conciencia el utilizado por este autor para enumerarlas. Si a los  accidentes de tránsito se les presta poca atención, a los suicidios y a las enfermedades mentales mucho menos y aunque los profesionales y teguas para sanar el espíritu crecen como arroz, el acceso de las gentes a este tipo de servicios es aún muy limitado. Basta con observar su presencia en las entidades prestadoras de salud.  A nivel de prestación de servicios particulares, son prácticamente un lujo.

Otro elemento que influye negativamente al combatir las causas de la epidemia del suicidio es la educación del pueblo colombiano cuya formación está más direccionada a hacerlo productivo que feliz. En ese orden de ideas, a pesar de estar en el siglo XXI, aún sigue siendo un tabú la salud mental de las gentes y mucho más el buscar ayuda para recuperarla. Aún se señala al que acude a un sicólogo o a un siquiatra. Eso sin considerar que estamos en los tiempos de la eficiencia, de los resultados rápidos y la salud mental requiere tiempo para repensar el paso del ser humano por este mundo.

Un factor adicional en contra de la salud mental de los colombianos, que propicia el suicidio, es la desigualdad social, las pocas posibilidades de tener una vida satisfactoria en medio de una sociedad de consumo excluyente enmarcada por la cultura del narcotráfico.

ANTES DEL FIN

¿Cuándo veremos una protesta civilizada que abogue por la salud mental de los colombianos?

¿Y cuándo será que en Colombia se practica una política que no esté fundamentada en el odio?, de verdad, qué cansancio. Toda nuestra dirigencia está de siquiatra.

Los tiempos del coronavirus son una excelente oportunidad para reencontrarse con la música. Mientras escribo me encuentro esta joya en YouTube: https://youtu.be/9Umou-xTCDU. Próximamente hará parte de VIDEOS DE CUARENTENA https://eligiopalacio.com/videos-2/

CORRUPCIÓN, RACISMO Y MATONEO EN REDES SOCIALES

CORRUPCIÓN, RACISMO Y MATONEO EN REDES SOCIALES

Eligio Palacio Roldán

La semana anterior otro escándalo de corrupción conmocionó la prensa, las redes sociales y a la mayoría del pueblo colombiano. Me refiero, obviamente al del funcionario de la DIAN, en Buenaventura, Omar Ambulia y el estrafalario uso que, al dinero mal habido, le daba su hija Jenny. Podría haber hecho mención al engaño al que ha sido sometido el país por parte de las FARC con los bienes, avaluados en veinte mil millones de pesos, no reportados por la exguerrilla y conseguidos, entre otras actividades, por secuestros y extorsiones. Pareciera que los exinsurgentes aprendieron muy rápido a hacer marrullas

Obviamente el robo de  Ambulia supera en más de cuatro veces el dinero ocultado por las FARC, pero resulta, digamos “interesante”, ver como los medios de comunicación y la sociedad colombiana rechazan lo ocurrido con el funcionario de la DIAN y su familia y pasan de “agache” con lo de la exguerrilla. Y digo interesante porque en aras del éxito de la paz, todos, con excepción del expresidente Uribe y el Centro Democrático, queremos hacernos los de la vista gorda. Un gran triunfo, desde luego, de la izquierda más sanguinaria en la historia reciente de Colombia.

Los escándalos de Ambulia y las Farc, no pasan de ser otros más de la larga historia de nuestra Patria Corrupta, que pasarán al olvido muy pronto y serán sucedidos por otros hechos similares, seguramente, más graves. El del funcionario público dejará anécdotas y sonrisas por la ostentación de Jenny, de quien han circulado en las redes sociales todo tipo de bromas de mal gusto. Bromas que son un verdadero matoneo sin precedentes en este tipo de situaciones y que más que el hecho en sí, sancionan su origen étnico y su aspecto físico, en una clara muestra del racismo que nos corroe y de una cultura que privilegia la belleza sobre cualquier otra característica del ser humano.

Puede leer CARTA DE UN ALCALDE CORRUPTO https://eligiopalacio.com/2017/11/16/carta-de-un-alcalde-corrupto/

Me decía un prestigioso sicoanalista, esta semana, que lo peor del ser humano es llevado a las redes sociales, haciendo uso del anonimato…. Y uno de los sentimientos más bajos de los colombianos es el racismo y la exclusión social, como ha quedado demostrado en el caso Ambulia. ¿Cuál de los otros cientos de corruptos de nuestro país ha sido sometido a burlas similares? Lo sucedido es bien doloroso para ellos y sus seres queridos para que, además, deban soportar el matoneo despiadado en las redes sociales.

Puede leer LAS MÚLTIPLES MUERTES DE UN CRIMEN https://eligiopalacio.com/2017/05/31/las-multiples-muertes-de-un-crimen/

Tatiana Acevedo, en una de sus muy buenas columnas, en el periódico El Espectador escribía esta semana: “Quiero contarle mi hermano un pedacito de la historia negra, de la historia nuestra”, canta Arroyo. La anécdota nos habla quizá de una de las paradojas colombianas: la convivencia de un racismo enraizado con una incapacidad para discutirlo, criticarlo o siquiera nombrarlo”.

Puede leer Rebelión http://tinyurl.com/y2t87qub

No solo maltrataron a la familia y a los representantes de la raza negra, sino a pueblos como Chigorodó. A pesar de la indignación que provocan los hechos de corrupción descritos, el caso Ambulia provoca “pena ajena” por el maltrato de que fue víctima la joven Jenny.

ANTES DEL FIN

Se nos llenó este año de políticos vendedores de ilusiones y de colombianos ingenuos que les creen. La misma historia cada cuatro años, para elegir cada vez peores gobernantes. Los valores éticos son cosa del pasado. El presente es la corrupción. ¿Será que algún día saldremos del fango que nos aprisiona? Un paso importante sería eliminar la elección popular de alcaldes, en poblaciones de menos de cien mil habitantes.

Volvió “El Sultán”, una de las mejores telenovelas de nuestra televisión. Es una serie turca. Diez de la noche, Canal Uno.

SOBRE LA POLÉMICA CON EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN

SOBRE LA POLÉMICA CON EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN

Eligio Palacio Roldán

“Quien es 
El que nunca dio abrigo
A una amarga tristeza en su corazón”

Nelson Ned 

¿A quién no le produjo, alguna vez, una amarga tristeza, en su corazón, el matoneo en alguna etapa de su existencia, en especial en la niñez? Y bueno, la mayoría salimos bien librados pero muchos se quedaron en el camino, cargados de frustración, como consecuencia de ello. Incluso, centenares de suicidios se han originado en el maltrato sicológico, como fue el caso de Sergio Urrego.

Son muchas las referencias e historias sobre la crueldad de los niños, sobre la presión que ejercen sobre sus semejantes y por ello es loable la iniciativa del Ministerio de Educación para, a través de los manuales de convivencia, evitar lastimar a los infantes que tienen una orientación sexual “diferente” a la de la mayoría. Claro, al menos explícitamente.

Loable la iniciativa pero incompleta y sesgada. Incompleta porque no incluyó, en el famoso manual, situaciones más frecuentes, generadoras de dolores similares, como la discriminación económica, discriminación propiciada por el mismo estado incapaz de brindar educación de calidad a toda la población y al interior de las mismas familias y de las instituciones educativas que desde el capitalismo han generado una sociedad que privilegia el tener sobre el ser. Obvio, también, la discriminación racial, de origen y cultural. Incluso, en Colombia, nos discriminamos por regiones. Y qué no decir de la discriminación que se ejerce sobre las personas limitadas física o mentalmente.

Sesgada porque responde a un deseo de una comunidad con representación directa en el gobierno, con la propia Ministra. Y es que no es censurable, desde ningún punto de vista, la condición sexual de Gina Parody. Es censurable, si, que utilice su posición para beneficiar a los de su misma condición, olvidando a los demás sectores discriminados al interior de los planteles educativos. Es como si un Ministro negro defendiera solo los intereses de los negros, o uno militar el de los militares, o un ingeniero el de los ingenieros, etc.  Claro que muchos casos se han dado, en un favorecimiento que tiene un límite muy frágil con la corrupción.

Colombia es un conjunto de intereses particulares, que hace lo posible por tener privilegios sobre el resto de la comunidad. Individualismo palpable en todas las instituciones económicas, sociales y religiosas.  (Ver COOPERATIVISMO – EL INDIVIDUALISMO COLECTIVO https://eligiopalacio.com/2016/05/12/el-individualismo-colectivo/)

Avanza en nuestro país una discusión sobre la posible firma de la paz con un sector de la guerrilla. ¿Cuál paz si ni siquiera somos capaces de garantizar la convivencia entre nuestros niños? ¿Cuál paz si cada uno defiende sus propios intereses sin tener en cuenta los de los demás? ¿Cuál paz si todos se niegan a ceder algo de sus privilegios? ¡Qué “ejemplo” el de las  iglesias que dicen representar a Dios en la tierra!

Más que manuales, más que normas para lograr la convivencia se necesita educación, educación desde y hacia todos los frentes. Educación incluyente, no sólo en el ámbito de la orientación sexual. Educación en especial para padres y  educadores, educadores que son uno de los causantes, por acción u omisión, del manoteo en nuestras escuelas. (Ver PROFESORES PROTAGONISTAS DEL MALTRATO INFANTIL https://eligiopalacio.com/2013/07/31/profesores-protagonistas-del-maltrato-infantil/)

ANTES DEL FIN

Se enseña con el ejemplo. Qué mal ejemplo el del gobierno, como siempre y como todos los gobiernos, que no tolera a quien piense diferente. Y eso que pretende alcanzar la paz para Colombia.

¿Por qué la única realidad es la nuestra?¿No habrá alguna posibilidad de explorar otras realidades?

¿Y AHORA? MATONEO CONTRA URIBE

¿Y AHORA? MATONEO CONTRA URIBE
Eligio Palacio Roldán

Además del rechazo al gobierno Santos y a los diálogos de éste con las Farc, el ex mandatario Uribe tiene un nuevo punto en común con el expresidente Pastrana*, el matoneo por gran parte de la clase política colombiana y de los medios de comunicación que, como siempre, resultan “muy” identificados con el gobierno de turno.

 Ganó Santos y mientras todos trataban de unirse a su victoria, como lo hacen los lagartos al árbol que mejor cobijo les brinde,  el expresidente Uribe afirmaba que la campaña de Santos “forzó a gobernadores y alcaldes a intervenir ilegalmente en la campaña en favor del presidente candidato…

Hubo compra de votos, violación de la ley de garantías, propaganda ilegal con dineros del Estado y propaganda ilegal con personajes que cumplen funciones públicas…

Se dio presión violenta de grupos terroristas sobre los electores para que votaran por el presidente candidato

Colombia necesita un sistema democrático diferente que sea garante de transparencia y que evite los abusos como los cometidos por el Gobierno Santos.

Debemos levantarnos en contra de la pedagogía del miedo convertida en política que pretende que la compra de votos sea institución nacional…”

Esa misma noche, los medios radiales y televisivos, y el lunes los impresos, descalificaron las palabras del expresidente afirmando que lo movía el odio y su ánimo vengativo; y todos, olímpicamente, olvidaron que el expresidente no denuncia nada nuevo; denuncia una triste y cruel realidad de Colombia: nuestra pobre democracia se sostiene a punta de compra de votos, de compraventa de contratos, de auxilios económicos, de la amenaza de los grupos armados y de los narcotraficantes… y de eso, si sabe el expresidente.

Ahora, descalificar a Uribe porque usó los mismos métodos, que Santos, para hacerse elegir es un exabrupto. El expresidente tiene el deber y, diría yo, la obligación de resarcirse con Colombia y los colombianos por los malos pasos de sus ocho años de gobierno; tiene la obligación de luchar contra la corrupción, que propició, avaló o dejó pasar en sus sucesivos mandatos. Lo primero que tiene que hacer, desde ya, es promover en el Centro Democrático una iniciativa para eliminar la reelección y no aprobar la extensión de ningún mandato, ¿para qué más tiempo? ¿Para qué dilatar los proyectos? ¿Para qué frustrar generaciones de dirigentes exitosos?; cuatro años han sido suficientes para buenos gobernantes y demasiados para los malos.

Yo quiero creer en Uribe, en que aprovechará esta segunda oportunidad (http://wp.me/p2LJK4-H4) y por eso no estoy de acuerdo con el matoneo que se ejerce sobre él; el de la clase política es entendible precisamente porque se siente amenazada, son siglos de convivencia con la corrupción, pero el de los medios de comunicación no tiene ninguna razón de ser; estos deberían atender sus denuncias, es más, deberían hacerlas ellos mismos. Nuestros medios de comunicación, han sido testigos y cómplices, en algunas ocasiones, de la corrupción de nuestro país, en especial, a la hora de las contiendas electorales.

Uribe y Pastrana merecen ser escuchados por los medios de comunicación, como obsecuentemente lo hacen con Samper; siendo muy equivocados sus conceptos, tienen mucho más de ético, en su origen, que los del expresidente del elefante y por ese solo hecho, no es justo el matoneo que se ejerce sobre ellos.

ANTES DE TERMINAR

No puede ser jocosa, ni folclórica y mucho menos motivo de chanza, de los comentaristas radiales y de los generadores  de opinión, la compra de votos en la Costa Atlántica, mal que se extiende por todo el país; ese hecho hay que denunciarlo, condenarlo y reprocharlo; solo así, algún día, tendremos unas elecciones libres.

*MATONEO CONTRA ANDRES PASTRANA http://wp.me/p2LJK4-mE