LA POSTVERDAD, EL LEGADO DEL 2016

LA POSTVERDAD, EL LEGADO DEL 2016

Eligio Palacio Roldán

El año 2016 pasará a la historia de la humanidad, en general, y de Colombia, en particular, por la postverdad, un término que definen los analistas como un escenario donde la verdad y los hechos son reemplazados por emociones y miedos gracias, entre otras, a las redes sociales que los afianzan. Ponen como ejemplo el brexit en Inglaterra, el triunfo de Trump en Estados Unidos y el del No en el plebiscito en Colombia.

Pero la postverdad no es un descubrimiento reciente en la política. Es solo el nombre que se le ha dado a un hecho trivial en el arte de hacerse elegir: Mentir. Aquí algunos ejemplos recientes:

  • Al presidente Santos le otorgan el Premio Nobel por conseguir la paz en Colombia cuando lo que hace es firmar la paz con unos viejitos, a cambio de grandes beneficios para ellos, y mientras tanto ELN, Bacrim y bandas criminales dominan el territorio nacional. (Ver LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/)
  • En debate Santos Mockus, en campaña por la presidencia, el 25 de mayo de 2010, el primero promete no subir la tarifa de los impuestos mientras el segundo no es capaz de mentir. Hoy son tres reformas tributarias aumentándolas y el IVA llega el 19 por ciento. (Ver https://www.youtube.com/watch?v=jX2J89UFRlE).
  • En campaña presidencial Santos promete continuar con el legado de Uribe y antes de posesionarse ya se estaba aliando con los enemigos del expresidente para desprestigiarlo y tratar de borrarlo del escenario político.
  • Santos dice ser el enemigo público del régimen chavista, de Venezuela, tratando de conseguir la aprobación de sus electores, para luego ser su principal aliado.
  • Los falsos positivos, con Santos de Ministro de Defensa y Uribe de presidente, se usaron como mentira ruin para llegar al poder uno y para perpetuarse en el poder el otro, como supuestos ganadores de la guerra. A pesar de ser descubiertos lograron que nadie les cobre por sus responsabilidades.
  • La “Confianza Inversionista” pregonada por Uribe y Santos y los “buenos resultados” de la economía en sus gobiernos fueron solo la consecuencia de un evento internacional, en el que sus iniciativas no tuvieron mayor relevancia: La valorización de los commodities por el desarrollo de la economía China. Ese escenario propició la venezolanización de la economía colombiana. (https://eligiopalacio.com/2015/05/27/la-venezolizacion-de-colombia/)

Ejemplos como estos hay muchísimos en la historia de Colombia y de la humanidad; entre otras cosas por la dificultad del ser humano para encontrar la verdad. (Ver LA MAQUINA DE LA VERDAD https://eligiopalacio.com/2015/04/15/la-maquina-de-la-verdad/). De lo que si hay certeza es que las redes sociales han favorecido la difusión de los mensajes, para bien o para mal, y obvio la política se aprovecha de su velocidad para transmitir el mensaje. Ya, como lo he dicho en otras oportunidades, no son necesarios los gamonales imponiendo gobernantes, con la compra venta de votos o con el chantaje, sino que será el verdadero pueblo el que elija, de acuerdo a sus percepciones. Un peligro para Colombia, desde luego, con una clase política desprestigiada con toda razón. Mucho más temprano que tarde nuestro país va a caer en las manos de un dictador,  de cualquier tendencia política, ante el desespero de los ciudadanos por encontrar un gobernante  que de verdad represente sus intereses.

ANTES DEL FIN

Después de las declaraciones de Juan Carlos Vélez sobre las estrategias del Uribismo para ganar el plebiscito, varios sectores de opinión e incluso el Consejo de Estado afirman que el triunfo del No se debió a un “engaño generalizado” y lo citan como ejemplo de la postverdad. He aquí algunas razones del porqué de los resultados: https://eligiopalacio.com/2016/10/02/los-resultados-del-plebiscito/.

Culmina otro año para www.eligiopalacio.com. Muchas gracias por su acogida y cariño. Fueron cerca de 115.000 visitas de las 317.000 acumuladas. Espero el próximo año continuemos en contacto. FELIZ AÑO 2017, grandes cosas espero para todos los visitantes de mi blog.

POLIGRAFO -LA MAQUINA DE LA VERDAD

POLÍGRAFO – LA MAQUINA DE LA VERDAD
Eligio Palacio Roldán

La realidad o la verdad es tan variable que los dos presidentes, Pastrana y Santos,  que se la han jugado toda por la paz negociada, son percibidos de manera muy distinta por los colombianos, a pesar de ser igualmente ingenuos frente a las Farc.

En el año 2007, Caracol puso en su parrilla de programación el concurso “Nada más que la Verdad”, una adaptación colombiana del homólogo británico Nothing but the Truth, un programa que, a pesar de ser uno de los cinco programas de mayor sintonía en la televisión colombiana, en ese año, tuvo que salir del aire por controversias de carácter ético.

El espacio televisivo utilizaba el llamado detector de mentiras, máquina de la verdad o polígrafo, un aparato que registra “las variaciones de la presión arterial, el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria y la respuesta galvánica o conductancia de la piel, que se generan ante determinadas preguntas que se realizan al sujeto sometido a la prueba”. Aunque el detector de mentiras no tiene validación científica es utilizado, cada vez más, en las organizaciones, como herramienta de selección de personal.

El ser humano construye su realidad entre el imaginario, lo simbólico y lo real. Eso implica una gran dificultad para conocer la realidad, la verdad; y si le es difícil, ¿cómo es posible que una máquina la detecte, si el mismo hombre no la conoce? Además, la verdad es cambiante de acuerdo a las tres características descritas, el grado de conciencia de cada ser y la evolución de la sociedad.

Hasta hace algunos meses, por ejemplo, era una verdad o una realidad que Estados Unidos y Cuba eran enemigos irreconciliables y uno veía en el otro al demonio y hoy están en la vía de ser los nuevos mejores amigos. La verdad es cambiante, sin necesidad de mentir.

Otro tanto ocurre en Colombia: es bien conocido el cambio de la realidad que percibe y difunde la prensa colombiana,  que pasó de aplaudir los gestos guerreristas de un hombre, Juan Manuel Santos,  a alabar su nueva obsesión por la paz. Mermelada, dirán algunos, manipulación dirán otros. Lo cierto, es que la percepción de los colombianos frente al conflicto armando y frente a las Farc ha cambiado muchísimo y, seguramente, cambiará aún más en los próximos meses.

La realidad o la verdad es tan variable que los dos presidentes, Pastrana y Santos,  que se la han jugado toda por la paz negociada, son percibidos de manera muy distinta por los colombianos, a pesar de ser igualmente ingenuos frente a las Farc, y todo por una posición ligeramente más moderada de la guerrilla y un excelente manejo de medios de comunicación por parte del gobierno actual.

Pero si es extraño ver cómo cambia la realidad o la verdad, con respecto a personajes con comportamientos similares, es más complejo ver cómo lo hace en relación con alguien con la misma forma de ser y de actuar en su vida pública. Claro, me refiero a Alvaro Uribe que, con las mismas posiciones frente a la guerrilla, fue “ascendido a los cielos” por los colombianos, en una oportunidad y ahora corre el peligro de ir al infierno. La verdad o la realidad son cambiantes o el hombre se acomoda  y la valida según sus miedos y/o conveniencia.

Obvio que estoy afirmando que la verdad no existe a pesar de la buena fe. Cuando operan intereses oscuros, aparece la mentira y mentira tienen que haber sido las relaciones entre Santos y Uribe o lo son entre Santos y Maduro y silencio cómplice el de los medios de comunicación, mudos ante esta relación.

Sobre la verdad del ser humano, suena todavía la canción de Rafael:

“De mis secretos deseos 
de mi manera de ser
de mis ansias y mis suenos
que sabe nadie
que sabe nadie
de mi verdadera vida
de mi forma de pensar
de mis llantos y mis risas
que sabe nadie
que sabe nadie
que sabe nadie 
si ni yo mismo muchas veces se que quiero…”
 ANTES DEL FIN
En los próximos días, me someteré a La Máquina de la Verdad. Será una gran experiencia.