Etiqueta: Gardel

360°-AZOTEA – EL RENACER DE MANRIQUE

360°-AZOTEA – EL RENACER DE MANRIQUE

Eligio Palacio Roldán

“Sueño con el pasado que añoro…” hemos cantado los habitantes de Medellín, Antioquia, Colombia y hasta de varios países del mundo con el marchitamiento del barrio Manrique, en la Comuna Nororiental, en las últimas décadas del siglo pasado.

Este barrio ha sido emblemático por su cercanía al tango y por, como dice Ana María, la dueña de 360°-Azotea: “Hay un familiar o un amigo de uno que es de Manrique, se crio en Manrique o la abuela es de Manrique, o sea todos tenemos  que ver algo con Manrique” y por el dejo de nostalgia que nos arrebata como humanos y nos hace regresar al origen. “Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida…”

Puede leer: MANRIQUE… UNO VUELVE SIEMPRE https://eligiopalacio.com/2018/04/25/manrique-uno-vuelve-siempre/

En Manrique permanece el tango como esencia del barrio de la mano de La Casa Gardeliana, creada en la década del setenta por el argentino Leonardo Nieto y hoy orientada por la Fundación Casa Museo Pedro Nel Gómez, y por la presencia cada vez menor de bares dedicados al culto de la música, de origen argentino, como el Café Alaska.

Pero fuera del tango es poco lo que permanece del Manrique de ayer: los teatros de la 45 desparecieron, como casi todos los demás que se ubicaban en las calles de la ciudad, y el mítico Estadero Palos Verdes”, punto de referencia para Medellín, llegó a su fin antes de concluir el siglo XX, hoy una estación de Metroplús lleva su nombre.

Las ciudades se transforman positivamente con la presencia del estado y el impulso de los particulares. Manrique volvió a reverdecer con la llegada del Metroplús en 2011; desde entonces, poco a poco, ha ido llegando nuevamente el comercio formal (Pollos Frisby nunca se fue) y hace dos meses comenzó a funcionar el restaurante bar 360°-Azotea,   la punta de lanza del regreso de los sitios de entretenimiento y diversión a la zona, uno de los puntos de referencia del barrio en el siglo pasado..

El rooftop 360°-Azotea es la respuesta a una tendencia mundial,  de ciudades como Nueva York  o Londres, que utiliza las terrazas de los edificios para desarrollar proyectos de esparcimiento, con la ciudad de fondo, En Medellín ya hay varios pero éste reúne de manera privilegiada la altura normal del sector, sobre el resto de la ciudad, la inexistencia de altos edificios y la innegable magia de Manrique, acompañados de una adecuada decoración y excelentes comidas, bebidas y atención.

ANTES DEL FIN

Alegra el alma ver como se cristalizan ideas innovadoras y arriesgadas como la de 360°-Azotea y más con la energía positiva de sus creadores. Esta nota es una consecuencia de ello. No es, para nada, un publirreportaje. Me gustaría que a quien lleguen estas líneas se den la oportunidad de visitar el sitio.

Para llegar a 360°-Azotea, en transporte público (recomendado), se toma el Metroplús hasta la Estación Palos Verdes y luego se camina unas dos cuadras en dirección norte. El recorrido se aprovecha para sentir la brisa y de un pueblo que renace.

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ALVARO URIBE… CUESTA ABAJO EN LA RODADA.

ALVARO URIBE… CUESTA ABAJO EN LA RODADA.

Eligio Palacio Roldán

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El secreto del éxito en la música está en la identificación con las pasiones humanas, pasiones que se reducen a dos: tener  o faltar. Mejor dicho, a una sola: poseer.

El problema, o la ventaja para los músicos, es que el tener no es eterno y tarde que temprano se cede, se pierde, se deja de tener y de ahí surge el filón más importante: la nostalgia por lo que fue y ahora no es. Bueno, hablo de la música diferente a la urbana, donde la vertiente es tener, en especial sexo.

Esta semana me decía un pensador muy importante que a los 30 años de edad se está en el esplendor de la vida. Después comienza el declive. Hablaba de la parte física, desde luego; la intelectual, la social o económica se alcanzan casi siempre después. La cima social se identifica con el poder.

Una de las canciones más representativas del declive humano es “Cuesta Abajo” de Gardel y aunque es aplicable a la vida de cualquier ser humano se la vamos a dedicar al senador Alvaro Uribe Vélez.

El expresidente es el personaje más importante en la historia de Colombia, que me ha tocado vivir. Su punto más alto lo logró en su primer gobierno (2002-2006) y hubiese permanecido allí, en el imaginario de los colombianos y de gran parte del planeta, pero no fue así, no supo retirarse a tiempo y se empecinó en una reelección que marcaría el inicio de su declive, declive que se acelera con el paso de los días: “cuesta abajo en la rodada”.

En ese entonces, como lo he relatado varias veces, me impactaba el deseo, el placer, la euforia que generaba a su paso: las gentes peleaban con los guardas de seguridad por verlo, por tocarlo; los periodistas lo adulaban y Colombia entera se rendía a sus pies.

“Su imagen favorable osciló en un rango que va desde 63 por ciento en febrero de 2010, la más baja que se presentó -antes de que la Corte Constitucional declarara inexequible la segunda reelección- hasta el 85 por ciento en julio de 2008, luego del éxito de la Operación Jaque.”

Puede leer La de Uribe, una histórica popularidad https://www.elcolombiano.com/historico/la_de_uribe_una_historica_popularidad-HVEC_99428)

Ahora las cosas no son fáciles para el expresidente, su favorabilidad aunque alta todavía cae a mínimos históricos del 50 por ciento. Pero no son solo las encuestas, son los generadores de opinión que descalifican todas sus actuaciones, copartidarios que generan rechazo social y político, una izquierda fortalecida con nuevos liderazgos y mejores estrategias que en el pasado violento y un gobierno débil, elegido por su grupo político.

Puede leer: La caída de la favorabilidad del expresidente Uribe. (https://www.elespectador.com/elecciones-2018/noticias/politica/la-caida-de-la-favorabilidad-del-expresidente-uribe-articulo-741845

“Si arrastré por este mundo

la vergüenza de haber sido

y el dolor de ya no ser…”

Uf, el dolor de ya no ser…. Se le ve en sus gestos, en su cara cansada, en sus palabras, en su caminar. En la impotencia ante cada hecho que lo abruma, “que vuelve trizas” sus sueños de derrotar una izquierda que crece cada día.

“Ahora, cuesta abajo en mi rodada,

las ilusiones pasadas

yo no las puedo arrancar…”

No. Imposible para el expresidente arrancarse del alma una fijación: derrotar la guerrilla militarmente. Esa ha sido y es su obsesión y así el mundo piense lo contrario él no es capaz de ceder a esa convicción, así se convierta en un ser aburrido para la sociedad.

“Sueño con el pasado que añoro,

el tiempo viejo que lloro

y que nunca volverá…”

Obvio. Sigue soñando con seguir siendo el presidente eterno. Aquél que tenía el mundo a sus pies. Aquél de los años de Gloria donde cualquier decisión era aclamada por la prensa y la galería.

“Ahora, triste en la pendiente,

solitario y ya vencido

yo me quiero confesar…”

Pronto, muy pronto, el expresidente estará completamente vencido. Ya ha comenzado a sentir la soledad de quien no tiene el poder y ésta se acrecentará con el correr del tiempo, con la llegada a la vejez y de nuevas gentes al escenario político nacional, no afines a sus ideas.

Cuesta abajo. Es la Ley de la vida para Alvaro Uribe, para todos nosotros y no hay nada que hacer. Solo aceptar que es así y que el final siempre será mucho más triste que el comienzo.

ANTES DEL FIN

Increíble que una novela de hace 20 años, Yo soy Betty la Fea,  haya derrumbado el reinado de Caracol en la televisión colombiana. Una demostración de que nuestra industria está fallando al interpretar los gustos de las nuevas generaciones y que éstos son los mismos de los demás seres de todos los tiempos. Algo similar le ocurrirá a Caracol Radio con su nuevo 6 AM HOY x HOY.

Sobre el tema, puede leer:

LAS TELENOVELAS DE AUTOR https://eligiopalacio.com/2017/03/03/las-telenovelas-de-autor/

EL FINAL DE LAS TELENOVELAS https://eligiopalacio.com/2016/06/30/7060/

 

 

20 AÑOS: LA MISMA CORRUPCIÓN, OTRA SOCIEDAD

20 AÑOS: LA MISMA CORRUPCIÓN, OTRA SOCIEDAD

Eligio Palacio Roldán

El candidato del gobierno, de ese entonces,  era Horacio Serpa, Germán Vargas Lleras es el del hoy.

Hace 20 años, 1998, cubría periodísticamente las campañas políticas a la presidencia de la república, para Caracol Radio, en Medellín. En esos días los colombianos asistíamos  indignados a las últimas elecciones del siglo pasado. La indignación tenía su origen en la financiación de la campaña de Ernesto Samper, el presidente de la época, por parte del cartel de Cali.

Sobre el tema informó la agencia de noticias Reuter el 21 de julio de ese año: “El presidente de Colombia, Ernesto Samper, admitió públicamente el lunes que su campaña electoral en 1994 fue financiada en parte por el narcotráfico.

Pero no obstante ese asentimiento, Samper insistió en que, al momento de la recepción de esos fondos, no tuvo conocimiento directo del tema.

La admisión fue una de las más públicas hechas hasta la fecha por Samper, sobre el llamado narcoescándalo que sacudió a su gobierno desde poco después de tomar posesión y que, en su punto más difícil, amenazó con sacarlo del poder”.

El 14 de agosto de 2013, la Revista Semana hizo eco de las declaraciones del hijo de Miguel Rodríguez Orejuela, así: “Según William Rodríguez Abadía, hijo de Miguel Rodríguez, la mafia le pagó al Congreso para eximir al expresidente.

Según su testimonio, la mafia compró a los congresistas para lograr la absolución del expresidente Ernesto Samper Pizano en el juicio que se le hacía en el Parlamento por posibles ingresos de la mafia a su campaña electoral. ¿Por qué? “Porque teníamos que evitar que el presidente Samper se cayera. Si esto hubiera ocurrido, nos habrían extraditado administrativamente. Samper no se podía caer”. “

El diario El Espectador informó el pasado 14 de marzo: “El presidente Juan Manuel Santos se pronunció este martes, por primera vez, sobre las revelaciones que señalan que hubo “recursos no registrados” en su campaña a la Presidencia en 2010. 

Santos pidió excusas por un hecho que calificó de “bochornoso”. Agregó que “nunca debió suceder” y que fue algo sobre lo que se acababa de enterar.”

Hace dos días la Revista semana publicó: “Por estas mismas fechas, hace cuatro años, Roberto Prieto era el líder de la campaña presidencial que estaba a punto de ganar las elecciones. Ahora vive una situación totalmente opuesta a esos días de éxito. El próximo martes, el gerente de Santos Presidente 2014 podría ser enviado a prisión. Este lunes, la Fiscalía le imputó 5 delitos porque, al parecer, recibió sobornos para hacer lobby a favor de privados, entre esos Odebrecht. 

Pero el ente no solo señala a Prieto de esos presuntos actos de corrupción. Además le endilgó el delito de falso testimonio pues, asegura, dijo que no conocía de la entrada de dineros de la multinacional brasileña a la campaña presidencial de Juan Manuel Santos, una versión que habría quedado desmentida en una llamada, en poder de la Fiscalía, que sostuvo con Zambrano.”

Esta misma semana, el periódico El Tiempo informa: “Mediante dos cartas, una dirigida al magistrado Emiliano Rivera y otra a la magistrada Ángela Hernández, la Procuraduría les solicitó “celeridad” en los procesos contra las campañas de Juan Manuel Santos en 2010 y 2014 y su supuesta relación con Odebrecht.”

La repetición de los hechos parece confirmar aquella frase del tango de Gardel, Volver: “20 años no es nada”. La misma financiación de las campañas de los presidentes de la república por parte de los delincuentes, igual absolución. En nuestra historia solo se ha producido un cambio, un cambio que califico de fatal: la pérdida de valores o la generalización del todo vale o la traquetización de la sociedad. Por eso el hecho de que la campaña del presidente Santos haya sido financiada por los corruptos de Odebrecht no lo cuestiona nadie, ni siquiera quienes le otorgaron el Premio Nobel de Paz.

Es más, se diría que hay una complacencia o al menos un silencio cómplice de los medios de comunicación a diferencia con lo sucedido con Samper cuando, comparativamente, solo habían algunos periodistas “enmermelados”, como Darío Arismendi. Ahora muy pocos cuestionan, muy pocos investigan. Todo es silencio.

Tampoco se cuestionan las campañas de los candidatos actuales. Seguramente, en unos años, estaremos narrando la misma historia que hoy no se hace visible para los electores porque, entre otras cosas, a los colombianos no parece interesarnos el tema de la corrupción, a lo sumo como escándalo mediático y chisme de corrillo. Nada más.

El candidato del gobierno, de ese entonces,  era Horacio Serpa, Germán Vargas Lleras es el del hoy.

ANTES DEL FIN

Que pasa con el periodismo antioqueño: no fue capaz de propiciar un buen debate entre los candidatos presidenciales.

Se desdibujó completamente el candidato Fajardo. Pareciera no se preparó para ser candidato presidencial

COHERENCIA

COHERENCIA

El mejor ejemplo de falta de coherencia es el presidente de la república, Juan Manuel Santos, en su relación con las Farc.

Eligio Palacio Roldán

Desde hace muchos años y en especial desde que comencé a escribir en este blog me ha preocupado el tema de la objetividad, característica que me parece imposible para el ser humano dadas sus limitaciones físicas y/o sicológicas para percibir la realidad. (Ver https://eligiopalacio.com/tag/objetividad/, ¿CUÁL VERDAD? https://eligiopalacio.com/2015/06/12/5088/, ¿CUAL SERÁ LA REALIDAD? https://eligiopalacio.com/2016/01/21/cual-sera-la-realidad/, LA MAQUINA DE LA VERDAD https://eligiopalacio.com/2015/04/15/la-maquina-de-la-verdad/)

Convencido de que la objetividad es solo un ideal he tratado de trabajar, buscar y hasta exigir la coherencia. La coherencia es definida por la Real Academia de la Lengua Española como: Conexión, relación o unión de unas cosas con otras o Actitud lógica y consecuente con los principios que se profesan”.

El mejor ejemplo de falta de coherencia es el presidente de la república, Juan Manuel Santos, en su relación con las Farc: De colaborador, de compinche de la guerrilla, para tumbar al presidente Samper, pasó a ser su peor enemigo en el gobierno de Alvaro Uribe Vélez, como Ministro de Defensa, para pasar, nuevamente, a ser el mejor camarada de la organización guerrillera y lograr un acuerdo de paz para que los ancianos hombres, alzados en armas, tengan una vejez tranquila. (Ver EL “COMPLOT” DE SANTOS https://eligiopalacio.com/2016/05/19/el-complot-de-santos/ y LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/). Igual sucedió con la dictadura en Venezuela a la que criticó vehementemente, en los tiempos en que era el mejor amigo de Uribe, y ahora apoya con un silencio cómplice.

La falta de coherencia de nuestro presidente ha estado presente en toda su trayectoria política y el más reciente ejemplo está en su discurso sobre el plebiscito del que dijo los colombianos tendrían la última palabra para que “aprueben o rechacen los acuerdos de paz…” y, al ser rechazados, desconoció la voluntad popular (Ver pic.twitter.com/Qhk7jd9xz2)

Otro ejemplo clásico de incoherencia está en nuestra clase política, en especial el Partido Conservador, que pasó de alabar a Andrés Pastrana, siendo presidente, a juzgarlo para complacer  a Uribe y, ahora, hace lo mismo con Uribe para adular a Santos. Cuestiones de “mermelada” dicen, tranquilamente los ciudadanos, sin percibir el fuerte olor a podrido de nuestra “democracia”.

A los anteriores ejemplos hay que sumarle otro, que me duele bastante: Los orientadores de opinión: Los columnistas. Durante el gobierno Uribe los vi rasgarse las vestiduras, con toda la razón, por la manera como el entonces presidente acomodaba la Constitución Nacional a sus ambiciones personales para quedarse en el poder y, ahora, cuando el presidente Santos no solo viola la Carta Magna si no los resultados de un plebiscito que pretendía probar o improbar los acuerdos con la guerrilla guardan un silencio preocupante y hasta se van lanza en ristre contra Uribe por criticar las violaciones a  la Constitución. Y uno se pregunta: ¿Cuál habría sido la reacción, de la gran prensa, si el que hubiese desconocido los resultados del plebiscito fuera Uribe?

Otro gran ejemplo de incoherencia está en la iglesia católica que mientras dice transmitir el mensaje de amor de Jesús, condena a gran parte de la humanidad que no acepta su realidad, como la única posible en el universo.

La consecuencia de la falta de coherencia es la pérdida de credibilidad y eso, precisamente eso, es lo que sucede con el presidente Santos: Nadie le cree… Bueno, tal vez solo las Farc.

Preocupante la falta de coherencia, de credibilidad de nuestros líderes, de nuestras instituciones. Esa es la causa de la anarquía y, obvio, de los resultados electorales. (Ver POR QUIEN VOTAN LOS CIUDADANOS https://eligiopalacio.com/2016/11/18/por-quien-votan-los-ciudadanos/)

ANTES DEL FIN

Reprochable  la aprobación en el Congreso de los acuerdos de paz con las Farc sin ningún análisis. Bueno, que más se puede esperar de la clase política inmóvil ante el peso de la “mermelada”.

Conmovedor hasta las lágrimas el accidente aéreo de esta semana en Colombia que causó la muerte a 71 seres humanos y 6 heridos graves. Conmovedor, también, el homenaje de los antioqueños a los campeones del Chapecoense. Con los años, Medellín, será un ícono para los hinchas del equipo brasileño así como lo es hoy para los fans de Gardel. Buen ejemplo para el mundo.