QUIÉN TIENE LA INFORMACIÓN…

QUIÉN TIENE LA INFORMACIÓN…

Eligio Palacio Roldán

Quisiera creer que la decisión de El Espectador, marzo de 2018, de restringir el acceso a la información y la frase del día, del 7 de abril, de las Tiendas D1 sean solo una coincidencia  y no una decisión del Grupo Santodomingo…

En 1975, siendo un niño, llegó la primera Biblioteca pública a mi pueblo (Entrerríos – Antioquia). Además del olor, que se me antojaba perfumado, de los libros nuevos y sus colores de infancia, había un gran atractivo: El periódico El Colombiano. Era la oportunidad de acceder a una información mucho más elaborada que la de la radio, único medio de comunicación democrático en ese entonces. Bueno, también hoy. La televisión era un privilegio de las gentes de mayores ingresos.

Vinieron después a mi vida más periódicos, más revistas y más bibliotecas. Pasados los años un mejor poder adquisitivo para adquirirlos y el internet que creí era la democratización de la información.

En Colombia, por diversas circunstancias, el acceso a la información ha sido un privilegio de las élites políticas  o económicas. De ahí que la propiedad de los medios de comunicación haya estado, siempre, concentrado en muy pocas manos.

La frase “Quien tiene el saber, tiene el poder” atribuida al filósofo escocés David Hume a migrado a “Quien tiene la información tiene el poder” o como apareció en el tablero de las Tiendas D1, el pasado siete de abril, Memorando 285, “Si puedes controlar la información, puedes controlar a la gente”.

La frase de las tiendas D1 se puede ver en una fotografía publicada en la página de facebook de la alcaldía del municipio de  Girardota-Antioquia:

https://www.facebook.com/comunicaciones.alcaldiadegirardota/photos/

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(https://www.facebook.com/comunicaciones.alcaldiadegirardota/photos/a.416892381737616.95531.396872907072897/1690105707749604/?type=3&theater)

Los recuerdos vienen al caso por el reciente escándalo de Data Analytics que utilizó la información de los usuarios de Facebook para ayudar a la campaña de Trump, por la frase del día en las Tiendas D1 que parece compartir el pensamiento de la firma cuestionada y, en especial, por la decisión de medios de comunicación como El Espectador y la Revista Dinero, entre otros, de restringir el acceso a sus contenidos a la población en general y permitir el paso solo a quienes tienen el poder adquisitivo para pagar una suscripción. Es decir, volvemos a los tiempos anteriores al internet cuando obtener la información era una lucha diaria para quienes no tenían el dinero para comprar los periódicos. Algo así como retroceder a los años anteriores a 1975, cuando llegó la primera biblioteca pública a mi pueblo.

Ver INVESTIGACION DE MERCADOS, FACEBOOK Y  POLÍTICA https://eligiopalacio.com/2018/04/04/investigacion-de-mercados-facebook-y-politica/

El diario El Espectador, el mejor periódico de Colombia, dice haber restringido el acceso a sus páginas, en internet, buscando fuentes de financiación. La medida es entendible dada la dificultad de los medios de comunicación para sobrevivir en estos tiempos, cuando la publicidad ha migrado a otras tecnologías. Yo lo apoyé y me suscribí. No obstante, lamento profundamente que la información vuelva a ser un privilegio de las clases con mayor poder adquisitivo.

(Ver ¿Por qué comprar una suscripción digital a El Espectador? http://tinyurl.com/y9j2nyyx)

Quisiera creer que la decisión de El Espectador, marzo de 2018, de restringir el acceso a la información y la frase del día, del 7 de abril, de las Tiendas D1 sean solo una coincidencia  y no una decisión del Grupo Santodomingo (Valorem), propietario de ambas empresas, de controlar la información y por ende a la población colombiana. Sería grave que fuera un propósito empresarial.

ANTES DEL FIN

Muy bien el cubrimiento de la mayoría de los medios de comunicación de la presente campaña electoral. Se nota el esfuerzo por ser objetivos en la información y los análisis.

Es muy difícil encontrar un candidato que no tenga relaciones electorales con personajes cuestionados éticamente. Obvio, son fruto de nuestra cultura, cultura permeada por la corrupción y el narcotráfico.

Ver LAS MALAS COMPAÑÍAS https://eligiopalacio.com/2018/01/24/las-malas-companias/

CÁNDIDOS Y CANDIDATOS

CÁNDIDOS Y CANDIDATOS

Eligio Palacio Roldán

Aunque sus primeras seis letras son iguales sus significados son bien distintos: Cándido significa ingenuo, que no tiene malicia ni doblez y Candidato, persona que pretende algo, especialmente un cargo, premio o distinción. En la democracia los candidatos pretenden hacerse elegir, engañando a los cándidos electores.

Se podría pensar que en las sociedades más educadas hay menos ingenuos, pero no parece ser así; o al menos en Colombia. Ya es un clásico, de los engaños a los ingenuos electores, aquella afirmación del hoy presidente Santos, el 2 de junio de 2010, que generó efusivos aplausos: “Le puedo firmar sobre piedra o sobre mármol, si es necesario, que no voy a incrementar las tarifas de los impuestos durante mi Gobierno”. Y a esa promesa le sucedieron no una sino siete reformas tributarias, la mayoría con incremento de impuestos.

Al igual que Santos o peor que él, los candidatos actuales no solo prometen no incrementar los impuestos si no rebajarlos. Lo mismo sucede con el tema pensional y demás propuestas económicas, políticas, sociales y hasta de protección del medio ambiente. Para no espantar adeptos, por ejemplo, ninguno se  atreve a decir que utilizará el fracking como técnica de explotación petrolera y, seguro, todos la autorizarán, de ser elegidos. “Patinan”, también, la mayoría de los candidatos, al abordar temas como el matrimonio igualitario, el aborto o la eutanasia. Sienten miedo de perder adeptos radicales o liberales, si esgrimen una posición clara frente a temas polémicos.

Como Santos y todos sus predecesores, para congraciarse con los electores o más bien  para engañarlos, utilizan como punto de lanza, de su posible gobierno, la lucha contra la corrupción y mientras tanto mercadean apoyos a cambio de burocracia y contratos  y cuando concluyen la negociación la anuncian, a los cuatro vientos, como un gran acuerdo programático, que es aplaudido  por los ingenuos seguidores.

He leído, me han contado y he percibido que engañar ingenuos no es solo una característica de los colombianos, que es propio de la política y de todos los políticos en el mundo. De igual forma he visto como a los ciudadanos no les importa que los engañen; incluso las diferentes campañas no tienen que hacer mayor esfuerzo, para lograr su propósito, pues no entienden lo que no quieren entender, sumergidos en el fanatismo. Tampoco tienen que acudir a estudios de mercadeo o a la información personal de “data analytics” para sus estrategias de engaño. Somos demasiado cándidos y  no solo creemos las mentiras que nos suministran, por diferentes fuentes, sino que las reproducimos sin pudor.

Ante las evidencias de que el propósito de los candidatos es engañar; entonces, ¿para qué desgastarse escuchando y analizando propuestas que no cumplirán? Tal vez la mejor elección sea la química, esa que se tiene por alguien sin saber por qué.

ANTES DEL FIN

Los debates no dejan de ser un programa de entretenimiento. Aquí el rating de El País de los Jóvenes, un indicio de las preferencias electorales de los cándidos televidentes.

@IvanDuque 7.9

@German_Vargas 7.6

@DeLaCalleHum 7.0

@sergio_fajardo 6.7

Puede ver las propuestas de los candidatos presidenciales en la dirección: https://www.publimetro.co/co/noticias/2018/04/16/propuestas-candidatos-presidente-colombia-2018.html