¡JÓVENES! ¡JÓVENES! ¡JÓVENES!

¡JÓVENES! ¡JÓVENES! ¡JÓVENES!

Eligio Palacio Roldán

“La juventud anuncia al hombre como la mañana al día”

John Milton

¡Jóvenes! ¡Jóvenes! ¡Jóvenes! Jóvenes de todas las formas, bellezas y colores hay por doquier ahora en Colombia. Se hicieron visibles con las protestas y parecen ser todos víctimas de un sistema injusto que no fue capaz de crear las condiciones necesarias para su crecimiento personal y profesional. Pero no hay tal, o no para todos.  

Los 11.5 millones de jóvenes que hay en Colombia, un 26% de toda la población, al igual que el resto de los humanos, se pueden clasificar de diversas maneras, más allá de su apariencia física. Los hay fuertes, arriesgados y triunfadores con o sin adversidades en su historia personal; derrotados sin apenas comenzar la batalla; vencidos en la guerra injusta del capitalismo o atrapados en un socialismo innato en el que pretenden que todo se los den pues se consideran merecedores de lo humano y hasta de lo divino. ¿Qué puede marcar la diferencia entre unos y otros? Sin duda la formación.

Hablo de la formación desde el hogar, el colegio o desde el mismo medio social que los abriga. Formación que indefectiblemente ha cambiado, a grandes pasos, de generación en generación; esos cambios conducen cada vez más, o al menos en Colombia, al dinero como símbolo de grandeza y a la pérdida de otros valores como el sacrificio, la solidaridad o la espiritualidad. Obviamente, esto se potencializa con una sociedad de consumo muy influyente, unos medios de comunicación poco conscientes de su responsabilidad social y una educación cada vez más precaria.

En la formación de los jóvenes tiene mucho que ver, desde luego, el estado. Un estado que ha dejado gran parte de la responsabilidad en un magisterio que, también, ha perdido en gran parte sus valores y olvidó su responsabilidad frente a las nuevas generaciones. En deuda quedaron además los padres que sucumbieron ante la misma sociedad de consumo que privilegia el parecer sobre el ser.

En medio de una crisis económica y social como la que afronta el país, desatada por el coronavirus y la acumulación de frustraciones en parte de la juventud, el gobierno debe enfocar sus esfuerzos en fortalecer la educación y rescatarla de las manos de Fecode, una organización sindical que ha hecho más mal que bien de acuerdo con los resultados que saltan a la vista, y en la generación o consolidación de proyectos productivos, de emprendimientos. La estrategia de ingresos solidarios nos acerca peligrosamente a las políticas de otras naciones como Cuba donde los jóvenes, adultos y ya adultos mayores se acostumbraron a no trabajar porque el estado les brinda todo, aunque sea poco, y a eso, precisamente a eso, juegan ahora muchos colombianos que pretenden que el gobierno les cubra todas sus necesidades y deseos sin hacer el mayor esfuerzo.

Con la cultura del odio, como estrategia política, cimentada desde los centros educativos e incluso desde el hogar, los jóvenes colombianos serán más desgraciados que sus mayores. Es hora de invertir, también, en la salud mental de toda la sociedad.

ANTES DEL FIN

Escribiendo estas notas recuerdo a Reymington Rojas, guía en Caño Cristales y La Macarena, y en la difícil situación que afronta él y el sector turístico del país. Cuando la pandemia cese es un deber de colombiano recorrer los rincones de Colombia y resarcir en algo estos momentos difíciles. También pienso en quienes transformaron su vida alrededor del turismo en la Comuna 13 de Medellín y por la pandemia retrocedieron varios años en su camino hacia la prosperidad. Es necesario apoyarlos desde el emprendimiento.

“Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!”

Rubén Darío

la magia de caño cristales

LA MAGIA DE CAÑO CRISTALES

De la mano del guía turístico Reymington Rojas, vamos a presenciar los escenarios más hermosos del municipio de La Macarena, en El Meta. No es solo Caño Cristales, es el Río Guayabero, la Laguna del Silencio, Caño Piedra y, obviamente , el pueblo. Un lugar mágico que se convirtió en uno de los atractivos más importantes para los colombianos y los extranjeros en un naciente turismo que se detuvo en 2020 por la pandemia. Ojalá, este año, vuelvan los turistas en pro del desarrollo de la región.

TURISMO EN LA MACARENA, LA ESPERANZA PARA LOS JÓVENES https://eligiopalacio.com/2021/02/23/turismo-en-la-macarena-la-esperanza-para-los-jovenes/

LA MACARENA https://eligiopalacio.com/2021/02/23/la-macarena/

CAÑO CRISTALES – LOS COLORES DEL RIO DE COLORES https://eligiopalacio.com/2021/02/22/cano-cristales-los-colores-del-rio-de-colores/

CAÑO CRISTALES -IMPONENTE NATURALEZA – imponente naturaleza https://eligiopalacio.com/2021/02/21/cano-cristales-imponente-naturaleza/

CAÑO CRISTALES – EXCURSIÓN LAGUNA DEL SILENCIO https://eligiopalacio.com/2021/02/22/cano-cristales-excursion-laguna-del-silencio/

CAÑO CRISTALES – LA RUTA DE LOS DELFINES https://eligiopalacio.com/2021/02/18/cano-cristales-la-ruta-de-los-delfines/

UN AMANECER EN CAÑO PIEDRA – LA MACARENA https://eligiopalacio.com/2021/02/23/un-amanecer-en-cano-piedra-la-macarena/

FLORA Y FAUNA EN CAÑO CRISTALES https://eligiopalacio.com/2021/02/23/flora-y-fauna-en-cano-cristales/

SANTOS Y SAMPER – SANSAM

SANTOS Y SAMPER – SANSAM

Eligio Palacio Roldán

Golden Sansam es una hierba que “…crece cerca de objetos, generalmente paredes o ruinas, o árboles grandes.”

Santos y Samper, además de ser expresidentes de Colombia, tienen muchas cosas en común: descendientes de familias aristocráticas, nacieron en Bogotá pocos años después de la muerte de Gaitán, bajo el signo Leo, en la década del 50 (1951 el primero, 1950 el segundo) economistas de profesión y con el dinero suficiente para tener una vida cómoda tuvieron siempre una cercanía con la izquierda colombiana, posiblemente por la influencia de sus hermanos, dos poderosos periodistas, críticos de los gobiernos de turno (Enrique Santos y Daniel Samper). Y quizás por ello o por la mermelada que esparcieron desde Palacio, tuvieron y tienen a la gran prensa colombiana a sus pies.

De Santos siempre se conoció su cercanía con las Farc, incluso organizó un complot con ellas y con los paramilitares para tratar de derrocar a Samper en su mandato, por allá en el año 1997. La memoria es corta y acomodada, en este país, en ese entonces pareciera no era malo aliarse con unos u otros. Tampoco lo es ahora, cuando el enemigo de la dictadura venezolana, en los tiempos de Uribe Vélez, guarda un silencio cómplice por las “ayudas” de Maduro a su Nobel de Paz y, obvio, a sus amigos de siempre los guerrilleros de las Farc. Lo mismo sucede con Samper que incluso tuvo la desfachatez de ser el Secretario General de Unasur, organización desde la cual apoyó descaradamente a Maduro y colateralmente a las guerrillas colombianas asentadas en el vecino país.

Puede leer: EL “COMPLOT” DE SANTOS https://eligiopalacio.com/2016/05/19/el-complot-de-santos/

Puede Leer: ERNESTO SAMPER UN NEFASTO PERSONAJE https://eligiopalacio.com/2015/08/26/un-nefasto-personaje/

Pero aún hay más coincidencias entre Santos y Samper como su manifiesto deseo de destruir políticamente al expresidente Alvaro Uribe e incluso una más grave aún: el cuestionamiento de sus mandatos por el ingreso de dineros ilícitos a sus campañas presidenciales. A la de Santos habría ingresado el dinero corruptor de Odebrecht y a la de Samper es conocido que llegó la del narcotráfico y como consecuencia de esos hechos, habría otra coincidencia más: ninguno de los dos, a pesar de su dinero, a pesar de sus influencias en la gran prensa, a pesar de su alcurnia pudo llegar a la presidencia limpiamente, porque también es conocido que Santos llegó a su primer mandato porque fue “el que dijo Uribe”, no por ningún otro mérito. En el tema de los dineros ilícitos si le tiene una ventaja Samper a Santos: el dinero en la de Samper provenía del narcotráfico, en la de Santos del trabajo de todos los colombianos.

Son tantas las coincidencias de Santos y Samper que se podrían unir en un solo personaje llamado Sansam. Quizás, algún día, los historiadores logren dilucidar el enorme daño que estos dos personajes le hicieron al país.

ANTES DEL FIN

Después de un año, todo parece volver a la normalidad en Los Tiempos del Coronavirus: congestión en las ciudades, transporte público atestado de gente y turismo y diversión por todo lado. Solo parece quedar un símbolo: el tapabocas. Pueda ser no vengan días más difíciles aún. Llega la segunda Semana Santa en pandemia y nadie parece tener intenciones de cuidarse.

Si se puede, vaya a Caño Cristales en el segundo semestre de este año.