GLORIA CECILIA GOMEZ – LA LOCUTORA DE SIEMPRE

GLORIA CECILIA GOMEZ – LA LOCUTORA DE SIEMPRE
Eligio Palacio Roldán
Hace ya varias décadas, mucho antes de que la radio renunciara a los dramatizados, asustada por el fantasma de la televisión, sin dar siquiera una batalla; las voces de los actores de las radionovelas hacían soñar a una Colombia bucólica y triste. En las tardes, las familias se reunían alrededor de un transistor para seguir las historias enamorase u odiar a sus personajes; en las mañanas, las “amas de casa” hacían su oficio, dejando escapar más de un suspiro. Una de esas madres era la de Gloria Cecilia Gómez, una abnegada mujer que dejaba escapar algunas lágrimas por los éxitos de su hija.

– Cuando comencé, en la radio mi mamá, estaba feliz. En algunas épocas tenía que empeñar el radio, que era lo único que tenía y no podía escucharme; recuerda Gloria, mientras sus hermosos ojos parecen aguarse.

– Me encanta la canción El camino de la Vida, afirma.

Y es que a pesar de despertar amores, envidias de la “buena” y de la mala, codearse con lo más selecto de la farándula nacional; la vida de esta locutora y actriz, además de talento, encierra una gran lucha:

Siendo muy joven, comenzó a trabajar en unos de los Almacenes Ley de Cali, su tierra natal; tenía que ayudar a su madre abandonada y a sus pequeños hermanos. Llegó allí trabajando por necesidad: “Primero fui vendedora. Una vez se casaba la locutora principal y uno de los celadores me dijo: Ve Gloria, van a hacer una prueba esta noche, quédate, ¿qué tal que te escojan a vos…? Y me escogieron a mí. Lo más bonito, ¿sabes qué es? Que uno haya asimilado todas esas cosas, sin ir a la universidad, hasta textos escribía. Eso era una locura…

Al Ley llegaban locutores de la radio y preguntaban: ¿Oiga, quién es esa niña que habla ahí?, y me invitaban a las emisoras, a mí me daba miedo. Entonces un amigo que trabajaba en ese medio me dijo: venga la acompaño. Y fuimos a Radio Eco y me contrataron, hacía de secretaria un poco y como locutora. Estando ahí hicimos una novela, yo era la protagonista con Jaime Olaya Teherán y actuaban Yolanda García, Helios Fernández, Humberto Arango… todos los que hacían teatro trabajan allí. Eso fue entre los años 60-61. La Virgen Encadenada, se llamaba. Yo no sabía ni leer un libreto, ni coger un micrófono. Jaime Olaya se acordaba mucho, siempre fuimos grandes amigos…

Estando allí, me llamó don Bernardo Tobón de la Roche y me dijo: Ve Gloria Cecilia y ¿vos qué? ¿Cuánto se gana allá? Y me dijo: “Yo le voy a pagar un poquito menos, pero es que es Todelar”. Allí conocí mucha gente, hice radio teatro, musicales, etc. Me quedaba hasta tarde haciendo programas. Yo quería estudiar, pero no se podía. Claro que allí aprendí mucho, fue una gran Universidad.

Después estuve en el elenco de Colgate-Palmolive, en esa empresa grababan radionovelas que pasaban por distintas emisoras; pagaban muy bien y trabajaban grandes estrellas del momento, como Carmen Riera, Cesar Borrero, que tenía el mejor carro de la época, Manuel Pachón, Mariela Home, Enrique Gómez, Adolfo Blum Rojas… llegué allí a hacer un comercial de Palmolive y un compañero me “sapió” en Todelar y me echaron, y yo no era boba, fui y les dije: “no me van a dejar a la familia con hambre, denme trabajo… Y me contrataron; de esa época recuerdo la radionovela “EL 507 ESTÁ OCUPADO”, una historia de la cárcel de mujeres…

En mi vida de actriz, pude haber hecho más de medio centenar de radionovelas.

En Medellín comencé a trabajar en Radio Visión, a mediados de los 60, con don Jaime Tobón de la Roche; allí no hice novelas. Luego Radio Visión pasó a ser de Caracol, en Maracaibo con Sucre; entonces ingresé a La Voz de Antioquia, a trabajar con un gran elenco: Jaime Trespalacios, Carmen Riera, Carlos Alberto Mejía Saldarriaga, Españita, Berta Tobón, Lola Ramírez, Octavio Tobón…

En La Voz de Medellín (RCN), trabajé como cuatro veces: Trabajaba con Montecristo y en varias radionovelas, incluso dirigí una que se llamaba Gloria. Recuerdo mucho a Teresita Restrepo, la señora de Pastor Londoño… Yo llegué a decir que ella era como mi segunda madre: me enseñaba muchas cosas… Muchos dichos que todavía digo: “Camino difícil, hay que andarlo rápido”.

La vida de la radio en esa época era bastante bohemia…

A Bogotá llegué a la básica de RCN en 1980, en esa ciudad, hice los primeros pinos en la televisión, también trabajé en Kalimán, y en Todelar al lado de Jorge Enrique Pulido, como locutora de noticias con Manolo Villareal y Juan Manuel Rodríguez; tuve el honor de reemplazar a Judith Sarmiento. En Caracol Estéreo, laboré al lado de Enrique París y también trabajé en el programa de medicina del doctor Nestor Alvarez Segura, en la cadena básica de RCN.

Luego hice comerciales, muchos comerciales…, y también tuve mucho éxito, obtuve el Premio Voz Comercial en radio y televisión de la A.C.L., en 1995; recuerdo que Mavesa de Venezuela me llevó a ese país, a grabar los comerciales para Colombia, pues era su voz exclusiva.

Trabajé también en doblaje, con Gustavo Nieto Roa. Eran jornadas durísimas, donde narré documentales para National Geographic y Discovery Channel”.

Pasan por la memoria de Gloria Cecilia, como ecos difusos, los recuerdos y los sueños felices:

Cali, comienzos de los años 60: “Los programas de radio teatro, se casaba Estela Márquez con un millonario de Filipinas, yo no era reportera y fuimos a la casa de ella, en la víspera, me ayudaron con las preguntas y don Bernardo Tobón, quedó feliz…, era mi primer reportaje.”

Medellin años 60 – 70: “El trabajo en La Voz de Antioquia y en PAR Publicidad, con Pablo Emilio Becerra; hacíamos El Relojito Campesino en la madrugada, El Costurero Coltejer, Cámbiese a Delmaiz, un programa de preguntas y respuestas que hacíamos Pablo y yo, mi personaje era Doña Cátedra; Los Bachilleres de Coltejer que era un programa anual, se juntaban todas la cadenas y se becaban a los mejores bachilleres del país.

Bogotá: “Compartir con los compañeros de la A.C.L. – Asociación Colombiana de Locutores; una carta hermosa que me escribió Carlos Muñoz, yo trabajé con su papá”.

En Pocas Palabras:
Una “metida de pata”: “Cuando estaba en Radio Eco, tenía que anunciar el bambuco Ojeras y dije Orejas”.

Un momento de su vida, para volver a vivir: “Yo quise pasear mucho y lo logré, lo repetiría…

Para borrar: “Ninguno, profesionalmente me fue superbién.”

La mayor felicidad: “El sido el trabajo y mi familia: hijos, madre, hermanos, mi marido”.

La voz: “Es natural, mi mamá hablaba parecido”.

¿Su hermosa voz correspondía a su figura?: “…, no decepcioné, cuando trabajaba en los almacenes Ley hice de Costeñita para regalar cerveza; lo que yo hacía para los pobres; lo hacía Mercedes Baquero para los ricos”.

El futuro: “Un negocito relacionado con arte; yo aprendí a pintar, naturaleza, las flores, paisajes; me encantaría enseñar, toda mi experiencia ponerla a disposición de la gente…, y volver a los micrófonos, a la radio; ya no por largas jornadas, pero si un programa corto”.

La niñez: “Casi no tuve, me tocó trabajar desde los 14 años…, soñaba estudiar algo así como arquitectura, pero no pude terminar ni bachillerato. Me encerraba a leer en voz alta, leí mucho. Los viajes dejan mucha enseñanza y los libros todo”.

El papá: “Mi padre se fue siendo yo muy niña, nos abandonó…, no le guardaba rencor, aunque me buscaba por las emisoras y me decía que me quería mucho, yo le ayudaba…”

De no haber ser actriz y locutora: “Mi mamá decía: ¿pero hija, por qué no fue abogada? A mí también me hubiese gustado”.

CARLOS SIERRA VEGA, LA VOZ DE COLOMBIA

CARLOS SIERRA VEGA, LA VOZ DE COLOMBIA
Eligio Palacio Roldán
“La música hay que quererla, sentirla y embriagarse con ella”
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Hace ya varios años, en la universidad, un compañero se burló de La Voz de Colombia. Otro de ellos, airado, le manifestó que retaba al que, alguna vez, en su vida, no hubiese escuchado la emisora. Todos callaron.

Y es que La Voz de Colombia se convirtió en otro ícono de los antioqueños de finales del siglo XX y comienzos del XXI. Tanto que se puede afirmar, trascendiendo lo afirmado por el compañero de clase, que todos los habitantes del Valle de Aburrá y de los municipios cercanos a Medellín, en Antioquia, han tenido que ver con la emisora. Y es que esta radio, desde mucho antes de conocerse los estudios de sintonía, ha estado, siempre, en los primeros lugares.

Pero, ¿cómo logra una emisora como La Voz de Colombia convertirse en ícono de un pueblo? Las razones pueden ser muchas y muy controvertidas; pero hay una que no tiene discusión: Haber estado dirigida y programada por un mago de la radio, por cerca de cuarenta años. Ese mago, Carlos Sierra Vega, le dio vida, la hizo crecer, madurar y posicionarla en el inconsciente colectivo como un símbolo de amor y desamor, entre los antioqueños. A él, además de lo que es y ha sido la emisora, se le debe la famosa frase “La Voz de Colombia Nació y Creció Contigo”.

Con una nostalgia que rebosa su voz y su mirada, recuerda: “Ese día, como era habitual, yo estaba buscando una frase para promocionar la emisora; entonces se me ocurrió “La Voz de Colombia Nació y Creció Contigo y Estará Siempre Contigo”. Después la frase se redujo para hacerla más efectiva publicitariamente.

Para Carlos Sierra Vega su trabajo era casi una obsesión: permanecía día y noche conectado a la radio, escuchando, comparando, creando.

La música lo ha acompañado toda su vida: desde niño escuchaba música; su papa fue director de orquesta; su hermano mayor, trompetista y su otro hermano guitarrista, acompañaba en la grabación, a estrellas de la música como Olimpo Cárdenas, Julio Jaramillo, Alci Acosta; entre otros.

En la radio, para este manizaleño, todo comenzó por allá en 1954 como Operador de Audio en La Voz de Cali de Todelar. Fue su hermana la que alguna vez le pidió que lo acompañara a una emisora, allí conoció a otro ilustre hombre de la radio, Jaime Barona Home, él le dio la posibilidad de entrar a un mundo, el de la radio, del que no saldría. Ahora, ya jubilado, vive inmerso en sus recuerdos.

Después, de la mano de Barona y Jaime Tobón de La Roche, otro genio de la radio, arribó a Medellín con la oportunidad de trabajar en Caracol o Todelar. Prefirió la primera y allí permaneció durante el resto de su vida laboral.

En 1966 llegó a la dirección de Radio 15, la antecesora de La Voz de Colombia, un año después de su creación. La emisora, de corte juvenil, se especializó en el rock y la música de la Nueva Ola; entre los cantantes de moda estaban Enrique Guzman, Cesar Costa, Oscar Golden, Los Yetis, Los Flippers, y Palito Ortega, entre otros.

En 1974, Radio 15 dio paso a Radio Junín, “La Emisora de Medellín”, también bajo la dirección de Sierra Vega. En ese entonces se estaba dando un cambio profundo en la producción musical: llegaba la balada romántica, para quedarse. Con ella, las voces de Leonardo Favio, Nino Bravo, Raphael, Camilo Sesto, entre muchos otros.

En 1982 Radio Junín se transformó en La Voz de Colombia, como un sistema musical de Caracol, con presencia en varias ciudades, retomando el nombre de una emblemática emisora de Bogotá.

Hasta el año 2003 estuvo como director y programador de la emisora.

“LA MÚSICA HAY QUE QUERERLA, SENTIRLA Y EMBRIAGARSE CON ELLA”, dice conmovido, este hombre que dedicó 49 años de su vida a la radio. “De la emisora salí hace diez años… Llore mucho al dejarla…”, concluye.

Pero, ¿en qué radicó el éxito de la emisora?: Carlos Sierra Vega cuenta:

– “Se recibía información sobre los artistas y la música que era éxito en exterior, de parte de los corresponsales de Caracol: México, Argentina, España y Chile.

– La cadena facilitaba la forma de trabajar suministraba lo que necesitábamos.

– Había libertad para contratar la gente que encajaba en el proyecto.

– La forma de competir: La Voz de Colombia generaba los éxitos y las demás copiaban.

El secreto de la programación fue aprender a querer la música y aplicar la sensibilidad… Me llegaba un disco y lo estudiaba uno por uno y pedía conceptos de las gentes y cuando ya recibía varias opiniones lo lanzaba al aire”, concluye.

Continúa recordando este hombre, romántico por excelencia, genio de la radio musical:
“Habían seis o siete emisoras pasando música romántica, yo caminaba por las calles, por Junín, y me daba cuenta de que emisora estaba pegando y hacía mini encuestas y la emisora cada vez tenía más oyentes y yo amanecía con el radio en el oído, escuchando música, descubriendo las canciones que podrían ser éxito.

Yo vivía en el barrio San Pablo y un domingo me fui caminando por la Avenida Guayabal y conté en una cuadra 15 radios, en Radio Junín… lo mismo sucedía en los buses y taxis…10, 15, 20, todos los radios sintonizando la emisora. Radio Junín se fue quedando sola… Mi suegra, de ese entonces, me dijo “Estoy asustada con esa emisora”, Y llegamos al Centro de la Ciudad felices, felices…

El gerente nos llamó a que contáramos la razón del éxito… la razón es que poníamos música “encoñadora”, bien programadita y muy buena… Las otras emisoras comenzaron a copiarnos… Lo otro eran las promociones publicitarias con voces nuevas y bonitas de varias ciudades del país.”

OTROS EXITOS
“La música tropical también ha sido importante… El gerente un día me llamó a su oficina y me preguntó quién cantaba en ese momento en Radio Reloj y yo le dije: Cheo García, y ahí mismo me contrató para dirigir esa emisora… “Este muchacho lo necesito para que me maneje las tropicales”, dijo. Y así fui también director de Bienvenida, Caracol Stéreo y una emisora de boleros”.

RETAZOS:
¿Tuvo culpa La Voz de Colombia en el estancamiento de la música en Colombia en los años 90?
No, la emisora programaba la música que le gustaba a la gente.

¿Recibió presiones para cambiar al programación de la emisora:
Si, varias veces, pero la sintonía y la pauta publicitaria lo impidieron. La emisora siempre ha tenido enemigos… mucha presión desde Bogotá… Ahora pasa lo mismo: Es número 1 y produce mucha plata…

¿Otras presiones?
Buenas y malas… Por un lado felicitaciones para continuar con la tarea y por otro amenazas para no programar determinado cantante…

¿Se repitió el fenómeno Voz de Colombia en otras ciudades?
No, no la supieron programar y dirigir.

¿Por qué?
Por falta de talento para programarla y dirigirla

¿Su momento más feliz?
Un día le dije al gerente de Caracol, Jorge Alberto Garcés: le voy a regalar las primeras posiciones de las emisoras mías… La apuesta comenzó el primero de enero… nadie me podía cambiar un disco… yo me acostaba con el radio, no dormía, arrancamos. Al mes me dijo… “Sierra vos sos un putas de la radio… como es que me metés tres de cuatro entre las primeras emisoras: Voz de Colombia, Caracol Stéreo y la de boleros…

¿El momento más aburridorcito?
El día que me sacaban la piedra… todos los días… por indisciplina.. Cuando no me respetaban la programación… Le costó el puesto a más de uno… (risas)

Escucha la Voz de Colombia…
Muy poco, me da nostalgia

¿Y la música de la Voz de Colombia?
Si, seleccionada.

¿El cantante que colma su espíritu?
Camilo Sesto

¿Y la canción?
Algo de mí

¿Un cantante que no le gustaba y lo programaba?
Ninguno

¿Alguno que se arrepienta de no haber programado?
Ninguno

¿Uno que se arrepienta de no haber programado suficientemente?
Manolo Galván, Te quiero, te quise y te querré

¿Asiste a conciertos?
Ahora no, antes si

¿La cantante de la cual se habría enamorado?
Rocío Durcal

¿Artistas que más recuerde por su presencia en la emisora?
Leonardo Favio, Miguel Gallardo, Rafael, Paloma San Basilio

¿La música que más escucha, además de la balada?
No, la balada.

¿Un consejo a un director de emisora?
Que escuche mucha música

¿La balada colombiana?
Siempre íbamos un poco atrás

¿Un cantante colombiano?
Claudia de Colombia, la mejor voz

¿Y un hombre?
Fausto

¿Una canción?
Frio de ausencia, de Galy Galeano

¿Una emisora que le guste, hoy?
Muy difusa la sintonía

¿Cuántos años en la radio?
49

¿De niño, que quería ser cuando grande?
Policía. (Risas)

¿Quien ha sabido más de radio en Colombia?
Los hermanos Bernardo, Jairo y Jaime Tobón de la Roche

¿De las nuevas generaciones?
No conozco nuevas generaciones… son los mismos

¿El Mejor locutor de La Voz de Colombia?
Alberto Díaz Giraldo, en los años 70

¿Por qué tan pocas mujeres en La Voz de Colombia?
Porque quienes escuchan música romántica son mujeres, en su mayoría.

¿Un director de emisoras?
Jhon Jairo Megudan

¿Cómo asimiló la jubilación?
Me envejecí 20 años, en cinco…