Archivos mensuales: marzo 2016

REGRESAN EL COLOR CAFÉ DE LAS MONTAÑAS Y LA POBREZA

REGRESAN EL COLOR CAFÉ DE LAS MONTAÑAS Y LA POBREZA

Al Norte Antioqueño

REGRESAN EL COLOR CAFÉ DE LAS MONTAÑAS Y LA POBREZA

Eligio Palacio Roldán

En Semana Santa, recorriendo los caminos del norte antioqueño, creí estar en una regresión o, como dicen los mayores, recogiendo los pasos.  Mis ojos vieron los mismos paisajes de hace cuarenta años y los rostros de resignación e impotencia de esos tiempos de pobreza.

Hace algo más de un año, en la columna  COLANTA – JENARO PEREZ, refiriéndome al norte del departamento de Antioquia, describí la belleza, el orden y el verde intenso de la región…” También escribí que en la primera mitad del siglo XX, en esa región, crecía el helecho, los morales y el yaragua  que le daban una tonalidad café a las tierras…”.  Esas referencias al paisaje eran el marco para conceptuar sobre la pobreza del pasado y la prosperidad del presente. (Ver https://eligiopalacio.com/2015/02/04/colanta-jenaro-perez/) .

Posteriormente, entre abril y mayo del año pasado, se generó, en la región,   una crisis sin precedentes, para las nuevas generaciones,  por la sobreproducción lechera. Fueron miles de litros de leche que se tuvieron que arrojar a las alcantarillas por las restricciones en las compras del producto y millones de pesos en pérdidas. (Ver RECESIÓN EN EL SECTOR LECHERO https://eligiopalacio.com/2015/05/12/4936/).

El año 2015 fue un año muy difícil para los productores de leche y en especial para los más pequeños; al comienzo la restricción a la compra del producto y luego la falta de incremento en los precios y el aumento generalizado de costos. La recesión se sintió en toda la zona lechera de Antioquia y del eje cafetero, donde la producción de leche está localizada en minifundios.

Pero si el 2015 año fue complicado, este año parece ser fatal. Por el Fenómeno del Niño y la falta de protección de las zonas boscosas se han secado las aguas y los pastos han dejado de crecer; tanto, que del verde de hace un año ya no queda nada y el café de los pastos y las épocas de pobreza han vuelto a cubrir los campos. Dicen los campesinos que la producción de leche se ha reducido en más del 20 por ciento, mientras el costo de los  insumos se ha incrementado en un porcentaje similar por el aumento del precio del dólar, pues los concentrados se producen, en un porcentaje superior al ochenta por ciento, con materias primas importadas.

En Colombia, la producción de leche pasó de 6.717 millones de litros de leche en el 2014 a 6.623 millones en el 2015 con una reducción del 1.4%. Con el fenómeno del  niño,  se estima que la reducción del líquido, en los tres primeros meses del año, supera el 20%, es decir, más de  un millón trescientos mil litros.

Ahora, dicen, vendrá el Fenómeno de la Niña y seguramente sobreproducción de leche y, otra vez, el campesino tendrá que arrojarla a las alcantarillas. No se entiende si es que el país no tiene la capacidad para pulverizar la leche, en tiempos de abundancia.

Ni en la crisis lechera de hace un año, ni en la actual se ve la intervención del estado. Bueno, se vio con el incremento del impuesto predial.

ANTES DEL FIN

Mientras la pobreza recorre el campo colombiano, el gobierno Santos solo mira a Cuba y sus anhelos de Paz o de un premio nobel, como dicen algunos.

La situación en el sector agrícola, por el fenómeno del niño, es mucho más grave que la del lechero.

Vienen tiempos de escasez de alimentos y, obvio, de incremento de la inflación.

En otro orden de ideas, circula en la red una denuncia sobre la contaminación en Medellín. Dicen que la culpa es de una empresa de reciclaje y de las autoridades que la regulan. ¿Será cierto?

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EL LIDERAZGO DEL PRESIDENTE SANTOS Y EL AHORRO DE ENERGIA

EL LIDERAZGO DEL PRESIDENTE SANTOS Y EL AHORRO DE ENERGIA

Eligio Palacio Roldán

Dicen los uribistas, y muchos alejados de ese credo político, que el Presidente Santos no tiene liderazgo y que sus victorias en las dos últimas elecciones se deben a la ayuda de Uribe, la primera, y la segunda, al igual que la de Pastrana, a las Farc y al anhelo de paz de los colombianos.

“El liderazgo es el arte de motivar, comandar y conducir a personas. Viene de la raíz inglesa leader que significa ‘líder’ y se compone con el sufijo “-azgo”, que indica condición o estado, o sea, liderazgo es la cualidad de una persona para estar en la situación de líder.”, dice http://www.significados.com/liderazgo/.

A raíz de la crisis energética que vive el país, originada en el Fenómeno del Niño y en la imprevisión del gobierno, el presidente Santos hizo un llamado para ahorrar energía, el pasado 8 de marzo “Los modelos nos dicen que necesitamos ahorrar energía. Iniciamos hoy la campaña ‘Apagar Paga’. Si todos participamos nos vamos a beneficiar. Tal como superamos el Fenómeno de la Niña, algo parecido tenemos que hacer con este Niño, y vamos a salir fortalecidos con un pequeño esfuerzo de todos”, dijo.

Hoy, se lee en el diario El Colombiano: El presidente Juan Manuel Santos informó que para este domingo de ramos los colombianos tan solo ahorraron 2,46 % de energía, cifra que está a menos de la mitad de la meta del 5 %, prevista por los expertos para evitar racionamientos.

El jefe de Estado hizo además un llamado a los alcaldes y gobernadores del país, diciéndoles que “se necesita más esfuerzo”. Desde el pasado jueves cuando el ahorro fue de 4,8%, la cifra de ahorro ha ido en picada, cayendo más de dos puntos en tres días.”

El pasado 19 de marzo, el periodista Duglas Balbín dijo en su cuenta de twitter “Alguna relación entre baja popularidad y baja respuesta a llamado para ahorrar energía?”  Ese mismo día, se llevó a cabo la campaña de conciencia ambiental “La Hora del Planeta” y  Colombia solo pudo registrar un ahorro de energía del 2,62 %.

La respuesta a la inquietud de Balbín me la había dado un taxista el viernes 18: “¡Que ahorremos energía!, oiga yo no le voy a dar gusto a ese (palabra de grueso calibre) que tenemos de presidente”.

Pero, ¿por qué el presidente Santos no cuenta con un mínimo de liderazgo, siquiera para impulsar el ahorro de energía entre los colombianos? La respuesta la tiene  hoy, en el diario El Tiempo, la periodista Paola Ochoa en su columna “El santo de Santos”. En ella afirma, entre otras cosas, que “Como Poncio Pilatos, el Gobierno se lava las manos y mira para otro lado”. (Ver http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/el-santo-de-santos/16542217)

No hay nada que mine más la credibilidad de un líder que no asumir responsabilidades. No hay nada más efectivo para caer en el desánimo y la desazón. Cuando la gente se da cuenta que nunca las asume, que se pasa  echando culpas a los otros, se pierde la confianza y por ende el liderazgo y la capacidad de influir en los demás. (Ver GOBERNAR CON ESPEJO RETROVISOR https://eligiopalacio.com/2016/03/09/gobernar-con-espejo-retrovisor/)

Grave, muy grave, la situación de un país con un presidente, que con más de tres años por delante para gobernar, haya perdido el poco o mucho liderazgo que tenía.

ANTES DEL FIN

Alguna vez, tomé una de las tantas decisiones que se toman sobre el trabajo de las personas que dependen de uno, en la línea de autoridad. Cuando llegó alguna de las autoridades, que vigilan todo, en Colombia, a indagar  por qué se estábamos actuando de esa manera, advertí que por decisión mía y que para eso estaba allí, para asumir responsabilidades.  Jamás olvidaré la cara de sorpresa de mis investigadores. No entendían como alguien no echaba la culpa a los demás.

TAMPOCO LE CREO A ÁNYELO PALACIO

TAMPOCO LE CREO A ÁNYELO PALACIO

Eligio Palacio Roldán

Como van las cosas el capitán Ányelo Palacios, de la Policía Nacional, superará a  Jaime Torres Ortiz, un seminarista que se hizo pasar por Embajador de la India, aquel mítico personaje que hace más de 50 años (1962) engañó a la sociedad opita.

Y es que este personaje ya consiguió “tumbar” al Comandante general de la Policía, Rodolfo Palomino, al Viceministro de Relaciones Políticas del Ministerio del Interior, Carlos Ferro, y a la periodista Vicky Dávila, de la dirección del noticiero de La FM, de RCN; todos tres, por una trampa tendida al señor Ferro, aprovechándose de sus tendencias homosexuales y de las de su víctima.

Para cualquier observador desprevenido, resulta obvio que el perseguido fue Ferro y no Palacio como lo quiere hacer parecer él y los periodistas que lo acolitan. Pero si este episodio, muestra a Palacios como un hombre manipulador, chantajista, el de su presunto secuestro lo hizo ver como un ser mitómano, urgido de figuración en los medios de comunicación. Algunos sospechan un auto-secuestro para darle trascendencia a su entrevista en Univisión, donde posó como estrella de cine.

Resulta poco creíble la historia sobre su secuestro, entre otras razones, por su negativa a ingresar al programa de protección de testigos, con el que habría sido ubicado con su familia en una residencia segura. ¿Si era tanto su temor, si llevaba seis años de su vida amenazado por la Policía, por qué no aceptó la protección?

Si extraño fue su secuestro, más extraña fue su fuga. Si todos los policías fueran tan eficientes, tan valientes  y tan rápidos, como Palacios, este país no hubiese sufrido, ni sufriría, el karma del secuestro.

“No fue un rescate, logramos llegar hasta donde estaba el capitán en esa vereda y posteriormente lo trasladamos hasta la ciudad de Cúcuta para todas las atenciones médicas y de rigor que se le hace a una persona que se encuentra en esas condiciones. El presenta algunos síntomas de hipotermia por lo que se encuentra en atención”, dijo el general Fabio Hernán López Cruz, director general del Gaula de la Policía en Cúcuta. Según dicen, el capitán llegó caminando hasta una vivienda, después de su “fuga”.

Qué poco duró el secuestro, qué fácil todo, qué falto de acción, de peligro. Tanto que ya las mismas autoridades investigan sobre la realidad del secuestro.

Entonces,  ¿si no fue cierto su secuestro, si fue una trampa contra Ferro, el famoso video?, es hora de expulsarlo de la Policía. Es tiempo, ya, de desenmascararlo.

Si Ányelo Palacios es un mitómano, ¿cómo queda nuestro periodismo?, ¿Dónde su credibilidad? ¿Serán Daniel Coronell y Vicky Dávila unos idiotas útiles? ¿Será “La Comunidad del Anillo”, una fábula? Muy grave.

ANTES DEL FIN

Difícil la función del periodista en épocas de mentira, de falta de escrúpulos y de dobles intensiones. Difícil dilucidar los hechos. Complejo establecer la verdad en tiempos de guerra de verdades.

El gobierno colombiano busca lograr un acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc, después de más de 50 años de confrontaciones. ¿Cómo hacer del periodismo una herramienta para encontrar la verdad del conflicto armado?

Vea: CUÁL VERDAD? http://wp.me/p2LJK4-1k4.

GOBERNAR CON ESPEJO RETROVISOR

GOBERNAR CON ESPEJO RETROVISOR

Eligio Palacio Roldán

“Pecado original” de Reficar “es del gobierno anterior”

“Ni un peso público se derrochará para que los medios de comunicación repitan con obsesión que el gobernante es honrado. En su criterio, tener la honestidad solo como una bandera política y como apariencia es engañar a la sociedad”

“Yo respeto a Aníbal en lo personal, pero si pienso que le ha faltado liderazgo con muchos temas importantes de Medellín. Yo pienso que, justamente, liderar una ciudad de estas requiere carácter, requiere criterio y definitivamente en muchos de los casos ha faltado.”

Las frases con las que comienzo esta reflexión no son de algún escritor famoso, tampoco de un filósofo y mucho menos de uno de los santos, aunque la primera sea de alguien que lleva ese apellido. Las frases son, en su orden, de los actuales presidente de Colombia, Gobernador de Antioquia y Alcalde de Medellín. Y, bueno, son en el mismo sentido de las de todos los gobernantes de Colombia cuando comienzan sus respectivas administraciones.

No he encontrado frases donde se aplaudan las realizaciones de los gobernantes anteriores y sobre las cuales se defienda su continuidad. Es más, se pretende es minimizarlas y la mayoría de las veces no continuarlas. Incluso, el tratar de borrar la imagen del mandatario anterior incluye despedir a sus antiguos colaboradores sin importar su calidad profesional, su trayectoria y lo que puedan aportar a una ciudad o a un país.

Y la historia se repite: Hoy, por ejemplo, el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo recibe acusaciones de corrupción, de Luis Pérez, así como hace cuatro años él hacía lo propio con Luis Alfredo Ramos y seguramente a los actuales mandatarios les ocurrirá lo mismo, dentro de cuatro años.

Es tal la incapacidad de nuestros gobernantes, su falta de carisma y liderazgo que no son capaces de generar formas de olvido, de sus predecesores, que no sean la descalificación. Más que gobernar pensando en sus regiones, en su país, los mandatarios piensan en su futuro político y en como derrotar a sus adversarios. Ignoran que al adversario se derrota con un buen gobierno y que con la estrategia de denigrar de sus antecesores están acabando con la credibilidad de los colombianos y con el mismo sistema político que usufructúan.

Y, obvio, los colombianos que escuchamos las mismas historias, magnificadas por unos medios de comunicación que hacen de idiotas útiles, terminamos por creerlas y por sentir que no hay nada que hacer, que todos los gobernantes son una manada de corruptos y que el país no tiene futuro, porque está en manos de delincuentes. Y, seguro, es cierto; pero entre esa manada deben haber elementos dignos, capaces y honestos en los que, por culpa de la estrategia de los gobernantes de turno,  ya no creemos.

La muestra más absurda de este comportamiento es el presidente Santos. El no desaprovecha oportunidad para denigrar de los gobiernos anteriores de Pastrana y Uribe, de los cuales hizo parte, de forma destacada. Él era líder y vocero de muchas de las actuaciones de los gobiernos de la época y quién lo escucha ahora no entiende cómo soportó esos largos años sin expresar su opinión, sin hacer caer en cuenta a los expresidentes de sus errores, sin renunciar a los ministerios que tuvo a su cargo.

El presidente, en varias oportunidades, no se da cuenta que, como ahora los gobiernos son de ocho largos años, el espejo  retrovisor está empañado y no le deja ver que las críticas van dirigidas a sus propias acciones, como en el caso de Reficar.

ANTES DEL FIN

Será culpa, también, del gobierno Uribe la imprevisibilidad del sector eléctrico y el apagón que llega.

Ridícula la imagen del presidente Santos alumbrándose con una linterna para ahorrar energía. Más que una metáfora es una cruel realidad: el primer mandatario gobierna a oscuras.

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