COLOMBIA: EL PAIS DE LAS REELECCIONES

COLOMBIA: EL PAIS DE LAS REELECCIONES
Eligio Palacio Roldán

“El presidente Santander…Tras reafirmar sus principios republicanos, señaló que no había hombre ninguno necesario para la nación…0 Y que no conviniendo (…) ni a mis intereses políticos, ni a mi patria, que yo permanezca en la presidencia una hora más del término prefijado (por la constitución), (este) será religiosa y puntualmente cumplido…

Con dicho texto, Santander hizo doctrina. Y su conducta, contraria a la reelección inmediata, inauguró una tradición que se reforzó con el paso del tiempo y la experiencia…”*

El tiempo le dio la razón a Santander y solo se han reelegido seis expresidentes: Tomás Cipriano, Manuel Murillo Toro, Rafael Núñez, Alfonso López Pumarejo, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, gracias a la Constitución Nacional que lo ha prohibido en diferentes tiempos.

Desafortunadamente la misma Constitución no lo ha hecho en otros escenarios como el Congreso de la República, donde los parlamentarios se jubilan, en las Asambleas, Concejos y en especial en las gobernaciones y alcaldías donde los mandatarios se repiten y repiten, en el tiempo, como muchas otras cosas en nuestro país, en nuestra historia. (Vea cuento LAPARIO – EL PUEBLO DE EL VIAJERO http://wp.me/p2LJK4-w4).

Parece que nadie comprendió el profundo mensaje de Santander o tal vez sí, en la soledad del mundo interior.

Altruismo, dirán algunos; ambición desmedida, dirán otros. Lo cierto es que el próximo 25 de octubre, en varios de los 1.123 municipios del país, se reelegirán alcaldes, por cuarta vez, en 27 años de historia de la elección popular de alcaldes, historia que ha democratizado, también, la corrupción (http://wp.me/p2LJK4-wL)

Afirman los políticos, y eso si se los creo, que es más rentable una alcaldía de una ciudad mediana que ser parlamentario y mucho más “negocio” ser alcalde de una pequeña localidad que diputado del Departamento. Pero no crean, los alcaldes dependen exclusivamente de los parlamentarios para “tramitar” proyectos de inversión y entonces el proyecto tiene que dar para el parlamentario, el tramitador, el alcalde, el secretario de obras públicas y en últimas para el contratista. Me decía, uno de ellos, que el “CBY” -Como Voy Yo- hace que sus utilidades sean mínimas. Pero tampoco lo crean, también se las ingenian para ser más productivos. Está vez el costo de los materiales y, obvio, la menor calidad de las obras públicas es el resultado.

Pero volviendo al tema de la reelección de nuestros gobernantes, dicen, ellos, que tienen un deber con sus electores, un malestar por la sensación de dejarlos a su suerte, en el abandono y que eso los motiva y casi los obliga a repetir sus aspiraciones electorales.  Y los electores, sienten que de alguna manera el gobernante es su padre y que si no lo reeligen no tendrán opciones de subsistencia. (Ver COLOMBIA HUERFANA http://wp.me/p2LJK4-kz).

Hay una especie de simbiosis entre electores y elegido: el elegido se cree amo de sus electores y estos esclavos de él; pero, ahora, más que nunca, los papeles se intercambian y el elegido resulta ser esclavo de los electores y termina corrompiéndose, también, para satisfacer las ambiciones de quienes lo llevaron al poder.

Obviamente esta simbiosis se enmarca en la falta de empleo y de oportunidades del pueblo colombiano, pueblo que ve en la burocracia y en los favores políticos una forma de subsistencia.

ANTES DEL FIN

El departamento de Antioquia, mi tierra, ha sido bien manejado en términos generales. Está en peligro. Va a tocar decidirse por un candidato que nos siga llevando hacia el progreso, de la mano de la educación. Ante la amenaza, va tocar no votar en blanco.

*http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1523323

¿Y AHORA? MATONEO CONTRA URIBE

¿Y AHORA? MATONEO CONTRA URIBE
Eligio Palacio Roldán

Además del rechazo al gobierno Santos y a los diálogos de éste con las Farc, el ex mandatario Uribe tiene un nuevo punto en común con el expresidente Pastrana*, el matoneo por gran parte de la clase política colombiana y de los medios de comunicación que, como siempre, resultan “muy” identificados con el gobierno de turno.

 Ganó Santos y mientras todos trataban de unirse a su victoria, como lo hacen los lagartos al árbol que mejor cobijo les brinde,  el expresidente Uribe afirmaba que la campaña de Santos “forzó a gobernadores y alcaldes a intervenir ilegalmente en la campaña en favor del presidente candidato…

Hubo compra de votos, violación de la ley de garantías, propaganda ilegal con dineros del Estado y propaganda ilegal con personajes que cumplen funciones públicas…

Se dio presión violenta de grupos terroristas sobre los electores para que votaran por el presidente candidato

Colombia necesita un sistema democrático diferente que sea garante de transparencia y que evite los abusos como los cometidos por el Gobierno Santos.

Debemos levantarnos en contra de la pedagogía del miedo convertida en política que pretende que la compra de votos sea institución nacional…”

Esa misma noche, los medios radiales y televisivos, y el lunes los impresos, descalificaron las palabras del expresidente afirmando que lo movía el odio y su ánimo vengativo; y todos, olímpicamente, olvidaron que el expresidente no denuncia nada nuevo; denuncia una triste y cruel realidad de Colombia: nuestra pobre democracia se sostiene a punta de compra de votos, de compraventa de contratos, de auxilios económicos, de la amenaza de los grupos armados y de los narcotraficantes… y de eso, si sabe el expresidente.

Ahora, descalificar a Uribe porque usó los mismos métodos, que Santos, para hacerse elegir es un exabrupto. El expresidente tiene el deber y, diría yo, la obligación de resarcirse con Colombia y los colombianos por los malos pasos de sus ocho años de gobierno; tiene la obligación de luchar contra la corrupción, que propició, avaló o dejó pasar en sus sucesivos mandatos. Lo primero que tiene que hacer, desde ya, es promover en el Centro Democrático una iniciativa para eliminar la reelección y no aprobar la extensión de ningún mandato, ¿para qué más tiempo? ¿Para qué dilatar los proyectos? ¿Para qué frustrar generaciones de dirigentes exitosos?; cuatro años han sido suficientes para buenos gobernantes y demasiados para los malos.

Yo quiero creer en Uribe, en que aprovechará esta segunda oportunidad (http://wp.me/p2LJK4-H4) y por eso no estoy de acuerdo con el matoneo que se ejerce sobre él; el de la clase política es entendible precisamente porque se siente amenazada, son siglos de convivencia con la corrupción, pero el de los medios de comunicación no tiene ninguna razón de ser; estos deberían atender sus denuncias, es más, deberían hacerlas ellos mismos. Nuestros medios de comunicación, han sido testigos y cómplices, en algunas ocasiones, de la corrupción de nuestro país, en especial, a la hora de las contiendas electorales.

Uribe y Pastrana merecen ser escuchados por los medios de comunicación, como obsecuentemente lo hacen con Samper; siendo muy equivocados sus conceptos, tienen mucho más de ético, en su origen, que los del expresidente del elefante y por ese solo hecho, no es justo el matoneo que se ejerce sobre ellos.

ANTES DE TERMINAR

No puede ser jocosa, ni folclórica y mucho menos motivo de chanza, de los comentaristas radiales y de los generadores  de opinión, la compra de votos en la Costa Atlántica, mal que se extiende por todo el país; ese hecho hay que denunciarlo, condenarlo y reprocharlo; solo así, algún día, tendremos unas elecciones libres.

*MATONEO CONTRA ANDRES PASTRANA http://wp.me/p2LJK4-mE

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Sobre Uribe
UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD
Eligio Palacio Roldán

Decía mi tío, Próspero Palacio, en una lúcida vejez, que sería ideal nacer con la experiencia adquirida en el transcurso de la vida; que, sin duda, la existencia sería completamente diferente, no se cometerían tantos errores; que, todos debiésemos tener una segunda oportunidad.

Trinó esta semana el expresidente Álvaro Uribe Vélez:

  • “La financiación corrupta de la política a través de la mermelada impedirá conocer el monto de gasto en las campañas
  • Centro Democrático pedirá explicación sobre la NO aparición de votos nuestros en 7.971 mesas de las 97.414 instaladas en el País
  • Fraude de Senadores que sacaron enorme cantidad de votos por fuera de sus departamentos, donde no los conocen, comprados, Registraduría?”

Yo lo leía y lo releía sin poder creer que el expresidente estuviese luchando contra la corrupción que tanto propició o desconoció, cuando hizo todo lo posible para reelegirse, asumiendo posiciones poco éticas y/o democráticas; mientras tanto, a sus opositores se les hacía agua la boca, advirtiendo que, Uribe, no tenía derecho a quejarse de métodos, cuando menos, acolitados por él, en el pasado.

Quisiera pensar que Uribe tuvo un “Cambio Radical”, que se arrepintió de sus pecados reeleccionistas, que ahora le importa más la legalidad que antes, que quiere rectificar sus actos de ayer y luchar por una Colombia más decente, más honesta y contra los tradicionales vicios  de nuestra clase política.

Quisiera creer que Uribe va a utilizar esta segunda oportunidad para tratar de hacer lo que debió hacer antes y no pudo, por ceder a su ambición de poder; Álvaro Uribe Vélez ha sido y creo será el presidente con mayor credibilidad y apoyo en la historia del país; él pudo haber transformado nuestra historia, nuestra clase política, haber dado cátedra de honestidad y respeto por la Ley, y no lo hizo; desaprovechó una oportunidad que quizás no se repita, en  esa dimensión, jamás.

Es cierto que no son comparables las cifras electorales de un Presidente y un Senador electos, pero si pueden marcar una tendencia; el caudal electoral de Uribe se reduce: 5.862.655 votos en el año 2002, 7.397.835 en el 2006 y  2.045.564 en el 2014: no obstante continúa siendo el personaje con mayor número de seguidores en la política nacional, le lleva cerca de un millón ochocientos mil votos al segundo, Jorge Robledo; y ese hecho, además de su conocimiento de todos los intríngulis del poder, le da autoridad para decir y actuar. Además, cuenta con un grupo de parlamentarios, en el movimiento Uribe Centro Democrático, que, creo, no se dejarán embadurnar de mermelada y defenderán sus ideales.

Solo queda apoyar sus buenas ideas, entender que se puede pecar y arrepentirse, que si Uribe está arrepentido cuenta con todo el conocimiento, la experiencia y el respaldo para hacer buenas cosas; que esté defendiendo la votación de su grupo por presuntas irregularidades en las elecciones, está muy bien, él sabe que está hablando; toca esperar a ver si esa energía también aplica para combatir la corrupción en otros ámbitos, como en el ejército. Seguiremos atentos.

ANTES DEL FIN

¿Será que ahora si despega la campaña presidencial? Marta Lucía, Oscar Iván, Peñalosa, Clara: SI SE PUEDE. La reelección presidencial ha sido nefasta para la historia de Colombia y de los colombianos; incluido, desde luego, Álvaro Uribe.

LOS REENCAUCHADOS DEL 2013

LOS REENCAUCHADOS DEL 2013
Eligio Palacio Roldán
En el desaparecido programa de televisión Los Reencauchados, se inflaban y desinflaban muñecos de látex que representaban los personajes de la vida nacional. Esos muñecos se hinchaban según su popularidad; pues bien, lo mismo ocurre con los seres de carne y hueso. Los siguientes fueron los personajes que recibieron aire al finalizar el año 2013:

Nohemí Sanín: Una inteligente y promisoria figura de la política colombiana, de finales del siglo pasado, se dejó absorber por la burocracia a tal punto que perdió toda su credibilidad entre los colombianos; en especial con su abdicación ante el gobierno Uribe al que colaboró en uno de los mayores errores de la democracia colombiana: La Reelección Presidencial. Luego de esta “brillante” idea, fue descartada para darle continuidad al gobierno que promovió y fue sometida al escarnio público por su eterno rival Juan Manuel Santos y por la prensa abyecta del momento. Luego nadie le prestó atención, y muchos la trataron de loca, cuando advirtió que en el trasfondo del desafortunado fallo del Tribunal de La Haya, que recortó nuestro mar en el área de San Andrés y Providencia, había intereses de la China. El tiempo (No propiamente el periódico) terminó dándole la razón y muchos se preguntan, con mayores razones que antes, si el uribismo y Colombia no tendrían un mejor presente si la elegida de Uribe hubiese sido ella y no Santos. Su ascenso ante la opinión pública se debe, entre otros, a sus acertados análisis en el programa HORA 20 de Caracol Radio.

Horacio Serpa:
Uno de los hombres con mayor experiencia en la política colombiana vio perdidas las esperanzas de llegar a la Presidencia de la República, como consecuencia del irrestricto apoyo al narcogobierno de Ernesto Samper. Pretendiendo terminar su carrera política, de manera decente, fue gobernador de Santander con alguna figuración en el ámbito nacional, durante el gobierno Uribe. Ahora, con más de 70 años de edad, se reencaucha gracias a la ascendencia del samperismo en el actual gobierno y con la llegada al poder del Partido Liberal después de doce años de limitaciones burocráticas. Pareciera que la política le dará la oportunidad de una revancha, en las próximas elecciones parlamentarias, superando, quizás, a Alvaro Uribe quien lo derrotara en las elecciones presidenciales del año 2002.

Andrés Pastrana:
Luego de terminar su gobierno como uno de los presidentes con menor favorabilidad en la historia de Colombia, como consecuencia de un fallido proceso de paz, similar al que se adelanta en la actualidad, pero con un ejército debilitado, una guerrilla fortalecida y una prensa en contra; parecía resignarse a permanecer en el ostracismo hasta que con su libro “Memoria Olvidadas” retomó en gran medida el sitio que le pertenece en la historia; contó para ello, con el apoyo del embajador de Estados Unidos y del exjefe de la DEA de la época, en el país, que respaldaron sus afirmaciones sobre al narcodemocracia de la era Samper. Sin embargo, el efecto pudo ser mayor si el gobierno no se hubiera atravesado con informaciones sobre el diferendo con Nicaragua y los medios no estuvieran endulzados y manipulados por el gobierno y el samperismo.

Ernesto Samper:
Recibió aire, mucho aire, el expresidente que mayor vergüenza ha generado a Colombia, en su historia. A pesar de haberse demostrado la relación de su campaña con el narcotráfico se mimetizo, ladinamente, y fue adquiriendo poder en el gobierno Uribe y ahora es el poder tras el poder en el gobierno Santos y, por su puesto, en varios medios de comunicación. De la mano de Serpa, volverá a ser el líder del partido liberal.

Juan Manuel Santos
Y se reencauchó el presidente gracias a las encuestas, la prensa y las Farc. Luego de una pérdida de favorabilidad, que lo acercó a las cifras de Pastrana en su gobierno, ocasionada por sus erráticas decisiones, logró aparentemente reconciliarse con parte de la opinión pública; y así como un día las Farc eligieron a Andrés Pastrana con un espejismo de Paz, hoy parece hará lo mismo con Santos. Un muy buen manejo del optimismo iluso de los colombianos parece acercarlo al Belisario de la década del ochenta con el Si SE PUEDE, en contra del no es posible del expresidente López. Hoy los protagonistas son Santos y Uribe. Además el presidente ha sabido aceitar muy bien su maquinaria y por ello parece imposible que alguien pierda una reelección en este país.

Petro:
También parece reencaucharse el alcalde de Bogotá gracias a la torpeza de sus enemigos: El Procurador y Miguel Gómez Martínez. La historia no se puede forzar; ella sería la encargada desinflar a Petro ante la opinión pública, por su pésimo gobierno; pero los deseos de sus enemigos de cambiarla a su antojo lo convirtieron en una víctima y lo dejarán fortalecido y con opciones presidenciales.

ANTES DEL FIN:
En una próxima columna analizaremos los desinflados, a punto de ser empacados en la maleta del olvido.

Complete usted mismo la lista de los reencauchados.

SANTOS Y LA REELECCION

SANTOS Y LA REELECCION
Eligio Palacio Roldán
En relación con las Farc, los tres últimos presidentes han hecho lo que han tenido que hacer. Sin embargo, Santos está en el peor de los mundos.

Con un “articulito” se cambió nuestra Constitución para complacer al presidente Alvaro Uribe en su deseo de perpetuarse en el poder. Ese mismo articulito, el 197 de nuestra Constitución, es ahora el mayor dolor de cabeza de quien lo ideó, el doctor Uribe, pero como están las cosas, puede estar tranquilo: Santos no logrará ser reelegido a pesar de la vocación reeleccionista del país.

Según la encuesta de Datexco para W Radio y El Tiempo, revelada el lunes 15 de abril, el 61% de los colombianos estaría en desacuerdo con la reelección de Juan Manuel Santos. Una cifra bastante alta si se tiene en cuenta la marcha por la paz, del pasado martes 09 de abril, que pretendía un apoyo para el presidente, en sus negociaciones de paz con la guerrilla de las Farc. Pero, ¿porqué los colombianos no quieren la reelección de Santos? Veamos:

En 1998, el 50.39% de los votantes, 6.114.752 colombianos, decidieron elegir, en segunda vuelta, como presidente a Andrés Pastrana; con un mandato claro para la paz: La ilusión de esos votantes y otro gran número de colombianos era que se pusiera fin a un conflicto con las Farc de más de tres décadas, en ese entonces. Es bien conocido que esa guerrilla Farc no atendió ese clamor nacional por la paz y que el gobierno tuvo su mayor éxito político en la lucha con la insurgencia: Le demostró a la comunidad internacional, pero en especial a todos los colombianos, que la guerrilla había abandonado los ideales revolucionarios de los años 70, para convertirse en una organización criminal; a la que la mayoría de los colombianos desprecia.

Ese hecho generó una corriente de opinión que llevó, en el año 2002, a la presidencia del país a Alvaro Uribe: 53.048 % de los votantes, 5.862.655 colombianos, lo eligieron con fe en que derrotaría a las Farc militarmente. Y esa misma fe permitió que fuera reelegido, previa modificación de la Constitución, en primera vuelta, en el 2006, por el 62.35% de los votantes: 7.397.835 colombianos.

Terminados 8 años de gobierno, sin erradicar a la guerrilla, Alvaro Uribe señala su sucesor. Y la fe que le tienen los colombianos, en el sueño de derrotar la guerrilla, hace que, en el año 2010, sea elegido, en segunda vuelta, Juan Manuel Santos como presidente, por el 69.13% de los votantes: 9.028.943 colombianos.

Santos fue elegido por la fe de que, el señalado por Uribe, erradicaría a las Farc de Colombia; no con un mandato por la paz como ocurriera con Pastrana, sino con uno para la guerra contra la organización criminal. Este hecho, hace que los colombianos lo perciban como un traidor a su “Dios” Uribe y a los colombianos que lo eligieron. Alguien así como el Judas de la historia de Jesucristo.

Tratando de ser objetivos, diríamos que en relación con las Farc, los últimos tres presidentes han hecho lo que han tenido que hacer en su momento: Pastrana dialogar, Uribe combatirlos y Santos tratar de encontrar una terminación del conflicto, por la vía del dialogo, con una guerrilla debilitada.

Sin embargo, Santos se encuentra en el peor de los mundos: Si las negociaciones llegan a un acuerdo, una gran franja de opinión considerará que las concesiones fueron desmedidas para una guerrilla derrotada: Será un traidor que entrega demasiado a la guerrilla, solo para reelegirse. Si las negociaciones se rompen quedará ante los colombianos peor que Pastrana: tuvo como derrotar a las Farc y no lo hizo. Y si decide prolongar los diálogos, hasta una posible reelección, nadie le creerá.

ANTES DEL FIN:
Que buen trabajo está haciendo Waldir Ochoa en Telemedellín. Otro acierto del alcalde Gaviria. Sin duda, ese es el camino.