LAS COSAS IDAS

LAS COSAS IDAS

Eligio Palacio Roldán

al fin la tristeza es la muerte lenta 
de las simples cosas
y esas cosas simples
que quedan doliendo
en el corazón”

Mercedes Sossa.

DICIEMBRE2012 206

Decía en mi columna EL FINAL DE LAS TELENOVELAS (https://eligiopalacio.com/2016/06/30/7060/) que tengouna fijación infantil por el momento en que, en la historia, transcurrieron los años en un sinfín de nostalgia”.

Define la Real Academia de la Lengua Española Nostalgia como “Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida”; pero no necesariamente por una dicha perdida, también por una no alcanzada y también por, como dice la canción de Mercedes Sosa, la muerte lenta de las simples cosas.

Recuerdo que en la novela, a la que se hacía referencia, en la citada columna, para dar paso a los nuevos años, se iban dejando en un flashback, cargado de brumas: muebles, vestuarios, paisajes y gentes del pasado. Creo yo, debe ser algo parecido a lo que dicen se ve  y se siente al morir.

Y, bueno… Son tantas las cosas que han ido muriendo en nuestra historia. Incluso los propios recuerdos se van marchando del consiente y se acumulan en el inconsciente para resurgir en un acto fallido o quizás en un sueño, en el último esfuerzo del ser humano para no abandonar esas “cosas simples que quedan doliendo en el corazón”  cuando se marchan.

Se van los mayores: los abuelos, los padres… Y, a veces, cada vez más veces, en nuestra historia, muchos jóvenes. Esos seres queridos no se van solamente por muerte física que de por sí es muy dolorosa, pero obedece a la misma lógica de la existencia, se van por diferentes circunstancias. Son adioses que generan mucho más dolor que la muerte: Las decisiones autónomas de los humanos para no continuar, para no compartir más, la muerte del sentimiento. Y qué no decir de los amores no correspondidos, de los amores imposibles a los que hay que decir adiós de manera obligada.

Hay decenas, cientos de objetos que desaparecen para no volver más. De ahí el éxito de los anticuarios. Y esos objetos queridos son reemplazados por otros que también generan apego: El baúl de gran aprecio en el pasado, dio paso a la comodita, luego al  escaparate y al chifonier  para concluir, por ahora, en un frío y distante closet que se abandona junto con las casas.

También se fueron el bufete, el televisor a blanco y negro y el tocadiscos. Este último de regreso, para gloria de la música, de la mano de los discos de vinilo.

Se fueron los grandes empedrados y el sonido de las herraduras de los caballos al chocar sobre ellos y las historias de leyenda de duendes y brujas. De espantos.

Se fueron las radionovelas y se están yendo las telenovelas. Se fue la buena radio y las estrellas que brillaron en ese espacio. Dicen que próximamente se irán también lo periódicos.

De Colombia parecen desparecer los libros.

De nuestra patria se fue la honestidad y, obvio, la confianza en el otro.

Se deja la escuela, el colegio y la universidad. Los lugares donde se entregó lo mejor de la existencia: Los sitios de trabajo.

Y un día nos iremos nosotros. Y, después, los recuerdos.

Ya nos seremos nadie. Nada.

Quizás se conserven archivos en redes sociales que ya nadie mirará.

ANTES DEL FIN

De mis viajes a Argentina y Australia me quedó la alegría de ver que las discotiendas y las librerías no son cosas idas. Bueno, por lo menos allá.

UNE EN LA ERA DE LOS FALSOS POSITIVOS

UNE EN LA ERA DE LOS FALSOS POSITIVOS
Las estrategias para desunirnos de UNE
Eligio Palacio Roldán

“Más difícil que conseguir un cliente es conservarlo”, decía  el  extraordinario profesor Diego Germán Arango,  cuando de su mano ingresaba al fascinante mundo del mercadeo, por allá en la década del ochenta, del siglo pasado, en la Escuela de Minas, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. Después en mi especialización en Gerencia de Mercadeo, la frase fue repetitiva y siempre está presente en cualquier seminario, charla o reunión sobre el tema.

Desde hace muchos años, quizás desde que se creó en el año 2006, he sido usuario de UNE en televisión, telefonía e  internet; han sido varias las propuestas, económicas y de calidad del servicio, para cambiarme de operador. No, he dicho siempre, por ese paisa regionalista que hay en mí.

Hoy me sentí desconcertado, cuando camino al gimnasio, me detuvo una niña promocionando  los servicios de telecomunicaciones, que presta UNE:

  • Te ofrecemos banda ancha de 10 megas, telefonía local ilimitada y servicio HD Premium de televisión, si eres del estrato tres o cuatro, por solo 109.000 pesos, dijo.
  • No es posible, afirmé, yo por esos mismos servicios, en estrato cuatro, pago 183.693; bueno, por mucho menos, yo solo tengo cinco megas de banda ancha.
  • Tranquilo, cancele el servicio y cómprelo a nombre de otra persona, me sugirió la promotora de ventas.
  • No, ¿Cómo así?, indiqué indignado.
  • Es la única manera de rebajar el precio, afirmó la vendedora.

No fueron suficientes  dos horas de gimnasio, no podía comprender lo sucedido, mientras caminaba por la banda recordaba mis carreras, en la madrugada, para no llegar tarde a las clases de mercadeo y todo ¿para qué? Y ¿qué dirá mi profesor ahora en sus clases?, ¿Dirá que lo importante es mostrar afiliaciones y tapar los retiros?, ¿Dirá que lo importante son las cifras?, ¿Dirá que el mercadeo, es el mundo de los Falsos Positivos? ¿Pondrá de ejemplo a UNE?

Llegué a mi casa y lo primero que hice, luego de encender el computador, fue consultar la página de UNE,  tenía la esperanza de haber estado alucinado; no era así, vean:

 UNE

Ninguna mención para los clientes tradicionales, ninguna invitación para quedarse, nada. ausencia total.

No entiendo, no sé: ¿por qué UNE no tiene ninguna estrategia de fidelización con sus clientes?, ¿Por qué la publicitada fusión UNE Colombia Móvil (TIGO) no se refleja en nada para los clientes nuevos o tradicionales de la empresas? ¿Por qué son mucho más costosos los servicios prestados por UNE para los antiguos clientes, que para los nuevos?, ¿Cuántos clientes fieles de se han desunido de UNE y se han ido para la competencia?, ¿Cuál será la calidad de los nuevos clientes que han desplazado a los antiguos? ¿Cuántos de los nuevos clientes estarán reemplazando a los antiguos a un costo más barato, como sugiere la vendedora, haga?, y, por último: ¿Me quedo en UNE, pagando mucho más, me cambio de compañía o hago al trampa sugerida por la vendedora para ser otro “falso” positivo de UNE?

Mala hora la del mercadeo, la de Colombia y la de los colombianos con la aparición de los Falsos Positivos en nuestra sociedad. (Sobre el tema, invito a leer LOS GOBIERNOS DE LOS FALSOS POSITIVOS http://wp.me/p2LJK4-AH).

ANTES  DEL FIN

Mucha controversia generó mi pasada columna, NO A LA ADOPCIÓN http://wp.me/p2LJK4-1; la idea era generar una reflexión sobre las verdaderas motivaciones del ser humano para tener un hijo, ya sea de sangre o adoptado, y las implicaciones sicológicas del hecho, De todas formas creo que el propósito se logró; no obstante, debo reconocer que la humanidad es cada vez menos egoísta y piensa más a la hora de decidir si trae o no un hijo al mundo; es nuestro deber ayudar a hacer la vida más amable de quienes llegaron al mundo sin ser deseados, las formas de colaborar son muchas y, lo repito, para ello, no es necesaria la adopción.