LA CORRUPCIÓN, EL NARCOTRÁFICO, LA EVASIÓN DE IMPUESTOS Y EL EGOCENTRISMO DE LOS COLOMBIANOS

LA CORRUPCIÓN, EL NARCOTRÁFICO, LA EVASIÓN DE IMPUESTOS Y EL EGOCENTRISMO DE LOS COLOMBIANOS

Eligio Palacio Roldán

La corrupción, el narcotráfico, la evasión de impuestos son criticadas por todos los niveles de la sociedad de nuestro país, incluso por los mismos corruptos, narcotraficantes y evasores de impuestos. Claro, de dientes para afuera porque en los círculos más pequeños como los de la familia y los amigos cercanos, una y otra, son valoradas como inteligencia, viveza o “malicia Indígena”. Además de esta similitud en la percepción de estos comportamientos, todos, tienen un origen en común: el egocentrismo de cada colombiano.

Egocentrismo está definido por la Real Academia de la Lengua Española como “exagerada exaltación de la propia personalidad, hasta considerarla como centro de la atención y actividad generales” eso somos todos y cada uno de los colombianos: seres que nos creemos merecedores de todo y responsables de nada.

La corrupción, el narcotráfico y la evasión de impuestos no importan si son acciones mías, sin son de los demás son muy graves porque no es justo que otros se enriquezcan a costa de los más débiles. Somos solidarios para reclamar y hacer valer nuestros derechos y absolutamente egoístas para reconocer los de los demás y entender que, esos derechos, propios o ajenos dependen de nuestra responsabilidad con el otro, la sociedad y el país.

En este orden de ideas es necesario retomar la canción del maestro Alberto Cortez, Los Demás, porque a la hora de reclamar “olvidamos que somos los demás de los demás, nos hacemos los sordos, cuando llaman lo demás…”

Para derrotar el egocentrismo de los colombianos y por ende de fenómenos como la corrupción, el narcotráfico y la evasión de impuestos es menester ver, comprender, concluir y asimilar que el universo no gira a nuestro alrededor, no somos ningún “sol” así nos lo creamos, y asumir la propia responsabilidad individual frente a estos fenómenos sin estar echando culpas a diestra y siniestra. Para, ello la única salida es una reeducación individual desde el ser, desde la esencia, para derrotar el egoísmo y lograr algún día construir una verdadera nación. Algo se ha hecho en ese sentido desde el sector cooperativo, pero estas instituciones que predican la solidaridad como base de su organización son islas dentro del mismo estado y allí realmente solo se practica el individualismo colectivo.

Puede leer: COOPERATIVISMO – EL INDIVIDUALISMO COLECTIVO https://eligiopalacio.com/2016/05/12/el-individualismo-colectivo/

ANTES DEL FIN

La muestra más lamentable y trágica para Colombia de egocentrismo es la de los expresidentes de la República. Ellos, los líderes que dirigieron al país durante los últimos treinta años, son los más claros ejemplos de lo que no debe ser un colombiano de bien: engreídos, vanidosos, egoístas. Esperando que cincuenta millones de colombianos giren a su alrededor.

Sigue conmoviendo el programa de televisión La Voz Senior, todo un rescate de la tercera edad para el talento y la productividad ignorada, en esta época, por la misma sociedad egoísta descrita líneas atrás.