Archivos mensuales: enero 2018

LAS MALAS COMPAÑÍAS

LAS MALAS COMPAÑÍAS

Eligio Palacio Roldán

“Que pereza andar al lado de un tipo tan vanidoso y vacío como Sergio Fajardo”

Son incontables los recuerdos de la mamá. Uno de los más comunes es: “Mijo, ojo con las malas compañías”. Una mala compañía es aquel amigo que tiene alguna actuación non sancta que escandaliza, va contra las normas éticas y/o morales y que, como también dicen las mamás, “lo pueden llevar por el mal camino”.

Es tan común la recomendación que obviamente influye en el propio comportamiento y por eso hay prevención cuando algún conocido resulta siendo, por ejemplo, drogadicto, corrupto, “ladroncito”, paramilitar o guerrillero. Y al paso que vamos: político, magistrado, ingeniero…

En la política pareciera que no importan las malas compañías. Sin embargo, a la hora de votar, es fundamental el análisis para poder predecir el futuro del país tras la elección de uno u otro candidato. Veamos algunas malas compañías conocidas.

Los paramilitares que llenaron de sangre y terror los campos colombianos. ¡Qué miedo!

Las Farc que llenaron de sangre y terror los campos colombianos y desencadenaron el fenómeno del paramilitarismo. ¡Qué miedo!

Los parapolíticos que apoyaron a los paramilitares. ¡Qué miedo!

Gustavo Petro por su mala alcaldía de Bogotá y sus tendencias chavistas. ¡Qué miedo!

Piedad Córdoba por sus innegables relaciones con la guerrilla. Bueno, aunque eso ahora está in.  ¡Qué miedo!

Iván Cepeda por su oscuro izquierdismo. ¡Qué miedo!

El Exprocurador Alejandro Ordoñez por su oscurantismo político y religioso. ¡Qué miedo!

Viviane Morales por pretender poner el estado al servicio de la religión. ¡Qué miedo!

Germán Vargas Lleras, por haber hecho parte del desgobierno Santos y haber permanecido callado. Le puede la ambición de poder sobre cualquier cosa. Además qué arrogante. ¡Qué miedo!

José Obdulio Gaviria, la perversidad al servicio de la política. ¡Qué miedo!

Fernando Londoño Hoyos, el dueño de la verdad sectaria y discriminatoria.

Ernesto Samper, punto de no retorno en la escalada de corrupción en Colombia.

Cesar Gaviria, símbolo del “manzanillismo” del siglo pasado.

Alvaro Uribe Vélez por sus “malas compañías”, por haber impulsado la corrupción en la búsqueda de la reelección, por sus ansias de poder enfermizas. Por su odio. ¡Qué miedo!

Juan Manuel Santos por haber hecho un mal arreglo con las Farc, por su arribismo internacional, por los ríos de mermelada con que “aceitó” la corrupción en el país.  ¡Qué miedo!

Hernán Andrade, Musa Besaile, Luis Gustavo Moreno, Alejandro Lyons, Leonidas Bustos, etc, etc, etc y los cientos de corruptos que se tomaron el poder en Colombia. ¡Qué miedo!.

Marta Lucía Ramírez, Ivan Duque, Humberto de la Calle y Sergio Fajardo parecen ser “buenas compañías” pero, ¿que resultan siendo los buenos que siempre andan con los malos, a su lado? Yo daría la misma recomendación de las mamás: Cuídense de ellos.

ANTES DEL FIN

Puede ser una buena compañía, a pesar de los líos de la biblioteca de Santo Domingo Savio, las pirámides de Medellín y los Parques Biblioteca, pero que pereza andar al lado de un tipo tan vanidoso y vacío como Sergio Fajardo.

Dirá la historia que entre los parapolíticos hubo gente decente que pagó cárcel. También dirá que los políticos auxiliadores de la guerrilla permanecieron en la impunidad como los asesinos que apoyaron.

Increíble ver un asesino de las Farc de candidato a la presidencia. (Vea  LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/)

LA CRISIS DE RCN

LA CRISIS DE RCN

Eligio Palacio Roldán

Se lee en twitter y en diversos análisis, en la web, que la crisis de sintonía que afronta RCN Televisión se debe al sesgo ideológico de derecha de sus informativos, al haberse constituido en un fortín del expresidente Uribe y sus seguidores. Es posible que este hecho tenga alguna incidencia en la disminución del rating pero no resulta lógico que lo lleve a ser minoritario si se tienen en cuenta el liderazgo del expresidente, el fanatismo de sus seguidores y la derechización de la población colombiana por los errores de las guerrillas de izquierda, como las Farc, y el desastre de gobiernos de esa tendencia como el de Maduro en Venezuela.

Las causas de la crisis de RCN son las políticas de programación y el consecuente irrespeto por sus televidentes con el cambio de horario de sus productos (error que corrigió Caracol, hace algún tiempo), el bajo posicionamiento de sus marcas por errores de publicidad, continuidad y/o anquilosamiento; pero en especial, la salida de sus principales figuras frente y detrás de cámaras a engrosar el talento Caracol. También influye la pérdida de credibilidad de sus noticieros por el manejo dado a la información que afecta las empresas de su mismo grupo económico: caso las propuestas de gravar el consumo de gaseosas.

En los primeros años de la televisión privada en Colombia la lucha por la sintonía en televisión era muy pareja; incluso RCN la ganó en algunos años. En dramatizados, el canal, tenía tal vez los mejores talentos y empezó a producir y producir y a guardar producciones que cuando salían al aire ya habían perdido alguna vigencia; mientras tanto Caracol pareciera menos preparado e improvisaba más, pero avanzaba lento y seguro.

El primer golpe fuerte de Caracol a RCN fue la contratación de Jorge Alfredo Vargas en 2006; Vargas, el presentador de noticias estrella de RCN, se fue a la competencia y con él comenzó a cristalizarse el fortalecimiento de Caracol. Y mientras a Caracol llegaban la estrellas de RCN a innovar, quienes pasaban de Caracol a RCN se iban a hacer más de lo mismo, caso Jota Mario Valencia, por ejemplo.

En los últimos años personajes de la talla de Juana Uribe, Clara María Ochoa y estrellas como Carolina Cruz, Jessica Cediel, Jorge Enrique Abello, Santiago Rodríguez, Catalina Aristizabal, entre muchos otros, y hasta Andrea Serna, han pasado a ser talento Caracol. Con ellos, los seguidores también han ido cambiando de canal.

De otra parte Caracol fortalecía sus productos de manera clara y contundente con unas direcciones fuertes en entretenimiento (Juan Esteba Sampedro), deportes (Javier Hernández Bonnet), noticias (Luis Carlos Vélez – Juan Roberto Vargas) y dramatizados (Dago García – Juana Uribe) y con unas marcas que ya hacen parte de la identidad nacional como Sábados Felices, Gol Caracol y El Desafío.

En medio de ese panorama y con la sintonía en contra, RCN se desespera y no le da tiempo a los dramatizados que produce y comienza a cambiarlos de horario y a recortarlos; desesperando y alejando a los televidentes.

Para recuperar la sintonía, RCN, tendrá que mantener la calma, formar, retener o traer de vuelta a sus estrellas y, en especial,  respetar al televidente.

ANTES DEL FIN

RCN radio, también, afronta una crisis en audiencia. El error, haber concentrado toda su sintonía en un solo nombre: Juan Gossaín. Aprendieron la lección y ahora forman sus propios talentos. La batalla es dura. Además, necesita gente más atractiva frente a los micrófonos, Yolanda Ruiz es una excelente profesional pero no tiene el carisma necesario o tal vez nuestra sociedad sigue siendo machista. RCN Radio requiere mejor producción estilo W Radio o Blu Radio. Caracol Radio “se duerme” y podría seguir el camino de la cadena de Ardila Lulle.

VOLVER A EMPEZAR

VOLVER A EMPEZAR

Eligio Palacio Roldán

Volver a empezar
Que aún no termina juego
Volver a empezar
Que no se apague el fuego
Queda mucho por andar…

Alejandro Lerner

https://youtu.be/ylZnQkQPKqc

Más allá de la física, la astronomía o la astrología el cambio de año es un volver a empezar.

Después que se apagan las luces de navidad y se silencian los gozos de fin de año llega la hora de desmontar los símbolos de la época más alegre del período para volver a empezar un nuevo ciclo de la existencia. Se comienza de nuevo, generalmente, cargado de proyectos que poco a poco se van dejando de lado para dar paso a la rutina de siempre.

El nuevo año genera nuevas y buenas energías, que dan un nuevo aire en las diferentes actividades en que se desenvuelve el ser humano. Energías que deben aprovecharse al máximo en especial en los primeros meses, para avanzar en los proyectos personales y/o institucionales.

El volver a empezar por el cambio de año es relativamente fácil. Solo se requiere vencer la resaca generada por el descanso, objetivo que se consigue a los pocos días. Sin embargo, hay otros comienzos más difíciles; el más común, el que hay que emprender después de una pérdida económica o afectiva.

Y es que volver a empezar cuando se pierde la fe en sí mismo e incluso las ganas de vivir, es muy complicado. Se requiere valor, persistencia y hasta terquedad para lograr salir de ese estado. Eso se consigue, despacio, paso a paso, con pequeños  avances  y grandes retrocesos. Ideal contar con la ayuda de alguien, no como bastón si no como guía y generador de confianza.

A veces esos “volver a empezar” se convierten en las mejores y más enriquecedoras experiencias de la existencia. Incluso, para muchos, volver a empezar fue lo mejor de la propia vida, cuando ya ha pasado el tiempo y los hechos se miran en perspectiva.

Volver a empezar es la posibilidad de redireccionar la existencia, de abandonar lo que nos hace daño para darle la bienvenida a nuevos seres y circunstancias.

Para volver a empezar no se requieren horóscopos ni adivinos que nos marquen una ruta hacia el éxito. Se necesita una buena actitud y voluntad para afrontar los buenos y los malos momentos a los que nos enfrenta la vida misma.

ANTES DEL FIN

Hace años, muchos años, los amantes de la radio, esperábamos con ansiedad la llegada del nuevo año, por ahí después del 15 de enero, para escuchar las novedades en programación y en contratación de estrellas del periodismo y del entretenimiento de las cadenas radiales Caracol, Todelar, RCN y hasta de Radiosuper. Desafortunadamente, hoy, en la radio no hay innovación: se quedó con los esquemas de siempre. Para la radio, en Colombia, no hay un “Volver a empezar”.

Tampoco hay un “volver a empezar” para la política: La misma historia de corrupción, de apoyos hipotecados al presupuesto nacional de los próximos años. Las mismas mentiras y veleidades y seguramente una mala elección de presidente. Como las de siempre.

Para mi siempre es grato “volver a empezar”. En especial a trabajar, como lo hice hoy.

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