Archivos mensuales: julio 2017

LA FIESTA

LA FIESTA

Eligio Palacio Roldán

Desde lejos se veían las luces que iluminaban la oscura noche. También se escuchaba el murmullo y las risas de las gentes que ahogaban la música brillante del saxofón.  En el amplio restaurante de dos pisos, que simulaba una embarcación, los cientos de invitados se reunían en grupos que charlaban animadamente, censuraban y criticaban a sus semejantes cercanos.

Después las voces se hicieron gritos tratando de esquivar el ruido ensordecedor de la orquesta. Muchos renunciaron a la posibilidad de hablar y se comunicaron con las miradas y los roces de los cuerpos al bailar.  Las calles estaban solas y oscuras. Desde el aire, pareciera que el restaurante fuese realmente una embarcación en altamar.

En el costado norte, en la posible proa, un hombre de pie cargaba una mujer. Alguien pensó era una escena de amor; pero no, allí había un verdadero drama: La mujer se había desmayado, el hombre trató de darle respiración artificial pero la sintió fría, muy fría. Fue entonces que la tomó en sus brazos, la elevó al cielo y trato de pedir ayuda, de gritar, pero su voz se quedó en una mueca muda de dolor.

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LOS SUEÑOS DESPUÉS DEL TIEMPO

LOS SUEÑOS DESPUÉS DEL TIEMPO

Eligio Palacio Roldán

Cuando supo que su muerte era inminente, que ya no había mucho por hacer, comprendió que el poco tiempo que le quedaba lo iba a disfrutar al máximo, que a pesar de sus problemas de salud era el momento de cumplir algunos de sus sueños. Fue entonces que se dedicó a recorrer el mundo apoyada en su bastón. La poca familia que le quedaba se mostró alarmada, pero calló. Ella no admitía que la contradijeran y mucho menos en esos tiempos de adversidad. Sin embargo, consideraron que esos sueños se debían quedar frustrados, pues no era el momento para cumplirlos.

Puede leer UNA VISITA DESDE EL MÁS ALLA https://eligiopalacio.com/2017/07/06/una-visita-desde-el-mas-alla/

En una bella historia incluida en el libro “Las Ciudades Invisibles”, del escritor Ítalo Calvino, se lee: “Isadora es, pues, la ciudad de sus sueños; con una diferencia. La ciudad soñada lo contenía joven; a Isadora llega a avanzada edad. En la plaza está la  pequeña pared de los viejos que miran pasar la juventud; el hombre está sentado en fila con ellos. Los deseos son ya recuerdos.”

La pregunta es, entonces, si tiene sentido luchar por los sueños después del tiempo “apropiado” para realizarlos, si vale la pena vivirlos o si es más adecuado sepultarlos, anticipadamente a la muerte de quien los habita. O si nos asiste el derecho a lograr los sueños al precio que sea, ya, sin importar el resto de la humanidad, como parece ser el fin primero de la sociedad de hoy. Es como si los humanos no quisieran vivir alguna de las dos historias descritas en los párrafos anteriores.

Aunque nuestra sociedad actual es menos mojigata y hay más personas dispuestas a luchar por sus sueños, hasta el último minuto de su existencia, son comunes las palabras descalificadoras, las críticas y, obvio, la falta de oportunidades para quien se atreve a desafiar su edad, en la búsqueda de los sueños.

En el campo de la educación es cada vez más frecuente ver gente de la tercera edad cumpliendo su sueño de estudiar, sueño que se vio frustrado en la juventud por dificultades económicas o de acceso a un colegio o universidad. En este escenario aparecen los “matasueños” de siempre: ¡Para que estudia a su edad!, ¡uno con la lápida pegada…!

Puede leer LA NOCTURNA, LA TELENOVELA DEBIDA https://eligiopalacio.com/2017/07/11/la-nocturna-la-telenovela-debida/

Alcanzar el sueño de un buen empleo parece ser un imposible, dadas las tendencias de privilegiar la juventud sobre la experiencia. No obstante queda la “lotería” de un cargo, en el Estado, por concurso o una “rosca” política y la alternativa enriquecedora de generar empresa.

El amor entre jóvenes y viejos corre el mismo camino de la educación para adultos, dada la censura social, o quizás como el del empleo, por la misma tendencia de privilegiar la juventud sobre cualquier otra estética.

La realización de los sueños, después del tiempo propicio, es compleja para los casos descritos. No lo es para los sueños que no dependen del Otro como escribir, pintar o desarrollar un arte u oficio. La carpintería está de moda entre los mayores. Y claro, el sueño de mayor realización, en la edad adulta: el de viajar. Obvio,  con limitantes como el dinero y la salud.

En fin, luchar por lograr alcanzar los sueños, así sea por fuera de los tiempos “propicios” según la sociedad, el Gran Otro,  es una excelente posibilidad para cambiar nuestra cultura retrógrada y tener una muy buena calidad de vida, en los últimos años de la existencia.

ANTES DEL FIN 

Los pensionados soñaron con que el presidente Santos cumpliría con su promesa de bajar las cotizaciones al sistema de salud. De tener sueños se trata esta reflexión, no de ser ingenuos. Las palabras de político en campaña son solo eso palabras, palabras, palabras… Así las firmen “sobre piedra o sobre mármol.”

Hablando de sueños después del tiempo, la telenovela La Nocturna, de Caracol Televisión, es una cátedra de persistencia, de lucha y de formas de alcanzarlos desde la ética.

SAMPER – URIBE: DEL HUMOR A LA RIDICULIZACIÓN

Samper – Uribe

DEL HUMOR A LA RIDICULIZACIÓN

Eligio Palacio Roldán

En Colombia pasamos del humor de Guillermo Zuluaga Montecristo, del siglo pasado, al de Tola y Maruja y Daniel Samper Ospina en los comienzos del nuevo milenio y pocas cosas han cambiado: Ambos tipos de humor parten del escarnio del Otro y no de situaciones que nos hagan sonreír.

Es generalizada la opinión de que el humor de Montecristo le hizo mucho daño a la sociedad colombiana por la ridiculización y estigmatización de las mujeres, los homosexuales, los negros y las personas con algún defecto físico o sicológico. No obstante los “montecristos” se ha reproducido como conejos y hoy no existe emisora de radio que no tenga alguno de ellos en su nómina, si pretende tener algún nivel de éxito. También abundan en la televisión, en las salas de teatro y en los stand up comedy. No se ha reproducido, con igual aceptación, humor inteligente como el que hizo en nuestro país el uruguayo Hebert Castro.

No he encontrado análisis sobre el daño que le ha hecho a nuestra sociedad humor como el de Tola y Maruja y Daniel Samper Ospina, a quienes disfruto hasta la saciedad, pero sobre el que el expresidente Alvaro Uribe Vélez, puso el dedo en la llaga. Seguramente, en los próximos tiempos, abundarán los estudios.

Desafortunada, reprochable y preocupante la forma en que el Senador y expresidente Alvaro Uribe Vélez enfrenta sus batallas, pareciera el mejor alumno de Nicolas Maquiavelo  (1469-1527) en aquello de “El fin justifica los medios”, porque acude a los medios más ruines para lograr sus fines; pero a fe que los logra. No en vano pone a pensar y a discutir al país, al ritmo de sus trinos en twitter.

La discusión que acaba de armar, en su disputa con el humorista Samper Ospina, hay que darla. Se debió dar en los tiempos de Montecristo, también, y se debe dar en los tiempos de la “chabacanería” en la radio colombiana.  El escenario, twitter, no es el más adecuado, pero es el que tenemos, el único democrático,  pero esta discusión se debe canalizar a través de los centros universitarios, que no pueden estar de espaldas al país.

¿A que conduce el humor de la descalificación, del matoneo, de la insinuación de conductas indelicadas de nuestros dirigentes? ¿No tendrá este tratamiento humorístico mucho que ver con la falta de credibilidad de nuestros dirigentes? ¿Le hará bien al país la ridiculización de nuestras instituciones y de quienes las dirigen?

¿Hasta donde pueden llegar los humoristas? ¿Cuál es el nivel de tolerancia de quienes sufren el matoneo humorístico? Ya hay  respuestas desafortunadas en el mundo. Ese tipo de crítica fue el origen del atentado  contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, en París, el siete de enero de  2015. No podemos permitir que en Colombia suceda algo similar.

La discusión está abierta, su origen desafortunado, pero es tiempo de aprovecharla al máximo, sin prevenciones, sin rasgarse las vestiduras. Es un debate que se debe el país. Ojalá tengamos la capacidad para afrontarlo. Esa es la verdadera paz.

ANTES DEL FIN

Recorre las distintas empresas del departamento de Antioquia un grupo de humoristas cuya fórmula para hacer reír al público es ridiculizar a algunos de los asistentes, según su fisonomía. Una especie de Show de Montecristo con personajes reales, ajenos al espectáculo. He visto a estos personajes palidecer, sonrojarse, rabiar y hasta llorar. También los he visto abandonar el recinto donde se presentan los humoristas.

¡Somos humanos! ¿Cómo resiste una persona la sorna continua sobre si y sobre su familia?

No estoy justificando a Alvaro Uribe Vélez de quien creo está perdiendo su “segunda oportunidad”. Solo trato de entenderlo.

Puede leer UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD https://eligiopalacio.com/2014/03/13/una-segunda-oportunidad/
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