Archivos mensuales: agosto 2016

PARQUES DEL RIO – DEL SUEÑO AL ENSUEÑO

PARQUES DEL RIO – DEL SUEÑO AL ENSUEÑO

Eligio Palacio Roldán

Es hora de agradecer a los impulsores de Parques del Río. El tiempo les dio la razón.

Es hora de pedir a la dirigencia de la ciudad la continuidad de la obra.

Decía en mi columna PARQUES DEL RIO, DE MEDELLÍN A BRISBANE-AUSTRALIA (ver texto e imágenes https://eligiopalacio.com/2015/11/13/parques-del-rio-de-medellin-a-bisbrane-australia/) que mis dudas sobre las bondades de Parques del Río se habían disipado al haber conocido y disfrutado, por algo más de un mes, de la ciudad de Brisbane – Australia. Conocida esa ciudad y los parques construidos alrededor de su río,  los de nuestra ciudad se convirtieron en un sueño, un sueño que creí frustrado. (ver https://eligiopalacio.com/2016/06/16/parques-del-rio-otro-sueno-frustrado/).

El 29 de agosto de 2016 se inauguró la primera etapa de Parques del Río en Medellin y esta mañana madrugue a verlos, a palparlos, a sentirlos. Lo mismo hice en la noche. La verdad, esta es una versión mejorada, más hermosa, más bien hecha, más romántica que la de los parques del río de Brisbane. Quizás le falta algo de agua para la diversión (no sé si está incluida en el proyecto) y servicios sanitarios; de resto, son mucho más majestuosos y recursivos que los que se pueden ver y leer en los enlaces descritos y en BRISBANE – AUSTRALIA, EL SUEÑO DE UNA CIUDAD DEL FUTURO (Imágenes https://eligiopalacio.com/2015/11/11/brisbane-australia-el-sueno-de-una-ciudad-del-futuro/).

Increíble que los Parques del Río estén construidos sobre un soterrado por donde circulan diariamente miles de vehículos: cero ruidos, oleadas de aire fresco, y la brisa del río que te transporta a las mejores épocas del río Sena en París o del Rio de la Plata en Buenos Aires. La paz que inspira ver como corre el río, sentado en sus orillas, o más allá una charla de amigos, quizás un romance. Los deportistas con el vigor de la juventud,  los niños dando sus primeros pasos y los ancianos sus últimos. ¿Si esto no es la paz?; entonces ¿Que lo es?

Y es ahí donde está el secreto, el secreto de la paz: en brindarle a la comunidad oportunidades de educación, de crecimiento como seres humanos y como profesionales. Espacios para el esparcimiento, para el descanso, para liberarse del estrés de cada día. Espacios de convivencia y reflexión, consigo mismo y con el otro. ¿Para qué pactos de paz, que se convierten en letra muerta, si no se emprenden acciones para salir de las crisis de cada día?

Desde que se cristalizó la iniciativa del metro, la ciudad de Medellín se convirtió en referente para Colombia y los colombianos y seguimos en esa senda de progreso de la cual no nos debemos, no nos podemos, alejar: los metrocables, los parques biblioteca, los museos, el parque Explora, el tranvía  y, ahora, Parques del Río son hitos de nuestra historia reciente.

Como se siente de alegría al observar como la ciudad se transforma, avanza, se proyecta al futuro. Muy pronto se verá un gran desarrollo turístico y comercial alrededor de Parques del Río como en varias ciudades del mundo (como en Brisbane): empleo,  riqueza y bienestar para la ciudad y sus habitantes. Muy pronto, también, la ciudad se volcará de nuevo al río como debió haber estado siempre. Ese será el punto de encuentro y de generación de las historias que marcarán la vida de este siglo XXI que avanza.

Para mí Parques del Río dejó de ser un sueño (Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse) para convertirse en algo de ensueño (Ideal, fantástico, maravilloso).

Es hora de agradecer a los impulsores de Parques del Río. El tiempo les dio la razón. A la alcaldía de Aníbal Gaviria que arriesgó su capital político para sacar adelante este proyecto.

Es hora de pedir a la dirigencia de la ciudad la continuidad de la obra.

ANTES DEL FIN

En la mañana  al ver y palpar Parques del Río casi no contengo la emoción. En la noche se hizo imposible: una mezcla de alegría y lágrimas invadieron mi ser. ¡Que orgulloso me siento de haber nacido en mi patria!

Hace muchos años me alejé de la política. Logros como Parques del Río te reconcilian con ella, con la sociedad. Hay esperanza.

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UNA MANO ADELANTE Y OTRA ATRÁS

UNA MANO ADELANTE Y OTRA ATRÁS

Eligio Palacio Roldán

Para los desempleados de mi país y del mundo…

El hombre caminaba por la calle, como siempre, con una mano adelante y otra atrás. Sin mirar a nadie. No obstante todos lo miraban, como nunca.

Se sentía abrumado. Preocupado.

Había perdido su trabajo, después de 20 años sumando, restando, dividiendo, multiplicando. Ahora, no tenía nada. No sabía hacer nada.

Desde las ventanillas de los carros le miraban. Le silbaban. Le rechiflaban. Le gritaban obscenidades. El seguía su camino: cabeza gacha, una mano adelante y otra atrás.

Una larga fila.

Las gentes llenaban datos, preguntaban por teléfono. Diligenciaban hojas de vida.

El hombre quiso hacer parte de la fila.

No fue capaz. Alzó un poco su cabeza y descubrió muchos rostros conocidos. Rostros de gentes que le suplicaron, le pidieron, le lloraron.

Eran otros tiempos.

Siempre fue inflexible.

Todos le miraban, se reían, le silbaban, le rechiflaban, le gritaban.

El hombre estaba desnudo…

Con una mano adelante y otra atrás.

LOS NEGROS

LOS NEGROS

Eligio Palacio Roldán

Dice Paola Ochoa en su columna del periódico El Tiempo – http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/negros-malucos/16679613 -, entre otras cosas, refiriéndose a los negros: “Y es que los negros nos dan asco. Nos hastían, nos fastidian, nos repugnan hasta el cansancio. Somos un país clasista y racista que siente por ellos un profundo desagrado”. Y de alguna manera culpa al racismo del atraso del departamento del Chocó y de algunas poblaciones de nuestro país.

Es muy posible que la columnista tenga algo de razón y que parte de ese atraso sea consecuencia del racismo que vivió nuestro país en alguna época, ya pasada. En mi opinión hay otros factores de mayor preponderancia en el afianzamiento del subdesarrollo, en esas zonas, como la falta de asentamientos humanos, por razones de índole climático y lo espeso de la selva, pero fundamentalmente por la corrupción.

Estoy seguro que la objetividad no existe y que cada uno ve lo que quiere o puede ver por sus limitaciones físicas, intelectuales o por el medio donde se desenvuelve.

Mi mirada sobre los negros, en Colombia, es bien distinta a la de la columnista Paola Ochoa. Pertenezco a una generación  de transición y obvio hay restos de racismo, pero en más de 50 años, en este mundo, no he presenciado alguna escena de discriminación hacia los negros, por su color de piel. La he visto, eso sí, por su condición social y/o económica, por su orientación sexual o por alguna discapacidad física o mental como ocurre, también, con los blancos con características similares. Bueno, la he presenciado en las telenovelas o en los ramplones chistes de nuestra radio y/o televisión, como fantasía mayormente risible.

Desde niño, en mi medio social, se respetó y se quiso a los negros. Incluso, en la infancia, me pusieron en un altar a sostener un mapamundi con una niña negra, para mostrar la unión de las razas (hemos sido grandes amigos, desde entonces). En la escuela, en el colegio y en las universidades siempre tuve compañeros y/o profesores negros que jamás fueron discriminados.    En la vida laboral he tenido colegas, jefes y amigos de raza negra y nunca ha salido a relucir, en alguna disputa, la diferencia de razas.

Me he alegrado con los triunfos deportivos de negros, blancos y mestizos y he sufrido sus derrotas como todos los demás colombianos, a mí alrededor. En los espacios que he compartido no he percibido que los negros  “nos hastíen, nos fastidien o nos repugnen”. He hecho parte de varios grupos con todas las dificultades, encuentros y desencuentros  que se generan en la dinámica propia de las organizaciones, como en la vida misma,  pero sin ninguna discriminación racial.

Obviamente que debemos hacer algo por los habitantes del Chocó, de Turbo, Buenaventura, Tumaco o cualquier población de nuestra Colombia del tercer mundo; pero no por tener la mayor parte de su población negra. Esa es otra forma de discriminación. A los negros, ni a nadie, se le puede tener lástima. Como dice un amigo, la lástima lastima  y por ello con ese sentimiento no se ayuda a nadie. Se hiere.  Además los negros son seres humanos iguales a las demás razas, con las mismas capacidades para afrontar las dificultades.

Ya lo había dicho en https://eligiopalacio.com/2016/08/19/sobre-la-polemica-con-el-ministerio-de-educacion/,  más que manuales, más que normas para lograr la convivencia se necesita educación, educación desde y hacia todos los frentes. Educación que gracias a Dios he tenido. Educación que, desde luego, también sacará a nuestras comunidades del subdesarrollo.

ANTES DEL FIN

Para el presidente de la república, Juan Manuel Santos, para las Farc y para muchos colombianos hoy empieza una nueva era: la era de la paz, la era de las oportunidades, la era del adiós a la discriminación. La verdad: No creo. Esa paz  será solo para los dirigentes de las Farc. (Ver LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/).

SOBRE LA POLÉMICA CON EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN

SOBRE LA POLÉMICA CON EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN

Eligio Palacio Roldán

“Quien es 
El que nunca dio abrigo
A una amarga tristeza en su corazón”

Nelson Ned 

¿A quién no le produjo, alguna vez, una amarga tristeza, en su corazón, el matoneo en alguna etapa de su existencia, en especial en la niñez? Y bueno, la mayoría salimos bien librados pero muchos se quedaron en el camino, cargados de frustración, como consecuencia de ello. Incluso, centenares de suicidios se han originado en el maltrato sicológico, como fue el caso de Sergio Urrego.

Son muchas las referencias e historias sobre la crueldad de los niños, sobre la presión que ejercen sobre sus semejantes y por ello es loable la iniciativa del Ministerio de Educación para, a través de los manuales de convivencia, evitar lastimar a los infantes que tienen una orientación sexual “diferente” a la de la mayoría. Claro, al menos explícitamente.

Loable la iniciativa pero incompleta y sesgada. Incompleta porque no incluyó, en el famoso manual, situaciones más frecuentes, generadoras de dolores similares, como la discriminación económica, discriminación propiciada por el mismo estado incapaz de brindar educación de calidad a toda la población y al interior de las mismas familias y de las instituciones educativas que desde el capitalismo han generado una sociedad que privilegia el tener sobre el ser. Obvio, también, la discriminación racial, de origen y cultural. Incluso, en Colombia, nos discriminamos por regiones. Y qué no decir de la discriminación que se ejerce sobre las personas limitadas física o mentalmente.

Sesgada porque responde a un deseo de una comunidad con representación directa en el gobierno, con la propia Ministra. Y es que no es censurable, desde ningún punto de vista, la condición sexual de Gina Parody. Es censurable, si, que utilice su posición para beneficiar a los de su misma condición, olvidando a los demás sectores discriminados al interior de los planteles educativos. Es como si un Ministro negro defendiera solo los intereses de los negros, o uno militar el de los militares, o un ingeniero el de los ingenieros, etc.  Claro que muchos casos se han dado, en un favorecimiento que tiene un límite muy frágil con la corrupción.

Colombia es un conjunto de intereses particulares, que hace lo posible por tener privilegios sobre el resto de la comunidad. Individualismo palpable en todas las instituciones económicas, sociales y religiosas.  (Ver COOPERATIVISMO – EL INDIVIDUALISMO COLECTIVO https://eligiopalacio.com/2016/05/12/el-individualismo-colectivo/)

Avanza en nuestro país una discusión sobre la posible firma de la paz con un sector de la guerrilla. ¿Cuál paz si ni siquiera somos capaces de garantizar la convivencia entre nuestros niños? ¿Cuál paz si cada uno defiende sus propios intereses sin tener en cuenta los de los demás? ¿Cuál paz si todos se niegan a ceder algo de sus privilegios? ¡Qué “ejemplo” el de las  iglesias que dicen representar a Dios en la tierra!

Más que manuales, más que normas para lograr la convivencia se necesita educación, educación desde y hacia todos los frentes. Educación incluyente, no sólo en el ámbito de la orientación sexual. Educación en especial para padres y  educadores, educadores que son uno de los causantes, por acción u omisión, del manoteo en nuestras escuelas. (Ver PROFESORES PROTAGONISTAS DEL MALTRATO INFANTIL https://eligiopalacio.com/2013/07/31/profesores-protagonistas-del-maltrato-infantil/)

ANTES DEL FIN

Se enseña con el ejemplo. Qué mal ejemplo el del gobierno, como siempre y como todos los gobiernos, que no tolera a quien piense diferente. Y eso que pretende alcanzar la paz para Colombia.

¿Por qué la única realidad es la nuestra?¿No habrá alguna posibilidad de explorar otras realidades?

FARC- DE FEROCES LOBOS A DULCES ABUELITOS

FARC- DE FEROCES LOBOS A DULCES ABUELITOS

Eligio Palacio Roldán

En los años 1600 un hombre llamado Charles Perrault (1628/01/12 – 1703/05/16) escribió varios de los cuentos infantiles más tradicionales de la historia de la humanidad. Entre ellos, Caperucita Roja.

En el cuento, Caperucita Roja es engañada por el lobo que devora a su abuelita  y pretende hacer lo mismo con ella, quien es rescatada por un leñador. (http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/1630/Charles%20Perrault).

Cuando nos contaban el cuento, en esos primeros años de infancia, nos poníamos tristes y/o temerosos. Los adultos nos decían que eso era pura fantasía, que la historia no correspondía a la realidad.

Pasados los años, no estoy tan seguro.

Los colombianos llevamos más de medio siglo temiendo y huyendo a un feroz lobo llamado Farc. Muchos países del mundo pensaban que ese lobo era una fantasía, como en el cuento de Perrault, pero un presidente llamado Andrés Pastrana demostró que era real. (Ver LA DEUDA CON ANDRES PASTRANA https://eligiopalacio.com/2016/02/03/la-deuda-de-colombia-con-andres-pastrana/)

Después vino el leñador ALVARO URIBE VÉLEZ (https://eligiopalacio.com/2016/04/06/alvaro-uribe-velez/) quien no tuvo la suerte del original y dejó al Lobo Farc mal herido, más no muerto, y rescató a la pobre Caperucita Colombia Roja de las garras del siniestro animal, llamado el lobo Farc.

Y como estuvo herido, se recuperó con la ayuda del otro lobo vestido de oveja: Juan Manuel Santos. Entonces sus integrantes recobraron su disfraz de viejitos indefensos. Bueno, solo el de indefensos, el de viejitos ya era parte de sus vidas. Se volvió real. Cuestiones de la edad, dicen. Ver  LA PAZ DE LOS VIEJITOS https://eligiopalacio.com/2015/09/29/la-paz-de-los-viejitos/.

Con ese disfraz de viejitos indefensos tienen engañada a gran parte de la comunidad internacional, que parece olvidar las tragedias originadas por sus sanguinarias actuaciones: los secuestros, los atentados terroristas, los ataques a poblaciones indefensas, la extorsión y sobre todo su transformación en  cartel del narcotráfico.

Siempre se dijo que el lobo Farc tenía simpatizantes en el poder. Se hablaba de Gabriel García Márquez, Enrique Santos. Serpa,  Samper, Piedad Córdoba. De muchos otros “colombianos de bien”.

Para defenderse del sanguinario lobo Farc, muchos colombianos se armaron y se igualaron a los delincuentes. Incluso los superaron en crueldad. Pero eran bien vistos, como unos protectores. Cuando Uribe Vélez fue presidente, la dirigencia colombiana se dejó engolosinar  con la “mermelada” y apoyó a los nuevos delincuentes. Luego hasta los llevaron al Congreso.

“Cambia, todo cambia”, cantaba Mercedes Sossa. Y en Colombia todo cambió: por la ambición, los enemigos del lobo feroz Farc cayeron en desgracia. La situación se hizo insostenible y tuvieron que ser extraditados a Estados Unidos. Sus colaboradores, de la dirigencia política,  fueron encarcelados.

Pero todo siguió cambiando para volver al principio: El lobo disfrazado de abuelita, sus colaboradores ocupando los principales cargos del gobierno. Personajes de moda en la sociedad colombiana.

Al paso que vamos, al lobo feroz Farc se le rendirá pleitesía en todos los pueblos de Colombia. Seguro, a su llegada, saldrán a desfilar las Bandas de Guerra, que ya serán  Bandas de Paz. Bueno, al menos mientras haya “mermelada” del gobierno, primer colaborador del lobo.

Pero cambia, todo cambia y, un día, el lobo será descubierto. Esperemos no sea demasiado tarde y no se haya devorado a la indefensa Caperucita Colombia Roja.

ANTES DEL FIN

Todo le sale mal al segundo gobierno Santos. También le salió mal al de Uribe. Queda demostrado: segundas partes no son buenas. Menos en la presidencia.

Al caos y los problemas ocasionados por el paro camionero le sigue el originado por la Ministra de Educación. Loable su deseo de construir una sociedad más incluyente, pero su realidad no puede ser impuesta sobre la mayoría de los colombianos que para bien o para mal -para mal diría yo- tienen otra concepción del mundo.  No era ella la indicada, desde su posición, para liderar la lucha por la igualdad, en los colegios, para las diferentes representaciones de diversidad sexual. Se le vio oportunista, dada su condición sexual.

Historias de homofobia:

https://eligiopalacio.com/2015/06/06/y-quien-es-ella-2/, https://eligiopalacio.com/2013/08/09/recuerdo-de-la-profesora-ii-video/ https://eligiopalacio.com/2014/11/24/el-cura-el-ahogado-y-su-mujer-2/

EL SECRETO DEL JARDIN

EL SECRETO DEL JARDIN

Eligio Palacio Roldán

Todo era perfecto en el Jardín: Las eras circulares, simétricas, uniformemente distribuidas, bordeadas de margaritas amarillas, cada una con rosas de diferente color en su interior. La grama verde intenso, cortada de manera milimétrica, pareja, simulando un tapete. La fuente de agua cristalina donde las aves hermosas y otras, que no lo eran tanto, iban a mirarse enamoradas de sí mismas. Y la majestuosa mansión.

Esa mañana, extrañamente una de las eras estaba rodeada de niñas, vestidas también de amarillo, que entonaban una ronda infantil. El hombre no recuerda muy bien que cantaban, solo que al final hablaban de muerte y señalaban un lugar, bajo el naranjo.

En un instante la mansión fue rodeada por patrullas de la policía. Unos hombres armados ingresaron al jardín. Llevaban palas y azadones en sus manos.

Cavaron bajo el naranjo y encontraron los restos de la niña. El hombre no recordaba lo sucedido. Una inmensa niebla le impedía ver en sus recuerdos. Se sabía homicida, se sabía culpable. Pero de su mente estaba borrado el recuerdo de la niña y de los hechos ocurridos. Incluso no sabía el sitio donde la había enterrado.

Y se entregó tranquilo.

Arrepentido.

Sereno.

Y allí terminaba su historia, una historia de perfección.

Ahora sería otra vida. La vida de un presidiario.

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