Archivos mensuales: enero 2016

¿CUAL SERÁ LA REALIDAD?

¿CUAL SERÁ LA REALIDAD?

Eligio Palacio Roldán

Desde hace muchos años, bueno, desde que emprendí el camino del psicoanálisis, o quizás mucho antes, me han inquietado temas como la objetividad, la realidad, lo real, lo imaginario, lo simbólico. Obviamente estas preguntas son, diría yo, el fundamento de mi existencia. De ahí, mi profesión de periodista y mi trabajo de auditor. Siempre tratando de ver más allá a pesar de mis limitaciones visuales. ¡Vaya paradoja!  Ya son varios escritos sobre el tema: ¿CUÁL VERDAD? http://wp.me/p2LJK4-1k4, LA MAQUINA DE LA VERDAD http://wp.me/p2LJK4-1gg.

En un viaje a Los Ángeles–California (LOS ANGELES CALIFORNIA DEL CIELO AL… http://wp.me/p2LJK4-1vV)  tuve la oportunidad de visitar el parque de los Estudios Universal donde se ha grabado películas como  Tiburón, La lista de “Schindler’s, E.T., Jurassic Park y  programas de televisión como Los Simpson, entre otros. Fue una gran experiencia visual y auditiva, pero ante todo perceptiva.

Recorrer el parque es caminar en medio de todos los personajes que han hecho “volar” la  imaginación de millones de niños y adultos en el mundo, presenciar en vivo alguna escena de acción de una película; pero lo verdaderamente sorprendente son las atracciones en cuarta dimensión. Y fueron precisamente esas las que me hicieron confrontar, de nuevo, el concepto de realidad.

Para la real Academia de la Lengua Española, realidad significa Existencia real y efectiva de algo, Verdad, lo que ocurre verdaderamente”  y Realidad Virtual, “Representación de escenas o imágenes de objetos producida por un sistema informático, que da la sensación de su existencia real.”  En mi experiencia, en el parque de los Estudios Universal, no encontré diferencia entre realidad y realidad virtual.

Sin saber muy bien hacia donde iba, (problemas del idioma), hice una larguísima fila donde se observaban imágenes de Los Simpson. Llegué a un estrecho cuarto y subí a un vehículo. Nos ajustaron una pesada protección metálica, el vehículo ascendió unos metros desde la superficie y, arriba, apareció “otro mundo”. Pronto fue el vértigo, las luces, la alta velocidad del vehículo y el encuentro con Los Simpson, con su ciudad, con su casa.

Pero no fue solo esta experiencia real; también estuve compartiendo con los dinosaurios de Jurassic Park y con Los Transformes, entre otros. Con estos últimos padecí toda la adrenalina de las persecuciones en la ciudad, de los saltos al vacío de los vehículos, de la destrucción que dejaban, a su paso, las confrontaciones entre buenos y malos. Sentí el calor del fuego, el olor a quemado, las cenizas sobre mi cabeza, el polvo de los escombros, el agua de los bomberos. Todo.

Un niño de unos tres años no hizo otra cosa que llorar de terror, no entendí por qué no prohibían estas escenas a los infantes y yo quedé sorprendido: ¿Qué tanto de lo que he vivido en estos 50 años de vida (¿si serán 50?) ha sido real, que tanto imaginario, que tanto simbólico? ¿Qué tanto he llorado por fantasías como aquél niño, en ese día de diciembre, en Los Ángeles?, ¿Cuáles otras me han hecho feliz y han sido solo fuegos fatuos? ¿Cuál es la realidad de nuestra existencia, de nuestra vida en la tierra, de la Colombia que padecemos y gozamos? ¿Qué tanto han distorsionado los sistemas informáticos, la publicidad y la propaganda, la realidad humana? ¿Qué tanto han distorsionado la realidad los periodistas, los medios de comunicación? ¿Qué tanto he distorsionado yo la realidad de los seres con que he interactuado? ¿Qué tanto distorsiono la realidad, de quienes me leen, con lo que escribo? ¿Cuál será la realidad de mi existencia, de la vida?

ANTES DEL FIN

Un año después, el tiempo terminó dándome la razón. Invito a leer  mi columna del doce de enero de 2014, LA NUEVA ETAPA DE LA LUCIERNAGA http://wp.me/p2LJK4-1aB.

Anuncios

IDIOTEZ Y DESPOJOS

Venta de Isagen

IDIOTEZ Y DESPOJOS

Eligio Palacio Roldán

La historia de Colombia, en particular, y la de América Latina, en general, ha sido una secuencia de despojos. Bueno es la historia del ser humano en general, tanto que se habla de despojos humanos para referirse a los restos mortales.

Entre las definiciones de la Real Academia Española, de despojo, está “Aquello que se ha perdido por el tiempo, por la muerte u otros accidentes”

Con el tiempo nos vamos despojando de bienes materiales, de seres queridos, de ilusiones, de juventud, de belleza, de esperanzas, de fuerzas para luchar, de alegría por vivir.

Con el tiempo, nuestra patria, Colombia, perdió sus tesoros más preciados: la cultura indígena y el oro arrebatado por las manos ambiciosas de los españoles en la conquista y la colonización de América; después fue Panamá la que fue cercenada para dar paso a los intereses gringos, a comienzos del siglo XX. A finales de este mismo siglo regresaron los españoles para continuar llevándose nuestra riqueza y se llevaron también nuestra radio (Caracol). Y, luego, en el siglo XXI, las multinacionales nos quitaron nuestras empresas y nuestro petróleo y nuestros minerales a cambio de espejitos como en los años aciagos de la conquista y con los espejitos nos sentimos ricos y hablábamos de la confianza inversionista, de una economía a la altura de las mejores del mundo, de unos ministros de hacienda premiados por el manejo de la economía. Y nos sentimos ricos y gastamos y gastamos y no ahorramos y nunca pensamos en los tiempos de las “vacas flacas”, tampoco,  en que nuestra economía era netamente extractiva y que se iban cerrando industrias y que el empleo digno se acababa y que la informalidad se apoderaba de nuestras calles y vivíamos el tiempo de las “vacas gordas” al estilo de la Venezuela de los ochenta. Pobres idiotas. Incluso los seguidores de un expresidente lo veían como un Dios porque entregaba nuestras riquezas a cambio de nada.

Continuando con nuestra idiotez, en el actual gobierno, nos dejamos arrebatar el mar de San Andrés y ahora, con la venta de Isagen, nos despojan de nuestra energía y de la de las próximas generaciones. Y sonreímos y nos prometen un país desarrollado, (otra vez espejitos) y así queda poco de esa Colombia llena de riquezas que nos contaron en la escuela y nos quedamos sin industria, sin agricultura y el precio de los alimentos suben y la inflación sube y los salarios bajan.

Con el tiempo nos damos cuenta que nuestra Colombia no tiene futuro, que cayó en manos de ineptos y corruptos, que cada uno se defiende como puede, que cada uno trata de sobrevivir a costa de lo que sea. Como ratas.

Y, entonces, Colombia y los colombianos nos acercamos inexorablemente al destino de la nación hermana Venezuela, un país que comparte con nosotros el mismo destino: el de los idiotas. (Ver LA VENEZOLANIZACIÓN DE LA ECONOMIA COLOMBIANA http://wp.me/p2LJK4-1iK)

Idiotas, esos somos: “tontos, engreídos sin ningún fundamento”. Felices, los más felices del mundo, dicen los estudios: Felices sin saber lo que fue nuestro pasado, sin saber lo que será nuestro futuro, sin saber la triste realidad que afrontamos: una Colombia despojada, una Colombia sin recursos propios, una Colombia que solo son restos.

Se siente un gran vacío, se siente un gran dolor, viendo como de Colombia solo quedan despojos.

ANTES DEL FIN

Mauricio Botero Caicedo, excelente columnista, como todos los del diario El Espectador, predijo hace varios años lo que sucedería con el petróleo. Nadie lo escucho, nadie lo comprendió y hoy estamos en la que estamos.

Circula en la red un gráfico que expresa, como nadie, nuestra triste realidad:

ESCUDO

EL BALANCE DE COLOMBIA EN EL 2015

EL BALANCE DE COLOMBIA EN EL 2015

Eligio Palacio Roldán

Las circunstancias de una economía extractiva en declive, una clase política  sin credibilidad y una corrupción galopante en la sociedad, nos hacen ser pesimistas y visualizar, para Colombia, un futuro similar al de Argentina o Venezuela.

Cada año, por estos días, nos dedicamos, consciente o inconscientemente, a hacer el balance del año que termina y nos proyectamos o soñamos con lo que vendrá en los próximos 365 días.

El balance que percibo de Colombia, matizado entre rojos y negros, es el siguiente:

La Paz

  • Una gran habilidad del Estado (léase los asesores en comunicaciones de Juan Manuel Santos) para tratar de cambiar la realidad. Antes fue con Chávez que quisieron transformarlo de dictador latinoamericano a facilitador de paz en Colombia; ahora, con las Farc, pretenden convertir delincuentes en pobres ovejas descarriadas.
  • Unos medios de comunicación, ausentes de la realidad nacional, con una sola agenda informativa: Los diálogos de Paz.
  • Reducción de la violencia guerrillera a la espera de los “regalos” del estado colombiano y de los colombianos a cambio de la supuesta paz.
  • Los avances de un acuerdo de paz entre los viejitos dirigentes colombianos y sus homólogos guerrilleros, mientras los jóvenes no logran avizorar un futuro promisorio. (Ver LA PAZ DE LOS VIEJITOS http://wp.me/p2LJK4-1qF).

Corrupción – Narcotráfico

Enquistados en nuestra cultura, es el gran legado de Pablo Escobar. No se ve solución a esta problemática ni a mediano, ni a largo plazo. Obvio, mucho menos en nuestro inmediato futuro. Las noticias sobre este tema ya no impactan, ya no generan indignación, se convirtieron en algo tan “normal” como las muertes nuestras de cada día. Incluso quien no aprovecha la “oportunidad” de apropiarse de lo ajeno es catalogado como tonto. (Ver MI PATRIA CORRUPTA http://wp.me/p2LJK4-y5)

El Presidente Santos

Colombia tiene un presidente ausente como en los años del alzhéimer de Virgilio Barco y su papel lo asumen Humberto de la Calle y Germán Vargas. Su único interés parece estar  en el proceso de paz y, entonces, parece creíble que su razón de ser como presidente sea una aspiración a un premio Nobel. Solo así se entienden sus drásticos cambios de postura: De crítico acérrimo de Chávez, Maduro y la situación de la democracia en Venezuela al silencio cómplice de las atrocidades cometidas por la dirigencia del vecino país; de enemigo declarado de las Farc a presidente otorgante de  prerrogativas a la guerrilla;  de aliado incondicional del expresidente Uribe a su feroz contradictor y; de político y ministro neoliberal a mamerto de izquierda.

El Gobernador Sergio Fajardo:

Haciendo esfuerzos por hacer de Antioquia la más educada. Esfuerzos loables, desde luego, pero insuficientes dado el retraso de la educación en el país. Algunos de los frutos de su trabajo, los recogerá seguramente su feroz enemigo Luis Pérez.  Su trabajo y su candidato a sucederlo no pudieron con la maquinaria desvergonzada de los políticos tradicionales. Su imagen terminó bastante deteriorada.

El alcalde Aníbal Gaviria

Como el gobernador de Antioquia haciendo esfuerzos en educación, cultura e infraestructura para tener una Medellín a la altura de las principales ciudades del mundo. Esfuerzos que verán sus frutos en dos o tres generaciones; por ahora es mucho más fuerte la cultura corrupta, traqueta y mafiosa heredada de Pablo Escobar. Fortaleza que se traduce en el dinero fácil de la droga y la prostitución.

La economía

  • En aterrizaje forzoso.
  • El crecimiento económico del país, un poco menos malo que la mayoría de países latinoamericanos.
  • Por fin, aunque bastante tarde, nos dimos cuenta que la economía colombiana no puede ser solamente extractiva. Solo lo pudimos entender con la crisis del petróleo.
  • Atrás quedaron las teorías de la confianza inversionista. La gente invierte donde su dinero renta, más allá de problemas de seguridad o de concesiones fiscales. A Latinoamérica le pasó su cuarto de hora.
  • Llegó el tiempo de las “vacas flacas”

La salud

En una crisis sin precedentes ante la corrupción inmersa en su estructura. Loables esfuerzos del Ministro Alejandro Gaviria por encontrar una salida a la problemática del sector.

ANTES DEL FIN

Las circunstancias de una economía extractiva en declive, una clase política  sin credibilidad y una corrupción galopante en la sociedad, nos hacen ser pesimistas y visualizar, para Colombia, un futuro similar al de Argentina o Venezuela.

Mi balance personal del 2015 fue bastante bueno: un trabajo retador y enriquecedor a cada instante, un proyecto económico progresando, una vida personal en crecimiento y un viaje inolvidable. Obvio, un blog que me llena de satisfacciones.