Archivos mensuales: septiembre 2015

LA PAZ DE LOS VIEJITOS

LA PAZ DE LOS VIEJITOS
Eligio Palacio Roldán
Si estás evitando… la estupidez.
es que está andando… la treintañez.
ANA Y JAIME

A la guerrilla colombiana le pasó la treintañez y continuó con la estupidez, tuvo que llegar la sesentañez para decidirse a negociar un acuerdo de paz con el gobierno y, desde luego, al gobierno le sucede lo mismo. La paz, ahora, es cosa de viejitos prostáticos.

Negociadores de las Farc
Iván Marquez (1955) 60 años
Jesús Santrich (1967) 48 años
Simón Trinidad (1950) 65 años
Rodrigo Granda (1950) 65 años
Marco León Calarca (1957) 58 años
Andrés París (1955) 60 años
Mauricio Jaramillo El Médico (1952) 63 años
Pastor Alape (1959) 56 años
Joaquín Gómez (1947) 68 años
Carlos Antonio Lozada (1960) 55 años
Pablo Catatumbo (1953) 62 años
Bernardo salcedo (1945) 70 años  Estimado
Rubén Zamora (1963) 52 años
Hermes Aguilar Sin datos
Miguel Angel Pascuas (1940) 75 años
Promedio 61.21 años
Negociadores del Gobierno
Humberto de la Calle Lombana(1947) 68 años
General (r) Óscar Naranjo (1956) 59 años
General (r) Jorge Enrique Mora (1945) 70 años
Sergio Jaramillo (1966) 49 años
Frank Pearl (1962) 53 años
Luis Carlos Villegas (1957) 58 años
Promedio 59.5 años
Juan Manuel Santos (1951) 64 años

Me decía un amigo que los que tenemos más de 50 años de edad estamos de salida y que tras de nosotros vienen varias generaciones que piensan distinto, que sienten distinto, que eligen distinto. Generaciones que ya no se identifican con los partidos políticos tradicionales, que, es más, no quieren saber nada de ellos. Yo le agrego que en su mayoría ya no saben de la guerrilla, ni de sus fechorías. Son generaciones urbanas que en estos tiempos de vértigo no recuerdan lo que sucedía a comienzos de siglo y cuya mayoría se formó en los ocho años del gobierno Uribe y los cinco de Santos, generaciones que ven a la guerrilla como lo que son: unos viejitos con la “lápida pegada del culo”, que con los años hacen lo que todos los mayores: buscar un refugio de paz para pasar sus últimos días.

Y mientras que los viejitos del gobierno entregan “el oro y el moro” a los viejitos de las Farc, en las barriadas de las principales ciudades del país, los jóvenes tratan de subsistir en medio de la adversidad, en la prostitución y entre las bocanadas de humo que deja el mundo de la droga. (Ver MEDELL IN  IN SOSTENIBLE  http://wp.me/p2LJK4-ME y MEDELLIN ILEGAL http://wp.me/p2LJK4-UU). Y en esta realidad, tan cruda, tan violenta, tan triste, que importancia puede tener un acuerdo de paz diferente a de las bandas que controlan las comunas. Bueno, quizás un desempleado más, un guerrillero venido a engrosar la miseria de las ciudades, las bandas de delincuencia. Y entonces, ese entorno tan bien narrado en la televisión colombiana (LA VENDEDORA DE FRUSTRANTES NOSTALGIAS, DE UN PAÍS DEL TERCER  MUNDO http://wp.me/p2LJK4-1lf), será más universal, más propio, más real, más cercano a cada uno de los seres menores de 50 años, que no tienen nada que ver en el proceso de Paz con las Farc.

Terminado el proceso de paz con las Farc seguramente tendremos un anciano Nobel de Paz, Santos; un presidente septenario, Humberto de la Calle;  unos exguerrilleros, ancianitos, congresistas, disfrutando de las mieles del poder (contratos, medios de comunicación, dinero, tranquilidad), por las que lucharon siempre;  y centenares de jóvenes desplazados de la guerrilla a la delincuencia común; o sea, moviéndose de un lado a otro para quedar en el mismo lugar, dejando que el tiempo pase mientras se trata de subsistir como sea y de olvidar las frustraciones, inmersos en el mundo de las drogas.

Como antes, con el Frente Nacional, se negocia entre los poderosos y se olvidan los colombianos de a pie. Correrán ríos de tinta en los impresos, se escucharán extras en radio y televisión, las redes sociales hablarán de una nueva era y, al final, todo seguirá igual, o peor, porque la historia de Colombia es una sola, una historia de guerra. (Ver LA GUERRA EN COLOMBIA (VIDEO) http://wp.me/p2LJK4-zE)

ANTES DEL FIN

“Las Ciudades Invisibles”, de Ítalo Calvino,  es mi libro de cabecera. En una de sus historias se cuenta: “…En todas estas cosas pensaba el hombre cuando deseaba una ciudad. Isidora es, pues, la ciudad de sus sueños; con una diferencia. La ciudad soñada lo contenía joven; a Isidora llega a edad avanzada. En la plaza hay un murete desde donde los viejos miran pasar a la juventud: el hombre está sentado en fila con ellos. Los deseos ya son recuerdos.”. El tiempo todo lo cura, dicen. El tiempo todo lo cobra. A los cabecillas de las Farc, el tiempo les cobró. Ahora son unos viejitos con miedo a morir en su ley, en la guerra. Ya ni siquiera recuerdan sus ideales de ayer.

El presidente Santos sueña con que Colombia colaborará con 5.000 hombres en las misiones de paz de la ONU. La inocencia de los viejitos…

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EL TERCER ESPOSO DE LA REINA

EL TERCER ESPOSO DE LA REINA
Eligio Palacio Roldán

Para siempre, también, se marchó  El  Tercer Esposo de La Reina. Un día, montó su caballo y desapareció. Los habitantes de los alrededores del río, dijeron que al cruzar el puente lo esperaban una mujer muy joven y un carro que los llevo al pueblo vecino; las gentes, que llevaba un talego repleto de monedas de oro.

El Tercer Esposo de la Reina no tenía la belleza de los anteriores. Ella tampoco, el tiempo y las tristezas habían dejado sus marcas en el hermoso rostro. También había perdido su altivez y el brillo de su mirada. Ahora lucía cabello corto, entrecano.  El hombre había llegado en Semana Santa, buscaba un terreno para construir  la primera fábrica de Lapario.

En el café de “Berto” Posada y en la pequeña plaza no se hablaba de otro tema: contaban de telares, de calderas, para producir energía, alimentadas por carbón, de las tinturas que seguramente colorearían las aguas transparentes de la quebrada, de la contaminación del aire y hasta del negro futuro de las palomas por el humo, y de las gentes que llegarían a trabajar en la empresa textil. Jorge dijo que esto era imposible: hasta ahora sólo el camión de “Fortuna” y el desvencijado bus de don Gustavo  recorrían la polvorienta carretera, ¿Cómo entonces iban a traer las gigantescas máquinas y como se transportarían las materias primas y los productos? Todos lo silbaron y le dijeron que dejara de ser negativo.

Fue el terreno donde murió El Primer Esposo de la Reina el escogido para construir la fábrica por este hombre que recordó,  a los más letrados, a algún personaje de Las Mil y Una Noches: sus grandes ojos negros, sus pobladas cejas, sus largas pestañas y la sombra de su barba y su frondoso cabello provocaron especulaciones.

Fue así como se selló entre el hombre y la mujer un pacto de negocios que pronto sería  de amor, recuerda El Viajero. Y fue en la navidad, de ese mismo año, cuando se casaron con la misma ostentación y despertando la misma curiosidad de los otros matrimonios de La Reina. Incluso, los almacenes cerraron sus puertas a pesar de ser el mejor día para als ventas por la llegada del niño Dios.

Jorge habló nuevamente para advertir como La Reina vendía sus propiedades para invertir en la fábrica y como todas las gentes entregaban sus ahorros, de toda la vida, al hombre. Las familias venidas a menos vendieron sus joyas.  Nadie se quería quedar por fuera del “futuro” del pueblo. Como ave de mal agüero lo calificó el cura del pueblo.

Que era necesario esperar que la moderna maquinaria llegara al puerto, decía El Tercer Esposo de la Reina, para comenzar la construcción de la fábrica. No obstante, algunos meses después de su llegada, contrató una cuadrilla de trabajadores que limpiaron el terreno.

La Reina no entendió nunca porque su esposo no quería concebir un hijo. Alguna vez lo descubrió, nervioso, tratando de esconder una carta. La buscó por todos los rincones de la casa hasta que, en el zarzo, encontró, no una, si no, varias cartas de amor. También un talego repleto de monedas de oro.

Y La Reina fue encontrada allí, en el zarzo. Amarrada, a punto de morir de inanición, varios días después.

LA DOBLE MORAL FRENTE A PABLO ESCOBAR

LA DOBLE MORAL FRENTE A PABLO ESCOBAR
Eligio Palacio Roldán

Titula el diario El Espectador, el pasado 20 de agosto, Polémico ‘Pablo Escobar Tour’ genera indignación en Medellín y sostiene que “De oportunistas y hasta de cómplices del delito, han señalado a esta compañía reconocida por ofrecer tiquetes, hoteles y planes turísticos alrededor del mundo”.

“Este tipo de promoción de nuestra ciudad se puede traducir en apología al delito. Ya no queremos seguir cargando este estigma de la cultura ‘traqueta’ que tanto daño le ha hecho a Medellín”, dice uno de los tantos ciudadanos que manifestó su indignación”.

En un viaje a Europa recibí más de un regaño y/o una mala mirada de los colombianos, compañeros de viaje, cuando me escuchaban hablar animadamente de Pablo Escobar. No sucedió igual en un viaje a Argentina (no iba con ningún colombiano, gracias  a Dios). Ver PABLO ESCOBAR,  ÍCONO DE LA TRANSFORMACIÓN LATINOAMERICANA. http://wp.me/p2LJK4-U5.

No entiendo la doble moral de los colombianos frente a Pablo Escobar: pasó de ser un ídolo el siglo pasado, a un mito en el presente. Transformó nuestra cultura, nuestra economía y nuestra sociedad para mal diría yo, que resulto siendo un anticuado en su forma de ser y de pensar frente a una sociedad actual inmersa en el consumismo estrafalario, en la arquitectura ostentosa y desordenada, en la silicona, en los caballos, en los carros de alta gama. En fin, en la cultura “traqueta”.

No fue Nicolás Maquiavelo a quien los colombianos aprendieron que “El fin justifica los medios”, fue a Escobar. Y, ahora, todo es válido, todo es permitido. Y tenemos las tres ramas del poder ejecutivo, legislativo y judicial, también,  sumergidas en la cultura de la corrupción, del dinero fácil,  de la forma sobre el fondo, del parecer sobre el ser. Y qué no decir de las Fuerzas Militares.

Y nos indignamos cuando Despegar.Com ofrece turismo con la imagen de escobar, pero no nos ruborizamos, siquiera, ante los centenares de casos de corrupción pública y/o privada que carcome  nuestra sociedad. Y nos preocupamos por la mala imagen el país que genera Pablo Escobar, pero no nos preocupa que en las próximas elecciones resulten nombrados concejales, diputados, alcaldes y gobernadores financiados por el narcotráfico, impuestos por los delincuentes.

Y queremos que hablen bien de nosotros, que no vean nuestras miserias pero como lo expresan las teorías sicológicas hasta que no aceptemos nuestra esencia, hasta que no hagamos una catarsis no podremos superar la “narcocultura” que nos invadió.

Sin embargo, hay una luz de esperanza. Las autoridades parecen comenzar a entender, de a poco, que no logramos nada ocultando nuestra historia. Juan Camilo Quintero, presidente de la junta directiva de la Comisión Fílmica, en declaraciones a El Colombiano, “indicó que anteriormente han rechazado películas sobre el narcotráfico y puntualmente sobre la vida de Pablo Escobar, pero para la historia de Mena se hizo una excepción especial por 4 razones: el impacto de este artista -Tom Cruise- a nivel nacional, por el aporte económico, por el empleo que generaría el rodaje y porque entienden que el narcotráfico es un fenómeno global que no se puede esconder.

La única prohibición que tenemos como política es no apoyar películas de Pablo Escobar, no queremos apoyar más la historia de dónde nació, dónde creció, cómo fue su infancia o cómo coronó, eso está totalmente vetado, puntualizó Quintero.

Es indudable que Medellín está ahora mucho mejor en seguridad que hace 25 años cuando Escobar era el capo del narcotráfico. Ahora que la página de esa violencia parece superada, surge el debate si parte de los recursos públicos sean eventualmente utilizados desde la administración, para atraer a un público extranjero que aunque parezca extraño, aún veneran la figura del extinto capo”.

Y no es en el exterior, también aquí en Colombia. Es una realidad que hay que aceptar, como hay que aceptar, también, que el único camino para combatir el problema del narcotráfico es la legalización de las drogas ilícitas.

Para la Comisión Filmica, Pablo Escobar:  no,  pero si.  Continúa la doble moral.

Bienvenidos al ‘Pablo Escobar Tour’ de Despegar.com.

ANTES DEL FIN

El éxito de telenovelas como Lady, la Vendedora de Rosas y todas las demás con el tema del narcotráfico, se debe, en gran medida, en que se identifican con el pequeño “traqueto” que llevamos dentro.

CON MARÍA ANGELA HASTA LA SEPULTURA

CON MARÍA ANGELA HASTA LA SEPULTURA
Eligio Palacio Roldán

Dice la sabiduría popular que “Uno acompaña a los amigos hasta la tumba pero no se entierra con ellos”. No parece ser este el caso del presidente Juan Manuel Santos con la Canciller María Angela Holguín, a quien ha decidido respaldar a pesar de su discutible gestión, en uno de los cargos más importantes del gobierno.

Se podría pensar que al presidente y su ministra los unen intereses comunes. En este caso, la aversión por Uribe Vélez, aversión que surgió inicialmente, en ella, por el desplante  del expresidente cuando prefirió a Carolina Barco para el cargo de Canciller y se hizo evidente con su renuncia a la embajada  de Colombia ante las Naciones Unidas, en Nueva York, tras un escándalo por el nombramiento de algunos “delfines” sin experiencia por parte del gobierno en dicha embajada.

Hoy, también, los une el afecto a Samper. María Angela fue secretaria general de la Cancillería y viceministra de Exteriores durante el cuatrenio 1994-1998 y  Santos parece olvidar, también,  que un día quiso “tumbar” al expresidente y hoy ambos lo sostienen haciendo sandeces en Unasur, supuestamente en bien de las negociaciones con las Farc, en Cuba.

Pero bueno, además del afecto por Samper y la aversión por Uribe al presidente y la canciller los unirán, para siempre, algunos de los más graves descalabros de nuestra diplomacia, cuando se suponía que este gobierno recuperaría el respeto de la comunidad internacional, para nuestro país, ante las salidas en falso del gobierno Uribe, de las cuales Santos fue principal protagonista, desde luego.

En la historia de la era Santos-Holguín quedará el apoyo a dictadores como Chávez y Maduro, a pesar de las evidencias de sus complicidad con la guerrilla de las Farc y de lo desastrosos que han sido esos gobiernos para Venezuela, Colombia y Sur América;  la pérdida, por ahora,  de más de setenta y cinco mil kilómetros cuadrados de mar, en el archipiélago de San Andrés y Providencia; y la humillación de centenares de colombianos desalojados, a la fuerza de Venezuela, para tratar de ocultar el desastre de la economías del vecino país y los intereses electorales del mandatario.

Como epílogo de esta historia entre Santos y María Angela como actores principales, y Samper y María Emma Mejía como secundarios, tendremos a la hoy Canciller de Colombia como Directora Ejecutiva de ONU Mujeres Secretaria General Adjunta de la ONU, o al menos como candidata, según se informa en https://feramon.wordpress.com/2015/08/26/canciller-maria-angela-secretaria-en-la-onu/. Un gran premio, desde luego, para alguien cuyo desempeño en uno de los cargos más importantes del país, deja mucho que desear.

La única posibilidad de un cambio en la cancillería colombiana, sería el nombramiento de María Angela Holguin en la ONU. De lo contrario, nosotros también, nos enterraremos con ella, así sea contra nuestra voluntad.

El partido Conservador, (UN PARTIDO CON VOCACIÓN DE PODER http://wp.me/p2LJK4-1j5) promueve por estos días una Moción de Censura en contra de la canciller por el papel desempeñado por la funcionaria en la crisis de la frontera colombovenezolana. Moción de Censura que, desde luego, no pasará de los titulares de prensa y un poco de aceite para la maquinaria azul.

ANTES DEL FIN

El periodista Luis Carlos Vélez tiene todo para ser un triunfador: talento, inteligencia, conocimiento, presencia. Sin embargo, comete el mismo error de su padre, Carlos Antonio: se apodera de la palabra, pontifica, parece querer opacar a sus compañeros. Suena soberbio, arrogante, “mamón”. Fastidia escucharlo en 6AM HoyxHoy.

EL FIN DE LA HORA 25 DE FARLEY VELASQUEZ

EL FIN DE LA HORA 25 DE FARLEY VELASQUEZ
Eligio Palacio Roldán
¿Quién podrá continuar con esta obra?, ¿Morirá con él?

La mañana del primero de septiembre de 2015, me sorprendió con la triste noticia del deceso de Farley Velasquez, el director y creador del Teatro Hora 25, en Medellín.

Hace varios años, quizás más de diez, me acerqué a un lugar a primera vista extraño. Era el Teatro Hora 25, una de las experiencias más maravillosas de mi existencia, a tan solo cuatro cuadras de mi casa.

La Mujer de las Rosas, inspirada  en “Alguien desordena estas rosas” de García Márquez me dio la bienvenida. Absolutamente hermosa esta historia de amor más allá de la muerte: los diálogos mudos, la escenografía, el vestuario, las actuaciones y esa música, de Madredeus,  que me persigue desde entonces. Ese día conocí a Farley Velasquez,  el director: Cálido y duro. Hermético. Agradecido por las felicitaciones.

Después Hora 25 se convirtió en mi refugio, en soledad o en compañía. He visto todas sus obras, en muchas ocasiones, me he deleitado con ellas, con sus transformaciones. Nunca se repite aunque sea el mismo drama. Y vinieron a despertar mis sentidos: Hamlet Máquina, de Heiner Müller; The New Gangsters B. F. A., versión libre de Macbeth, de William Shakespeare; ‘El diario de un ladrón, de Jean Genet; Eros y Thanatos, versión libre de Cruzadas, de Michel Azama; Ricardo III, de William Shakespeare; ‘De dos amores, adaptación de Bodas de sangre, de García Lorca; ”Romeo y Julieta, de William Shakespeare; Electra, de Eurípides; Rey Lear, de William Shakespeare; Etéocles, Antígona, Poliníces y otros hermanos, de Eurípides y Sófocles; Hécuba y las troyanas, de Eurípides; Medea, con textos de Heiner Müller, Eurípides y Farley Velásquez.

Alguna vez apareció en las afueras del teatro el aviso “SE VENDE”. Sentí un gran dolor y cuando pude le pregunté a Farley. “Hacer teatro fuera del centro de la ciudad es muy complejo”, me dijo.  “Muy difícil que la gente venga hasta tan lejos a buscar una buena obra de teatro”.

Después cambió de planes y remodeló la sala. Hoy me embarga el mismo dolor: ¿Quién podrá continuar con esta obra?, ¿Morirá con él? ¿Se cerrarán las puertas de este teatro para siempre?

El año anterior vi estremecer y llorar a los espectadores con “En el país de las mujeres hermosas”, cinco monólogos sobre la violencia generada por nuestro conflicto armado, que no acaba.

Farley siempre estaba allí, esperando a sus visitantes ávidos de teatro: a veces muchos, otras veces pocos. Siempre la misma energía, las mismas ganas y la misma invitación a amar el teatro y a que difundiéramos su magia entre nuestros allegados.

Hace dos meses estuvo en cartelera Romeo y Julieta. Antes del inicio de cada una de  sus obras, Farley, hacía un recuento de la trama y ponía de relieve, en especial en las inspiradas en Shakespeare, las bajas pasiones a las que puede llegar  el ser humano para satisfacer sus ansias de poder e invitaba a una reflexión sobre la situación actual de la ciudad, del país y del mundo.

Hace 15 días lo vi por última vez en una presentación majestuosa, como siempre. Era Macbeth. Toda la perversión de quienes luchan por el poder se vio reflejada en la sala, se vio reflejada en su cara. El público aplaudió hasta el cansancio. Y, como siempre, se le vio una felicidad controlada.

ANTES DEL FIN

Una noche, como muchas, fui solo al teatro Hora 25. Era la primera vez que veía Ricardo III, un espectáculo de maldad, terror, sangre y muerte. Recomendé la obra a una amiga, diciéndole que era demasiado fuerte. “Iré con mi sobrinita”, manifestó.

Pasados los días le pregunté sobre su asistencia al teatro.

  • No fui. Como usted me dijo que era muy fuerte me sentí inhibida para asistir con mi sobrina.
  • ¿Qué es fuerte para vos?, le pregunté
  • Pues como muchos desnudos y sexo, me dijo
  • Nada que ver, le respondí. Solo sangre, mucha sangre…