Archivos mensuales: septiembre 2014

LAS ADIVINAS

LAS ADIVINAS

Eligio Palacio Roldán

Es sabido que el ser humano se debate entre un pasado que no puede remediar y un futuro, lleno de incertidumbre, que quiere descifrar, mientras  que los días corren inexorablemente hacia el ayer.

Pasado el mediodía comienza a llenarse de humo la Plaza de Zea, ubicada en las proximidades del Museo Botero, donde frecuentemente se reúne lo más preciado de la sociedad paisa, y del Sector Tejelo, uno de los más deprimidos del centro de Medellín, donde se unen con el trabajo digno, mendicidad, prostitución y droga; el humo se desprende de los tabacos de las adivinas que tratan de encontrar respuesta a los sufrimientos de varias personas, que indagan sobre el amor, la salud y la fortuna en un futuro próximo, tan próximo, que extinga el dolor que les atraviesa el alma…

Mientras que la adivina de turno chupa con fuerza el tabaco, extiende por el aire bocanadas de humo  que impregnan el aire, las ropas y los cuerpos  de los presentes y escupe copiosamente sobre el piso, una baba verdosa, algunos clientes tratan de vencer un llanto inminente, a otros el corazón les late vertiginosamente y uno que otro mira, con incredulidad; en varias oportunidades, es necesario hacer fila para ser atendido, cual confesionario de iglesia.

Y allí, sentados, en el pequeño muro que protege infructuosamente el jardín, ya desaparecido, a las adivinas y a sus clientes se les ven humildes, inmensamente humildes.

“Uno nace, no se hace, yo nací siendo adivina”, dice Astrid, una mujer procedente de Manizales que afirma llevar 27  de sus 42 años de vida, leyendo el tabaco, profesionalmente; su mamá  también lo hacía y de ella heredó ese don, un don que descubrió en sus días de infancia con sus amigas de juego, afirma.

Cien, doscientos mil pesos se hace al día, muchas veces nada; recibe cinco mil pesos por tema a indagar (salud, dinero o amor), llegando a cobrar hasta quince mil; sale a trabajar al medio día hasta las siete u ocho de la noche, en las madrugadas recibe en su casa clientes desesperados. Se siente feliz cuando logra unir seres que se quieren, cuando encuentra algún desaparecido o cuando se comunican personas distanciadas; dice haber predicho asesinatos; para ello, acude a la “santísima muerte” que le indica el futuro de sus clientes. Nunca se ha equivocado.

Una mujer desesperada interrumpe la conversación, necesita que la adivina, le dé un dato importante sobre un amor  que la abandonó y que según las imágenes del tabaco aparece en Cúcuta.

Astrid, es un ser taimado: la mujer desesperada le dice que ella cree que su amor de Cúcuta la quiere, siempre la ha querido; si afirma Astrid, le veo muchas posibilidades a que él vuelva, míralo acá en el tabaco, mira cómo se quema todo el centro, el corazón de ese hombre arde de amor por ti;  luego la mujer le dice que eso es un imposible, él le dijo que tenía otra mujer, a la que ama profundamente y que jamás abandonaría, “yo creo que él se quedará con esa mujer, mira como no se quemó este lado del tabaco, eso quiere decir que él te dará la espalda”, le dice la adivina y la mujer se marcha igual a como llegó, llorando; bueno, no igual, con cinco mil pesos menos, en su pobre bolsillo.

ANTES DEL FIN

¿Por qué la adivina, de esta historia, no adivinará en que días no tendrá ningún cliente para no asistir, ese día, a la Plaza de Zea, a no hacer nada?

Sobre el tema, nos escribe el maestro Orlando Cadavid Correa

Querido Eligio:

Muy sabrosa tu crónica sobre las adivinas de la placita de Zea. Me hiciste recordar un episodio de mi remotísima juventud:

De muchachos, mi hermano Carlos y yo estábamos varados, sin una sola perra gorda en los bolsillos,en el centro de Medlellín, para tomar el bus, y nuestra casa estaba  en el barrio Aranjuez. Cuado empezábamos a echar infantería, se nos arrimaron dos “gitanas” a proponernos que nos adivinaban la suerte. Carlico, más vivo que ellas, les contestó:

“Si ustedes son tan adivinas,¿ por qué no adivinan que estamos pelados?”.

Las busconas dieron media vuelta y continuaron recorriendo la carrera Junín, en busca de otros  caminantes menos varados que nosotros..

Te abrazo cordialmente,

Orlando

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LA RADIO – 6AM – HOYxHOY

LA RADIO – 6AM – HOYxHOY
Eligio Palacio Roldán

En un análisis sobre la radio, publicado en 2013 (http://wp.me/p2LJK4-wj)  afirmaba que de los informativos radiales el de mayor y mejor evolución era el original, 6:00 AM-9:00 AM, afirmaba esto pensando en que este programa se reinventa en sus secciones, en sus profesionales del micrófono, en su puesta en escena, en su producción; sigo pensando lo mismo, pero, muchas veces me pregunto si lo que se ve, cuando se analiza lo que se escucha, en este programa, contribuye a la salud mental y al supuesto anhelo de paz de los colombianos, que invoca permanentemente su director.

Estoy seguro que la objetividad no existe y no pretendo encontrarla en ningún medio de comunicación, desde luego; la realidad del ser humano está permeada por la forma en que la información llega a sus sentidos y como sus neuronas la procesan pero también de la intención del emisor del mensaje.

En la radio, la intencionalidad del mensaje se descubre en la palabra que se dice, en la forma de expresarla y en los sonidos que la acompañan.

Desde sus inicios, 6:00 AM-9:00 AM,  a finales de la década del setenta, se ha distinguido por la manipulación del mensaje; aún recuerdo la campaña de Yamid Amat y su equipo periodístico contra el candidato Belisario Betancur; estaban tan seguros del triunfo de su candidato, Alfonso López MIchelsen, que organizaron las 100 Horas Caracol iniciando una emisión especial  el viernes, víspera de elecciones, para concluirla  el lunes con la celebración de la victoria; fue tanta la frustración del periodista que no se pudo llegar sino hasta  algo más de las 70 horas continuas de transmisión. Después, Belisario tuvo que soportar una oposición despiadada por cuatro años.

Pero si en los tiempos de Yamid llovía, en los de Arismendi cae granizo… Desastrosas las épocas de oposición frente a Pastrana y frente a Uribe, en especial en su segundo mandato, y patéticas sus lambonerías con Samper y Santos; tanto que a pesar de mi amor por Caracol,  grabado en el inconsciente desde la infancia, tengo que recurrir a otro método para despertarme, en la mañanas, al tradicional saludo del conductor del espacio periodístico; y cuando me arriesgo y lo escucho, siento tanta pena ajena al oir sus sandeces, cuando aún estoy en la cama, que me cubro la cara con la sábana, con la esperanza de que nadie se dé cuenta que sintonizo el programa, y eso que la mayor parte del tiempo estoy solo.

Arismendi se hace acompañar de un  buen periodista, que le hace la segunda y eco a sus  apreciaciones, puede ser Carlos Ruiz, Edgar Artunduaga o Gustavo Gómez Córdoba, a tal punto, que uno no sabe si esos profesionales, aparentemente serios, bien informados y ecuánimes, siguen instrucciones sumisamente o comparten las apreciaciones desmedidas y a veces ilógicas del director del programa.

Y como si lo tendencioso del programa fuera poco, sus protagonistas, o sus libretistas o sus productores, vaya a saberse quien, incluyen con bastante frecuencia comentarios morbosos y fuera de tono que los acercan, cada vez más, a La Hora de los Adoloridos, de la antigua Radio Paisa, de Medellín, tratando de ganarle audiencia al resto de la pobre radio colombiana.

Es tan evidente lo tendencioso de la información en 6:00 AM – HOYxHOY que, en muchas oportunidades, se le escucha renegar  contra Darío Arismendi a un conductor de bus o a alguno de sus pasajeros, y no hay nadie que lo defienda.

ANTES DEL FIN

¿Qué aportaría el Grupo Español, PRISA, a 6:00 AM-9:00 AM. aparte del predecible apellido HOYxHOY?.

Ya es hora que, en la radio, se diferencia entre información y opinión.

LA RADIO

eligio palacio

LA RADIO

Eligio Palacio Roldán

Todas las emisoras; excluidas La Voz de Colombia y algunas independientes o culturales, son una versión ampliada y desmejorada de La Hora de los Adoloridos de Radio Paisa de RCN

Consultado sobre el éxito de la emisora La Voz de Colombia, en Medellín, después de treinta años al aire con esa marca y cerca de 50 con los nombre de Radio Junín y Radio 15, un analista me decía que la frecuencia seguía permaneciendo en los primeros lugares de sintonía y ventas, por cuanto en su programación se conservaban el esquema y  cerca de 2.500 temas musicales, seleccionados por el maestro Carlos Sierra Vega, quizás el mejor Director y Programador de la radio musical en el país. Permanece su sello, afirmó.

Preguntado el maestro Carlos Sierra Vega sobre los hombres, de las nuevas generaciones, exitosos en la radio colombiana, afirma: “No conozco nuevas generaciones……

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SIN ESPERANZA

SIN ESPERANZA
Eligio Palacio Roldán
La inundación era tan grande, tan grande, como el dolor de Martín, y tan pequeña, tan pequeña,  en comparación con la ausencia.

creciente roja

El Viajero quiere observar en una fotografía aérea los espacios que recorrió en su infancia; ingresa al archivo del pueblo y su mirada se posa en unas hojas amarillentas que no puede, no quiere, esquivar.

Demanda por violación contra Martín Vallejo…

Lapario, agosto de 19..

Esa sensación mental de encontrar la solución a un enigma, acompañada de un sudor frío recorriendo su cuerpo, acude de nuevo a El Viajero;  por unos instantes siente quizás lo mismo que Aurelio Babilonia, el mítico personaje de Cien Años de Soledad,  cuando descubrió el contenido de los pergaminos. Ahora, también, era demasiado tarde, ¿Cuántos años habían pasado para, de un momento a otro,  descubrir el origen de la tragedia?  Y ¿Para qué conocerlo? ¿Para qué, si  sus protagonistas ya ni siquiera habitaban el cementerio?…

Aquella noche la quebrada separaba con furia y violencia el pueblo y el cementerio, como era habitual en el mes de mayo, sobre el agua se reflejaban las antorchas que, cual luciérnagas, iluminaban el camposanto. Desde el pueblo, cuando el ruido del agua lo permitía, se escuchaban los sollozos de las mujeres y las palabras doloridas y de venganza de los hombres.

En la orilla opuesta, la del pueblo, se sintieron los gritos desgarrados de Martín Vallejo y unos disparos al aire. El pueblo guardó silencio.

La inundación era tan grande, tan grande, como el dolor de Martín, y tan pequeña, tan pequeña,  en comparación con la ausencia.

Esperanza había muerto a causa de una enfermedad misteriosa y contagiosa; sus piernas comenzaron a inflamarse de tal manera que hubo que cambiar sus ropas, por unas más anchas; su hermoso rostro fue cambiando a uno más lúgubre, triste y desaliñado. Se le veía suspirar por los rincones, con la cabeza siempre baja, “sin esperanza”.

Murió en las primeras horas de la mañana. Dijeron que desangrada, algunos vieron correr agua de color rojo hacia la quebrada; después, la lluvia lo lavó todo, hasta las conciencias.

Que no la pudieron llevar a la iglesia por miedo a un contagio, contaban los abuelos. Algunos se atrevieron a decir que el sacerdote no le quiso dar cristiana sepultura. Alguna vez, unas señoras, al salir de la iglesia, dijeron que el padre de Esperanza marchó hacia el pueblo vecino, con una pequeña canasta, vestida de blanco, y que la dejó donde las monjas, a las que ayudó, económicamente, toda su vida.

De Martín no se volvió a saber nada; algunos afirmaron que partió a recorrer el mundo cargado de desgracia, “sin esperanza”; otros que se había vuelto un ermitaño y vivía en la alta cordillera; lucía largas barbas y nadie se le podía acercar, comía vegetales y uno que otro animal que cazaba. A lo lejos, en las noches, se le escuchaba llorar.

Muchos no entendieron que tenía que ver la historia de Martín con la de Esperanza; otros, más suspicaces; dijeron que al padre de Esperanza le había podido más el rencor y el deseo de venganza,  que el amor por su hija.

Y allí, en esas hojas amarillentas, estaba toda la historia:

Esperanza había sido sorprendida en brazos de Martín, en la cocina de leña de la casa.

Ella era un ejemplo de mujer, bonita, hacendosa y cariñosa con sus padres; él un trabajador de la casa, Negro.

Unos vecinos, declararon ante el Juez, que cuando los padres dormían, Martín saltaba la tapia del solar y llegaba hasta la cocina donde Esperanza lo esperaba. Era un amor imposible. El Juez, no les creyó.

Cuando fueron sorprendidos, era demasiado tarde: Esperanza esperaba un hijo.

Martín fue condenado a la cárcel, por violación. Tuvo que huir de Lapario, nunca más pudo volver a ver a Esperanza y ella estuvo esperando el hijo que le devolvería la fe en la vida… Llegó una hija que Esperanza no pudo ver, la hemorragia y la desatención en el parto, para que los habitantes del pueblo no se enteraran, provocaron su muerte.

EL NARCOTRÁFICO EN EL PODER

Samper en UNASUR
EL NARCOTRÁFICO EN EL PODER
Eligio Palacio Roldán
“Y la juventud se ahoga en el consumo de drogas y como diría el Pibe Valderrama: Todo bien, todo bien”

Hace varios días, escribí la columna PABLO ESCOBAR,  ÍCONO DE LA TRANSFORMACIÓN LATINOAMERICANA. http://wp.me/p2LJK4-U5 en la que decía que “el narcotráfico se extiende por toda Latinoamérica como posibilidad de enfrentar la pobreza, y como oportunidad de liberación del  imperialismo yanqui”.

Posteriormente, escribí “siquiera Galán se marchó para siempre, aunque permanezca como ícono de una sociedad hipócrita que dice defender su legado y lamentar su desaparición, pero hace todo lo contrario a lo que él predicó” (¿QUÉ PASÓ CON EL LEGADO DE GALÁN? http://wp.me/p2LJK4-Y)

Este martes, informó el diario El Espectador que El expresidente colombiano fue designado el pasado 22 de agosto como secretario general de Unasur, tras alcanzarse un consenso de los presidentes y jefes de Estado de los doce países que forman la Unión” y añadió, que al visitar la nueva sede de la Unasur, Samper afirmó que tendrá “un gran simbolismo”.

“Un gran simbolismo”, debe tener esa sede, seguramente estará ajustada a los nuevos conceptos arquitectónicos latinoamericanos, conceptos de ostentación, estilo traqueto; pero más simbólico, aún, es el nombramiento de Samper en la presidencia de Unasur, es ampliamente conocida y demostrada la financiación de la campaña política que lo llevó a la presidencia de Colombia en 1994, por parte del Cartel de Cali; hecho censurado en el país y en el  exterior, en especial por el gobierno americano, que le costó mucho, en todos los sentidos, a nuestro país.

Unasur, la organización creada en el 2008 para impulsar la integración de Suramérica, cuyo objetivo es “construir de manera participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en  culturalsocialeconómico político entre sus integrantes”  fue pensada y estructurada como una forma de hacer contrapeso al poder de Estados Unidos, en la región; en ella, han tenido asiento preferente opositores al gobierno norteamericano, con tendencias de izquierda, como Chávez, Maduro, Correa, Fernández, Evo, etc,

Veinticinco años después de la muerte de Luis Carlos Galán y del atentado contra el diario El Espectador, todo parece haber cambiado; ya no nos preocupa el narcotráfico, ya dejó de ser el demonio de ayer y ahora hace parte de nuestro entorno, de nuestro diario vivir; Todo indica, entonces, que el sacrificio de cientos de hombres y mujeres,  quedó como un triste y simple recuerdo; de nada sirvieron sus advertencias, sus ejemplos y su inmolación; hoy toda Latinoamérica se identifica con esa forma de supervivencia y con esa forma de liberarse del influjo norteamericano, y ese sentir, ese hacer, se cristaliza con la llegada a Unasur, del expresidente sin visa, del expresidente elegido con el dinero del narcotráfico, Ernesto Samper.

Y, ahora, los que se enfrentaron al narcotráfico, callan; los que denunciaron a Samper y originaron el célebre Proceso 8.000, callan; los medios de comunicación, callan; los hijos del inmolado Galán, no callan pero hacen y dicen bobadas; y la vida sigue y el narcotráfico se apodera de Latinoamérica, de sus campos, pueblos y ciudades; de sus gobiernos, de sus instituciones, y la juventud se ahoga en el consumo de drogas y como diría el Pibe Valderrama: Todo bien, todo bien; todos haciéndonos los bobos, en especial los pobres gobiernos, y quedándonos así: sumergidos en una espiral de violencia, muy difícil de detener, generada por el tráfico de drogas,  .

Triste para los que pensamos que el narcotráfico no es la solución para Latinoamérica, ver de presidente de Unasur a Ernesto Samper, el presidente más cuestionado, en la historia de Colombia, por su relación con el narcotráfico.

ANTES DEL FIN

Los narcotraficantes fueron los nuevos ídolos latinoamericanos, mucho antes de llegar a la televisión.