Día: 17 septiembre, 2013

LA RADIO

LA RADIO
Eligio Palacio Roldán

Todas las emisoras; excluidas La Voz de Colombia y algunas independientes o culturales, son una versión ampliada y desmejorada de La Hora de los Adoloridos de Radio Paisa de RCN

Consultado sobre el éxito de la emisora La Voz de Colombia, en Medellín, después de treinta años al aire con esa marca y cerca de 50 con los nombre de Radio Junín y Radio 15, un analista me decía que la frecuencia seguía permaneciendo en los primeros lugares de sintonía y ventas, por cuanto en su programación se conservaban el esquema y  cerca de 2.500 temas musicales, seleccionados por el maestro Carlos Sierra Vega, quizás el mejor Director y Programador de la radio musical en el país. Permanece su sello, afirmó.

Preguntado el maestro Carlos Sierra Vega sobre los hombres, de las nuevas generaciones, exitosos en la radio colombiana, afirma: “No conozco nuevas generaciones… son los mismos”.

Hoy, le manifesté a un empresario radial que yo percibía una disminución de la penetración de ese medio en el país. El me dijo que no, que había era un crecimiento cercano al nueve por ciento. Es posible, sin embargo estoy seguro (Hasta que no me demuestren lo contrario), que el consumo de radio, por habitante, ha disminuido notablemente.

En el año 1995 tuve la fortuna de escribir un trabajo, como requisito académico, sobre un fenómeno llamado ¿COMO AMANECIO MEDELLIN? Ese noticiero, dirigido por el maestro Orlando Cadavid Correa, superaba en sintonía a los noticieros de las grandes cadenas. Recuerdo un seguimiento por el Centro y algunos sectores de la ciudad donde pude comprobar que, a esa hora, RADIO RELOJ era “una sola radio”.

Después, quizás por su mismo éxito, Caracol lo fue marchitando, sin conseguirlo del todo. Ahora le pusieron un ensangrentado y de mal gusto remoquete: QHUBO. Este QHUBO, COMO MANECIO MEDELLIN es una versión desmejorada del emblemático espacio radial que inmortalizaron Orlando Cadavid Correa, Diego Vargas Escobar, Iván Zapata y Oswaldo González.

La historia viene a cuento porque la radio de hoy es una versión, desmejorada, de la radio de ayer. Veamos:

Al finalizar la década del setenta, del siglo pasado,  unos genios de la radio dirigidos por Yamit Amat y Antonio Pardo García crearon un  esquema que ha perdurado durante estos 35 años: ese esquema reemplazó el de la radionovela, un formato no agotado, que creo tiene muchas posibilidades aún.

Pues bien, todos los informativos de la mañana en la radio en Colombia son copias de ese ícono llamado 6:00AM – 9:00AM. De todos ellos, el de mejor evolución es el mismo espacio al que, también, le añadieron el insípido remoquete de Hoy por Hoy, la única innovación que nos trajeron los españoles de Prisa.  El promocionado programa de Julio Sanchez Cristo es una mezcla de el Sábado Nuestro que creara Julios Sanchez en la década del 80 y de Pase la Tarde (Pierda la tarde, decían algunos críticos, ahora pierda la mañana),  de Baltasar Botero.

Y los demás programas de entretenimiento son copia de Llegaron las Mujeres, un programa mañanero con Amparo Pérez y las esposas de los hombres de 6AM-9AM y de Pase la Tarde de Caracol Bogotá con Julio Nieto Bernal. Estos a su vez, versiones de 6AM-9AM, dirigidas a las amas de casa.

En síntesis, Yamit Amat descubrió que se podían hacer entrevistas y comentarios en directo (6AM-9AM); Julio Sánchez periodismo frívolo y con chistes y comentarios de doble sentido (Sábado Nuestro, La W); Hernan Pelaez y Guillermo Díaz, sátira política (La Luciérnaga); El mismo Pelaez, discusiones entre estrellas del periodismo (La Polémica); Orlando Cadavid, periodismo de ciudad responsable, sin ridiculizar ni burlarse de nadie (¿Como Amaneció Medellín?);   y Baltasar Botero, Alonso Arcila y Antonio Ibáñez (Pase La tarde, Los Habitantes de la Noche y Una Voz en el Camino),  que escuchar los comentarios inteligentes o estúpidos de las gentes generaba audiencia y con esos seis descubrimientos, la radio se dio por terminada. Nada más diferente, en tanta emisora.

Bueno, muchos dirán que BLU redescubrió al radio; que pena, no hacen sino imitar lo ya conocido de Caracol. Y que los españoles descubrieron HORA 20; nada nuevo bajo el dial,  la misma  Polémica de Peláez. Claro con temas económicos y/o políticos.

Pero si por la radio hablada llueve, por al musical no escampa: Todas las emisoras; excluidas La Voz de Colombia y algunas emisoras independientes o culturales, son una versión ampliada y desmejorada de La Hora de los Adoloridos de Radio Paisa de RCN; un programa, de la década de los ochenta,  donde las gentes desnudaban su vida íntima, en medio de rizas y chistes de mal gusto, de los locutores.

Es tan claro que,  en la radio, que todo tiempo pasado fue mejor, que los cerebros de la industria no se atreven a abandonar, del todo, la herencia que nos dejaron los mayores y que, para algunos, pasaron de moda; veamos algunos ejemplos: La Voz de Colombia-Bésame, Qhubo-Radio Reloj, Qhubo-Como Amaneció Medellín, La Cariñosa-Radio Paisa; 6AM-Hoy por Hoy. Nótese como La W poco a poco se apodera de eslogan de Caracol “La W Cubre a Colombia”, entre otros,

ANTES DEL FIN

¿La caída en la sintonía de RCN no tendrá que ver, algo, con el abandono del tradicional Radiosucesos RCN?.

Alguna vez conocí a Gustavo Niño Mendoza, una de las más hermosas voces de Colombia, desdeñada por los españoles; me contó como desde niño, en el campo, al lado de su madre, aprendió a amar al radio, a Caracol; siempre soñó trabajar para la cadena. Algo similar me ocurrió a mí. Muchos de los desvaríos de El Viajero, son restos de las radionovelas de Caracol.

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